martes, 23 de abril de 2013

El estudiante, el pez y Agassiz

Aquí comparto una lectura de mi primer año de la universidad. Este artículo no es mio, sino una copia de una reflexion de un estudiante en 1880.



Contado por el estudiante:
Hace más de quince años entré en el laboratorio del profesor Agassiz y le dije que me había apuntado en la escuela científica como estudiante de historia natural. Él me hizo algunas preguntas sobre el propósito que tenía para ir allí, mis antecedentes en general la manera en que pensaba usar luego los conocimientos que adquiriese y, finalmente, si deseaba estudiar alguna rama de la materia en particular. A esto último respondí que, aunque quería tener una buena base en todos los departamentos de la zoología, mi intención era dedicarme especialmente a los insectos.

-¿Cuándo quiere usted comenzar? -me preguntó entonces.


- "Ahora mismo" -contesté yo.

Aquello pareció agradarle, y con un vigoroso “Muy bien” tomó de un estante un enorme tarro de especímenes en alcohol amarillo.



-Tenga este pez y obsérvelo-me dijo-. Nosotros lo llamamos haemulon. De vez en cuando le preguntaré como es. Dicho esto se fue, pero enseguida volvió con instrucciones precisas en cuanto al cuidado del objeto que se me había encomendado.



-"Ningún hombre puede ser naturalista" –expresó- "si no sabe cuidar los especímenes".

Me ordenó que mantuviera al pez delante de mí en una bandeja de hojalata, y que de vez en cuando humedeciera su superficie con alcohol procedente del tarro, cuidando siempre de volver a poner el tapón en su lugar ajustadamente.
En aquellos días no había tapones de vidrio esmerilado, ni frascos de exposición con formas elegantes. Cualquier estudiante antiguo recordará los enormes bocales de cristal con sus corchos embadurnados de cera que se salían y estaban medio comidos por los insectos y sucios con el polvo de la bodega. La entomología era una ciencia mas limpia que la ictiología, pero el ejemplo del profesor, que había sumergido la mano sin dudarlo hasta el fondo del tarro para sacar el pez, era contagioso, y aunque ese alcohol tenía “un olor muy rancio y a pescado,” no me atreví a mostrar ninguna aversión al mismo dentro de aquel sagrado recinto y lo traté como si fuese agua pura. Aun así, experimente un sentimiento pasajero de decepción, ya que el mirar fijamente a un pez no resultaba interesante para un ferviente entomólogo. También mis amigos, en casa, se sintieron molestos al descubrir que por mucha cantidad de colonia no lograba ahogar el perfume que me perseguía como una sombra.
En un plazo de diez minutos ya había yo visto cuanto podía observarse en aquel pez, y partí en busca del profesor, quien, sin embargo, había abandonado el museo. Cuando volví, después de entretenerme con algunos de los extraños animales almacenados en el departamento superior, mi espécimen estaba completamente seco. Arrojé el fluido sobre el pez, como si quisiese resucitarlo de un desvanecimiento, y esperé con ansiedad a que recuperara su empapada apariencia.Pasado aquel momento ligeramente excitante, no me quedaba sino volver a una perseverante contemplación de mi mudo compañero.
Pasó media hora... luego una... y otra... Aquel pez empezó a parecerme repugnante. Le di la vuelta una y otra vez. Lo mire a la cara-¡horrible!-. Por detrás... por debajo... desde arriba... de lado... de medio lado – seguía siendo horrible-. Estaba desesperado.
Siendo aún temprano decidí que necesitaba almorzar, de modo que con infinito alivio volví a meter el pez en su tarro y disfruté de una hora de libertad. Al volver supe que el profesor Agassiz había estado en el museo, pero se había ido y no regresaría hasta pasadas varias horas. Mis compañeros estaban demasiado ocupados para que los molestase con una continua conversación. Poco a poco volví a sacar aquel repugnante pez y me puse a mirarlo de nuevo con un sentimiento de desesperación. No podía utilizar lupa; todo tipo de instrumentos estaban prohibidos. Sólo mis dos manos, mis dos ojos y el pez. Parecía un campo de lo más limitado. Metí mi dedo por su garganta para comprobar lo afilados que estaban sus dientes y empecé a contarle las escamas que tenia en las distintas filas hasta convencerme de que aquello era una estupidez. Por último tuve una idea feliz: dibujaría el pez, y con sorpresa comencé a descubrir nuevas características de aquella criatura. En ese mismo instante volvió el profesor.
-Muy bien, un lápiz constituye uno de los mejores ojos -expresó. Me alegra también ver que mantiene mojado su espécimen y el tarro cerrado.

Y tras aquellas alentadoras palabras, añadió:


-Bueno, ¿cómo es?

Luego escuchó atentamente mi breve recapitulación de la estructura de partes cuyos nombres aún desconocía: la agalla bordeada –arcos y opérculo móvil-, los poros de la cabeza, unos labios carnosos y ojos sin párpados; la franja lateral; la aleta espinosa y la cola hendida; el cuerpo arqueado y comprimido... Cuando hube terminado, él se quedó aguardando como si esperase más, y luego añadió con aire decepcionado:
-No ha mirado usted muy cuidadosamente -dijo.
Y luego en tono más serio añadió -¡Pero si ha pasado por alto una de las características más notorias del animal, y tan claramente delante de sus ojos como el pez mismo! ¡Mire otra vez... mire otra vez...! Y me dejó a mi desdicha.
Me sentía enojado, mortificado... ¡Otra vez a contemplar aquel pez detestable! Pero ahora me puse a trabajar con empeño y fui descubriendo una cosa tras otra, hasta que vi lo justa que había sido la crítica del profesor. La tarde pasó rápidamente y cuando, al caer la misma, Agassiz preguntó: “¿No lo ve todavía?” Le respondí:
-No, estoy seguro de que no, pero sí veo lo poco que había observando antes.
-Esa es la segunda cosa importante-expresó con la mayor seriedad- pero no puedo escucharle ahora. Guarde el pez y váyase a casa, tal vez tenga una mejor respuesta preparada por la mañana. Le examinaré antes de que mire el pez.
Aquello era desconcertante: no sólo debía pensar en mi pez toda la noche, investigando, sin el objeto delante, cual seria aquella tan visible pero desconocida característica, sino que también, al día siguiente, antes de repasar mis nuevos descubrimientos tenía que hacer un relato exacto de los mismos. Y puesto que mi memoria era mala, anduve hasta casa por la orilla del río Charles en un estado de aturdimiento y acompañado de mi doble perplejidad.
El saludo cordial que me dio el profesor a la mañana siguiente fue tranquilizador. Allí estaba un hombre que parecía sentirse tan ansioso como yo de que pudiera ver por mí mismo lo que él veía.
-¿Se refiere usted tal vez –pregunté—a que el pez tiene lados simétricos con órganos parejos?
Dijo:“¡Naturalmente,naturalmente!"alborozado, lo que dijo compensó las horas pasadas en vela la noche anterior. Después de que él hubiera disertado con la mayor felicidad y entusiasmo –como hacía siempre—sobre la importancia de este punto, me aventuré a preguntarle qué debía hacer a continuación.

-¡Ah, siga mirando el pez! –expresó; y volvió a dejarme a mis propios recursos.


Poco más de una hora después se hallaba de vuelta y escuchó mi nuevo catálogo.

-¡Muy bien, muy bien! –dijo-, pero eso no es todo.

Así, durante tres largos días colocó aquel pez delante de mis ojos prohibiéndome que mirase a ninguna otra cosa o utilizara ayuda artificial alguna. Su amonestación reiterada era: “¡Mire, mire, mire...!”

jueves, 18 de abril de 2013

Dos Montes Distintos: Sinaí y Zión









La Biblia nos presenta dos pactos hechos en dos montes distintos. El pacto de la ley, que fue hecho en el monte de Sinaí u Horeb en el desierto, fuera de la tierra prometida durante el éxodo (Éxodo 19--24). El otro fue hecho en Jerusalén, con la muerte de Jesús en la cruz sobre el monte Gólgota (el cual es un pico del monte de Zión).

Sinaí representaba el pacto donde la gente tenía cumplir toda la ley todo el tiempo para gozar de sus beneficios. Los Judíos jamás cumplieron la ley. Jeremías decía que este pacto estaba escrito en piedras y no en los corazones de la gente, por lo tanto no lo podian cumplir (Jeremías 17:1-5). El Nuevo Testamento enseña que el intento de cumplir la ley no salva a nadie. 
Y que nadie es justificado ante Dios por la Ley es evidente, porque “El justo vivira por la fe.”  Sin embargo, la Ley no se basa en la[i] fe. Al contrario, “El que hiciere estas cosas, vivira por[k] ellas.” Gálatas 3:11-12

El otro pacto fue hecho en el Calvario o Gólgota, donde Jesús murió en la cruz. El calvario era parte del monte Zión o monte Moría. Este pacto no esta escrito en piedras, sino en los corazones de los que creen en Jesús (Jeremías 31:30-35). 

viernes, 15 de marzo de 2013

Método Manuscrito


 Método Manuscrito

El propósito del método manuscrito es ayudarle a ver el libro que se está estudiando con la mayor claridad posible. Entendiendo su propósito y argumento con todas y cada una de sus partes. La manera en la que se desea lograr lo anterior es transformando el pasaje bíblico en un manuscrito.

El método del manuscrito puede explicarse en 10 pasos principales.

·        Paso 1. Preparación del texto

·        Paso 2. Lectura previa

·        Paso 3. Verificación de enunciados

·        Paso 4. División en párrafos

·        Paso 5. Coloreado de palabras

·        Paso 6. División en unidades de comunicación

·        Paso 7. Relación del texto

·        Paso 8. Conocimiento del autor y destinatario

·        Paso 9. Interpretación del texto

·        Paso 10. Significado hoy

Paso 1: Preparación del texto


Para el desarrollo de este método es necesario realizar algunos cambios al formato de nuestro texto. Solo se deja el contenido que forme parte del texto original y se eliminan todos los agentes distractores.

1.1  Seleccione el libro de la biblia que desea estudiar. 

1.2  Seleccione la traducción que es más cercana a una traducción palabra por palabra como RV60, RVC o LBLA  será más fácil usar diccionarios, léxicos o otros libros de investigación más adelante.

1.3  Copie o transcriba el texto bíblico en un formato con márgenes amplios a doble o triple espaciado; sin capítulos, versículos o encabezados.

1.4  Imprima el texto.

Paso 2: Lectura previa


El primer acercamiento al texto es la lectura. Es necesario realizar la lectura varias veces para una mejor comprensión del pasaje. Se recomienda leerlo de tres a cuatro veces antes de seguir con el siguiente paso.
2.1 Lea el manuscrito en voz alta.
2.2 Describa como se siente al leer el texto de la biblia y realice sus comentarios tanto el positivo como el negativo. Intente responder las siguientes preguntas:
·        ¿Pude entender mejor sin los capítulos, versículos y encabezados?

·        ¿Qué diferencia noté en la lectura?

·        ¿Cuál es el tono o emoción con que escribe el autor?

2.3 Lea varias veces todo el manuscrito.
2.4 Anote su  primera impresión del libro  ¿Cuál podría ser el propósito del autor al escribir esta carta?   Te darás cuenta de como este concepto va cambiando mientras estudias el libro.
2.5 Anota cualquier pregunta o duda que tengas sobre el texto, sin tratar de encontrar la respuesta.
Paso 3:  Verificación de la oración gramatical (o enunciado)

Haz una bola grande cada vez que se encuentra un punto (.) El punto indicara la terminación de la oración gramatical.  Por definición una oración empieza con una mayúscula y termina con un punto; (o a veces termina con una interrogación (?). Recuerden que la comunicación más pequeña y completa es una oración gramatical.   
Compara el número de los versículos con los círculos que marcaste. Encontraste una diferencia? ¿Cómo explicas la diferencia?  Los versículos empezaron aparecer alrededor de 1000 d. C. y fueron aceptados como los que tenemos ahora alrededor de 1250 d. C.  ¿Entonces cuál fue el propósito de agregar estos versículos?
Paso 4:  División en párrafos

Es momento de empezar a trabajar con el texto. Al dividirlo en secciones nos ayudara a ordenar mejor las ideas y los temas del texto.
4.1 Comienza a separar el libro en párrafos. Separa los párrafos con una raya que vaya de un lado de la hoja al otro. (Un párrafo tiene que terminar con un punto.  No puede haber separación de los enunciados).
4.2 Escribe un título para cada párrafo usando las mismas palabras que se encuentran en el párrafo (no más de 4 palabras).
Paso 5: Coloreando las palabras

Es el momento de gozo para un investigador. El momento de observar con mucho cuidado.
5.1 Comienza a marcar las palabras clave que se repiten, ya sean sinónimos, conceptos o frases.  Escoja un color para cada grupo de palabras- por ejemplo los sinónimos- sepáralos usando figuras geométricas.  Siéntase libre de combinar y escoger los colores y figuras.   Por ejemplo, círculos verdes para la esperanza, triángulos rojos o negros para la ira, cuadros amarillos para las advertencias, doble subrayado azul para referencias al poder.
5.2 Haga un índice para sus colores y figuras de los grupos de palabras. Así no olvidaras las designación que escogiste al principio.
Paso 6: Relación del texto

6.1 Marca las conjunciones.
Las conjunciones son palabras que enlazan ideas o palabras y establecen relaciones de jerarquía entre ellas. La conjunción sólo tiene significado gramatical y no posee significado léxico; su significado se adquiere en las relaciones que pueda presentar. Entre las conjunciones más comunes se encuentran las siguientes:
Consecutivas: Una frase es el resultado de la otra. Son: con que, luego, tan, tanto que, así,  así que, etc.
Coordinadas o coordinantes: Unen palabras u oraciones del mismo nivel sintáctico. Son: y/e, o/u, sino y pero
Copulativas: Sirven para reunir en una sola unidad funcional dos o más elementos homogéneos e indican una adición. Son: y, e, ni, que.
Adversativas: Son las que contraponen dos oraciones o términos sintácticos. Son: mas, pero, aunque, sin embargo, empero, con todo, a pesar de, no obstante, más bien, excepto, salvo, menos...
Disyuntivas: Indican alternancia exclusiva o excluyente: o, u. Se coloca entre los términos que indican la alternancia o antepuesta a cada uno de ellos.
Explicativas: Son aquellas que unen proposiciones que expresan lo mismo, pero de distinta forma, a fin de explicarse mutuamente. Son por lo general giros aislados entre comas como: o sea, esto es, es decir, mejor dicho, es más: Se fue al otro mundo, es decir, se murió.
6.2  Anote las referencias cruzadas. Una referencia cruzada hace referencia a un elemento que aparece en otro lugar de un documento. Usa flechas enumerándolas para conectar estas ideas.
(Más profundo 6.3  Anota unas características de redacción que usa este autor y por qué.)
Paso 7: División en unidades de comunicación

Separe las unidades de comunicación.
Una unidad de comunicación por definición encierra toda la comunicación de la idea. Si interpretamos un párrafo sin tomar en cuenta toda la unidad de comunicación es como escuchar sólo una parte de una conversación. Podemos tal vez saber de qué se trata, pero de seguro no sabríamos todos los detalles. Por lo tanto, podemos conseguir una impresión errónea del tema de la conversación.
Marca los párrafos que tratan un mismo tema con rayas dobles. Es decir, agrega una raya adicional a la raya que usaste para dividir los párrafos. Esta es tu unidad de comunicación.
Paso 8: Conocimiento del autor y destinatario

Para interpretar un escrito correctamente necesitamos información acerca el escritor y el destinatario. A veces la única fuente de información es el escrito en tus manos.
8.1 Investiga qué puedes saber acerca del autor y los destinatarios usando solamente la información que está en esta carta.
8.2 Haz una lista de frases, palabras o tipos de enunciados que te ayudan a conocer al escritor y la situación en la que se encuentran los destinatarios.
8.3 Contesta la siguiente pregunta antes de analizar más profundamente el texto ¿Cuál podría ser el propósito de escribir esta carta? Esta es una aproximación preliminar al estudio profundo.
(Más profundo: 8.4  Contexto Externo: Aquí se puede buscar en los diccionarios y comentarios acerca del lugar y cultura del autor y sus destinatarios)
Paso 9: Interpretación del texto o Significado para sus destinatarios originales
En este momento nuestro manuscrito se encuentra listo para empezar con la interpretación del texto.

9.1  Ahora toma la primera unidad de comunicación, analísala y piensa en el mensaje con las observaciones e interpretaciones. Escribe tus conclusiones en la misma página a la izquierda del texto.
9.2 Haz lo mismo que con el resto de las unidades.
9.3 Realiza la siguiente pregunta. ¿Cómo apoyan las unidades de comunicación el propósito de la carta? Si no lo apoyan, hay que buscar otro propósito.
9.4 Estas preguntas son una buena guía para tener en mente
       ¿Cómo veía el autor la situación,  que lo llevo a pensar, sentir y escribir de esta manera?

        ¿Cuál es la situación de los receptores de la carta?,  ¿quienes son ellos?

·        ¿Qué cambios de pensamiento o acciones  está animándoles a tomar?

9.5  Escribe y contesta en el margen todas las preguntas que te surjan.
·        ¿Qué verdad bíblica está siendo enseñada?

9.6 Realice las siguientes preguntas y escriba sus observaciones en los márgenes ¿Qué tan importante es este libro? ¿Si no hubiera sido escrito que haría falta en la Biblia? ¿Es eso importante para ti también? ¿Por qué?
PASO 10: Significado Hoy

¿En qué manera es la situación de los destinatarios similar o igual a la mía?  
¿Cuáles son las creencias que están cambiando debido al argumento de este libro? 

¿Cuáles actitudes mías no son congruentes con lo que el autor presenta?
La pregunta final surge naturalmente, ¿Señor, como quieres que responda a este mensaje? Si conoces la respuesta, escríbela en tus notas y comparte lo que aprendiste a un amigo. 

                                                                        Un texto fuera de
                                                                   su contexto...

es un buen pretexto.

Contruimos castillos de arena

La proclamación o confesión de Cristo es esencial para la misión cristiana. No somos sólo una ONG, sino anunciamos a Cristo como la única solución para el problema humano y el único camino para la vida eterna.

sábado, 9 de febrero de 2013

Oseas: Una guía de lectura


Oseas: una guía de lectura
Otros títulos posibles:
El profeta y la prostituta
Dos esposas pecaminosas 

Los profetas posteriores (o profetas-autores)
Goldsworthy indica que los profetas-escritores tienen tres aspectos comunes:
  1. Acusación, querella, queja, incriminación
  2. Juicio, castigo
  3. Restauración, reconciliación
Este patrón esta claramente presente en Oseas.

Oseas: libro de fidelidad:
Oseas es un libro que habla de la fidelidad. La fidelidad consiste en una dependencia total del marido  (Oseas y Dios). Oseas acusa al pueblo de Israel de ser adùlteros en su relaciòn con Dios.  

Para algunos, la palabra “santidad” implica la existencia de un "puente" entre nosotros y ellos.  Aunque el libro no menciona la palabra santidad, en lugar de ser ellos “apartados para Dios” (santos), ellos era adúlteros (infieles). Gomer no era santa para su esposo, como Israel no era santo para Dios. Su adoracion a Dios estaba corrompida por la busqueda de sus propias intereses. Ellos buscaban su “prosperidad” buscando a otros dioses y/o comprometiendo su lealtad religiosa con los gobiernos de su tiempo, como Asiria y Egipto. A esto Oseas lo llama infidelidad.  

Cuando buscamos la “salvación” en ídolos, el gobierno, los amigos, la familia o la educación, no estamos siendo leales a Dios. Esto era el mensaje que Oseas entregaba a su pueblo y a nosotros también. 


Autor: Oseas, este nombre significa “Salvación”. Fue hijo de alguien llamado Beeri. Su nombre tiene un significado similar al de Josué, Jesús e Isaías. Oseas era de Israel, es decir, originario de el reino del norte. De hecho, fue el único profeta-autor que era de Israel. Los otros profetas nacidos en Juda fueron:  Elías, Eliseo y Amos.

Fecha: Fue escrito entre 760-722 a. C. Ubicamos estas fechas porque Oseas menciona a los reyes cuando él estaba ministrando: Uzías (790-739 a.C., Jotán (750-732 a.C.), Acaz (735-715 a.C.) y Ezequías (rey de 715-687 a.C.) reyes de Judá y Jeroboám (+753 a.C.) hijo de Joás, rey de Israel (Oseas 1:1). 

Estilo
Oseas no da ninguna relación de la secuencia de sus mensajes (oráculos) en su libro. Los primeros 3 capítulos hablan de su familia sin mostrar una secuencia y los capítulos del 4 al 14 hablan de Israel. Pero en ninguna parte muestra una secuencia en su relato.  Los temas están sin orden y tampoco tienen un  sentido cronológico. 

Contexto Histórico:
Oseas profetiza antes de la caída de Samaria, capital de Israel en 722 a.C. Israel era la sección del reino que Dios separó de Judá en el año 922 a. C. a raíz de que Salomón introdujo la adoración a Baal y todo el sistema religioso que lo acompañaba. Este culto también era practicado por los fenicios, griegos, romanos, egipcios y asirios. Muchas de las esposas de Salomón eran de estos pueblos.

Israel había prometido fidelidad a Dios. «Haremos todo lo que el Señor ha dicho» (Éxodo 19:3-8). Ellos iban a cumplir todos sus mandamientos. Él iba a ser su Dios y ellos su pueblo. Dios se había casado con ellos.

Después Moises da los 10 mandamientos. Y se ratifica el pacto (matrimonio) con sangre. 
“Luego, Moisés tomó la sangre y la roció sobre el pueblo, mientras decía:  «Ésta es la sangre del pacto que el Señor hace con ustedes al darles todas estas cosas»” (Éxodo 24:8).
En el libro de Éxodo, Dios hace un pacto, es decir, un matrimonio con el pueblo de Israel. Se casa con ellos. Así lo interpretan otros profetas como Isaías (54:5; 61:10; 62:5) y Jeremías (2:2; 31:32).  
“Tu marido es tu Creador, y su nombre es el Señor de los ejércitos; tu Redentor es el Santo de Israel, y su nombre es el Dios de toda la tierra” (Isaías 54:5 RVC).

«Ve y proclama a oídos de Jerusalén lo siguiente: “Así dice el Señor: ‘Me acuerdo de ti y de tu fidelidad, cuando eras joven; de tu amor de novia, cuando me seguías por el desierto, en terrenos no sembrados’” (Jeremías 2:2 RVC).

Situación religiosa
A pesar de este pacto, Israel le fue infiel a Dios desde que salieron de Egipto. A la muerte de Salomón y la divisiòn de la naciòn en 722 ac. esta infidelidad aumentó en Judá asi como en Israel y el resto de las tribus.

La religión de Baal era la misma religión en Canaán, Babilonia, Grecia, y Roma. Baal es el equivalente a Zeus o Jupiter. Moloch lo mismo que Cronos o Saturno. La mitología era la misma en toda esta región. Baal era el dios que controlaba el clima y las cosechas. Butterworth dice: “En los templos, los hombres podian “adorar a Baal y estimularlo a actos de fertilidad (prosperidad) teniendo cópula sexual con prostitutas “sagradas” que se encontraban ministrando en estos templos” (Nuevo comentario bíblico siglo XXI, p. 796). La vida y mensaje de Oseas subraya que este tipo de religión es un adulterio contra Dios.

La infidelidad no era una practica de toda la población. El profeta Elías pensaba que él era el único que servía a Jehová en las tribus del Norte. Jehová le respondió que había siete mil habitantes que no se habían hincado ante Baal. Siempre había un remanente fiel a Dios. Este remanente es el destinatario de Oseas. Dios les daba a conocer la situacion de lo que estaba pasando en el país para que ellos pudieran tomar conciencia   e invitarles a seguir siendo fieles.  También es una condenación para los que rechazan el pacto con Dios.

La fidelidad al pacto en la relación con Dios es comparada con la fidelidad en el pacto matrimonial. Esto indica que el propósito del matrimonio es para enseñarnos como es Dios y cual es nuestra relación con Él.

Dios se casó con Israel en el pacto de Sinaí. Pero ahora El estaba divorciandose de ellos. Dios presenta sus bases para este divorcio. No está dándoles una oportunidad de regresar. Ellos han probado ser infieles.  Y cada oráculo repite como Israel ha sido infiel. 

Oseas profetiza cuando ya no hay remedio para Israel (el reino del norte). El juicio y la invasión de Asiria ya son inevitables.  

Oseas nos presenta la historia de dos matrimonios. Primero: el matrimonio de Oseas con Gómer. Segundo: el matrimonio de Dios con Israel. El propósito de presentar esta historia es dar a conocer como se siente Dios al ver a su pueblo olvidarse de Él y seguir a otros dioses. A traves de este relato pudimos conocer el sentir de Dios, pues Oseas fue capaz de mostrarnos el corazón de Dios.

Estilo
Oseas no da ninguna relación de la secuencia de sus mensajes (oráculos) en su libro. Los primeros 3 capítulos hablan de su familia sin relatar una secuencia y los capítulos del 4 al 14 hablan de Israel. Pero en ninguna parte nos muestra una secuencia. Los temas tampoco tienen sentido cronológico. 

Oseas usa un lenguaje franco y llano. 

Bosquejo
  1. El matrimonio de Oseas (Oseas 1:1-3)
  2. El caso de Divorcio: Dios contra Israel (Oseas 4:1-13)
  3. La promesa de restauración (Oseas 14:1-9)

Exposición:
Dios manda a Oseas casarse con una prostituta (Oseas 1 - 3).
Dios quiere poner en claro su relación con Israel y pide a su profeta ilustrar la situación: le pide a Oseas casarse con una prostituta. El profeta representa a Dios y la prostituta representa el pueblo de Dios.

Cuando el pueblo busca en otras fuentes (llamese ídolos, gobiernos o naciones) su salvación, es similar a una mujer adultera que busca satisfacción sexual con otro hombre que no sea su marido.  Esto significa que cuando nosotros buscamos satisfacer nuestros deseos con dinero, éxito o reconocimiento y dejamos fuera a Dios, estamos adulterando. Cuando buscamos otra revelación fuera de la Palabra de Dios, estamos adulterando (Hebreos 1:1-4 Jesús es la revelación final de Dios). 

Vemos la frustración de Oseas en su matrimonio por los nombres que pone a sus hijos:
Jezreel, es decir, “Dios desparrama” o 
Lo-ruhaama, es decir, “No compasión
Lo-ammi, es decir, “No es mi pueblo
Tambien busca la reconciliación con su esposa.
En esta reconciliación cambia los nombres de sus hijos a:
Jezreel, es decir, “Dios siembra
Jezreel tiene dos significados según el contexto. Cuando se refiere a "desparrama" sin la idea de la semilla, tiene la idea de destrucción y cuando se usa en el contexto de las semillas, significa Dios siembra (Dios desparrama la semilla). 
Ruhama, es decir, “Compasión
Ammi, es decir, “Mi pueblo

Aunque Oseas tiene problemas con Gomer- su esposa-, desea tener un matrimonio sano. Desea tenerle misericordia, como Dios quiere tener misericordia de su pueblo Israel.

Gómer quiere conocer a todo el pueblo.  Oseas quiere que sólo lo conozca a él. 
Gómer quiere sentir. Oseas quiere que ella lo conozca a el. 
Israel quiere conocer a todos los dioses.  Dios quiere que sólo El sea verdaderamente conocido. 


Dios presenta su caso contra Israel (Oseas 4 al 13)
Esta sección contiene las violaciones especificas del pacto. Para poder entender bien el libro, uno debe comprender a qué se refiere Oseas cuando habla del pacto que encontramos en el Pentateuco. 

Oseas no registra con claridad la secuencia de su historia. A pesar de esto, usa muchos paralelismos.  
Un autor (Keil) indica que contiene:  a) la acusación (Oseas 4:1-6:3), b) el castigo (Oseas 6:4-9:9) y c) la reconciliación (Osea 9:10-14:10). Mientras que otros ven un secuencia cronológica. Esta secuencia es mas
dificil de ver. 

Los sentimientos profundos de Oseas toman el control del libro. Es por eso que no encontramos un tratado organizado de sus ideas. (Algo similar a Santiago o Eclesiastés en su manera de escribir.)

¿Quién es el enemigo real de Israel? 
Dios puede ser nuestro enemigo. Israel tenía muchos proyectos para defensa y construccion de su país, pero no hizo caso a Dios. Como resultado, Dios se volvió su más temible enemigo. 

Ellos estaban confiando en sus propias habilidades para defenderse. Buscaban a otras naciones, como Egipto y Asiria para formar alianzas de defensa y comercio. Buscaba la protección de todos los dioses disponibles. Pero no invocaron a Jehová. ( Noten bien: Buscar una solución "política" era una opción en el tiempo de Oseas. Él tambien condena está búsqueda politica para resolver todos los problemas sociales hoy en dia, pues en el fondo tambien es idolatria. Enrique Krauze indica que este es el tipo de solución que propone la izquierda en América Latina en su  libro: Redentores, Ed. Debate. No es sólo una advertencia contra políticos mesianicos, sino también contra figuras religiosas como profetas (Jeremías 23), Apóstoles (2 Corintios 10-11) y Ángeles (Gálatas 1:8-9).

Parece que nuestra generación es igual; esta dispuesta a ignorar por completo a Dios y su revelación. Hemos alcanzado nuestra “liberación” en lo económico, en lo sexual, en la tecnología y en lo religioso; sin la ayuda del Señor. Si esto es lo que nos importa, supongo que Dios esta enojado con nosotros también por nuestra idolatría.

Dios entabla un pleito contra su pueblo (Oseas 4 y 5)
Primero describe la situación del pueblo:

“Hijos de Israel, ¡oigan la palabra del Señor! El Señor ha entablado un pleito contra los habitantes de la tierra, porque ya no hay en la tierra verdad ni misericordia, ni conocimiento de Dios; en cambio, abundan el perjurio, la mentira, las muertes, los robos, los adulterios y homicidio tras homicidio. Por eso la tierra está de luto y desfallecen todos sus habitantes. Por eso mueren las bestias del campo, las aves del cielo y aun los peces del mar” (Oseas 4:1-3).
El problema básico es que la gente no conoce al Señor. Esta falta de conocimiento causa que cada quien se interese solamente en si mismo y no haya misericordia para otros.

Los sacerdotes culpables (Oseas 4: 4-9) 
Los sacerdotes eran los responsables de enseñar al pueblo. Como la falta de conocimiento de Dios es la causa del mal, los sacerdotes eran culpables. 

Los sacerdotes despreciaron el conocimiento de Dios. (Al desechar la Palabra de Dios, Saul fue desechado como rey en 1 Samuel 15:22-23).  Estaban más preocupados por los rituales y disciplinas, haciendo mas dificil que el pueblo se sintiera aceptado por Dios, que por  aportar conocimiento de Dios. Cómo la comida de los sacerdotes era la carne sacrificada, entre más pecaba el pueblo, más comida tendrían.  Esta situación hacía que el sacerdote no tratara de impedir que el pueblo pecara, sino que se convirtió en “promotor” del pecado. Creo que encontramos esta misma situación en la iglesia actual cuando hablamos del pecado desde una perspectiva equivocada.

El resultado para el pueblo fue que el culto al Señor y el culto a Baal se mezclaron. En esta mezcla se practicaba la prostitución religiosa como una forma de recibir bendiciones y el favor divino. Todo el pueblo estaba corrupto, porque se olvidaron la palabra de Dios (Oseas 4:14). 

¿Quién son las dioses que adoramos hoy? 
En el mundo antiguo los dioses eran Afrodita (sexo), Marte (guerra), Mamón (dinero), entre muchos otros. Aunque el aspecto sagrado del sexo, la guerra y el dinero de los antiguos, no se practique de la misma forma en el mundo moderno, estas “divinidades” juegan un papel importante en la vida contemporánea. 

Oseas 5
La gente estaba haciendo de todo para hacer funcionar su economía, estaban buscando protección de sus enemigos con alianzas de los grandes poderes de su tiempo. Estaban sirviendo a los dioses que prometían prosperidad. Pero se habían olvidado de Dios y cualquier cosa lo podía sustituir.

Dios esta frustrado con Israel por que dice lo correcto y hace lo opuesto. Esto desacredita su “arrepentimiento” (Oseas 5:15).

Oseas 6
Israel dice: “Volvamos nuestros ojos al Señor” (Oseas 6:1). Pero más adelante, el Señor les replica que esto es una mentira (Oseas 8:2-3).  Conocer al Señor no significa que haya muchos lugares de adoración (altares), porque estos lugares (altares) en vez de ser un lugar para conocer al Señor, es característica de la práctica del pecado (Oseas 8:11). El pueblo está confundido con respecto a Dios. Aparentemente hay una diferencia entre la adoración y el conocer a Dios. 

Oseas 6:1-3 
Hay tres interpretaciones posibles:
Interpretación A: La gente tiene el “deseo” de regresar al Señor y la respuesta del Señor es de ayudarles a entender la dirección que este arrepentimiento debe tomar. Pero la gente sólo quiere un arrepentimiento rápido que no represente un cambio profundo en sus vidas. 

Interpretación B: La gente quiere tener una arrepentimiento superficial y rápido. La respuesta del Señor es que en el fondo sólo quieren seguir con sus propias vidas.  Él requiere un arrepentimiento más profundo.

Interpretación C: Algunos comentaristas antiguos dijeron que este pasaje alude a la muerte y la resurrección de Jesús. 

 Oseas 6:2-3 dice: 

“Después de dos días nos dará vida, y al tercer día nos resucitará para que vivamos en su presencia. Entonces conoceremos al Señor, y más y más lo iremos conociendo. Vendrá a nuestro encuentro como la luz del alba, como vienen a la tierra las lluvias tempranas y las lluvias tardías” (Oseas 6:2-3).

Este pasaje parece explicar la muerte de Jesús. Se puede aplicar este texto a Jesús ya que el es el verdadero pueblo de Israel (Juan 15:1; Mateo 2:15; Oseas 11:1), “después de dos días nos dará vida y al tercer día nos resucitará para vivir en su presencia” es el único lugar en el Antiguo Testamento que menciona cuánto tiempo estaría muerto Jesús y describe una resurrección. Sin embargo, muchos rechazan esta interpretación.

Misericordia y conocimiento
Oseas 6:4-6

Verdad, misericordia y el conocimiento de Señor son sinónimos en Oseas 4:1 en contraste con perjurio, la mentira, las muertes, los robos, los adulterios, y homicidio. 

El fuerte regaño de parte de Dios a los de Israel define con más precisión lo que es el arrepentimiento. Confundimos arrepentimiento con el lamento que nos viene como consecuencias de nuestras acciones. 

Oseas nos presenta lo que Dios requiere del hombre:   “Lo que yo quiero es misericordia, y no sacrificio; ¡conocimiento de Dios, más que holocaustos!” (Oseas 6:6)

Las circunstancias de Oseas eran muy similares a las de nuestro tiempo. Los ministros (sacerdotes) menospreciaban el conocimiento de Dios. En el capítulo 4 indica que ellos rechazaron la palabra de Dios y que estaban enfocados en los pecados de la gente.  
Según Oseas, a la gente le gusta el culto falso (Oseas 4:4-9). Cuando no hay un verdadero conocimiento de Dios, no podemos amar (misericordia) verdaderamente a Dios, porque es un amor de fantasía. Sin una relación real con Dios, nuestra amor al prójimo también queda distorsionado. 

Oseas parece rechazar a los que se centran en el “culto”. Muchas veces nosotros también estamos satisfechos con cultos que satisfacen nuestras necesidades “sensuales”, sin compartir un conocimiento de Dios. Oseas culpa a los “ministros” por mantener los feligreses en la ignorancia.

Misericordia (Chesed en hebreo. Puede ser traducido por amor constante, devoción, fidelidad, gracia, bondad, compasión, misericordia) (Miqueas 6:8; Santiago 2:13).

Tenemos un mito que enseña que es más importante lo que hacemos que lo que conocemos. Oseas refuta esta idea y establece que “por falta de conocimiento mi pueblo se muere” (Oseas 4:6). Dios quiere que le conozcamos. Cuando no le conocemos, estamos sujetos a los “vientos de doctrinas” que se ponen de moda (Efesios 4:14). Nuestro conocimiento no es estable y no tenemos la capacidad de filtrar entre la verdad y la mentira en cuestiones religiosas.

Mi pueblo ha faltado al pacto (Oseas 6:7-11)
Algunas personas piensan que Adán no tenía un pacto con Dios. Aquí Oseas declara que este pacto si existía (Esto apoya la teología del pacto como principio organizador de la Biblia). 

Los detalles del pecado y sus consecuencias (Oseas 7-13)
Los capítulos 7-13 detallan los pecados de Israel (el reino del norte, no incluye a Judá). Mucho de los pecados que Israel cometia, tambien nosotros los hacemos hoy también. Es importante que entendamos como el pecado nos hace daño.

La rebeldía de Israel (Oseas 7:1-8:14)

Observa como Oseas habla de la trompeta como advertencia (Oseas 8:1 ver Apocalipsis 8-11, las trompetas de advertencia).

El castigo por ser infieles (Oseas 9:1-10:15)

La prosperidad material no necesariamente es una consecuencia de que la gente este cerca de Dios. (Oseas 10: 1-2). Tenemos a los que enseñan que Dios nos promete prosperidad, pues todo depende de nuestras ofrendas. Tenemos tambien a los que dicen que tenemos que ayudar a los pobres para poder acercarnos a  Dios. Ambos necesitan ver lo que Oseas enseña acerca de la verdadera prosperidad. 

“Profieren (pronuncian) palabras sin sentido al cumplir con el pacto con Dios” (Oseas 10:4 ver Isaías 30:8-11 “... alejen nuestra vista al Santo de Israel.”). El culto falso está llena de palabras sin sentido. 

Israel es el viñedo del Señor (Oseas 10:12; Isaías 5:1-7; Salmo 80:15-16). Jesús dice que El es la única vid del Señor (Juan 15:1-7).

El amor de Dios por su pueblo (Oseas 11:1-12)
Yo amé a Israel desde que era un niño. De Egipto llamé a mi hijo (Oseas 11:1 ver Mateo 2:15).
Oseas identifica a Israel como el pueblo de Dios. Mateo dice que Jesús es el pueblo de Dios (Mateo 2:15). Jesús es el único Israelita que cumple la función del pueblo de Dios. Jesús es donde las promesas se cumplen (2 Corintios 1:20). Israel no cumplió con su parte del pacto.

Regaño y condenación para Efraín (Oseas 12:1-13:16)

Conversión y perdón (Oseas 14:1-9)

Israel, ¡vuélvete al Señor tu Dios! ¡Por causa de tu pecado has caído! Vuélvete al Señor y, con las mejores palabras suplicantes, dile:
«No te fijes en nuestra maldad; mira lo bueno en nosotros; la ofrenda que te traemos son las palabras de nuestros labios.  Los asirios no nos librarán, ni montaremos en caballos, ni jamás volveremos a decir a esos ídolos que nosotros mismos hicimos: “Ustedes son nuestros dioses”, porque sólo en ti encuentra misericordia el huérfano.» «Yo sanaré su rebelión. Los amaré de pura gracia, porque mi ira se ha apartado de ellos. 
Yo seré para Israel como el rocío, y él florecerá como lirio y extenderá sus raíces como el Líbano.  Sus ramos se extenderán, y su esplendor será como el del olivo, y su perfume será como el del Líbano. Volverán, y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como el trigo, florecerán como la vid, y su aroma será como el del vino del Líbano. (Oseas 14:1-9)
Dios promete que va a volver a su pueblo (Oseas 14)
La promesa de volver a su pueblo es interpretada por el Nuevo Testamento por el arrepentimiento y la confianza en Jesús, el Mesías (Hechos 2.36-39). No habla de su restauración como nación en la tierra prometida o una reconstrucción del templo en Jerusalén.  No existe la posibilidad de regresar al antiguo tiempo. Solo existe la opción de creer en Jesús. 

También la epístola a los Hebreos declara que Jesús es el Mesías y por consecuencia el día de salvación es “Hoy” (Hebreos 4:7-13).

Bibliografía:
Mike Butterworth, “Oseas” en Nuevo comentario bíblico siglo xxi, Mundo Hispano.
Gordon D. Fee y Douglas Stuart, Como leer la Biblia libro por libro, Vida.
Graeme Goldsworthy, Cómo predicar de Cristo usando toda la Biblia: Cómo aplicar la teología bíblica en una predicación expositiva, Torrentes de vida.
Homer Hailey, A commentary of the Minor Prophets, Baker.
James Robertson, “Oseas” en ISBE.
W. E. Vine, “Misericordia”, Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo, Caribe.