Mostrando las entradas con la etiqueta romanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta romanos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de octubre de 2012

Pecado: por dentro y por fuera


Pecado: por dentro y por fuera
¿Qué es el pecado?

Toda cosmovisión tiene que responder a la pregunta, ¿Qué está mal con el ser humano? Este es el primer paso para plantearnos una solución.

Para algunos, que están abandonando la cosmovisión cristiana, el pecado ya es un término anticuado. Sin embargo, la Biblia lo usa para describir la ruptura en la relación entre el hombre y Dios.

Es fácil identificar los pecados de los borrachos, fumadores, los que se drogan, y fornicadores. Ellos definen al pecado como desobedecer a Dios, pero para desobedecer es necesario conocer los mandamientos y la  Biblia presenta el paradigma del pecado de manera más profunda y más común, pero mucho más difícil de identificar.

Los Diez Mandamientos (Éxodo 20:1-21)
El primer mandamiento incluye nuestra actitud haca Dios. Sí estamos poniendo otras cosas, a otras personas o aun a nosotros mismos por encima de Dios estamos pecando. Si mis propósitos, mi familia, mi carrera, mi trabajo, mi deporte, mi entretenimiento, o cualquier otra cosa son más importantes, estoy violando este mandamiento.

Los otros nueve mandamientos son fáciles de identificar, ya que hablan de conductas.

La ira de Dios
Cuando Pablo explica porque Dios está enojado con el hombre (Romanos 1:18-32) nos presenta una segunda manera de entender el pecado. Pablo explica que Dios esta enojado con el hombre porque:
  1. ·      “… con su maldad obstruyen la verdad”  (Romanos 1:18 NVI),
  2. ·      no le dan gracias por lo que ha hecho,
  3. ·      no le dan gloria (crédito) (Romanos 1:21) y
  4. ·      cambian la gloria del Dios (Romanos 1:21) por imágenes que son replicas del hombre mortal, de las aves, de los cuadrúpedos y de los reptiles (Romanos 1:22 NVI).
La consecuencia de la ira de Dios es la mente depravada que Dios nos da cuando se enoja con nosotros. Muchos de nuestros pecados vienen en consecuencia del juicio de Dios.  (Romanos 1:24, 26 y 28)

Como el rechazo a Dios es personal, también la ira de Dios lo es.
  1.   Por eso Dios los entregó a los malos deseos de sus corazones, que conducen a la impureza sexual, … (Romanos 1:24 NVI).
  2. “Por tanto, Dios los entregó a pasiones vergonzosas (Romanos 1:26 NVI).
  3. Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer (Romanos 1:28 NVI).
El rechazo a Dios es universal entre los hombres. Aun cuando no pecamos en nuestra conducta, todos buscamos independizarnos de Dios. Es como un comité de rebelión que rechaza el gobierno de un país, cada miembro de la junta es culpable porque participan en ella. No todos los rebeldes son soldados o los que hacen la violencia. Por eso Isaías 64:4 dice que todos nuestras actos de justicia son como trapos de inmundicia.

Todas las consecuencias del pecado, como los malos deseos, las pasiones vergonzosas y la mente depravada, son el resultado de no reconocer a Dios y de rechazarlo como soberano. Queremos ser independientes de Él. Esta es la esencia del hombre. Por eso Dios mata al hombre que lo rechaza.

Causas y Consecuencias
No debemos confundir las consecuencias con las causas. Cuando pensamos que la falla del hombre son sus “equivocaciones”, generalmente pensamos que podemos “transformarlo” con un sistema de valores para que no siga actuando de esa forma. También pensamos que nosotros podemos mejorar este mundo si los ayudamos a ser como nosotros. Pero solamente el Evangelio de Jesús nos reconcilia con Dios. No podemos eliminar el pecado sin el evangelio. De nada sirve no fallar como humano si no tenemos una reconciliación con Dios. De la misma manera que no sirve de nada no fallarle a nuestro padre terrenal si no estamos en comunicación con él.

La ira requiere una propiciación
La ira de Dios contra el hombre pecador es común en la Biblia. Ésto se ve en las 413 veces (LABA) que se encuentra esta palabra. Vale la pena mostrar algunos de estos textos para entender nuestra situación ante Dios.

Muchos creemos que la muerte de Jesús sólo implica la acción de Dios en nosotros, o expiación. Pero, ¿que tiene que ocurrir para cambiar la actitud de Dios hacia el hombre? La Biblia enseña que Dios está enojado con el pecador (Salmo 7:11). Propiciación es “un acto para aplacar la ira de Dios”  o “Apartar la ira  mediante la satisfacción de la justicia que se ha violado”. Por esto Romanos 5:17-19 dice,
Así pues, tal como por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justicia resultó la justificación de vida para todos los hombres (LBLA).

Cuando el hombre pecó en Génesis, dice que Dios se arrepintió de haber creado al hombre.  Esto significa que en lugar de amarlo, estaba enojado con él. Pero con la muerte de Jesús hay la posibilidad de una reconciliación (2 Corintio 5:16-21).  Si rechazamos la “propiciación” que Jesús nos dio en su sangre, no tenemos esperanza.

Ignorar a Dios es rechazarlo
El libro de Hebreos enfatiza el rechazo de Dios como nuestro pecado más importante.  Pecar obstinadamente es sinónimo de rechazar la ley de Moisés.

Hebreos 10:26-28
Si después de recibir el conocimiento de la verdad pecamos obstinadamente, ya no hay sacrificio por los pecados. Sólo queda una terrible expectativa de juicio, el fuego ardiente que ha de devorar a los enemigos de Dios. Cualquiera que rechazaba la ley de Moisés moría irremediablemente por el testimonio de dos o tres testigos. 

La ley no daba opción de seguir pecando después de haber conocido la verdad y por lo tanto rechazar a la ley. De la misma manera no podemos rechazar el sacrificio de Jesús.  La palabra rechazar tiene varios sinónimos que reflejan diferentes intensidades del rechazo.

¿Cuánto mayor castigo piensan ustedes que merece el que ha pisoteado al Hijo de Dios, que ha profanado la sangre del pacto por la cual había sido santificado, y que ha insultado al Espíritu de la gracia?  Pues conocemos al que dijo: «Mía es la venganza; yo pagaré»; y también: «El Señor juzgará a su pueblo.» ¡Terrible cosa es caer en las manos del Dios vivo! (Hebreos 10:29-31).

Un segundo texto de Hebreos advierte a los que rechazan a Dios (Hebreos 12:15-29)
 Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos; y de que nadie sea inmoral ni profano como Esaú, quien por un solo plato de comida vendió sus derechos de hijo mayor. Después, como ya saben, cuando quiso heredar esa bendición, fue rechazado: No se le dio lugar para el arrepentimiento, aunque con lágrimas buscó la bendición.
Ustedes no se han acercado a una montaña que se pueda tocar o que esté ardiendo en fuego; ni a oscuridad, tinieblas y tormenta; ni a sonido de trompeta, ni a tal clamor de palabras que quienes lo oyeron suplicaron que no se les hablara más, porque no podían soportar esta orden (es decir, rechazaron la orden): «¡Será apedreado todo el que toque la montaña, aunque sea un animal!» Tan terrible era este espectáculo que Moisés dijo: «Estoy temblando de miedo.»
Por el contrario, ustedes se han acercado al monte Sión, a la Jerusalén celestial, la ciudad del Dios viviente. Se han acercado a millares y millares de ángeles, a una asamblea gozosa, a la iglesia de los primogénitos inscritos en el cielo. Se han acercado a Dios, el juez de todos; a los espíritus de los justos que han llegado a la perfección; a Jesús, el mediador de un nuevo pacto; y a la sangre rociada, que habla con más fuerza que la de Abel.
Tengan cuidado de no rechazar al que habla, pues si no escaparon aquellos que rechazaron al que los amonestaba en la tierra, mucho menos escaparemos nosotros si le volvemos la espalda al que nos amonesta desde el cielo. En aquella ocasión, su voz conmovió la tierra, pero ahora ha prometido: «Una vez más haré que se estremezca no sólo la tierra sino también el cielo.» La frase una vez más» indica la transformación de las cosas movibles, es decir, las creadas, para que permanezca lo inconmovible.
Rechazar a Dios es el equivalente a volverle la espalda o ignorarlo por completo o no hacer caso a su Palabra.
Así que nosotros, que estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente, porque nuestro «Dios es fuego consumidor».
Conclusiones:
  • ¿Cómo entendemos el pecado y sus consecuencias? ¿como es la relación entre el hombre y Dios?
  • El libro de Romanos nos dice que el hombre está bajo la ira de Dios como consecuencia del pecado. El pecado básico es que el hombre no reconoce a Dios como soberano y busca ser autónomo.
  • Si la actitud de Dios hacia el hombre no hubiera cambiado por el sacrificio de Jesús, no tendríamos la posibilidad de reconciliación. Estas advertencias con respecto a rechazar, pisotear, insultar toman mucha fuerza en este contexto.
  • Si la gente no cree en Jesús no hay reconciliación con Dios. Si son buenos no les va a ayudar mucho. Van a pensar que la salvación se logra por obras (buena conducta). Van a ser hipócritas como los fariseos, buenos por fuera pero malos por dentro. 

martes, 3 de agosto de 2010

El argumento de la Biblia

Preguntas de orientación:
1. ¿Se puede estudiar la matemática por el índice?
2. ¿Cuál es la diferencia entre un montón de ladrillos y una casa?

La importancia del "argumento" en la Biblia
Douglas Moo, Romanos, Vida escribe acerca de la importancia del argumento de los libros de la Biblía así:
Uno de los errores más importantes que podemos cometer en nuestra lectura de la Biblia es leer los párrafos como si fueran unidades aisladas entre sí. Lamentablemente, al seleccionar lecturas diarias de toda la Biblia, ciertos libros devocionales estimulan esta práctica. Pero los autores bíblicos deseaban que sus libros se leyeran como tales. Leer un párrafo escogido al azar de la mitad de la última novela de John Grisham. Naturalmente, los géneros no pueden compararse realmente como las novelas modernas, y algunos de tales géneros requieren mucha menos lectura secuencial que otros (p. Ej. Los Salmos). Pero, aun así, lo que acabo de decir es esencialmente válido. Solo podremos entender el significado completo de cualquier texto de la Escritura en la medida en que tengamos en cuenta la forma en que el autor pretendía que funcionase en el contexto de todo el libro.
El principio de la lectura contextual es particularmente importante en romanos, puesto que en esta carta Pablo está desarrollando un argumento. El apóstol se esfuerza por convencer a los cristianos romanos del poder y verdad del Evangelio tal y como él lo predica. Una vez que entendamos el argumento general , comprendemos mucho mejor el significado de sus partes especificas. Por otra parte, relacionar correctamente las partes entre sí nos ayudarán a determinar el argumento general.
Los autores modernas de las sociedades occidentales se pierden los matices del argumento de Pablo puesto que estamos acostumbrados a leer de manera lineal. Es decir, nuestra cultura nos ha educado para asumir que los escritores desarrollan su argumento siguiendo una secuenci sencilla:
Consideraemos A
Y consideremos B
Y consideramos C
Y por tanto, la conclusión, D
Pero los autores bíblicos estaban Bmucho más habituada a estilos cíclicos. Especialmente común la que se ha dado en llamar forma “quiásmica” de argumento:
Consideremos A
Y por tanto B
Bº de nuevo
a causa de Aº
En este ejemplo especifico, la conclusión a la que el autor quiere llevarnos aparece a mitad de su argumento. Pero puede también funcionar al reves y, en este caso, la idea principal aparecería en los extremos opuestos de la secuencia. En nuestra exposición de 5:1-11 y 8:18-39 hemos propuesto que estos dos parrafos funcionan como los “sujetalibros” del argumento de Pablo en los capítulos 5-8. (Moo, Romanos, Vida, p. 272-273).

jueves, 29 de julio de 2010

Romanos: Guía de lectura

Romanos: una guía de lectura

“Romanos es justamente la parte principal del Nuevo Testamento y presenta el evangelio en su forma más clara.”                                                                        Martín Lutero, 1522

“Si comprendemos esta epístola, se nos abre un pasaje hacía la comprensión de todas las Escrituras.”                                                                                       Juan Calvino, 1539

“Romanos es el libro del Nuevo Testamento que más ha influenciada la teología cristiana, y tal vez toda la cultura occidental” (Gordon Fee, How to read the Bible book by book).


Antes de comenzar...

Situación A1:
Si tuvieras que escribir una carta para conseguir apoyo para tu viaje misionero, ¿qué temas incluirías en tu carta? ¿Cómo definirías tu misión? Describe de qué manera te podría ayudar la iglesia a la que escribes.

Situación A2:
Eres un miembro de un comité de misiones en tu iglesia. Un misionero quien nunca has  visto les ha escrito pidiendo ayuda en su misión de alcanzar un pueblo lejos. ¿Cuáles son los criterios sobre los cuales vas a evaluar el misionero? Sólo conoces el misionero por la carta que te ha enviado.

Situación B:

Si tuvieras que escribir un resumen de la doctrina cristiana, ¿Qué pondrías en tu resumen de las doctrinas básicas de la iglesia? ¿Qué es el pecado? ¿Qué ha hecho Cristo para remediar la situación de pecado en que vivimos? ¿Cuál es la relación entre el creyente en Cristo y el pecado? ¿Cómo te relacionas con el Espíritu en tu diario vivir? ¿Qué sucedió con los judíos? ¿Cómo debe vivir el cristiano hoy? ¿Gobierno y autoridad? ¿Otros hermanos?

Situación C:
Estas escribiendo a una iglesia dividido por raza y cultura. Escribe una carta que explicaría porque su relación en Cristo los une en un solo pueblo. ¿Qué elementos de su comprensión del Evangelio mencionarías para darles una identidad en Jesús?

Presentación de Romanos

Pablo escribe esta epístola a una iglesia que no haya conocido. Esto crea una circunstancia poco común entre las cartas de Pablo. También es poco común que Pablo escribe una carta pidiendo ayuda de una iglesia para un viaje misionero.

Pablo desarrolla la carta de una forma muy lógica. Cada tema es terminada y el siguiente sección es introducido por una pregunta que responde al final de la exposición en la sección previa. 

La presentación de Pablo a Romanos (Romanos 1:1-15)
Pablo empieza el libro indentificándose como un siervo de Jesucristo que tiene una comisión de parte de Jesús mismo para predicar el evangelio. El evangelio es la verdadera interpretación del mensaje del Antiguo Testamento acerca de Jesucristo. Jesús es descendiente de David en lo humano y es Hijo de Dios (es decir, con la misma naturaleza que Dios). Esta naturaleza divino de Jesús es declarado al público por medio de su resurrección de entre los muertos. Pablo declara que su misión es anunciar a todas las naciones este evangelio.(1:13-15)

Pablo tiene deseos de ver los romanos y ayudarles a fortalecieres en su fe y compartir el evangelio también en Roma.

El Tema de Romanos (Romanos 1:16-17)
A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen: de los judíos primeramente, pero también de los gentiles. De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: “El justo vivirá por la fe” (Habacuc 2:4).

Lo que Pablo enseña no es nada nuevo. Salvación por fe ya esta presente en el Antiguo Testamento, en Habacuc. Si uno entiende bien el mensaje de Habacuc puede entender a Romanos.



Bosquejo de Romanos
La primera sección trata el problema del pecado (Romanos 1:18-3:23).
Segundo por la justificación por fe (Romanos 3:24-5:21).
La tercera por la lucha cristiana contra el pecado Romanos 6:1-7:25)
Cuatro por el Espíritu y la vida cristiana Romanos 8:1-39).
La quinta, por la salvación de Israel (Romanos 9:1-11:32).
Doxología (Romanos 11:33-36)
Por último expone como deben vivir los que convierten en cristianos (Romanos 12:1-15:13)
Cierra la carta exponiendo su intención misionera de ir a España (Romanos 15:14-33)
El último capítulo son reconocimientos que Pablo da a Cristianos que están participando en la misión (Romanos 16:1-27).

Pecado
La Biblia presenta el pecado como la causa básica de los problemas del hombre. El pecado ha separado el hombre de Dios y hace que se distancia del Evangelio. La actitud de Dios hacía el hombre es una de ‘ira’ (Romanos 1:18).

No todos aceptan la definición bíblica de pecado. Carl Marx, por ejemplo, pensaba que el problema básica del hombre era la lucha de clases. Unos geógrafos piensan que es por el lugar geográfico donde nacemos. Unos químicos creen que el problema básico del hombre es la contaminación. Si no podemos limpiar la planta de los tóxicos químicos no podemos sobrevivir.

Pablo, aquí en Romanos, define el pecado como la ignorancia de Dios: no lo honramos como a Dios, ni le damos las gracias (v 21). La consecuencia de esta ignorancia voluntaria es que Dios esta enojado con el hombre.  Su enojo no sólo es por nuestra ignorancia voluntaria, sino porque impedimos que otros se conocen a Dios.

Aun en iglesias o ministerios es común que la autoridad se limita la gente de conocer mas allá del enfoque de su organización o su corriente teológica. No ayuda la gente descubrir o aprender todo el concejo de Dios.

Colectivamente impedimos que otros conocen a Dios.  Esto se ve en todos aspectos de la vida. Muchas universidades han excluido el estudio de Dios de sus curriculum. En algunos países no se puede recibir un título en teología. En otras universidades se ridiculizan los que creen en Dios, como algo anticuado. Augusto Comte, fundador de la sociología, pensaba que sólo el hombre primitivo creía en Dios. Mientras que el hombre progresaba, iba dejando a un lado los mitos de los primitivos. La gran tentación del hombre moderno es de pensar que puede tener una vida exitoso sin tomar en cuenta a Dios.

La consecuencia de la ira de Dios por nuestro pecado es que Dios nos entrega a una mente depravada. Dios nos condena a vivir una vida esclavo al pecado. El pecado mismo es un juicio para el pecador que ignorar a Dios como también lo es el razonamiento de tinieblas.
Que pasarìa en este mundo, si Dios estuviera enojado con pecado?

Capítulo 2. Pero no son mejores los judíos que son el pueblo de Dios.  Ellos también son pecadores. En una manera son más pecadores que los gentiles porque tienen la revelación de Dios y sus leyes les dicen que hacer. También tienen los profetas.

Pablo levanta la pregunta, ¿Qué ventaja tienen en ser judíos? La respuesta es que ellos tienen la revelación de Dios. Esto no significa que sean mejores personas.

Concluye su argumento acerca del pecado diciendo que todos los hombres: judíos y gentiles son culpables de ser pecadores. ¨No hay justo, ni uno¨

Esta conclusión establece la necesidad universal de la salvación para todos los hombres.

La segunda tarea que toma Pablo es como Jesús es la salvación de todos los hombres.

Justificación por fe -- Salvación
(Romanos 3:21-3:31)
La primera consecuencia de la universalidad del pecado es que la justicia de Dios también tiene un alcance universal en que todo hombre que cree puede recibir la justicia de Dios mediante la fe en Jesucristo. No hay distinción entre los pueblos. 

Según Martín Lutero esta sección es “el punto principal de la Epístola, y de toda la Biblia” (Margen de la Biblia de Lutero, sobre Romanos 3:23 y ss.).

Esta sección expande una parte del tema principal (Romanos 1:17 // 3:21) “Pero ahora, sin la mediación de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, de la que dan testimonio la ley y los profetas”. El evangelio es distinto de la ley como un medio para reconciliarse con Dios, pero estaba anticipado y explicado en la ley y los profetas del Antiguo Testamento.

Pablo argumenta que la salvación es por fe en contraste con las obras de la ley. Este argumento que extiende por todo el libro, no es sólo un concepto del cristianismo.  Pablo AT usa a Abraham como ejemplo porque Abraham es el primero en la Biblia que es contado como justo en base de la fe (Génesis 15:

Noten bien: Este texto usa mucho las palabras “justo”, “justicia” y “justificación”. Es importante tener una definición basado en el texto para entender Romanos. Recomiendo que las buscas en un diccionario.

En 3:25 Cristo nos redime con el acto de propiciación.  Propiciación en el Antiguo Testamento se refiere a un sacrificio para aplacar la ira de Dios. El lugar de la propiciación era la tapa superior del arca del pacto donde rociaba la sangre en el día de la propiciación.  Entonces la ira de Dios que explica 1:18ss  es quitado por Jesús en la cruz y se hace su efecto por medio de la fe.  

Propiciación no es sólo un aspecto de lo que hizo Jesús en la cruz. También está la redención, la reconciliación, y la expiación. Una sola palabra no puede describir todo la obra de Cristo. 

Guillermo Hendricksen traduce Romanos 3:24-25 así:
Siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención (lograda) en Cristo Jesús; a quien Dios designó que fuera, por el derramamiento de su sangre, un sacrificio que aplaca la ira, (efectivo) por medio de la fe.

La frase por el “derramamiento de su sangre” implica que Jesús es nuestro sustituto como el cordero era un sustituto para la gente que llevaba el castigo que ellos merecían. Por eso Juan el bautista anuncia que Jesús es “el cordero que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29).

Pablo habla de que no podemos pensar que somos mejor que otros. Todos somos iguales de pecadores. No podemos jactarnos por ser salvos que somos mejores que otros. Ni podemos decir que por nuestra obediencia somos salvos. Si fuera así Cristo no hubiera tenido que morir por nosotros. Lo que era imposible para nosotros, nos es dada por la sangre de Jesús.

La pregunta obvia que se levanta Pablo es si esta línea de pensamiento no invalida la ley que si requería obediencia.

La salvación por fe: el caso de Abraham (Romanos 4:1-25)
Lo que Pablo presenta en este etapa de su argumento es que la justificación por fe tiene su fundamento en la vida de Abraham. La justificación por fe no es una cosa nueva con los cristianos, sino la manera en que Dios justificó su pueblo desde el principio. La justificación por fe es fiel a la enseñanza del Antiguo Testamento. Los verdaderos seguidores de la fe de los padres son los que creen en Jesús.

Justificados tenemos paz para con Dios (Romanos 5:1-8:39)
¿Cuáles son los resultado de la Salvación que hemos recibido a través de Cristo? Pablo aquí emplea la palabra “justificación” para describir nuestra Salvación. 1. El resultado de poder creer que Jesús es la propiciación de la ira de Dios y que el creer es contado como nuestra justicia nos da paz para con Dios. Ya no tenemos a Dios como enemigo, sino Él es nuestro amigo y hermano.  2. El segundo resultado es que tenemos Esperanza: Esperanza en la gloria de Dios y Esperanza para la salvación, 3. reconciliación con Dios, 4. Acceso a Dios, 5. gozo en sufrimiento, y 6. el amor de Dios hacía nosotros. Todos estas temas se suman en la certeza de la salvación - justificación final. 

Esta larga sección también termina en una descripción de nuestra salvación final en Romanos 8:31-39.


Moo indica que entre estas afirmaciones de esperanza Pablo trata las amenazas para nuestra esperanza: la ley y el pecado (Moo, 168-169).

Para quienes son la salvación: Adán y Cristo
Pablo esta argumentando que la salvación en Cristo esta para todos (judíos y gentiles) los que creen en Jesús. Los judíos tenían la idea que sólo ellos podrían ser salvos. Qué la salvación era limitado a la familia de Israel. Ellos no habían tomado en cuenta que Dios no era sólo el Dios de los judíos, sino es el creador y Dios de todos (Romanos 3:29-30). Por eso Pablo regresa a Adán para mostrar que Cristo es la cabeza de una nueva creación de los que crean en Dios. Pero en lugar de traer la muerte Cristo nos trae vida a todos los que creemos en Él.

Adán, el primer hombre, pecó y como era la cabeza de la raza humana trajo el pecado y la muerte a todo ser humano. Cristo de igual manera trae el mensaje de salvación a todos los hombres. 

¿Cómo puede la acción de un solo hombre traer vida a todos los hombres? Pablo también argumenta que como el pecado de un sólo hombre trajo la muerte a todos los hombres, no debe sorprendernos que el acto de justicia de un solo hombre debe traer vida a todos los que creen en Él.

Pablo afirma que todos los hombres son pecadores y están bajo la sentencia de muerte, puesto que “todos pecaron” (Romanos 5:12). La ley no es la fuente de pecado porque los hombres pecaron antes que fue dada la ley porque todos murieron.

Nos da una contraste en Adán y Cristo. Por Adán el pecado entró al mundo y por Cristo entro la gracia. Pero Cristo es mucho mayor que Adán, ya que Adán hizo una transgresión pero por Cristo “muchos serán constituidos justos” (Romanos 5:19). Anoten todas las contrastes entre Adán y Cristo.

La ley y la gracia (Romanos 5:20-21)
Es importante que entendemos “la ley” porque Pablo esta argumentando que la función de la ley y su relación con la salvación. Él había vivido pensando que la ley fuera un medio de salvación, pero ya descubrió que la ley no puede salvar a nadie. El propósito de la ley esta presentado en una forma negativa, ya que “intervino para aumentar la transgresión” (Romanos 5:20). Cómo dice Gálatas, “todos los que viven por las obras que demanda ley están bajo maldición (Gálatas 3:10) y añade “... por la ley nadie es justificado delante de Dios, porque ‘el justo vivirá por la fe (Habacuc 2:4 citado en Romanos 1:17). “La ley vino a ser nuestro guía (ayo) encargado de conducirnos a Cristo, para que fuéramos justificados por la fe. Pero ahora que ha llegado la fe, ya no estamos sujetos al guía” (Gálatas 3:24-25). Pablo ha rechazado la ley como medio de salvación y como guía para la vida cristiana. 

El pecado y el cristiano (Romanos 6:1-23)
Ya tenemos varios problemas. “¿Vamos a persistir en el pecado, para que la gracia abunde?” (Romanos 6:1). Muchos piensan que sin la ley el hombre esta libre a seguir pecado. Pero esto no es la perspectiva de Pablo. El ve que la ley en lugar de traer salvación, solo trae condenación, porque nadie puede cumplirla a 100%.  Tenemos que tener otra alternativa para alcanzar la salvación. Esto no quiere decir que Pablo rechaza la santidad, como lo voy a explicar.

El segundo problema que tenemos en este texto es que si Pablo rechaza la ley, ¿qué motivación tenemos para no pecar? Tenemos que poner mucha atención a Pablo para captar sus razones de no pecar, porque ya rechazó la ley como medio de salvación o medio de vida para los cristianos. Obviamente, si rechazamos las enseñanzas de Pablo, también estaría rechazando el evangelio de Jesús también. Hay que leer cuidadosamente los argumentos.

El primer argumento, “Si hemos muerto al pecado, entonces, ¿cómo es posible que sigamos viviendo en pecado? Si vivimos en pecado olvidamos que morimos con Jesús. Olvidamos nuestra relación con Él. Esto no es el argumento de la ley. Continua Pablo explicando que si estamos vivos no podemos permitir que el pecado controla nuestra vida. Esto no es el argumento de la ley.

El segundo argumento de Pablo (Romanos 6:16) va así: Si Cristo nos ha librado de la ley, podemos hacer lo que nos da la gana. Pero Pablo dice que si obedecemos el pecado estamos esclavos del pecado. ¿A qué obedeces? Si es pecador, eres esclavo de pecado (Juan 8:34-36). Entonces la pregunto es, ¿a quién sirves? o ¿a quién adoras? ¿Estas sirviendo a Cristo? En lugar de estar sirviendo a pecado deben darse cuenta que son esclavos de justicia.

La ley y el cristiano (Romanos 7:1-25)
La segunda amenaza para nuestra relación con Dios es la ley. Pablo indica que la ley es limitado a los que están vivos. Al morir la ley ya no tiene efecto, porque la ley no controla a hombres muertos. Entonces Pablo llega a una conclusión, “... ustedes murieron a la ley mediante el cuerpo crucificado de Cristo, a fin de pertenecer al que fue levantado de entre los muertos” (Romanos 7:4 NVI). El hecho que estamos muertos a la ley significa que estamos libres para servir a Dios (Romanos 7:6).

La ley tiene una función santa que es de enseñarnos que es el pecado (Romanos 7:7-12).  La ley intensifica el pecado, por hacerlo más consciente a nosotros. La conclusión de esta sección es que la ley sigue siendo santa y esta cumpliendo su función. 

Esta sección (Romanos 7:13-25) describe la lucha del cristiano con el pecado y la ley. El Nuevo Testamento supone que el cristiano va a tener un lucha continua con el pecado. Más no puede decir que se libra de la lucha sin inculpar a Dios (1 Juan 1:8-9).

El Espíritu y el creyente (Romanos 8:1-39)
Romanos 8:1 indica que a pesar de nuestras debilidades, si estamos en Cristo no estamos bajo condenación. La segunda frase de Romanos 8:1 no es parte de esté enunciado. Es el Espíritu quien nos saca de este encrucijada. La ley por si sola no pudo librarnos del pecado. Dios tenía que enviar a su propio hijo para librarnos del pecado. Ya no vivimos según nuestra naturaleza pecaminosa, sino según el Espíritu (Romanos 8:4).

Podemos ver claramente los que viven según la naturaleza pecaminosa porque ellos tienen su mente fijado en los deseos de la carne (Romanos 8:5 ver 1 Juan 2:15-17 donde el “mundo” es sinónimo de “la carne”). En cambio los cristianos fijen su mente en los deseos del Espíritu (ver Colosenses 3:1-4 “las cosas de arriba donde Cristo esta sentado a la derecha de Dios ...”).

Hijos de Dios guiados por el Espíritu de Dios (Romanos 8:14-30)
Si somos “hijos de Dios” estamos “guiados por el Espíritu de Dios”. El Espíritu es activo en cada hijo de Dios. También el Espíritu de Dios nos permite clamar “¡Abba!  ¡Padre!”. Es decir, sabemos que somos hijos de Dios. Y si somos hijos de Dios tenemos la certeza de un futuro seguro. Toda la creación esta a la expectativa de lo que Dios va a hacer por sus hijos.  El Espíritu que Dios nos da es las primicias de lo que Él tienen preparado para nosotros en el futuro. Este Espíritu intercede por nosotros y completa nuestras oraciones.

Nuestro futuro esta seguro, porque Dios termina lo que ha empezado. Por lo pronto, la creación, los creyentes y el Espíritu gimen para el cumplimiento del plan de Dios.

Todo esto señala que el plan de Dios esta seguro y es parte de la obra del Espíritu. Sabemos que los que son conocidos por Dios son predestinados, llamados, justificados y glorificados. Sabemos que Dios es capaz de llevar a cabo lo que haya empezado (Filipenses 1:6).

La conclusión de Romanos 5:1-8:39: estamos seguros en Cristo
Romanos 8:31-39 describe las cosas que el cristiano pueda pasar sin perder su esperanza en Dios. Que ni las acusaciones, las tribulaciones, la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, la violencia, la muerte, la vida, los  ángeles, los demonios, lo presente, el por venir, los poderes lo alto, lo profundo, ni alguna cosa creada podrá apartarnos del Amor de Dios manifestado en Cristo Jesús. Nuestra esperanza está segura.  

La cruz y la salvación de judíos y gentiles (Romanos 9:1-11:32)
La exposición del Evangelio según Pablo provoca muchas preguntas acerca del plan de Dios, particularmente para con los judíos. ¿Había abandonado a los judíos Dios? ¿Cómo van a ser salvos los judíos o los gentiles? ¿Es la misma salvación? ¿Se alcanzará la salvación lo los mismos medios?

El deseo de Pablo para la salvación de Israel (Romanos 9:1-5)
Pablo prefiere su propia maldición a la perdición de su raza.

No todos los de Israel son Israel (Romanos 9:6-13)
Esto a sido la situación desde Abraham hasta el presente. Muchos consideraron su relación con Dios como automático, pero este no corresponde a la historia. Abraham tenía muchos hijos pero la promesa sólo era por Isaac. Y lo mismo era la situación con los hijos de Isaac. Tenía dos hijos: Esaú y Jacob y la promesa era de Jacob y no de Isaac.

¿Es Dios injusto? (Romanos 9:14-29)
Nuestra elección no depende de nosotros, sino de Dios. Esto es su derecho como creador (alfarero, ver Jeremías 18). Esto también corresponde a lo que Oseas profetizó, “Llamaré ‘mi pueblo a los que no son mi pueblo; y llamaré ‘mi amada’ a la que no es mi amada” (Romanos 9:25). También se encuentra en Isaías, “Aunque los israelitas sean tan numerosos como la arena del mar, sólo un remanente será salvo...” (Romanos 9:27).

La búsqueda de la ley perfecta (Romanos 9:30-33)
Pablo rechaza que la solución al problema humana sea la búsqueda de una ley perfecta. Esta solución lo tenían los judíos, pero era inadecuada. En lugar de llegar a confiar en Dios, la ley les llevaba a confiar en si mismos. Ellos pensaban que ellos se salvaba por sus propios esfuerzos a obedecer la ley. Perdieron la vista de en confiar en Dios. En lugar de confiar en Dios estaban confiando en su propia justicia.

La búsqueda de la ley o las leyes perfectas desvía la vista de las cosas arriba donde esta Cristo a este mundo. Nos desvía de tener fe en Dios a una reglamentación de la vida en la tierra. Nos desvía de la libertad a la esclavitud.

Cualquier proyecto para ser cristiano que estar basado en la reglamentación de la vida en lugar de tener fe en Cristo representa un rechazo de fe en Dios y en el fondo es una búsqueda de establecer nuestro propia justicia. Nuestra propia justicia jamás puede salvarnos o nuestra sociedad.

La búsqueda de la ley perfecta es un rechazo de Cristo en que implica que podemos perfeccionar la vida por nuestro propio cuento. Esto es el error de los fariseos. Ellos pensaban que podrían alcanzar la perfección por si mismos. Pablo dice que tenía que contar su “perfeccionismo por basura” o “confianza en esfuerzos humanos” como basura y sólo confiar en Jesús. (Filipenses 3:1-7).

Conclusión: No podemos alcanzar la justicia que Dios pide de nosotros por esfuerzos humanos. La justicia que Dios pide sólo es alcanzable por fe (Génesis 15:6 y Romanos 4:3). Esto es el criterio para evaluar los proyectos de iglesia y servicio de los cristianos. No podemos invertir en proyectos que no tienen la meta de producir fe en Jesucristo.

Ignorancia causa perdición (Romanos 10:1-13)
Pablo reconoce que los judíos tienen mucho celo por Dios, pero como el celo no estaba basado en el conocimiento, se desviaron. A no tener conocimiento de Dios ellos buscaron establecer su propia justicia rechazando el plan de Dios para su justificación (Romanos 10:3). Y no sólo esto también buscaron que Dios se bajar su presencia a los cultos. Pablo dice que esta búsqueda de la presencia de Dios no es el resultado de creer en Dios. Dios no esta en la sensualidad sino en “la palabra que predicamos”. Hay muchos que siguen los mismos patrones de buscar la presencia de Dios hoy en las iglesia evangélicas. Así corremos los mismos riesgos como resultado de la ignorancia de las Escrituras.

Todos tenemos un solo Dios. “No hay diferencia entre los judíos y gentiles, pues el mismo Señor es Señor de todos, ... “ (Romanos 10:12).  y todos somos salvos por creer en en nombre de Jesús por igual. “... todo el que invoque el nombre del Señor (sea judío o gentil) será salvo” (ver Hechos 2:17).

Doxología (Romanos 11:33-36)
A terminar su explicación de la doctrina cristiana (el evangelio), Pablo toma citas del Antiguo Testamento para formar una doxología. Esta maravillado a ver que ha hecho Dios en el evangelio.
33 ¡Qué indescifrable son sus juicios e impenetrables sus caminos!
34 ¿Quién ha conocido la mente del Señor, o quién ha sido su consejero? (Isaías 40:13).
35 “Quién le ha dado primero a Dios, para que luego Dios le pague” (Job 41:11). Con esta frase Pablo inserta todo el libro de Job en el argumento de Romanos. Vea el libro de Job en este blog para ver como esta frase resume el libro de Job.
36 “Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él” (ver Colosenses 1:15-20).


Cómo vivir como cristiano (Romanos 12:1-15:6)
Romanos 12:1-2 son el puente entre la explicación de la salvación (doctrina) y la practica cristiana. Es similar a las otras transiciones como Gálatas 5:1, Colosenses 3:1-4 y Efesios 4:1. Si hemos recibido misericordia de parte de Dios, estamos obligados a entregar nuestros cuerpos como un sacrificio vivo en agradecimiento a él para cumplir nuestro servio a él (culto) por haber entregado su vida para darnos salvación. Tenemos que dejar de pensar según la manera de este mundo y ser transformados por la renovación de nuestras manera por reflexión sobre lo que él hizo para salvarnos (de todas las Escrituras). Esto es la manera en que podemos saber la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas. La motivación para vivir la vida cristiana es el agradecimiento por la misericordia que hemos recibido al creer en Jesús.

Pablo bien sabía que si los cristianos no se mantuvieron su fe en la mente iban a perder su capacidad de funcionar como cristianos en su cultura. La cultura iba a obligarlos a conformar a las comunidades.  También supongo que estaba consciente de que si no podrían explicar su fe a si mismos, no iban a poder evangelizar a otros. Como dice Douglas Moo, “La única solución es someternos a un programa de adoctrinamiento, es decir, formar nuestra mente de tal modo en la cosmovisión bíblica que estemos protegidos de los ataques de la cultura a nuestro pensamiento” (Moo, p. 385).

Principios generales (Romanos 12:3-21)
Primero, “nadie tenga un concepto de si más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado” (Romanos 12:3). No debemos ser orgullosos, porque el orgullo es opuesto a la fe (Habacuc 2:4).
Segundo, uno debe reconocer la variedad de dones y habilidades que Dios ha dado a todos. Dios mismo es la fuente de la variedad de los dones que tenemos. También si no usamos los dones que Dios nos ha dado, lo perdemos y se atrofian. Asegura que todos estén participando en la familia, trabajo, iglesia o ministerio. Un cuerpo que tiene una pierna que no esta funcionando es muy. Todos tienen que participar. 

Las autoridades (Romanos 13:1-7)
“Todos deben someterse a las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que existen fueron establecidas por él” (Romanos 13:1).
Pablo escribe este versículo estando en poder Nerón. Nerón era un emperador injusto que pensaba el el mismo era un dios. Pensaba que pudiera hacer lo que le daba la gana, por encima de cualquier ley. Sin embargo, Pablo pide a los cristianos ser obedientes a él, porque todo autoridad es dada por Dios. Esto incluye el pago de impuestos.

Nuestras responsabilidades para otros (Romanos 13:8-14)
No debemos tener deudas con otras personas. No debemos codiciar lo que otros tengan. No debemos cometer adulterio. Debemos amar a nuestro prójimo como a ti mismo. El amor no debe perjudicar al prójimo. El amor el la ley que debemos cumplir.

Los débiles en la fe (Romanos 14:1-15:13)
No debemos pensar que unos somos mejores que otros. Debemos recibir a los que son débiles en la fe, es decir, debemos hacer todo lo posible para no ofender a los que son débiles. Pablo menciona dos tipos de debilidad especificas: comer o no comer ciertos alimentos y el guardar ciertos días. Estas cosas no son importante. Lo importante es que vivamos para el Señor. Estas cosas son de este mundo y “el reino de Dios no es cuestión de comidas y bebidas sino justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17). Por tanto los fuertes deben soportar y apoyar a los débiles.

La misión de Pablo y sus planes (Romanos 15:14-33)
Pablo declara su misión de a predicar el evangelio de Dios a los gentiles. Escribió para que, “los que nunca habían recibido noticia de él, lo verán; y entenderán a los que no habían oído hablar de él” (Romanos 15:21). Pablo esta buscando que la iglesia de Romana le apoyan en su viaje a España para predicarles el evangelio. Entendemos la carta así, Pablo escribe su entendimiento del evangelio para convencer a los romanos de que el mensaje de Jesús es la correcta para que ellos lo apoyan en su misión. Esta levantando fondos. 

Reconocimientos y despedida (Romanos 16:1-27)
Los reconocimientos son para la gente que colaboran en el evangelio. Mas de la tercera parte de los reconocimientos van a mujeres como su colaboradores mas cercanos. Ellas ocuparon puestos importantes en la iglesia como “diaconisa” (Romanos 16:1) y posiblemente “apóstoles” (Romanos 16:7).

Cuiden de los que causan divisiones y se separen de ellos (Romanos 16:17).

Conclusión: “El Dios eterno lo ha revelado su misterio por medio de los escritos proféticos, según su propio mandato, para que todas las naciones obedezcan a la fe. ¡Al que puede fortalecerlos a ustedes  conforme a mi evangelio  y a la predicación acerca de Jesucristo. al único sabio Dios, sea la gloria para siempre por medio de Jesucristo! Amén” (Romanos 16:25-17).




Bibliografía:
C. E. B. Cranfield, Romanos, Eerdmans.
J. D. Douglas, et.al., “justicia de Dios”, “justicia” y “justificación” Nuevo diccionario bíblico certeza, Certeza.
Gordon Fee, Pablo, el Espíritu y el pueblo de Dios, Vida
Gordon Fee (NT) y Douglas Stuart (AT), How to Read the Bible Book by Book, Zondervan.
Guillermo Hendricksen, Romanos, Libros de desafío.
Douglas Moo, Comentario de Romanos del texto bíblico a una aplicación contemporánea, Vida.
John Murray, Romans, Eerdmans.
David Peterson, Romanos, www.moclam.org.
Herman N. Ridderbos, El pensamiento de Pablo, Libros de desafío.
John R. W. Stott, Romanos, Certeza.

viernes, 21 de diciembre de 2007

El que habita al abrigo del Altismo Salmo 91

El que habita al abrigo del Altísimo
se acoge a la sombra del Todopoderoso. 
Yo le digo al Señor: "Tú eres mi refugio,
mi fortaleza, el Dios en quien confío." 
Sólo él puede librarte de las trampas del cazador
y de mortíferas plagas, pues te cubrirá con sus plumas
y bajo sus alas hallarás refugio.
¡Su verdad será tu escudo y tu baluarte! 
No temerás el terror de la noche,
ni la flecha que vuela de día, 
ni la peste que acecha en las sombras
ni la plaga que destruye a mediodía. 
Podrán caer mil a tu izquierda,
y diez mil a tu derecha,
pero a ti no te afectará. 
No tendrás más que abrir bien los ojos,
para ver a los impíos recibir su merecido. 
Ya que has puesto al Señor por tu refugio,
al Altísimo por tu protección, 
ningún mal habrá de sobrevenirte,
ninguna calamidad llegará a tu hogar. 
Porque él ordenará que sus ángeles
te cuiden en todos tus caminos. 
Con sus propias manos te levantarán
para que no tropieces con piedra alguna.
Aplastarás al león y a la víbora;
¡hollarás fieras y serpientes! 
"Yo lo libraré, porque él se acoge a mí;
lo protegeré, porque reconoce mi nombre. 
Él me invocará, y yo le responderé;
estaré con él en momentos de angustia;
lo libraré y lo llenaré de honores. 
Lo colmaré con muchos años de vida
y le haré gozar de mi salvación."
(Psa 91:1-16 NVI)

Éste Salmo muestra varias cosas importantes para nuestra vida:
  1. Nuestra meta en la vida debe ser vivir cerca del Altismo.
  2. Es muy fácil conocer las consecuencias de estar cerca de Dios pero debemos tener mucho cuidado de no buscar a Dios por sus beneficios. Si buscamos a Dios por sus beneficios nos perdemos de Dios y de sus beneficios también.
  3. Podemos vivir en sacrificio a Dios, llevando a cabo la tarea que Cristo nos dejó, en plena confianza que Él siempre nos va a cuidar. Si no confiamos completamente en Dios nos preocuparemos de ser "prósperos" en cambio si confiamos en Dios no nos preocupamos de perder nuestra vida porque sabemos que Dios nos cuida. Como dice Jesús, "Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará" (Mat 16:25).
  4. La meta de nuestra vida es servir para Dios, sin importar si nos cuesta la vida. No importa si somos ricos y poderosos, o famosos y con buena salud. Sólo importa si vivimos para Él. Los cantos solían concentrarse en vivir para Él y no para nosotros mismos.
"Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni tampoco muere para sí. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. Para esto mismo murió Cristo, y volvió a vivir, para ser Señor tanto de los que han muerto como de los que aún viven" (Rom 14:7-9 NVI).