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jueves, 31 de diciembre de 2015

La Misión de Jesús

El tema
La mayor motivación para la misión es la Biblia. Históricamente, los monjes huían de la sociedad para conseguir seguridad y lograr sus metas de estudio. Sin embargo, al estudiar la Biblia, en sus corazones nació el deseo de llevar el evangelio a otras naciones y a otras etnias. Así nacieron la mayor parte de las misiones entre los años 500 y 1500 d.C. Por esta razón, es importante fundamentar nuestra participación en las Escrituras y la misión de Jesús.
Para ello debemos plantearnos y contestar tres preguntas:

¿Cuál es la misión de Dios?
¿Cómo llevó a cabo Jesús esta misión?
¿Cuál es nuestra participación en dicha misión?

La Misión de Jesús:
Cordero de Dios


¿A quién le importa el futuro?

Hace poco vi un libro cuyo título era: ¿A quién le importa el futuro?: Las disyuntivas de México, de Juan Ramón de la Fuente, ex-rector de la UNAM. El autor plantea las alternativas disponibles para dirigir al país en los próximos años. Sus propuestas no toman en cuenta la espiritualidad, ni la religión, ni a Dios. ¿Qué futuro o qué posibilidades tenemos en un futuro sin Dios?

Para Dios, el futuro es importante. A Dios le importa la justicia. A Dios le importa la maldad. A Dios le importa que los justos sean premiados. La misión de Dios es que haya justicia, verdad y amor en este mundo. Las Escrituras dicen que hay un solo camino para llegar a estas metas (Juan 14:6).

El Nuevo Testamento afirma que los que no creen en Dios no tienen esperanza. La esperanza sin Dios es temporal, pasajera; en contraste, la esperanza con Dios es eterna.
Además, sin Dios no hay justicia.

Cuando Juan el Bautista presenta a Jesús al pueblo de los judíos se refiere a él como: “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. No es fácil entender esta frase. Para definir este concepto, necesitamos ver cómo se usa en el Antiguo Testamento. ¿Para qué servían los corderos en la religión de los Israelitas? ¿Qué tiene que ver el cordero con el pecado? ¿Cómo lograron quitar la ofensa del pecado para acercarse a Dios? ¿Qué connotaciones tenemos acerca de los sacrificios? Éstas son sólo algunas preguntas que necesitamos responder para entender el anuncio de Juan el Bautista.

La declaración
Desde Génesis 3:15 sabemos que Dios tiene un plan para derrotar a la maldad.
«Pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el talón.» (Génesis 3:15 NBLH). 

Este versículo y su contexto definen el problema humano. El hombre se rebeló y buscó ser autónomo. Con sus actos el hombre provocó la maldición de Dios sobre él y que la creación misma se volviera su enemiga. Esto establece el problema que el evangelio habrá de resolver. A partir del pecado de Adán y Eva, la creación y los seres humanos viven una lucha de sobrevivencia. La rebeldía en contra de Dios hace que vivamos en un conflicto. 

Este versículo también nos ofrece esperanza. Indica que un descendiente de la mujer va a derrotar a la maldad y permitir que la creación vuelva a cumplir las aspiraciones que Dios tenía para ella desde el principio. Podemos esperar que Dios restablezca sus paz y armonía en su creación.

La misión de Dios
[Génesis 3:15  define la misión de Dios. Para continuar con su su plan, Dios tiene que resolver el problema del pecado, sino no, no habrá  hecho nada para lograr sus propósitos en la tierra. Génesis 3:15 indica que el propósito de Dios es que un hombre venza a la maldad. Tiene que aplacar la rebeldía en el corazón humana para que los humanos se reconcilien con él. El hombre tiene que obedecerlo en todo o fracasará su plan para la humanidad.

La promesa
Para entender la misión de Jesús tenemos que arrancar desde la promesa de Dios a Abraham en Génesis 12:1-3.

En esta promesa tenemos a Dios prometiéndole a Abraham una tierra, una descendencia, y una bendición (gobierno). Es decir, le promete un reino.

El pacto
En el pacto aprendemos que Dios le está cumpliendo su promesa. Dios extiende la promesa a un pacto. La extiende la promesa por cuanto lo solemniza, es decir, formaliza la promesa con una firma ante la ley o ante una autoridad (Génesis 15:17-18), ya que es un acuerdo con consecuencias en caso de no cumplirse. También la extiende e incrementa en que Dios mismo promete ser escudo para Abraham o el pueblo de Dios. En tercer lugar, la incrementa en que Dios promete darse a sí mismo para su pueblo como “galardón” (Génesis 15:1-2) 

Aprendemos que el creer en lo prometido por Dios lo hace a uno justo. No es lo que el hombre hace, que siempre será pésimo, sino el hecho de creer en Dios hace que le cuente a uno por justicia (Génesis 15:6).

En el ritual de hacer el pacto, Dios indica que él es el responsable de que el pacto se cumpla. Dios es el responsable de su cumplimiento, no el hombre. ¿Cómo lo indica?

Jehová proveerá
En Génesis 22:1-2 Dios pone a Abraham a prueba y le pide que sacrifique a su hijo de la promesa, Isaac. Isaac nunca se enteró de que él será la víctima del sacrificio. Ellos preparan todo para el sacrificio, leña, cuerda, navaja, pero sin tener un animal para el sacrificio. Aparentemente el sacrificio se haría lejos de donde vivían, porque viajan tres días .

«Isaac habló a su padre Abraham: “Padre mío”. Y él respondió: “Aquí estoy, hijo mío”. “Aquí están el fuego y la leña”, Isaac dijo, “pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?”, Y «Pondré enemistad Entre tú y la mujer, Y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, Y tú lo herirás en el talón”.»
 Nota el paralelismo de quiénes cargan la madera: Isaac y Cristo. Abraham respondió:
“Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío”. Y los dos iban juntos.» Génesis 22:7-8 NBLH

Aquí vemos que Abraham, en su respuesta, esperaba que Dios le diera un sustituto de su hijo.
Él sabía, es decir, tenía fe en que Dios resolvería el problema porque,

«Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo. Fue a él a quien se le dijo: “EN ISAAC TE SERA LLAMADA DESCENDENCIA”. Él consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir.» (Hebreos 11:17-19 NBLH). 

«Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña. Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo. Pero el ángel del SEÑOR lo llamó desde el cielo y dijo:

“¡Abraham, Abraham!” Y él respondió: “Aquí estoy”. Y el ángel dijo: “No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada. Porque ahora sé que temes a Dios, ya que no Me has rehusado tu hijo, tu único”.» (Génesis 22:9-12 NBLH).

Dios no le permitió a Abraham sacrificar a su hijo Isaac. En lugar de Isaac Dios proveyó un carnero para tomar el lugar de, o ser un sustituto de Isaac.

«Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral. Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Y Abraham llamó aquel lugar con el nombre de El SEÑOR Proveerá, como se dice hasta hoy: “En el monte del SEÑOR se proveerá”.» (Génesis 22:13-14 NBLH).

¿Qué piensan acerca de las palabras “el SEÑOR proveerá”? ¿Qué significa que el SEÑOR proveerá hoy en nuestra misión?
   
La pascua
Moisés tenía la misión de llevar el pueblo de Israel a adorar a Jehová. Por eso le pidió al faraón permiso para ir a adorar a Dios y faraón se negó. Esto resultó en un larga lucha para obtener la libertad de adorar a Dios.

La décima plaga fue la muerte de los primogénitos de todos los habitantes de Egipto. Para evitar esta plaga era necesario matar un cordero y rociar su sangre sobre los postes de la casa. Quien no lo hiciera perdería a su hijo primogénito. Un cordero tenía que morir para evitar la muerte del primogénito. Esto era para un “tributo” al Señor, quien así mostraba ser soberano, tanto de Egipto como de toda la tierra.

El día de la expiación
La institución del día de la expiación (Yom Kipur) le mostraba a la nación de Israel cómo enfrentar el problema del pecado. Esta festividad se celebraba una vez al año cuando sacrificaban un animal para resolver el problema del pecado. 

Reconocemos que Dios es soberano de toda la tierra, como dice La Escritura:
«Porque Dios grande es el SEÑOR, Y Rey grande sobre todos los dioses, En cuya mano están las profundidades de la tierra; Suyas son también las cumbres de los montes. Suyo es el mar, pues El lo hizo, Y Sus manos formaron la tierra firme. Vengan, adoremos y postrémonos; Doblemos la rodilla ante el SEÑOR nuestro Hacedor. Porque El es nuestro Dios, Y nosotros el pueblo de Su prado y las ovejas de Su mano. Si ustedes oyen hoy Su voz,» (Salmos 95:3-7 NBLH).  

¿Qué quiere decir “soberano en la misión”?  Dios hizo toda la tierra y todas las naciones que habitan la tierra. Dios se preocupa por la salvación de su pueblo en toda la creación.

«Fue oprimido y afligido, Pero no abrió su boca. Como cordero que es llevado al matadero, Y como oveja que ante sus trasquiladores permanece muda, él no abrió su boca. Por opresión y juicio fue quitado; Y en cuanto a su generación, ¿quién tuvo en cuenta que él fuera cortado de la tierra de los vivientes por la transgresión de mi pueblo, a quien correspondía la herida?» (Isaías 53:7-8 NBLH).

El Cordero de Dios
Juan el Bautista presentó a Jesús al pueblo judío como el CORDERO DE DIOS que quita el pecado del mundo (Juan 1:29). Esto significaba que Jesús habría de ser el sustituto final para el cordero que debía ser sacrificado para quitar el pecado del mundo. Con su sacrificio ya no es necesario sacrificar más corderos para cubrir nuestros pecados. Como afirma Hebreos (10.12-14), Jesús murió una vez para siempre. Estas imágenes del Antiguo Testamento definen la identidad a Jesús porque indican la misión que Jesús emprendía.

Es interesante ver el paralelo entre Juan el Bautista y nosotros. ¿Qué hubiera pasado si Juan no hubiera venido antes de Jesús? En Malaquías 4:1-6 dice: «Yo les envío al profeta Elías antes que venga el día del SEÑOR, día grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que Yo venga y hiera la tierra con maldición (destrucción total)». En otras palabras Juan estaba anunciando que si no se arrepentían de sus pecados, IBAN a ser destruidos por la venida del Señor. Esto es igual que nuestro mensaje también. Si uno no se arrepiente hoy será destruido por la venida del Señor.

Jesús termina su ministerio
Las últimas palabras de Jesús son su comisión dada a sus discípulos en el evangelio de Mateo 28:16-20

«Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había señalado. Cuando Lo vieron, Lo adoraron; pero algunos dudaron. Acercándose Jesús, les dijo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado; y ¡recuerden (he aquí)! Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”.» Mateo 28:16-20 NBLH


Esta comisión está en los otros evangelios también:
Lucas 24:44-49
«Después Jesús les dijo: “Esto es lo que yo les decía cuando todavía estaba con ustedes: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre mí está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos”. Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: “Así está escrito, que el Cristo (el Mesías) padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día; y que en Su nombre se predicará el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Ustedes son testigos de estas cosas. Por tanto, Yo enviaré sobre ustedes la promesa de Mi Padre; pero ustedes, permanezcan en la ciudad hasta que sean investidos con poder de lo alto”.»
Lucas 24:44-49 NBLH

Juan 20:17
«Jesús les dijo otra vez: “Paz a ustedes; como el Padre me ha enviado, así también yo los envío”.» Juan 20:21 NBLH

La Santa Cena
La misión de Jesús nos conduce a la última cena de Jesús. En la Santa Cena cristiana recordamos y anunciamos la muerte de Jesús como cordero de Dios (1 Corintios 11:23-26). Recordamos que Jesús murió como cordero por nuestros pecados. Recordamos que él pagó como cordero la pena por nuestros pecados. Recordamos que él nos reconcilió con Dios. Como Cristo murió por nosotros, nosotros estamos obligado a vivir para él (2 Corintios 5:14-15). 
«Pues el amor de Cristo nos apremia (nos impulsa), habiendo llegado a esta conclusión: que Uno murió por todos, y por consiguiente, todos murieron. Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquél que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de ahora en adelante ya no conocemos a nadie según la carne. Aunque hemos conocido a Cristo según la carne, sin embargo, ahora ya no lo conocemos así. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura (nueva creación) es; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas. Y todo esto procede de Dios, quien nos reconcilió con él mismo por medio de Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; es decir, que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo con él mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones, y nos ha encomendado a nosotros la palabra de la reconciliación. Por tanto, somos embajadores de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros, en nombre de Cristo les rogamos: ¡Reconcíliense con Dios! Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en él.»
2 Corintios 5:14-21 NBLH

El vivir por Cristo
Filipenses 2:1-5, en el contexto del Nuevo Testamento, indica cuál es nuestro compromiso con Cristo en muchas maneras. Si hemos recibido un beneficio de la muerte de Jesús estamos obligados a tomar la actitud de Jesús en nuestras relaciones con los demás.
«Por tanto, si hay algún estímulo en Cristo, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna comunión del Espíritu, si algún afecto y compasión, hagan completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. No hagan nada por egoísmo (rivalidad) o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás.
Haya, pues, en ustedes esta actitud (esta manera de pensar) que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que Se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló él mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús SE DOBLE TODA RODILLA de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.» (Filipenses 2:1-11 NBLH).

Un problema con la “misión” es que olvidamos de quién es la misión. ¿Vamos a la misión para salir del país, para vivir una aventura? ¿Cubrimos nuestros egoísmos con una cubrimiento de religiosidad?  
Jesús comisionó a sus discípulos en los cuatro evangelios: Mateo 28:16-20; Marcos 16:8-16; Lucas 24:44-50; Juan 20:17. Es decir que la misión de Jesús continuará con nosotros como colaboradores de Dios. Todas nuestras relaciones están controladas por la misión de Jesús. Esta misión involucra toda nuestra vida.

¿Qué es la misión de Jesús? ¿Cómo quiere Jesús que hagamos la misión? Si no hacemos la “misión” según las instrucciones bíblicas, causamos problemas, particularmente para la misión de Jesús. 

¿Quién es digno?
«Vi también a un ángel poderoso que anunciaba a gran voz: “¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos?” Y nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni mirar su contenido.» (Apocalipsis 5:2-3 NBLH).

Entre los humanos no había ni hay nadie digno de abrir el libro del destino de los humanos en la tierra. Juan estaba muy deprimido al escuchar estas noticias y lloraba mucho. Pero la historia no terminó así:

«Entonces uno de los ancianos me dijo: “No llores; mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos”. Miré, y vi entre el trono (con los cuatro seres vivientes) y los ancianos, a un Cordero, de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Él vino y tomó el libro de la mano derecha de aquél que estaba sentado en el trono. Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos. Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: “Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque Tú fuiste inmolado, y con Tu sangre compraste (redimiste) para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Y los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra”.»

Aquí el Cordero de Dios es soberano de todos los eventos de la tierra: la conquista, la muerte, la salud, la guerra y el juicio.

La alabanza en el cielo es dirigida al Cordero:

Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos. El número de ellos era miríadas de miríadas, y millares de millares, que decían a gran voz: “El Cordero que fue inmolado es digno de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza”. Y oí decir a toda cosa creada que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay: “Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de los siglos”. Los cuatro seres vivientes decían: “Amén”, y los ancianos se postraron y adoraron.» (Apocalipsis 5:5-14 NBLH).

¿Cuáles son las consecuencias de rechazar al soberano?

«Porque ha llegado el gran día de la ira de ellos, ¿y quién podrá sostenerse (mantenerse en pie)?» (Apocalipsis 6:17 NBLH).


Bibliografía:
Vaughn Roberts, Gran Panorama Divina, Torrentes de Vida.
Christopher Wright, Misión de Dios, Certeza.
Graeme Goldsworthy, Estrategia Divina, CLIE,
Graeme Goldsworthy, Evangelio y Reino, Torrentes de Vida
Graeme Goldsworthy,

viernes, 15 de marzo de 2013

Contruimos castillos de arena

La proclamación o confesión de Cristo es esencial para la misión cristiana. No somos sólo una ONG, sino anunciamos a Cristo como la única solución para el problema humano y el único camino para la vida eterna.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

La misión de Jesús: Marcos 12:1-12


Jesús contó un historia a sus discípulos para explicar el significado de su venida en Marcos 12:1-12. Generalmente no contamos esta historia con relación al nacimiento de Jesús. Esta historia es importante para la navidad porque dice unos de los propósitos para la venida de Jesús. También explica la razón para la oposición a Jesús desde su nacimiento hasta su crucifixión. 
  1 Entonces comenzó Jesús a hablarles en parábolas: Un hombre plantó un viñedo. Lo cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Luego arrendó el viñedo a unos labradores y se fue de viaje.
La primer etapa relata que un hombre plantó un viñedo y tenía que realizar un viaje. Él encargo a otros hombres el cuidado de viñedo. 
2 Llegada la cosecha, mandó un siervo a los labradores para recibir de ellos una parte del fruto.3 Pero ellos lo agarraron, lo golpearon y lo despidieron con las manos vacías.4 Entonces les mandó otro siervo; a éste le rompieron la cabeza y lo humillaron.5 Mandó a otro, y a éste lo mataron. Mandó a otros muchos, a unos los golpearon, a otros los mataron. 
En la segunda etapa él mando uno de sus siervos a ir y cobrar su parte de la cosecha. Los labradores a quienes el contrató no quería pagarle lo que le correspondía como dueño de la viñedo. Estos siervos que mandó eran los profetas. Ellos pusieron las quejas de Dios ante el pueblo, ante los sacerdotes y ante los reyes. Sin embargo, ellos no buscaron a Dios. El dueño del viñedo se desesperanzó ante la situación. Los que estaban a cargo del viñedo no estaban actuando responsable. Y cuando él buscaba remediar la situación, ellos lo en-peoraban. 
6 »Le quedaba todavía uno, su hijo amado. Por último, lo mandó a él, pensando: "¡A mi hijo sí lo respetarán!"
La ultima oportunidad de reconciliación era que se reconciliar con su hijo. Si lo despreciaron al hijo, no habrá más que echarles fuera de su viñedo. Él tenía esperanza de poder efectuar una reconciliación. Jesús estaba describiendo lo que estaba en los corazones de sus enemigos. Estaban buscando como matarle a él. Estaba consciente del peligro que estaba presente
 7 Pero aquellos labradores se dijeron unos a otros: "Éste es el heredero. Matémoslo, y la herencia será nuestra." 8 Así que le echaron mano y lo mataron, y lo arrojaron fuera del viñedo.
 Jesús indica que entendió lo que estaba en el corazón de sus enemigos. Ellos no iban a permitir que Jesús les quitara sus clientes. La gente era adictos a una religión falsa. No estaban acercando a Dios. Pero esta religión estaban haciendo les sentir mejor. Los dirigentes religiosos no les estaban leyendo las Escrituras.
9 »¿Qué hará el dueño? Volverá, acabará con los labradores, y dará el viñedo a otros.10 ¿No han leído ustedes esta Escritura:       »"La piedra que desecharon los constructores       ha llegado a ser la piedra angular; 11 esto es obra del Señor,       y nos deja maravillados" ?»
Los líderes religiosas eran ignorantes de las Escrituras. Jesús les dice que no han leído las Escrituras. 
12 Cayendo en la cuenta de que la parábola iba dirigida contra ellos, buscaban la manera de arrestarlo. Pero temían a la multitud; así que lo dejaron y se fueron.
Los oyentes que escucharon Jesús captaron su mensaje, ellos estaban rechazados por su ignorancia del plan de Dios.  
Esta parábola de Jesús es importante para entender la navidad y el ministerio de Jesús porque relata el propósito de misión. Una parte de la misión era de reclamar los frutos de la viñedo que los líderes religiosos estaban desviando para Dios. Jesús vuelve a hacer este reclamo en otras ocaciones (Juan 15) también. Es importante saber el propósito de su misión para entender los evangelios y el mensaje de Jesús.

viernes, 26 de septiembre de 2008

La solución para la pobreza


El otro día en nuestra lectura diaria leímos el Salmo 107. Hay varias cosas que se pueden observar respecto a la suerte del hombre en esta vida que son notorios en este Salmo. Pero en lugar de que yo se los diga, quiero que lo descubran por ustedes mismos con la ayuda de mis preguntas. Asì no van a decir, “Juan piensa así”, sino que “los Salmo enseñan así”.

¿Cuál es la estructura de Salmo?
¿Cuál es la causa de pobreza en Salmo 107?
¿Cuál es la solución al problema de la pobreza?
¿Dónde están los pobres que Dios redime?
¿Cual es el factor decisivo para salir de la pobreza?
¿Qué deben hacer los que han sido rescatados o redimidos de la pobreza?

Salmo 107
Den gracias al SEÑOR, porque El es bueno; porque para siempre es Su misericordia. Díganlo los redimidos del SEÑOR, a quienes ha redimido de la mano del adversario, y los ha reunido de las tierras, del oriente y del occidente, del norte y del sur.

A. Vagaron por el desierto, por lugar desolado, No hallaron camino a ciudad habitada; hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos. Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR, Y El los libró de sus aflicciones; y los guió por camino recto, para que fueran a una ciudad habitada. Den gracias al SEÑOR por Su misericordia y por Sus maravillas para con los hijos de los hombres. Porque El ha saciado al alma sedienta, ha llenado de bienes al alma hambrienta.

B. Moradores de tinieblas y de sombra de muerte, prisioneros en miseria y en cadenas, Porque fueron rebeldes a las palabras de Dios y despreciaron el consejo del Altísimo; humilló sus corazones con trabajos, tropezaron y no hubo quien los socorriera. Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR Y El los salvó de sus aflicciones; los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompió sus cadenas. Den gracias al SEÑOR por Su misericordia y por Sus maravillas para con los hijos de los hombres. Porque El rompió las puertas de bronce e hizo pedazos las barras de hierro.

C. Por causa de sus caminos rebeldes, y por causa de sus iniquidades, los insensatos fueron afligidos. su alma aborreció todo alimento, y se acercaron hasta las puertas de la muerte. Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR Y El los salvó de sus aflicciones. El envió Su palabra y los sanó y los libró de la muerte. Que ellos den gracias al SEÑOR por Su misericordia y por Sus maravillas para con los hijos de los hombres. Ofrezcan también sacrificios de acción de gracias y hablen de Sus obras con cantos de júbilo.

D. Los que descienden al mar en naves y hacen negocio sobre las grandes aguas, han visto las obras del SEÑOR y Sus maravillas en lo profundo. Pues El habló, y levantó un viento tempestuoso que encrespó las olas del mar. Subieron a los cielos, descendieron a las profundidades, sus almas se consumían por el mal. Temblaban y se tambaleaban como ebrios, y toda su pericia desapareció. En su angustia clamaron al SEÑOR y El los sacó de sus aflicciones. Cambió la tempestad en suave brisa y las olas del mar se calmaron. Entonces se alegraron, porque las olas se habían aquietado, y El los guió al puerto anhelado. Que den gracias al SEÑOR por Su misericordia y por Sus maravillas para con los hijos de los hombres. Exáltenlo también en la congregación del pueblo, alábenlo en la reunión de los ancianos.

El convierte los ríos en desierto y los manantiales en sequedales; La tierra fértil en salinas, Por la maldad de los que moran en ella. Transforma el desierto en estanque de aguas, Y la tierra seca en manantiales; En ella hace morar a los hambrientos, Para que establezcan una ciudad donde vivir, Y siembren campos, planten viñas, Y recojan una cosecha abundante. Los bendice también y se multiplican mucho, Y no disminuye su ganado. Cuando son disminuidos y abatidos Por la opresión, la calamidad y la aflicción, Vierte desprecio sobre los príncipes, Y los hace vagar por un lugar desolado sin camino. Pero al pobre lo levanta de la miseria y lo pone seguro en alto, Y multiplica sus familias como un rebaño. Los rectos lo ven y se alegran, Pero a toda iniquidad se le cierra la boca. ¿Quién es sabio? Que preste atención a estas cosas, Y considere las bondades del SEÑOR.
(Psa 107:1-43 NBLH)


Algunas personas pueden decir que esto sólo es el pensamiento del Antiguo Testamento. Pero Romanos 1:18ss también describe la actitud de Dios hacía el hombre como “IRA”. Una ira que lleva el hombre a una vida miserable y finalmente a la muerte. La única solución propuesta es que buscamos la misericordia de Dios a través de Jesús. Todos los otros caminos va a la destrucción.

Cuando abrazásemos a Jesús, Dios pasa de ser nuestro enemigo a ser nuestro Padre (Juan 1:12-13). Y el gran beneficio en tener un Padre es que Él nos cuida, nos ama y nos asegura nuestro futuro.

¿Cuáles son las implicaciones de este Salmo para la misión?

lunes, 23 de junio de 2008

Mi identidad en Cristo, Identificando con su misión

Mi identidad en Cristo, identificandome con su misión

Oración: Filipenses

Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes. En todas mis oraciones por todos ustedes, siempre oro con alegría, porque han participado en el evangelio desde el primer día hasta ahora. Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús. Es justo que yo piense así de todos ustedes porque los llevo* en el corazón; pues, ya sea que me encuentre preso o defendiendo y confirmando el evangelio, todos ustedes participan conmigo de la gracia que Dios me ha dado. Dios es testigo de cuánto los quiero a todos con el entrañable amor de Cristo Jesús. Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio, para que disciernan lo que es mejor, y sean puros e irreprochables para el día de Cristo, llenos del fruto de justicia que se produce por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios (Filipenses 1:3-11 NVI).

Pregunta: ¿Cuál es la petición de Pablo para los filipenses? ¿Por qué pone Pablo tanto énfasis en el conocimiento? ¿Qué consecuencias ve Pablo en tener un buen conocimiento?

Vea estas oraciones de Pablo: Efesios 1:15-23 y Colosenses 1:3-14. ¿Son similares en énfasis o son distintas? ¿Qué podemos aprender de las oraciones de Pablo?

Preguntas

¿Cómo se identifica Jesús con nosotros?

¿Qué tenía que hacer Jesús para identificarse con nosotros?

¿Cómo reflejó Jesús que se había identificado con nosotros?

¿Cuál era la meta de Jesús para identificarse con nosotros? ¿Qué quería lograr?

¿Cómo nos identificamos nosotros con él?

¿Qué tenemos que hacer nosotros para identificarnos con él?

¿Cómo debe reflejarse en nuestras vidas nuestra identificación con Jesús?

¿Cuáles son algunos pasajes que muestra esta identificación entre Jesús y nosotros?

"Ahora bien, cuando buscamos ser justificados por* Cristo, se hace evidente que nosotros mismos somos pecadores. ¿Quiere esto decir que Cristo está al servicio del pecado? ¡De ninguna manera! Si uno vuelve a edificar lo que antes había destruido, se hace* transgresor. Yo, por mi parte, mediante la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí. No desecho la gracia de Dios. Si la justicia se obtuviera mediante la ley, Cristo habría muerto en vano."*

(Gal 2:17-21 NVI)

¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo mismo? ¿Tomaré acaso los miembros de Cristo para unirlos con una prostituta? ¡Jamás! ¿No saben que el que se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues la Escritura dice: “Los dos llegarán a ser un solo cuerpo." Pero el que se une al Señor se hace uno con él en espíritu. Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo. ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.

(1Co 6:15-20 NVI)

--¡La paz sea con ustedes! --repitió Jesús--. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.

(Juan 20:21 NVI)

¿Qué tenía que hacer Jesús para identificarse con nosotros? Nos enseña Filipenses que tenía que abandonar su posición de ser igual a Dios, llegar a ser un hombre y morir.

El Salmo 22 nos enseña que tenía que sufrir, morir y resucitar. Me llama mucha la atención el versículo 22 donde dice que Jesús va a anunciar la salvación a sus hermanos.

Somos sus hermanos:

· Anunciaré tu nombre a mis hermanos; En medio de la congregación te alabaré. (Salmo 22:22 RV60)

· Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. (Juan 20:17 RV60)

· diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación te alabaré. Y otra vez: Yo confiaré en él. Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio. Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados. (Heb 2:12-18 RV60)

Es interesante que hemos cantado este estribillo por años y nadie entiende lo que estamos cantando. Estamos cantando el canto de Jesús resucitado. Estamos cantando su anuncio de que ha logrado la victoria.

¿Qué tenemos que hacer para identificarnos con Cristo?

Pablo usa la frase “compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo” (1:27) para expresar la idea. Hay dos cosas que pide que hagamos: 1) que luchamos unánimes por la fe del evangelio y 2) que tengamos la misma actitud que tenía Jesús dando preferencia a otros.

1. Filipenses 1:26-30

Así, cuando yo vuelva, su satisfacción en Cristo Jesús abundará por causa mía. Pase lo que pase, compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo. De este modo, ya sea que vaya a verlos o que, estando ausente, sólo tenga noticias de ustedes, sabré que siguen firmes en un mismo propósito, luchando unánimes por la fe del evangelio y sin temor alguno a sus adversarios, lo cual es para ellos señal de destrucción. Para ustedes, en cambio, es señal de salvación, y esto proviene de Dios. Porque a ustedes se les ha concedido no sólo creer en Cristo, sino también sufrir por él, pues sostienen la misma lucha (atlética -- agonía) que antes me vieron sostener, y que ahora saben que sigo sosteniendo. (Filipenses 1:26-30 NVI)

2. Filipenses 2:1-11

Por tanto, si sienten algún estímulo en su unión con Cristo, algún consuelo en su amor, algún compañerismo en el Espíritu, algún afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento. No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás. La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz! Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:1-11 NVI)

1. ¿Puede 2:6–11 haber sido un himno cristiano primitivo tomado y anotado por el Apóstol y hecho propio en su carta? Estos versículos, con la humillación y exaltación de Cristo como su tema, son rítmicos en forma y los estudiosos los han arreglado en seis grupos de tres líneas cada uno. Encontramos pasajes altamente poéticos en otras cartas de Pablo (como 1 Cor. 13), pero tales versos se leen más como una cita, profundamente relevante a los propósitos de la sección, pero no compuesta originalmente para ella. Tenemos otros ejemplos de himnos o fragmentos de un credo usados en cartas del Nuevo Testamento (Por ejemplo Ef. 4:4–6; 5:14; 1 Tim. 1:17; 3:16; 6:15, 16; 2 Tim. 2:11–13). Esto parece ser un ejemplo similar de tales citas, pero más extenso.

Pablo está tratando de inspirar a sus compañeros para atreverse a hablar la palabra sin temor. Noten que la conducta y actitudes de los cristianos son una parte importante en la comunicación del evangelio.

“Pablo no confiaba en la absolución de un tribunal terrenal. Como Job, él está seguro de su vindicación cuando su caso se presente en la corte celestial de apelación” (G. B. Caird, Paul´s Letters from Prision OUP, 1976).

Pablo tiene una ambición suprema: Que Cristo pueda ser exaltado en su cuerpo, viviendo o muriendo; que Cristo pueda ser visto más claramente por otros en toda su plenitud.

Llamados a sufrir

Ellos están llamados a sufrir y deben contarlo como un privilegio y así soportarlo con valor.

El orgullo impide la unidad y el compañerismo, y el único remedio contra el egoísmo o partidismo es contemplar larga y frecuentemente a Cristo mismo hasta que su forma de pensar y actuar sea la suya.

En todo tiempo, y no menos hoy, el gran problema para el avance del evangelio ha sido la inconsecuencia de los mismos cristianos. El evangelio tiene su gran influencia cuando la vida de los creyentes habla favorablemente de él, y lo vivimos con una especial responsabilidad.

Cumplimiento de los deberes = ciudadanos

el ejemplo de Pablo Filipenses 1:12-30

las acciones y actitudes de nosotros Filipenses

El ejemplo de Cristo Filipenses 2:6-11

El ejemplo de Pablo


El ejemplo de Cristo


Las actitudes y acciones de nosotros


Filipenses 2:1-5


Filipenses 2:6-11


Filipenses 1:12-30






¿Cuáles eran los rasgos culturales de los filipenses?

Fundada por Felipe, papá de Alejandro Magno

Reconstruida como ciudad romana por Octavio (Augusto) y poblados por veteranos. Por tanto, los filipenses tenían la Ciudanía Romana. Muchos de sus ciudadanos eran veteranos de las guerreras.


jueves, 7 de febrero de 2008

Unidad con Cristo: base de la ética Cristiana

Si creemos lo que escuchamos, todo la vida se centra en dinero.
La base bíblica no arranca de la búsqueda por dinero. Sino, en el hecho que Jesús murió por mi. Por tanto, yo tengo que vivir por él.
He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí. (Gal 2:20 NVI)
Es decir, que todo lo que hago yo con mi tiempo, mi dinero, mi pensamiento, y mi cuerpo debo hacerlo como Cristo. Este propósito tiene muchas implicaciones de como vivimos. Tenemos que hacer la pregunta: ¿Cómo vivió Jesús? ¿Aprovechaba sus habilidades para vivir cómodo? ¿Vendía sus servicios? ¿Ayudaba a la gente?

Todas estas preguntas son importantes, porque tenemos que ser imitadores de Jesús.


También en 2 Corintios Pablo indica que debemos estar viviendo para el que murió por nosotros, y que ya no debemos estar viviendo para nosotros mismos:
El amor de Cristo nos obliga, porque estamos convencidos de que uno murió por todos, y por consiguiente todos murieron. Y él murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió por ellos y fue resucitado. (2Co 5:14-15 NVI)
¿Cómo hacemos esto?

Lee esto :
Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados, y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios. (Eph 5:1-2 NVI)

El Nuevo Testamento dice que debemos copiar el patrón de Dios y Jesús algunas formas. Juan registra que tenemos la misma misión que tuvo Jesús:
--¡La paz sea con ustedes! --repitió Jesús--. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes. (Juan 20:21 NVI)
Pablo también dice que tenemos la misma misión:
Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. (2Co 5:18-19 NVI)
Conclusión: Nosotros que creemos en Jesús estamos uno con el en espíritu. Su misión es nuestra misión. Nuestra vida es Su vida. Tenemos que adaptarnos a Su voluntad, a su manera de pensar, porque estamos unidos con él en Su misión.