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jueves, 30 de enero de 2020

Introducción cosmovisión e interpretación
Yo había enseñado la hermenéutica por muchos años cuando descubrí la cosmovisión. Fui a estudiar misionología y uno de los ideas que me compartieron era que cada persona tiene una cosmovisión. La cosmovisión era lo que da unidad a una cultura. También da un enfoque o sentido a la vida. La cosmovisión da una perspectiva a partir del cual veamos la vida. 

La perspectiva de la vida proviene de la familia, la educación, la nación, la religión, el juego entre muchas otras cosas. Todos tenemos una cosmovisión o perspectiva particular de la vida. Nuestra cosmovisión también influye como veamos la Biblia. Influye en nuestra interpretación de la Biblia.

Generalmente las personas no son conscientes de su cosmovisión. Nuestras convicciones religiosas son parte de nuestra cosmovisión.

También descubrí que todo hombre tiene su religión todo el tiempo. Nosotros, los hombres, somos religiosos todo la vida, todo el tiempo. Religión es parte de nuestro naturaleza. 

¿Qué es una religión? 


La respuesta que Roy A. Clouser, El mito de la neutralidad religiosa: un ensayo sobre el papel escondido de las creencias religiosas en las teorías, 2005, University of Notre Dame Press, Español CLIE,  es clave en la respuesta de esta pregunta. Una religión es  una creencia en una divinidad. Una divinidad es algo autónomo, independiente, auto creado, algo a que dependemos, que esta más allá de nuestra influencia. 

Es una creencia de como todo lo demás depende de lo divino.

Es una creencia de como el ser humano se relaciona con lo divino.

Es una creencia de como el ser humano puede tener una relación correcta con el divino. 

Donde la esencia de la divinidad es una realidad incondicional y no es dependiente de otras cosas.


Hay diferentes tipos de religión: pagan, panteísta y bíblico
1.     Religión pagana es cuando el divino es parte de la naturaleza.

2. Religión panteísta es cuando la naturaleza de parte de Dios. 
3.   Religión bíblico es cuando Dios no es parte de la de la naturaleza. Dios es distinto de la Naturaleza


Podemos decir que la religión es un tipo de |absoluto|. Aun que no nos damos cuenta cuando estudiamos una disciplina académica asignamos valor absoluto a este perspectiva. Un abogado ve toda la realidad a partir de la ley. Lo esencial para El Progreso de la sociedad es un estado de derecho. Esto es la medida de todas las cosas. En otras palabras, esto es el diosito de los abogados. Toda la realidad está sometida a este perspectiva. Esto es lo único que tenga importancia. 

Otro alumno estudia la química. El ve al mudo como si todo fuera química. Otro lo ve como físico—matemático. Todo es reducido a una sola perspectiva. Así vemos el mundo desde una perspectiva religiosa. 

El cristianismo hace un punto de partida similar. Todo depende de Cristo. El es el único que podemos seguir. El es el único de da coherencia a todo (Colosenses 1:15–24).  La vida no tiene sentido sin Cristo. 

Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación. En él fue creado todo lo que hay en los cielos y en la tierra, todo lo visible y lo invisible; tronos, poderes, principados, o autoridades, todo fue creado por medio de él y para él. Él existía antes de todas las cosas, y por él se mantiene todo en orden. Él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, para tener la preeminencia en todo, porque al Padre le agradó que en él habitara toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Y también a ustedes, que en otro tiempo eran extranjeros y enemigos, tanto en sus pensamientos como en sus acciones, ahora los ha reconciliado completamente en su cuerpo físico, por medio de la muerte, para presentárselos a sí mismo santos, sin mancha e irreprensibles, siempre y cuando en verdad permanezcan cimentados y firmes en la fe, inamovibles en la esperanza del evangelio que han recibido, el cual se predica en toda la creación debajo del cielo; del cual yo, Pablo, he llegado a ser ministro” (Colosenses 1:15-23 RVC).


En el principio ya existía la Palabra. La Palabra estaba con Dios, y Dios mismo era la Palabra. En el principio, la Palabra estaba con Dios. Por la Palabra fueron hechas todas las cosas. Sin la Palabra nada fue hecho de lo que ha sido hecho. En la Palabra estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por él. Él no era la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz. La Palabra, la luz verdadera, la que alumbra a toda la humanidad, venía a este mundo. La Palabra estaba en el mundo, y por la Palabra el mundo fue hecho, pero el mundo no la conoció. La Palabra vino a lo suyo, pero los suyos no la recibieron. Pero a todos los que recibieron la Palabra, a los que creen en su nombre, les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Y la Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria (la gloria que corresponde al unigénito del Padre), en plenitud de gracia y de verdad. De la Palabra Juan dio testimonio, y clamó diciendo: «De aquel que es la Palabra es de quien yo decía: “Viene después de mí, pero es anterior a mí; porque ya existía antes que yo.”» Ciertamente de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. La ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo vio jamás; quien lo ha dado a conocer es el Hijo unigénito, que está en el seno del Padre.” San Juan 1:1-18 RVC


Sólo dos religiones
Peter Jones tiene varios libros en Inglés sobre la cosmovisión. Él dice qué hay dos tipos de religión: la que adora el creador y la que adora la creación o la naturaleza. Él tomó este idea de Romanos 1:24–25 donde dice, “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.”  (Romanos 1:24-25 RVR1960).

Puedo decir que las universidades hoy se dedican su atención a la naturaleza y no a Dios. Atención puede entenderse como adoración. Esto pone el hombre en una situación peligrosa.Dios ha sido relegado a ser casi irrelevante en nuestros días. 


¿Cuáles es la importancia de la religión en la cosmovisión?
Nosotros organizamos nuestras vidas por nuestras |absolutos|. Nuestros absolutos son nuestra religión. 

Nuestras divinidades pueden ser cualquier cosa de que hacemos un absoluto. No toda nuestra religión es organizada. Si pongo el ultimo valor en el deporte, estoy practicando una religión. Cuando el deporte es nuestro absoluto es una religión.  Así fueron los primeros olimpiadas. 

Cómo cristianos nuestros absolutos son |Jesús (Lucas 24:44–49|, |el evangelio (1 Corintios 1:1–5|, |despreciar el pecado (Romanos 6)|, |resurrección 1 Corintios 15: |, |la Palabra de Dios|,  |la gracia|, |Estudio bíblico|, 

Apologética

Una de las cosas importantes es de ver la historia y su coherencia completa. Si uno no entiende la historia global va a ser difícil que acepta las partes. La historia completa tiene que tener sentido, y esto mismo forma parte de su  apologética que da sentido de toda la Biblia.

Bibliografía:
1.     D. A. Carson, Dios esta presente, Poeima,
2.     Roy Clouser, El mito de la neutralidad religiosa, CLIE, 2005.
3.     John Piper, Dios es el evangelio,
4.     James Sire, El universo de a lado, IVP, 2007 Español Libros de Desafío 2010.
5.     Robert Vaughn, Gran Panorama divino, Torrentes.
6.     Darrow Miller, Cosmovisisón
7.     Francis Schaffer, En que creen los que no creen, 
Octágono: La Naturalez8.     Antonio Cruz, Postmodernidad, CLIE.
9.      
10.   

Cosmovisión — Escritura

Cosmovisión — Escritura
Las Escrituras nos presentan una visión de que son las Escrituras. Isaías 40:6-8 dice: ““Una voz decía: 
«¡Grita!» Y yo respondí: «¿Y qué debo de gritar?» «Grita que toda carne es como la hierba, y que su belleza es como la flor del campo. La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento del Señor sopla sobre ella. Y a decir verdad, el pueblo es como la hierba. Sí, la hierba se seca, y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.»” (Isaías 40:6-8 RVC).
Este confianza en la palabra de Dios se repite en toda la Biblia.
2 Pedro 1:16–21
2 Timoteo 2:8–10
2 Timoteo 3:14–17
En los tiempos antes de la imprenta (1450 d.C.) la interpretación era muy atomista, es decir, fragmentada. Con la imprenta y la Reforma empezamos a ver un nuevo tipo libros es decir, comentarios bíblicos. Con los comentarios empezamos a ver una evaluación de la enseñanza de la iglesia que antes no era posible. Muy pocos tenían la posibilidad de ver los textos con sus propios ojos. 

Desde la Reforma hemos tenido varias distintos cosmovisiones de las Escrituras en la iglesia. Algunos de estos cosmovisiones están de acuerdo con la Reforma y muchos son en contra. Algunos reflejan el estado de pensamiento cristiano antes de la Reforma. Otros reflejan la disidencia presente en la cultura europea.  

Hoy tenemos varias maneras en que la palabra de Dios está puesto en duda.
Uno de las amenazas más fuertes al mensaje de las Escrituras es de verlo como un libro humano para controlar la conducta humana. En otras palabras esto era el uso de las Escrituras como  los fariseos. 

Jesús no les reclama su falta de aplicación de las Escrituras, sino su rechazo de él:
Ustedes escudriñan las Escrituras, porque les parece que en ellas tienen la vida eterna; ¡y son ellas las que dan testimonio de mí! Pero ustedes no quieren venir a mí para que tengan vida.” (San Juan 5:39-40 RVC)

 La otra manera de verlas Escrituras es de ver el tema de Jesús en todas las Escrituras.
Luego les dijo: «Lo que ha pasado conmigo es lo mismo que les anuncié cuando aún estaba con ustedes: que era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.»” (San Lucas 24:44 RVC)                                                      
Jesús continua diciendo que la clave para entender todas las Escrituras es de ver como todas las Escrituras hablan de las cosas que tienen que suceder en la vida de Jesús. Esto la clave para tener una interpretación correcta de las Escrituras.
Entonces les abrió el entendimiento para que pudieran comprender las Escrituras(esta hermenéutica)y les dijo: «Así está escrito, y así era necesario, que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer día, y que en su nombre se predicara el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando por Jerusalén.” (San Lucas 24:45-47 RVC).  
Cuando Jesús les abría el entendimiento, es decir, que les dio el principio de entender las Escrituras del Antiguo Testamento. Todo el plan que Dios tenía para salvarnos estaba expuesto en las Escrituras. Esto era una manera de dar a conocer el plan y de poder comprobar que el plan era de origen divino. No era solo un invento (mito) humano. 

Junto con estos versículos va 1 Timoteo 2:5 que enfatiza uno de losd papeles de Jesús. Si no tenemos una descripción de los papeles de Jesús, no tenemos una manera de entender a Dios. Dios no es una caja negra donde sucede magia. Dios tiene una definición de sus funciones para ayudarnos entender y conocer como es nuestro Dios. 
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, que es Jesucristo hombre,” (1 Timoteo 2:5 RVC)

Esto contrasta con los que buscan igualar a Jesús. Ñ

Malaquias 2:7 indica que los sacerdotes tienen la obligación de enseñar la gente a conocer a Dios.  
Es el deber de los sacerdotes enseñar a la gente a conocerme, y todos deben acudir a ellos para recibir instrucción, porque ellos son los mensajeros del Señor todopoderoso.
Malaquías 2:7 DHH

¿Cómo enseñamos para que la gente conoce a Dios? En la Reforma los evangélicos llegaron a cinco principios para la enseñanza evangélica: 
1. Sola Biblia. La Biblia es la autoridad. No el hombre, ni el pastor. La iglesia, en todo caso, ha de tomar decisiones basándose en qué dice La Biblia.  
2. Sola Fe. Dios salva sólo por fe, no por obras. 
3. Sola Gratia. Como don de Dios por medio de Cristo. 
4. Sólo Cristo. No hay otro mediador, ningún sacrificio que satisfaga la justicia que Dios demanda. Cristo es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. 
5. Sólo a Dios la gloria. Todo fue creado por él, por medio de él y para él. Cuanto haga la iglesia ha de ser ha de poner al Señor en el centro. 

Tenemos un “mito” entre los cristianos que el cristianismo no debe tener doctrina. Este mito también dice que la doctrina no sale de la Biblia, sino sale de la cultura de donde esta situada la iglesia.  Esto es totalmente falso. La palabra doctrina quiere decir, enseñanza. Todo el mundo que esta hablando en las iglesias esta “enseñando”. No quiero decir que todo lo que enseña en la iglesia es correcta. Pero todos que esta hablando mucho en la reunión cristiana están enseñando. 

Donald A. Carson, Amordazando a Dios, Andamio, 1999.
Graeme Goldsworthy, Gospel centered hermenéutica, IVP, 2006.
Graeme Goldsworthy, Preaching the Whole Bible as Christian Scripture, 2000. 
Wayne Grudem, Teología sistemática, Vida, 2007.
Mark Thompson, A Clear and Present Word: the clarito of Scripture, IVP, 2006.
Francis Turretin, The doctrine of scripture, Baker. 1688/1981.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Pecado: por dentro y por fuera


Pecado: por dentro y por fuera
¿Qué es el pecado?

Toda cosmovisión tiene que responder a la pregunta, ¿Qué está mal con el ser humano? Este es el primer paso para plantearnos una solución.

Para algunos, que están abandonando la cosmovisión cristiana, el pecado ya es un término anticuado. Sin embargo, la Biblia lo usa para describir la ruptura en la relación entre el hombre y Dios.

Es fácil identificar los pecados de los borrachos, fumadores, los que se drogan, y fornicadores. Ellos definen al pecado como desobedecer a Dios, pero para desobedecer es necesario conocer los mandamientos y la  Biblia presenta el paradigma del pecado de manera más profunda y más común, pero mucho más difícil de identificar.

Los Diez Mandamientos (Éxodo 20:1-21)
El primer mandamiento incluye nuestra actitud haca Dios. Sí estamos poniendo otras cosas, a otras personas o aun a nosotros mismos por encima de Dios estamos pecando. Si mis propósitos, mi familia, mi carrera, mi trabajo, mi deporte, mi entretenimiento, o cualquier otra cosa son más importantes, estoy violando este mandamiento.

Los otros nueve mandamientos son fáciles de identificar, ya que hablan de conductas.

La ira de Dios
Cuando Pablo explica porque Dios está enojado con el hombre (Romanos 1:18-32) nos presenta una segunda manera de entender el pecado. Pablo explica que Dios esta enojado con el hombre porque:
  1. ·      “… con su maldad obstruyen la verdad”  (Romanos 1:18 NVI),
  2. ·      no le dan gracias por lo que ha hecho,
  3. ·      no le dan gloria (crédito) (Romanos 1:21) y
  4. ·      cambian la gloria del Dios (Romanos 1:21) por imágenes que son replicas del hombre mortal, de las aves, de los cuadrúpedos y de los reptiles (Romanos 1:22 NVI).
La consecuencia de la ira de Dios es la mente depravada que Dios nos da cuando se enoja con nosotros. Muchos de nuestros pecados vienen en consecuencia del juicio de Dios.  (Romanos 1:24, 26 y 28)

Como el rechazo a Dios es personal, también la ira de Dios lo es.
  1.   Por eso Dios los entregó a los malos deseos de sus corazones, que conducen a la impureza sexual, … (Romanos 1:24 NVI).
  2. “Por tanto, Dios los entregó a pasiones vergonzosas (Romanos 1:26 NVI).
  3. Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer (Romanos 1:28 NVI).
El rechazo a Dios es universal entre los hombres. Aun cuando no pecamos en nuestra conducta, todos buscamos independizarnos de Dios. Es como un comité de rebelión que rechaza el gobierno de un país, cada miembro de la junta es culpable porque participan en ella. No todos los rebeldes son soldados o los que hacen la violencia. Por eso Isaías 64:4 dice que todos nuestras actos de justicia son como trapos de inmundicia.

Todas las consecuencias del pecado, como los malos deseos, las pasiones vergonzosas y la mente depravada, son el resultado de no reconocer a Dios y de rechazarlo como soberano. Queremos ser independientes de Él. Esta es la esencia del hombre. Por eso Dios mata al hombre que lo rechaza.

Causas y Consecuencias
No debemos confundir las consecuencias con las causas. Cuando pensamos que la falla del hombre son sus “equivocaciones”, generalmente pensamos que podemos “transformarlo” con un sistema de valores para que no siga actuando de esa forma. También pensamos que nosotros podemos mejorar este mundo si los ayudamos a ser como nosotros. Pero solamente el Evangelio de Jesús nos reconcilia con Dios. No podemos eliminar el pecado sin el evangelio. De nada sirve no fallar como humano si no tenemos una reconciliación con Dios. De la misma manera que no sirve de nada no fallarle a nuestro padre terrenal si no estamos en comunicación con él.

La ira requiere una propiciación
La ira de Dios contra el hombre pecador es común en la Biblia. Ésto se ve en las 413 veces (LABA) que se encuentra esta palabra. Vale la pena mostrar algunos de estos textos para entender nuestra situación ante Dios.

Muchos creemos que la muerte de Jesús sólo implica la acción de Dios en nosotros, o expiación. Pero, ¿que tiene que ocurrir para cambiar la actitud de Dios hacia el hombre? La Biblia enseña que Dios está enojado con el pecador (Salmo 7:11). Propiciación es “un acto para aplacar la ira de Dios”  o “Apartar la ira  mediante la satisfacción de la justicia que se ha violado”. Por esto Romanos 5:17-19 dice,
Así pues, tal como por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justicia resultó la justificación de vida para todos los hombres (LBLA).

Cuando el hombre pecó en Génesis, dice que Dios se arrepintió de haber creado al hombre.  Esto significa que en lugar de amarlo, estaba enojado con él. Pero con la muerte de Jesús hay la posibilidad de una reconciliación (2 Corintio 5:16-21).  Si rechazamos la “propiciación” que Jesús nos dio en su sangre, no tenemos esperanza.

Ignorar a Dios es rechazarlo
El libro de Hebreos enfatiza el rechazo de Dios como nuestro pecado más importante.  Pecar obstinadamente es sinónimo de rechazar la ley de Moisés.

Hebreos 10:26-28
Si después de recibir el conocimiento de la verdad pecamos obstinadamente, ya no hay sacrificio por los pecados. Sólo queda una terrible expectativa de juicio, el fuego ardiente que ha de devorar a los enemigos de Dios. Cualquiera que rechazaba la ley de Moisés moría irremediablemente por el testimonio de dos o tres testigos. 

La ley no daba opción de seguir pecando después de haber conocido la verdad y por lo tanto rechazar a la ley. De la misma manera no podemos rechazar el sacrificio de Jesús.  La palabra rechazar tiene varios sinónimos que reflejan diferentes intensidades del rechazo.

¿Cuánto mayor castigo piensan ustedes que merece el que ha pisoteado al Hijo de Dios, que ha profanado la sangre del pacto por la cual había sido santificado, y que ha insultado al Espíritu de la gracia?  Pues conocemos al que dijo: «Mía es la venganza; yo pagaré»; y también: «El Señor juzgará a su pueblo.» ¡Terrible cosa es caer en las manos del Dios vivo! (Hebreos 10:29-31).

Un segundo texto de Hebreos advierte a los que rechazan a Dios (Hebreos 12:15-29)
 Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos; y de que nadie sea inmoral ni profano como Esaú, quien por un solo plato de comida vendió sus derechos de hijo mayor. Después, como ya saben, cuando quiso heredar esa bendición, fue rechazado: No se le dio lugar para el arrepentimiento, aunque con lágrimas buscó la bendición.
Ustedes no se han acercado a una montaña que se pueda tocar o que esté ardiendo en fuego; ni a oscuridad, tinieblas y tormenta; ni a sonido de trompeta, ni a tal clamor de palabras que quienes lo oyeron suplicaron que no se les hablara más, porque no podían soportar esta orden (es decir, rechazaron la orden): «¡Será apedreado todo el que toque la montaña, aunque sea un animal!» Tan terrible era este espectáculo que Moisés dijo: «Estoy temblando de miedo.»
Por el contrario, ustedes se han acercado al monte Sión, a la Jerusalén celestial, la ciudad del Dios viviente. Se han acercado a millares y millares de ángeles, a una asamblea gozosa, a la iglesia de los primogénitos inscritos en el cielo. Se han acercado a Dios, el juez de todos; a los espíritus de los justos que han llegado a la perfección; a Jesús, el mediador de un nuevo pacto; y a la sangre rociada, que habla con más fuerza que la de Abel.
Tengan cuidado de no rechazar al que habla, pues si no escaparon aquellos que rechazaron al que los amonestaba en la tierra, mucho menos escaparemos nosotros si le volvemos la espalda al que nos amonesta desde el cielo. En aquella ocasión, su voz conmovió la tierra, pero ahora ha prometido: «Una vez más haré que se estremezca no sólo la tierra sino también el cielo.» La frase una vez más» indica la transformación de las cosas movibles, es decir, las creadas, para que permanezca lo inconmovible.
Rechazar a Dios es el equivalente a volverle la espalda o ignorarlo por completo o no hacer caso a su Palabra.
Así que nosotros, que estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente, porque nuestro «Dios es fuego consumidor».
Conclusiones:
  • ¿Cómo entendemos el pecado y sus consecuencias? ¿como es la relación entre el hombre y Dios?
  • El libro de Romanos nos dice que el hombre está bajo la ira de Dios como consecuencia del pecado. El pecado básico es que el hombre no reconoce a Dios como soberano y busca ser autónomo.
  • Si la actitud de Dios hacia el hombre no hubiera cambiado por el sacrificio de Jesús, no tendríamos la posibilidad de reconciliación. Estas advertencias con respecto a rechazar, pisotear, insultar toman mucha fuerza en este contexto.
  • Si la gente no cree en Jesús no hay reconciliación con Dios. Si son buenos no les va a ayudar mucho. Van a pensar que la salvación se logra por obras (buena conducta). Van a ser hipócritas como los fariseos, buenos por fuera pero malos por dentro.