jueves, 3 de diciembre de 2015

SILOH: Profecía de misterio, Fe y Esperanza

SILOH, PROFECÍA DE MISTERIO, FE Y ESPERANZA
(PREDICACIÓN DEL PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO EN LA IGLESIA CRISTIANA PRÍNCIPE DE PAZ. PASTOR EUGENIO TORRES)


INTRODUCCIÓN. Al ver de manera profética este pasaje, deberemos tener en cuenta que, como dijo el apóstol Pablo:
«...pues en él se cumplen todas las promesas de Dios. Por esto, cuando alabamos a Dios, decimos «Amén» por medio de Cristo Jesús» 2 Corintios 1:20.
Cristo es el centro de todo cumplimiento de los propósitos de Dios. Desde Génesis hasta Malaquías el anunciado es Cristo, el símbolo representado en toda profecía es Cristo y a él apunta todo, en él se cumple todo, como lo veremos en esta profecía de las bendiciones de Jacob para sus hijos y para todas las etnias.
Génesis 49:8-13
Génesis 49: 8 Judá, te alabarán tus hermanos; Tu mano en la cerviz de tus enemigos; Los hijos de tu padre se inclinarán a ti.

1. JUDÁ, GRACIA DE DIOS: Alabado por gracia de Dios. No se le concedió por ningún mérito, sino por voluntad divina.

 En las bendiciones dadas por Jacob a sus hijos, tenemos las relaciones familiares presentes.
Recordemos que la familia es vital en La Escritura, pues sus elementos espirituales están presentes en la vida con Dios.

No perdamos de vista que la iglesia de Dios es su familia y que el Señor da a luz hijos en el Espíritu, tal como lo afirma Pablo: «de modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es (nacida de nuevo), las cosas viejas pasaron, todas son hechas nuevas», y por su parte Juan afirma «Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios».
Más aún, hemos de destacar la acción de Jacob, quien desplaza la bendición mayor, de Rubén a Judá, debido al gran pecado de Rubén, de haber tenido sexo con una concubina de Jacob, su padre. (Al respecto quiero mencionar que solemos subrayar la necesidad de perdonar a los padres, línea seguida por la psicología y por consejeros familiares, sin embargo poco hincapié se hace a la hora de ver las heridas que los hijos causan a los padres, algunas mayúsculas, como la de Rubén, pero aún así, un padre que ama no deja de orar y bendecir a sus hijos, como lo hizo Jacob).

Dicho desplazamiento, de dar la bendición mayor a Judá en vez de dársela a Rubén, encuentra su motivo, no en el pecado de Rubén, ni en el rencor o enojo de Jacob, sino en la GRACIA de Dios para con Judá.

Toco cuanto concierne a la acción de Dios sobre el hombre, ha de verse con la lupa de la gracia. Todo, absolutamente todo, de Dios para con el hombre, tiene la óptica de la gracia, y si no, basta con verse a sí mismo con vida...

A partir de la voluntad divina, además, es necesario ver la soberanía de Dios para llevar a cabo sus proyectos y planes, por gracia y por medio de quien la da, Cristo.

Todo en él (Cristo) revela la persona, valores, atributos, carácter y propósitos divinos, desde la eternidad, santidad, justicia, soberanía, misericordia...

2. UNIDAD Y ARMONÍA FAMILIAR Judá, te alabarán tus hermanos... Los hijos de tu padre se inclinarán a ti.

Una familia armoniosa es posible sólo por la presencia de Dios en ella. La unidad y la armonía son factibles en las manos de Dios por medio de la acción del Espíritu Santo.

Son destruidas ambas (armonía y unidad) por la acción del pecado. Sin embargo, cuando un miembro de la familia reconoce la bendición del Señor en otro miembro de la familia, eso viene de la presencia de Dios en la familia, pues la envidia, la lucha por imponerse o sobresalir, son hechos a un lado cuando por medio de su Espíritu Dios hace la armonía en la familia y en las relaciones de unos con otros.

Que un hermano se incline (dé honra a otro), en reconocimiento de la obra de Dios en el hermano, honra y da gloria a Dios.

Y en Judá se prevé, se mira de antemano, cómo se construye, con el Espíritu del Señor, la relación armoniosa en la familia, de naturaleza eminentemente espiritual, que es la iglesia del Señor.
De este modo vemos su realización en la vida de la familia del Señor (la iglesia), quien oró porque su iglesia, mostrada inicialmente en sus discípulos, fuera uno, como el Hijo y el Padre lo son en su naturaleza espiritual.

La armonía, como demostración de la presencia de Dios se ve como antelación de la armonía que la familia de Dios tendrá por la eternidad, con ausencia de toda muestra de pecado, como la competencia, la lucha y la envidia.

3. FAMILIA COMO FUERZA DE PODER. Un rasgo más, es que la familia es centro de poder, núcleo de fuerza, vigor y fortaleza.

Dice el salmo Salmos 127:3-5: He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.

Si nos imaginamos un encuentro entre hombres aguerridos y uno de ellos corriese el riesgo de ser confrontado, incluso agredido o se le hablase con violencia, ello sería posible para con un hombre con hijas o con uno o dos hijos... pero en caso de tener un montón de hijos, éstos, respaldando a su padre, jamás permitirían que nadie le hable ni siquiera en voz alta o de malos modos.

En esta familia alguien, un miembro de ella, recibe honor. Judá, como centro de adoración y honor. Dice Salmos 22:22: Anunciaré tu nombre a mis hermanos; En medio de la congregación te alabaré. Dios, como centro de adoración, y los hermanos incluidos en ella, es revelación que avanza y se cumple en Cristo.

Como receptora de fuerzo y poder, la familia de Dios, el cuerpo de Cristo, la iglesia, recibe todo poder del Señor, quien es llamado «Jehová de los ejércitos», cuyo significado es «Jehová el todopoderoso». Y tal Dios, tal Señor, es quien da su poder a la iglesia, ante quien «las fuerzas del hades no prevalecerán».

El Señor todopoderoso habita en su casa, la iglesia, la familia de Dios, es tesis sustentada por el apóstol Pablo en los primeros capítulos de su Epístola A los corintios.
Y en el centro de la familia, el monarca detentador el poder, es ni más ni menos que el cordero inmolado, descendiente de Judá, poseedor del cetro de mando.

Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará? Génesis 49:9 

1. CACHORRO. El poder no es de él. El león, como rey de la selva, es asimismo, símbolo de majestad y poder en la profecía de Jacob.

No obstante, el cachorro no es poderoso. De hecho, es más como una mascota, como un felino tierno. ¿Qué representa, en todo caso como cachorro? ¡La soberanía, la gracia y el poder de Dios sobre él, como receptor de toda buena dádiva del cielo!

Representa a todo aquél que se sabe dependiente del Señor, a semejanza de David, quien, como jovenzuelo, se ofrece para pelear contra el gigante Goliat, pero a los ojos del rey es más digno de lástima que de admiración por su aspecto.

Su mismo aspecto es más para admirarse de que el joven piense de sí mismo como alguien con capacidades físicas para pelear contra un gigantón.

En algún pueblo hubieran pensado de él que era un «ñango», alguien sin fortaleza, ni carácter, alguien siquiera indigno de invitarlo a pelear. Nos recuerda a Pablo, quien dijo de sí mismo «porque cuando soy débil (asténico), soy fuerte».

Jovenzuelo entusiasta, David, hace alarde, con buen espíritu, de haber luchado contra leones y haberlos vencido para arrancarles de las fauces algún cordero u oveja de su rebaño. Por lo tanto, si ha vencido leones, ¿quién es ese incircunciso para que provoque a los escuadrones del Señor? Y al final, en el encuentro contra el incircunciso, declara categóricamente:
«Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos». 1 Samuel 17:45-47

«Sin mí nada podrán hacer», les (nos) dijo el Señor a sus seguidores. De él viene todo poder, fortaleza y victoria, por eso la gloria le es dada sólo a él.

En la realidad del Antiguo y del Nuevo Testamento, nada ni nadie tiene poder, ni pizca, para confrontar y mover al Señor un ápice de sus propósitos, menos para librar una gesta o batalla contra él.

2. VIDA DE CONFORT
«Se encorvó, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará? 
El cachorro se hace viejo. Vive en la historia la paz de la eternidad. Dios irrumpe en la historia de sus amados. La eternidad se incrusta en nuestra historia, se hace carne, se hila con la circunstancia humana, se hace fibra, hilo, nudo, retruécano, se entreteje con nuestras vidas en Cristo.
«En Cristo» es frase acuñada por Pablo. Un botón de muestra es 2 Corintios 5:17:
«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas».
«En Cristo somos más que vencedores», y Romanos 8:39 dice que... «ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Y si seguimos, 1 Corintios 1:30-31 dice: «Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor».

El confort, la paz más completa, la concede el Señor «en Cristo». Y todo joven, todo ser, a fin de cuentas histórico, conoce la tribulación, la angustia y zozobra, así como el pesar y las preocupaciones.
Sin embargo, en medio de todo pesar y situación angustiosa, el creyente en Dios y en la obra de Cristo tiene una certeza: Dios es digno de confianza en todo cuanto vive, en todo cuanto padece.
La paz de Dios, dada por medio de Cristo, cobra realidad en el tejido de nuestro sufrimiento. Dicha paz carece de explicación, como no sea el misterio del obrar del Espíritu Santo en nuestro corazón, mente, espíritu, alma, mente y emociones... en nuestro ser, de manera holística.

La paz que el mundo no conoce, es la dada por Cristo, no como el mundo la da, en su momento, el gobierno romano, cuya «paz romana», esencialmente, consistía en apagar todo revuelo social, todo accionar escandaloso, todo escándalo o ruido causado por cualquier multitud.

Para ello se enviaba de inmediato un contingente de soldados romanos a apalear a las turbas, con todo y donde les cayera. Así, fungiendo como policías antimotines, la paz romana era, en esencia, una paz impuesta socialmente, donde no se percibían ruidos molestos o alborotos.

¿Cuál es entonces la paz dada por Dios? ¡Es eminentemente espiritual! No es exógena, no viene del exterior, ni es exógena, como si fuera producto de una meditación trascendental, como repetir mantras... ¡no! ¡No es humana! ¡Viene de lo alto! ¡Viene de Dios!, así que al hombre le es dada de lo alto por medio de Cristo, y el león cachorro es pintado como león viejo, echado, relajado, en confort, porque el gobierno de Dios en él cobra vida, se manifiesta y revela en una plenitud creciente, de gracia, y en la dependencia de Dios en Cristo.

Paz espiritual, don de Dios, sólo es posible en Cristo, y es dada por gracia y de modo soberano a los elegidos por Dios, creyentes y adoradores de él en Cristo.
No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos. Génesis 49:10

1. PROFECÍA DE MISTERIO.
 «Hasta que venga Siloh».
Siloh, nombre en el misterio, el del significado desconocido. ¿Qué significa? ¿Qué quiere decir y a dónde o a quién conduce?

Su significado no es tan importante, sino saber, a la luz de la profecía, que Dios tiene un plan y lo cumplirá. Si a menudo los intérpretes de La Escritura han errado, ¡incluso en textos «no misteriosos»!
¿Cómo pensar entonces de Siloh? ¿Cuál debe ser alguna posible conclusión?
Primero dejemos asentada una verdad obvia en La Biblia: la profecía no es un augurio ni vaticinio ni un mensaje de un suceso por venir.

Tampoco es una cartografía de eventos futuros o una especie de agenda con sucesos y personajes de días, meses o años venideros.

Eminentemente la profecía es un mensaje que transmite la voluntad de Dios para su pueblo, y el profeta es un vocero y nada más. Un «correveidile», un portavoz de quien lo comisiona a dar una palabra, mensaje o recado. Heraldo también lo definiría bien.

¿Y cuál es la voluntad de Dios al hablar de Siloh? ¡Hablar del gobernante que él desea para su pueblo!

El misterio, como tal, nos enfoca en su voluntad y de allí nos lleva a la paciente obediencia, a la obediencia y paciencia, a la espera y a la expectativa de lo que hará, y será lo mejor para todo el planeta tierra.

Por lo tanto, nos lleva a la confianza, esperanza y fe. Veámoslo.

2. CONFIANZA.
Confianza. porque viene de Dios. Todo lo bueno viene de lo alto, todo designio divino tiene por meta bendecir al ser humano de manera global, holística... completa y total, en abundancia de compasión y misericordia.

Confiar en Dios nos da descanso. Aún si ignoramos definiciones (que Dios, por cierto, no nos deja en ceguera intelectual) el Señor nos instruye para saber de sus planes, pensamientos, intenciones y proyectos.

Nos da conocimiento que hemos perdido a causa de nuestro pecado, y nos da guía moral y espiritual para no errar.

Nos concede conocer sus planes a futuro y detalles, algunos velados, otros lúcidos, pero no nos deja ni en angustia o zozobra, mucho menos en desesperanza.

Asimismo nos ha dado constancia de su obrar compasivo, de su providencia, amor, compasión, misericordia, bondad, generosidad, poder, soberanía, omnisciencia y santidad...  a lo largo de siglos.
Confiamos en quienes conocemos debido a las muestras dadas de absoluta confiabilidad en su palabra.

No ha dejado de cumplir lo prometido, bueno o malo. Cuando prometió bienes los dio, así como dio castigo, enfermedad y muerte o calamidades.
Dios es confiable, por lo tanto su profecía «de misterio» no demerita lo confiable que es él, ni disminuye la certeza de que cumplirá su propósito para su gloria. El salmista lo expresó la confianza en el Señor de modo categórico:
 « Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos». Salmos 138:8
Confiaba, en plenitud, en que el Señor no dejaría sus planes inconclusos. Y con respecto a Siloh, menos.


3. FE. Creo, aunque no entiendo. No entiendo, pero lo creo. Creerle al Señor le da gloria. En toda La Escritura se vive todo lo fundamentado en Génesis, como dijo el salmista:  Dios cumplirá su propósito en mí, dijo un salmista.

Abraham es otro que deposita su fe en el Señor y le cree todo. Literalmente le cree todo. Casado con una mujer estéril, le cree al Señor la promesa de que tendrá hijos por medio de Sara y que será padre de multitudes y naciones, como estrellas hay en el cielo.

Y le creyó. Caminar con Dios presupone creerle, tenerle fe. Para ello sólo hay que hacer lo pedido por él. Aun si no se ve el camino, hay que dar el paso hasta donde él diga. No más. Tampoco menos.
Si él manda ir a un lugar, hay que ir. El próximo paso dirá él cuándo darlo, hacia dónde, cómo... uno no debe estar ansioso por lo que sigue. Sólo hay que creerle y llegar hasta donde él diga. Si él dice que un descendiente de Judá ostentará el poder, sin duda así será.
Y que de él (Judá) saldrá un legislador, sin duda así será. Porque Dios lo ha dicho, lo ha prometido y la profecía dada por Jacob, dada como bendición, nos dice que las bendiciones del Señor nos llegan en las formas que él decida expresar.

Pero además, creer en este gobernante prometido nos encara con depositar en él también la fe, pues viene ni más ni menos que de parte de Dios, es el gobernante que llena los estándares del Señor.
Por lo tanto, tenerle fe lo coloca, de suyo, en una posición de divinidad. No es el ser mitológico del hinduismo o de los griegos o romanos o de alguna otra etnia, azteca, maya, china... sin embargo sorprende que a estos años aún se tenga fe en ellos.

La fe en el Señor es certidumbre, certeza, como dato duro, como realidad no visible, pero realidad divina, de la eternidad, no de la historia ni de fabricación humana.

Fe en él es conlleva un milagro, algo extraordinario, pues implica creerle aun cuando no lo veamos ni nos conste, prueba física de por medio, que nos dará lo prometido.

Fe en Cristo, su resurrección y salvación, además de su ser divino, implica renunciar a la vida secular y su fe en lo material, lo empírico y sensual.

No obstante, la fe es la esfera de lo agradable a Dios, por su naturaleza: vivir en su ambiente, en el de lo divino y eterno, en su palabra expresada por medio del Mesías y sus apóstoles.

4. GOBIERNO TEOCRÁTICO.
No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos (Génsis 49:10).
Para siempre, de paz eterna. Una cara de la fe, es creer que tendremos un gobernante con las características deseadas por Dios.

Este gobernante está fuera del esquema de todo cuadro y paradigma social conocido por los sistemas de gobierno de las culturas del mundo.

Ningún vínculo tiene con la democracia, capitalismo o monarquía conocida. Será un gobernante divino.

De hecho, algo que me alegra, es constatar la corrupción en todo gobierno elegido. En el estado donde vivo, Nuevo León, triunfó en las elecciones un candidato independiente.
En lo personal no abrigo ninguna buena expectativa. Tampoco mala, peor que los gobiernos pasados. En el poco tiempo que lleva en funciones, hemos visto un gobierno que se desdice de promesas, con justificaciones financieras para no cumplir... falta de capacidad para gobernar, prontitud de ejecución, pertinencia para atender necesidades... falta de voluntad... en fin, ¿qué se le puede pedir a un gobernante de este y de todos los siglos?

En mi país, México, hemos tenido dos presidentes de otros partidos que demostraron su total incapacidad para gobernar. Aunque he de decir que el partido de «la dictadura perfecta», con 70 años en el poder tampoco fue mejor.

¿Y en otros países, qué de sus reyes, presidentes o líderes? ¡Es lo mismo! ¿Qué nos dice todo ello? ¡Que jamás tendremos un gobernante justo, recto, íntegro, o de cualidades espirituales sanas y limpias... ¡jamás!

Pero la gente sigue anhelando paz, bienestar, justicia, equidad... Aceptémoslo. Eso jamás se verá bajo ningún gobierno humana. Cuanto más, veremos países con mejoras económicas, como algunos (pocos) europeos, pero nada más.

El gobierno teocrático de Dios se distingue por la paz, justicia, rectitud, santidad, bienestar, armonía...
En La Escritura la paz es evidencia del gobierno de Dios de manera plena: individuo, social, humanidad, planeta, flora, fauna... No hay en él dolor, ni quebranto ni sufrimiento, ni tristeza, angustia, ansiedad, preocupación, enfermedades, muerte, hambre, injusticia, explotación, abuso, pecado, llanto, depresión...

Paz, es el distintivo del gobierno de este representante de Dios, prometido por él por medio de Jacob. Como promesa es también profecía que se cumplirá como todas las hechas hace siglos.
Todo gobierno humano, con sistemas cuales sean, han demostrado su falibilidad y corrupción, iniquidad y abuso de los más poderosos contra los débiles, huérfanos, pobres, desvalidos y vulnerables.

Contrastan, como manifestación de estilo de gobernar, el del Mesías prometido, contra los estilos de este mundo a lo largo de toda su historia.

¿Por qué en cada elección en todo el mundo donde se eligen gobernantes los ciudadanos siguen albergando esperanza de un mejor gobierno? ¡Porque Dios nos diseñó para seguir a un líder justo, recto equitativo, santo, íntegro! Y tal gobernante no es de este mundo. ¡El mundo nos lo echa en cara con cada gobernante elegido o impuesto!

¿Cómo no anhelar pedirle al Señor «Venga tu reino»? Y con ello pedimos «¡venga tu Rey!»
El Mesías prometido ha venido, ha traído el reino de los cielos a nuestras dimensiones y toda categoría humana habrá de ser rendida ante él y su gobierno, de naturaleza espiritual ya a comenzado, y en su segunda venida lo implantará en toda esfera humana, incluyendo las que hoy definimos como políticas, sociales, financieras, comerciales...

5. PROFECÍA DE ADORACIÓN GLOBAL
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No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos (Génesis 49:10)
Desde aquí, Génesis, ya vemos la culminación de Apocalipsis 7:, donde todas las etnias adoran al cordero que fue inmolado.
«...Y A ÉL SE CONGREGARÁN LOS PUEBLOS»
Abram es cambiado de nombre por el Señor, quien lo «bautiza» con un nuevo nombre, «Abraham», padre de pueblos o naciones. Y aquí, Jacob reitera la promesa de Dios a su abuelo, de quien descenderá la bendición de Dios al mundo, al darle, al prometido, la bendición de Abraham, de ser adorado por todos los pueblos de la tierra.

Apocalipsis 7 (y otros pasajes de La Escritura) describen a todas las etnias adorando al Mesías de Dios. No habrá etnia no incluida en la adoración al gobernante de Dios. Jesús, el Mesías, es el Rey de reyes y Señor de Señores esperado, cuya expectación de su venida y reinado es avivada por los gobernantes de hoy.

Su gobierno será de dignificación de todo ser humano. Si bien hemos tenido sistemas de gobierno y filosofías de partidos discriminantes, como quienes proclaman una supremacía racial, lo cierto es que ante los ojos del Señor todo ser humano es creación suya y digna de respeto.

No hay ninguna supremacía de una etnia hacia, aun cuando hoy tengamos asesinatos de personas de raza negra a manos de policías blancos, o exterminio de personas nativas a manos de otros connacionales.

El gobernante de Dios será mundial, será la bendición de Dios a todo ser humano sin discriminar a nadie por su piel, edad, sexo, género u otro motivo.

Todos los pueblos lo adorarán, porque él es la razón de la vida, la bendición de ellos, no ellos la bendición de él.

Dios creó todo el universo para él. En todo caso, ellos son la ofrenda del Padre al hijo, quien le dará al Padre el gobierno también, a semejanza de David, quien no se proclamaba a sí mismo como rey de Israel, sino a Dios como rey de su nación y de todo el mundo.

CRISTO ES SILOH, EL REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES PROMETIDO DESDE EL INICIO DE LA HUMANIDAD. ÉL ES EL CUMPLIMIENTO DE TODA PROMESA, NO LA ETNIA JUDÍA. CRISTO ES EL CENTRO DE TODO, ÉL ES LA BENDICIÓN DE DIOS AL MUNDO, EL ADORADO DE LAS NACIONES.
 Atando a la vid su pollino, Y a la cepa el hijo de su asna, Lavó en el vino su vestido, Y en la sangre de uvas su manto. 12 Sus ojos, rojos del vino, Y sus dientes blancos de la leche.Génesis 49:11
Por último, en la profecía tenemos a la vid. De ella diremos:

1. VID COMO SÍMBOLO PROFÉTICO.  Cristo dijo «YO SOY LA VID VERDADERA» (Juan 15:1). Él es el pueblo de Dios. Nosotros somos profecía cumplida, porque la vid es símbolo de un pueblo, y Cristo, la vid verdadera, es el pueblo de Dios. ¿Cómo lo sabemos? Por la revelación apostólica: Somos de Dios en Cristo.

En los profetas (cfr Isaías 5), la vid es símbolo del pueblo israelita. Dios hizo mucho por su vid: preparó el terreno, sembró semillas escogidas, plantó en medio un lagar, la protegió con bardas... y las semillas no dieron el fruto de justicia, sino todo lo inesperado, explotación del hombre por el hombre, adulterio, robo, mentira, fraude, asesinatos... todo un mundo de corrupción.
Llevar al exilio a esa malvada vid fue la respuesta del Señor. Sin embargo, la vid, el pueblo israelita, no era «la vid verdadera». Quien sí lo era (y lo sigue siendo) es Jesús, quien dijo: «Yo soy la vid verdadera» y todo miembro unido a él, es del Señor, es parte del pueblo de Dios.
Cristo mismo, en su persona, es «el pueblo de Dios». En él se es «familia de Dios», que vive en armonía, como vimos al principio.

Más símbolos representan al Señor Jesús, como templo, luz, senda o camino... pero como pueblo pocos lo integran a su fe, aun cuando es clara la declaración apostólica de quiénes somos «en Cristo», entre ellos, nuevo pueblo, nueva humanidad, nación santa, pueblo adquirido por Dios...
Una interpretación insostenible es la de centrar en las profecías al pueblo israelita y considerarlo el centro de las profecías del Antiguo Testamento, cuando todo el Nuevo Testamento, al interpretar el Antiguo, extrae textos, uno tras otro, para afirmar, en los evangelios: «para que se cumpliera como está escrito», adjudicándolos al Señor Jesús, el Mesías cristiano.
Y con respecto a las epístolas, Pablo dice que el Israel de Dios es la descendencia de Abraham por la fe (en Gálatas) y en Efesios, que Dios unió a las etnias (judíos y gentiles) y de ambos hizo la nueva humanidad...
Pedro dice que somos «nación santa...» En cristo todos somos nueva criatura. El centro de las profecías es Cristo.
Más contundente aún, lo es Pablo en 2 Corintios 1:20: «...porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios», cuya interpretación, obvia, es que Cristo, no la etnia israelita o judía, es el centro de toda promesa.
Dicho de otra manera, Cristo es el «sí» y el «amén» para toda profecía, el cumplimiento de los propósitos de Dios.  
Por eso, unidos a la vid, al pueblo de Dios, no podemos hacer nada separados de él, ni de su pueblo. Somos uno en Cristo.
2. VIDA DE PLENITUD. Otra faceta de la vid, con sus descripciones aquí es la plenitud que representa, además de la dicha y gozo derivados de su producción.
Vida nueva, vida plena, vida abundante. Pero mejor veámoslo en palabras del mismo Señor Jesús, la vid de Dios.
«Si alguno tiene sed, venga a mí y beba, y como dice La Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva».
Juan 10:7-18:  Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10 El ladrón no viene sino para hurtar y matarme  y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. 14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. 16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. 17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. 

lunes, 23 de noviembre de 2015

Zacarías: una guía de lectura

Zacarías: Una guía de lectura

Autor
El nombre “Zacarías” significa “El Señor recuerda”. Nació en Babilonia y murió en el recinto del templo (Mateo 23:35), el último profeta asesinado en el Antiguo Testamento. Zacarías fue miembro de una familia de sacerdotes que regresa con Zorobabel en 537 a.C.


La fecha
Zacarías y Hageo usan la misma forma de presentar las fechas de sus mensajes.
Zacarías escribe las fechas de los primeros 8 capítulos:
El primer mensaje en 1:1 en octubre-Noviembre 520 a. C.
El segundo mensaje en 1:7 en febrero 15, 519 a.C.
El tercer mensaje en 7:1 en Diciembre 7, 519 a.C.

Cómo leer Zacarías
1 Pedro 1:10-12 nos da indicaciones de cómo leer a los profetas; es decir, según su intención. Creo que su consejo es muy apropiodo aplicarlo en el libro de Zacarías.
“Acerca de esta salvación, los profetas que profetizaron de la gracia que vendría a ustedes, diligentemente inquirieron y averiguaron, procurando saber qué persona o tiempo indicaba el Espíritu de Cristo dentro de ellos, al predecir los sufrimientos de Cristo y las glorias que seguirían. A ellos les fue revelado que no se servían a sí mismos, sino a ustedes, en estas cosas que ahora les han sido anunciadas mediante los que les predicaron el evangelio  por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas a las cuales los ángeles anhelan mirar”  (1 Pedro 1:10-12).
Esto nos da una óptica para ver y entender a los profetas. Es muy parecido a lo que Jesús dice en Lucas 24:44-49.

El propósito
El Señor quiere mostrar al remanente fiel que su proyecto en la historia no se ha acabado, sino que El sigue activamente llevando acabo su proyecto de redención de todas las naciones. Por tanto ellos deben permanecer fieles al Señor y vivir en la esperanza de que El actuara para su salvación, a pesar de las circunstancias presentes. Debe reconstruir el templo y cumplir sus mandamientos.

El propósito del Señor es para todas las naciones que se reunirán en salvación con su pueblo. El propósito alcanzara su fin en la Nueva Creación.

El propósito de este libro es importante hoy. Muchas personas han llegado a negar que Dios esta activo en el mundo actual. Claro que creen que los bendice, pero no ven que los eventos actuales están sujetos a la voluntad de Dios. Este libro, junto con la Biblia total, presenta a un Dios que constantemente esta activo en lograr sus propósitos, la salvación y la justicia. Debemos estar animados a confiar en Dios en nuestra salvación, segun el libro de Zacarías.

Zacarías y el Nuevo Testamento
Zacarías fue una fuente para los autores del Nuevo Testamento con más de 54 citas y alusiones. El libro fue usado especialmente por el Apóstol Juan en Apocalipsis. Esto es obvio en las visiones, candelabros, jinetes, juicios, rollos, paz y prosperidad, salvación, destrucción, día del Señor, guerra, Señor de señores, y adoración que son comunes a ambos libros. También comparten el uso de símbolos para la comunicación de sus mensajes. El uso en el Nuevo Testamento es la interpretación correcta del Antiguo Testamento. El Nuevo Testamento pone al Mesías o Cristo en el centro de Zacarías.

El estilo literario
Zacarías usa mucho el número 4 en el libro: caballos, cuernos, artesanos, carros, vientos, personas, amonestaciones, ayunos, ciudades, entre otros. Esos cuatros muestran la unidad del libro. Estos temas se encuentran en los capítulos 1-6 y 9-14.

También el libro tiene quiasmos 1-6; 7-8; y 9-14

Esto quiere decir que el centro de estos quiasmosn llevan el punto principal de cada parte.


Bosquejo:
I. La preparación para el regreso del Rey
A. Introducción 1:1-6
B. Ocho visiones y un señal

 Ocho visiones:
Los jinetes del Señor 1:7-17
Los  cuernos del Señor 1:18-21
Jerusalén sin muros 2:1-13
La ropa de Josué 3:1-10
Los olivos y el candelabro 4:1-14
El rollo volador 5.1-4
La efa 5:5-11
Los ejércitos del Señor 6:1-8
    La señal
La corona simbólica 6:9-15
De ayunos a la fiesta realidad 7:1-8:23
Este parte de Zacarías es paralelo a Isaías 58 donde también habla del ayuno.
De la liturgia a la realidad 7:1-14
La esperanza del futuro 8:1-23

II. El regreso del Rey
el primer mensaje 9:1-11:17
El segundo mensaje 12:1-14:21
La restauración del pueblo del Señor 12:1-13:6
El juicio y la transformación 13:7-14:21

Exposición de Zacarías:
I. La preparación para el regreso del Rey
Introducción 1:1
2-6 LA IRA DE DIOS (ver Romanos 1.18-32; Apocalipsis 15-16)

El autor del libro es identificado en el Nuevo Testamento como el último profeta martirizado en el Antiguo Testamento (Mateo 23:35).

Zacarías empieza con una declaración de que el plan de Dios sigue en pie. A pesar de que el Señor se había enojado con sus padres en el pasado, Dios ya está dispuesto a  volver a estar con Su pueblo. “Vuélvanse a Mi y Yo me volveré a ustedes, dice el Señor” (Zacarías 1:3). "No sean como sus padres que no escucharon mis palabras."

B. Ocho visiones y un señal
    Ocho visiones:
Los jinetes del Señor 1:7-17
El Señor esta pendiente de lo que ocurre aquí en la tierra. Manda a sus jinetes para patrullar la tierra y informarles al Señor los sucesos (ver Apocalipsis 6:2). Sabe cuando está en paz o en tumulto. Pero el Señor está muy enojado con las naciones que están confiadas, porque ellas contribuyeron al mal (Zacarías 1:14-15). Los lectores originales entendían bien este mensaje, porque los Persas usaron jinetes para patrullar a su imperio y mantener al rey informado.

Los  cuernos del Señor 1:18-21
El Señor le mostró a Zacarías cuatro cuernos (poderes) que dispersaron al pueblo de Dios. Pero la duración de los cuatro poderes era limitado, porque el Señor iba a levantar cuatro artesanos (tecnologías) que iban a derribar a estos poderes con nuevas tecnologías.

Jerusalén sin muros
2:1-13
Tener una ciudad sin muros era un hecho que no se había oído en los tiempos de Zacarías. Jerusalén era una ciudad en una región de muchas guerras. Una ciudad sin muros, era una ciudad indefensa. Zacarías indica que es necesario medir a Jerusalén y esto es lo que se repite en Apocalipsis 21:15-17.  Esto significaría que el rey de esta región sería un rey muy fuerte y un soberano absoluto o Zacarías está describiendo la Nueva Jerusalén. Uno tiene que recordadr que esta sección de Zacarías es una visión y es simbólica. Zacarías bien puede estar presentando el Reino de Dios como un reino de paz. Según Jesús esta paz no se va a lograr en esta tierra porque Jesús dijo “mi reino no es de este mundo” (Juan 18:36, Si Jesús hubiera dicho que Su reino era de este mundo, hubiera sido culpable y hubiera sid ejecutado a muerte por traicion). 

Noten bien lo que dice 2:10-13:
Canta de júbilo y alégrate, oh hija de Sion; porque voy a venir, y habitaré en medio de ti,” declara el Señor. Y muchas naciones se unirán al Señor aquel día (ver Juan 12:32), y serán Mi pueblo. Entonces habitaré en medio de ti, y sabrás que el Señor de los ejércitos Me ha enviado a ti.  El Señor poseerá a Judá, Su porción en la tierra santa, y escogerá de nuevo a Jerusalén.  Guarde silencio toda carne delante del Señor, porque El se ha levantado de Su santa morada (Ver Apocalipsis 12:10).”
Aquí encontramos una clara indicación de que todos las naciones (gentiles) se juntarán al Cristo en los últimos días. El Nuevo Testamento interpreta que los últimos días son el tiempo de la iglesia (Ver Hechos 2:17; 2 Timoteo 3:1; Hebreos 1:1-4).

La ropa de Josué 3:1-10
La ropa de Josué era sucia. Satanás acusaba a Josué por su falta de honor y valor como persona. Zacarías responde que éste es un escogido del Señor (segun Judas 23 no se debe menospreciar a los escogidos del Señor) y tenía que cambiar su ropa para que se viera su dignidad. Zacarías dice que la ropa representaba la iniquidad. Debe ponerse la ropa de gala porque  el Señor “... quitará la iniquidad de esta tierra en un solo día” (3:9). Esto permite a la gente estar en paz (1 Rey 4:25; Zacarías 3:10).

Los olivos y el candelabro
4:1-14
Esta visión indica que y Josué son los líderes legítimos del pueblo de Judá. Pero el gobierno real es de Dios, “No es por el poder, ni por la fuerza, sino por mi Espíritu, dice el Señor de los ejércitos” (4:6; ver Hosea 1:7 y Efesios 6:10-20). Esto es una lección que todos tenemos que entender. Dios gobierna por Su Espíritu. No es por la fuerza o por la astucia. Dios gobierna todo por Su Espíritu.

El rollo volador 5.1-4
Este es un enorme rollo que mide 9 metros por 4.5 metros (ver Apocalipsis 5:1). El rollo esta lleno de la maldición por los dos lados. Esta maldición esta escrita contra los ladrones y los que juran por el nombre del Señor falsamente. Les promete destrucción de sus casas. El Señor hace justicia en la tierra.

La efa 5:5-11
Una efa es una canasta de 22 a 38 litros. En este caso, está llena de la “iniquidad de los hombres en la tierra” (5:6) también llamada “la maldad” (5:8), es decir, la deshonestidad y la falta de preocupación por los demás. La efa fue tapada con plomo y llevada a Sinar (Babilonia) para estar en un templo (5:11). La maldad no tiene lugar en el pueblo de Dios, pero es una religión en Sinar. No todas las religiones son iguales.

Los ejércitos del Señor 6:1-8
Esta visión describe que el Señor es soberano de toda la tierra. Manda a Sus carros (jinetes) para mantenerse informado de los sucesos en la tierra, particularmente en el norte. No hay nada que está fuera de la soberanía del Señor (Ver Apocalipsis 6. 2-8 y Mateo 24:31).  El norte representa donde están los poderes que son sus enemigos. La única justicia que podemos esperar es la justicia del Señor.

La señal
La corona simbólica 6:9-15
Esta sección habla de la coronación de Jesús (6:12-13). Lo llama El Renuevo, y dice que Él va a reconstruir el templo del Señor. Recuerdan que Jesús dijo,
Jesús les respondió: “Destruyan este templo, y en tres días lo levantaré.” Entonces los Judíos dijeron: “En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y Tú lo levantarás en tres días?” Pero El hablaba del templo de Su cuerpo.  Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado (Juan 2:19-22).
La coronación que menciona aquí es de un rey-sacerdote, por eso habla de un trono y un templo. Esto nos recuerda el Salmo 110 donde habla del rey-sacerdote, que se repite 20 veces en el Nuevo Testamento.

De ayunos a la fiesta y la realidad 7:1-8:23
En este parte Zacarías toca el ayuno. Debemos ver Isaías 58 para tener el contexto de Zacarías. Butterworth indica que esta sección es un quiasmo, es decir, que está escrito en el patrón ABCD DBCA. La parte más importante esta en medio, la sección D. En la sección D dice, “Yo salvaré a Mi pueblo de la tierra” (8:7) y “... ellos serán mi pueblo y Yo seré su Dios en verdad” (8:8).

Este centro es la clave para interpretar sus practicas religiosas. “¿Debemos llorar ... y abstenernos ... ? Es decir, practicar el ayuno. 

De la liturgia a la realidad 7:1-14
Una pregunta muy importante para los judíos en el exilio, que no tenían un templo o sistema de adoración funcional es la que sigue: ¿cómo debemos practicar nuestra religión?  es lo que va implicito en la pregunta: “¿Debemos llorar ... y abstenernos?

La respuesta de Zacarías en primer lugar es “¿Ayunaban en verdad por Mi?  y cuando comen y beben, ¿No comen para ustedes mismos?” (7:5-6). Estos ayunos mencionados son para conmemorar la caída de Jerusalén y la destrucción del Templo. Corresponden al inicio del sitio de Jerusalén, la brecha en el muro, la destrucción del Templo y la muerte de Gedalías. Estas ayunos había sido practicados por 60 años cuando Zacarías escribe este capítulo en el que responde a la pregunta de los ayunos.

Entonces el profeta les cuestiona sus motivos de su practica religiosa. ¿Es para Dios o es para tu propio beneficio? Si la practica religiosa es para tu propio beneficio, entonces no es para Dios. Si buscas prosperidad, favores y éxito por medio de un adoración a Dios, entonces esta es una adoración falsa que sólo resulta en condenación.

La verdadera religión tiene otro resultado. “Juicio verdadero juzguen, y misericordia y compasión practiquen cada uno con su hermano. No opriman a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre, ni tramen el mal en sus corazones unos contra otros (ver Ezequiel 18:8; 2 Samuel 9:7; Exodo 22:22; Salmo 21:11).

Como ellos (los padres de los exiliados) rechazaron esta mensaje de misericordia “... endurecieron sus corazones como el diamante para no oír la ley ni las palabras del Señor de los ejércitos que había enviado por Su Espíritu...” (7:11-13), ....Dios lo rechazo a ellos.  “...Yo no quise escuchar, dice el Señor de los ejércitos” (7:13). Por su deslealtad a Dios y su religión de auto-servicio,  Dios les abandonó (7:14). Corremos el mismo riesgo hoy.

La esperanza del futuro 8:1-23
Una palabra que se repite en el libro de Zacarías y en particular en el capítulo 8 es la de “Jerusalén”. Tenemos que hacernos la pregunta, ¿qué significa la palabra “Jerusalén” en Zacarías? ¿Cuáles son las opciones?
Ciudad Filistea que significaba “fundación de paz”.
La ciudad también es usada para representar a los judíos rebeldes a la Palabra de Dios, y también al pueblo de Dios, o los santos de Dios.
La ciudad física de Jerusalén en los tiempos de David. Esta ciudad fue destruida por Nabucodonosor y abandonada en 586.
La ciudad reconstruida con nuevos muros por los exilios entre 538-450. La población en este tiempo era reducida. Los libros de Hageo, Zacarías, Malaquías, Esdras y Nehemías hablan de este tiempo de Jerusalén.
La Jerusalén del Nuevo Testamento que fue destruida por Tito en 70 d.C.
La Jerusalén del Apocalipsis que representa la habitación de todo el pueblo de Dios, que vendran a ella todas las naciones del mundo, para la eternidad (Apocalipsis 21:1-22:5).
Supongo que la opción que engloba mejor el pasaje es la última, porque habla de la venida de muchas naciones que vendrán a adorar al Mesías en Jerusalén. Esta apertura para que todos vengan a Jesús es el resultado de que Jesús derrumbó la barrera que separaba a los Judíos de los Gentiles (ver Efesios 2:11-22; Gálatas 3:15-29; Romanos 2:28-29; Gálatas 4:25-26; Hebreos 12:22; Apocalipsis 3:12, 21:2, 21:10). Esto indica que Jerusalén puede referirse tanto a la ciudad física o a la morada celestial de todo el pueblo de Dios.

El Señor volverá a Sión, es decir, Jerusalén (8:1-3).
Jerusalén tendrá ancianos y ancianas, y niños y niñas (8:4-5).
El propósito del Señor es de salvar a su pueblo del oriente y del poniente. “... y ellos serán mi pueblo y Yo seré su Dios en verdad y en justicia” (8:8). Este pueblo viene desde toda la tierra.

Esperanza para el futuro en Cristo
Esta esperanza futura es la motivación de ser fiel al Señor hoy. “Sean fuertes de manos” (8:9), es decir, reedifican la ciudad y el Templo. La soberanía de Dios se ve en como se maneja la oposición a la construcción del Templo, “...Yo puse a todos los hombres unos contra otros” (8:10). No solo necesitamos buenas ideas, sino necesitamos que Dios establezca su voluntad.

El Señor no va a tratar a la generación de Zacarías como lo hizo con los antepasados. Porque habrá una “Semiente de paz” (8:12) y por tanto podemos trabajar en el presente con animo porque el Señor cumplirá sus promesas. No debemos andar con temor, sino poner nuestras manos a la obra (8:13).

Esto no quiere decir que que podemos seguir haciendo lo malo, sino hacer el bien a nuestros prójimos.

Ya por fin Zacarías regresa al tema del ayuno. Él dice que debemos estar de fiesta, por la obra del Señor. Va a restablecer Su Pueblo, vendrán de muchas ciudades y de muchos pueblos. Vamos a poder implorar el favor del Señor. Esta gente viene de todas las lenguas, porque hemos escuchado que el Señor está con ustedes (8:20-23). Encontramos el cumplimiento de esto en el Nuevo Pacto donde Jesús nos manda a hacer discípulos de todas las naciones (Mateo 28:16-20).



El regreso del Rey
Es interesante como Zacarías pone en medio de sus últimos mensajes hechos concretos de la vida de Jesús. En el primer mensaje pone la entrada triunfal  y en el segundo la crucifixión y el derramamiento de Espíritu (12:10 ver Juan 12 y Hechos 2 ). Estos están presentados como las causas de la acción de Dios para la restauración del pueblo de Dios y la inclusión de los gentiles en Su pueblo. 

El primer mensaje 9:1-11:17
El Señor actúa
El Señor primero declara que va a actuar contra los pueblos de Hadrac que son los tradicionales enemigos de su pueblo (9:1-6). Luego hace un giro donde dice que estos pueblos van a ser parte de su REMANENTE (9:7-8). Implica que van a ser parte del pueblo que va a causar jubilo en Jerusalén, junto con las hijas de Sion (9:9: ver Mateo 21:5 y Juan 12:15).

Zacarías construye su argumento sobre lo que había dicho Jeremías. Jeremías acusaba la gente de un doble pecado: el abandonar la Palabra de Dios y el elaborar sus propias ideas como base de sus vidas (Jeremías 2:13). Zacarías dice que el Señor les ha librado de ser cautivos de las aguas de las cisternas (9:11). 

La interpretación de estos pasajes tiene que salir del Nuevo Testamento y la interpretación que le dio Jesús. Si interpretamos estos textos en base del Antiguo Testamento, sólo podemos ver su alcance limitado al mundo, a un pueblo, y a la situación física. Nuestra vista no va a incluir la revelación de la gloria de Jesús y su reino.

El rey humilde que salva a su pueblo (Zacarías 9:1-11:3)
¡Regocíjate sobremanera, hija de Sion!
¡Da voces de júbilo, hija de Jerusalén!
Tu Rey viene a ti,
Justo y dotado de salvación,
Humilde, montado en un asno,
En un pollino, hijo de asna (Zacarías 9:9).

La razón del jubileo es que el Rey regresa. No como un tirano, sino con humildad (ver Filipenses 2:1-11) sobre un asno. Este texto se cita en la entrada triunfal (ver Juan 12:12-19; Mateo 21:1-11). Desde su humilde entrada establece su dominio sobre toda la tierra, de mar a mar (9:10). Libra a los cautivos (9:11) y restaura del doble (9:12; ver Efesios 4:8) y defiende a su pueblo. En esté día el Señor salvará a su pueblo. El capítulo 10 habla de los resultados de esta salvación.

Estos textos hablan de un segundo éxodo donde Dios va a levantar un nuevo pueblo de todas las naciones. Jesús se inicia el éxodo (Lucas 9:31). Esto es el gran evento de la vida de Jesús donde él inicia la salvación para todos los pueblos, Judíos y Gentiles, para cumplir la promesa a Abraham (Génesis 12:1-3). Esto es de lo que habla el Antiguo Testamento como la restauración. Cuando estos textos son secuestrados por otras ideologías pierden su sentido cristocéntico (Lucas 24:44-49) y carecen de sentido. Ejemplos pueden ser hallados en: Zionismo, Facismo, Comunismo, Colonialismo, el destino manifiesto, las cruzadas, teología de la liberación, y muchos otros proyectos políticos (Ver: Philip Jenkins, The Great and Holy War: How World War I Became a Religious Crusade, Harper One,  2014).

Zacarías toma de las vidas de José (Génesis 37:4) y Jeremías (Jeremías 38:6) para explicar como el Señor libera a sus siervos de la cautividad de un pozo sin esperanza y para explica como el Señor nos librará de lo malo y darnos salvación. Los pozos no necesariamente son físicos como la predicación de Jeremías indica (Jeremías 2:13). Estas cisternas pueden ser el resultado de haber abandonado a la palabra de Dios para creer en nuestras propias palabras.

El resultado de la venida del Rey y el segundo Éxodo es que Dios librara a los cautivos del pecado y Él mismo será su defensor (9:15).

Contra la idolatría y pastores falsos (10:1-11:14)
El Señor es el creador de la nubes. Los terafines (ídolos domésticos) sólo son una vanidad.

La razón de la idolatría es el resultado de los malos pastores. Los malos pastores son objeto de la ira de Dios. Nada más “apacientan las ovejas destinadas para la matanza.
El Señor se enoja con estos pastores y esto resulta en la muerte de las ovejas y la destrucción de los pastores. El primer resultado de los malos pastores es la dispersión del pueblo de Dios a todas las naciones. Esta dispersión también viene con la promesa de que van a volver (10:10).

Zacarías marca el contraste entre el buen pastor y los falsos pastores (11:4-17).  Estos pastores falsos dicen: “Los que las compran las matan y salen sin ser castigados, y dicen `¡Bendito sea el Señor, porque me he enriquecido!´; ni sus propios pastores se compadecen de las ovejas” (11:4-6). Es decir, el objetivo de los malos pastores es la ganancia económica.

Por esta razón, el buen pastor toma sus dos cayados: el de la gracia y el de la unión y apacentó las ovejas y destruyo a los tres pastores.

Es interesante notar que los pastores malvados de todas formas piden su salario que resulta en ser “treinta monedas de plata” (11:12), el precio por la muerte de un esclavo (Éxodo 21:32) que fueron dada a Judas por traicionar a Jesús (Mateo 26:14-16), Judas luego devolvió la plata (Zacarías 11:13 ver Mateo 27:3).

Un buen pastor

Zacarías indica que el Señor va a levantar un pastor
 "Porque Yo voy a levantar en la tierra un pastor que no se preocupará de la que perece, ni buscará a la descarriada, ni curará a la herida, ni sustentará a la fuerte, sino que comerá la carne de la engordada y arrancará sus pezuñas (Zacarías 11:16; ver Juan 10:1-21).

Ay de este pastor inútil (11:17)
Esta es la maldición sobre el mal pastoreo. El mal pastoreo es descrito en Zacarías 11:17.
Porque "Yo voy a levantar en la tierra un pastor que no se preocupará de la que perece, ni buscará a la descarriada, ni curará a la herida, ni sustentará a la fuerte, sino que comerá la carne de la engordada y arrancará sus pezuñas" (11:17).

El segundo mensaje 12:1-14:21
La restauración del pueblo del Señor 12:1-13:9
Esta sección es un quiasmo que tiene en el centro el traspaso del representante del Señor (. Esto es el hecho más importante de la sección. Todo la sección se centra en este hecho. Cualquier interpretación que cambia este centro esta equivocado. También en estos capítulos se repite la frase, “en este día” que se refiere cuando este traspaso ocurra.  Este traspaso en el evangelio según Juan se refiere a la muerte de Jesús (Juan 19:37). "Este día" esta descrito en otras partes de las Escrituras como Salmo 118:24 “Este es el día que ha hecho el Señor” que habla de los mismo. Partes de este Salmo están citadas para la entrada triunfal (Mateo 21:9).

La salvación es del Señor
(12:1-5)
Zacarías indica que el Señor va a salvar a Jerusalén. Todas las naciones que atacan a Jerusalén, es decir, el pueblo de Dios, serán dañadas por el Señor y quedaran en confusión,  pánico y locura (12;4). Jerusalén era importante porque allí estaba el templo y la presencia de Dios. En el Nuevo Testamento, Jesús dice que su cuerpo es el templo de Dios y que si lo destruyeran lo levantaría en 3 días (Juan 2:13-22). En Juan 4:21-24 Jesús indica que la adoración futura no va a estar en un lugar físico, sino en Espíritu y verdad. Hebreos indica que el verdadero templo donde Jesús ofreció Su sangre, no está hecho por manos humanas (Hebreos 9:24). Su sacrificio fue hecho en el templo verdadero y que los templos físicos sólo son copias (Hebreos 9:24) del verdadero.

En varios lugares en el Nuevo Testamento describe que nosotros los creyentes en Jesús somos el templo ahora donde habita Dios (1 Corintios 3:16-17; 6:19-20). También Pedro describe la iglesia o congregación como el templo de Dios (1 Pedro 2:4-5).  

Mi fuerza es en el Señor (12:5-9)
El Señor va a dar a Judá la salvación primero (12:7). Los habitantes de Jerusalén serán protegidos por el Señor y sus enemigos destruidos.

Lamento por el traspasado (12:10-13:7)
Aquí tenemos un cambio de corazón entre los habitantes de Jerusalén en que el Señor les dio un Espíritu de gracia y súplica porque vieron a el traspasado. Al ver a el traspasado, ellos se dieron cuenta de su iniquidad y se arrepintieron (Hechos 2:36-39). Esto provocó una profunda lamentación entre los de la casa de David, de Natan, de la casa de Levi y de todas las demás familias. El traspasado abrió una fuente para lavar el pecado y la impureza.

El resultado que que el Señor quitará la idolatría, y los falsos profetas. La religión falsa será destruida.

Parece que el Señor esta purificando a su pueblo y sólo una tercer parte será salvo (13:7-9).

El juicio y la transformación
14:1-14:21
Este último capítulo de Zacarías se muestra difícil de interpretar. Aun Martín Lutero confesaba su dificultad en interpretarlo.  1. Algunos lo ponen como las consecuencias inmediatas de la muerte y resurrección de Jesús y la destrucción del Templo. 2. Otros lo ponen como una descripción de todo el periodo entre Jesús y su segunda venida. Y todavía 3. otros lo ponen totalmente en el futuro entre el rapto y el fin del milenio.

Todos los eventos de este capítulo son el resultado del Traspasado, es decir la muerte y resurrección de Cristo  (12:10).

Juicio sobre Jerusalén (14:1-15)
Esto es un quiasmo que se centra en el hecho de que "Jehová será rey sobre toda la tierra, En aquel día Jehová será único, Único será su nombre." Todo el resto esta  hablando de como se establecerá como rey y soberano de toda la tierra. Describie la violencia que es necesaria para derrotar sus enemigos.  Esto llega a su conclusión cuando la maldad sera destruida (ver Apocalipsis 6:12-17; 11:15-19; 14:17-20; 16::17-20; 19;17-21; 20).

 
Esto parece que sea el juicio de Jerusalén por haber rechazado y crucificado a Jesús. Este juicio lo describe Jesús también. Este juicio dispersó a judá entre las naciones como en las conquistas de Asiria y Babilonia en la que se disperso al pueblo de Dios. Tito fue el vencedor en la batalla de Jerusalén en 70 aD. Este juicio corre al igual contra todas las naciones que rechazan a Cristo.

El resultado de la guerra contra las naciones no sólo es su destrucción, sino que ellos vienen a adorar y celebrar la fiesta de los tabernáculos. Toda la gente que no sube a la fiesta será castigada (14:19).

El capítulo termina con un templo  sin comerciantes. Jesús limpia el templo de los comerciantes (ver Juan 2:13-22).





Bibliografía:

Joyce Baldwin, Haggai, Zachariah, and Malachi, IVP.
Mike Butterworth, “Zacarías”, en Nuevo Comentario bíblico siglo xxi, Mundo Hispano.
Gordon Fee y Douglas Stewart, Cómo leer la Biblia libro por libro, Mundo Hispano.
Xavier Léon-Dufour, Diccionario del Nuevo Testamento, Cristiandad: Jerusalén.
H. C. Leupold, Exposition of Zachariah, The Wartburg Press, 1956.

jueves, 22 de octubre de 2015

Filipenses: un mini comentario

Filipenses: Un mini comentario

Antes de empezar
El libro de Filipenses esta fundado en la soberanía de Dios. Rápidamente lee el libro e indica las secciones que se relacionan, dependen de o mencionan la soberanía de Dios. Por ejemplo, Pablo se dirige a Filipos en Hechos 16:6-10,
En esta carta Pablo habla de los temores que tenemos como humanos. Pon atención a los temores que Pablo menciona y como responde a ellos en Filipenses

Introducción:
Pablo dirige esta carta a una iglesia con unos diez años de existencia. Esta iglesia tiene problemas de conformismo. Tienen entendimiento del evangelio, pero sólo tiene compromiso superficial. En este sentido es similar a la situación de muchas iglesias hoy.  Para resolver el problema, Pablo llama a la gente a estar más comprometida (radicalizados) con el evangelio y a seguir el ejemplo de Jesús.

Autor:
El apóstol Pablo es el fundador de la iglesia de Filipos, y autor de la carta. Fundó la iglesia en su primera visita a Europa, la cual está narrada en Hechos 16. Este capítulo define el evangelio de forma sencilla en el anuncio que Pablo da al carcelero:
"y después de sacarlos, dijo: 'Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?' Ellos respondieron: 'Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa'" (Hechos 16:30-31 NBLH).
Esta definición del evangelio es básica para entender la esencia del mensaje del evangelio que Pablo anunció (para definir el evangelio de Pablo ver también Hechos 13;16-41; 13:46-47; 14:15-17; 17:1-3; 17:19-31).

Historia:
Hechos 16:4-40 narra el inicio de la iglesia de Filipos: Previo a su llegada¡a Filipos, el Espíritu impidió que Pablo fuera a Éfeso. Él recibió la visión de un hombre de Macedonia (Filipos en este tiempo era parte de Macedonia) que pedía ayuda. Cuando llegó a Filipos no le recibió un hombre sino una mujer, Lidia. Un demonio anunció la verdad, “Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes les proclaman el camino de salvación.” (Hechos 16:17) de Jesucristo y Pablo fue encarcelado. Por medio de un terremoto Pablo sale de la cárcel, es golpeado y luego anuncia que él es un ciudadano romano (era penado golpear a un romano sin darle un juicio previo). Esto ocurre en el año 51 o 52 d. C.  Pablo visitó la iglesia dos veces mas antes que la carta fuera escrita en el año 62. d.C.

La ciudad:
La ciudad de Filipos había sido reconstruida por Octavio o Augusto César. Él la entregó a sus soldados en recompensa por su lealtad en las batallas en la guerra civil que resultdo por la muerte de Julio Cesar a manos de Brutus y Casio que pelelaron por control del imperio. Ellos conocían a Octavio como “Señor y Salvador”.

La iglesia de Filipos estaba compuesta casi totalmente por gentiles (personas no judías). Por ser una ciudad militar, no había suficientes judíos (13 jefes de familia) para formar una sinagoga; pero como muchas otras iglesias fundadas por Pablo, los filipenses fueron atacados por judaizantes que trataron de destruir su mensaje y hacer que estos nuevos cristianos se hicieran judíos para alcanzar la salvación mediante la obediencia a la ley (ver Filipenses 3:1-11).

Las circunstancias de Pablo:
Pablo escribe la epístola a los Filipenses desde la cárcel. La carta no detalla en qué cárcel está, pero probablemente era Roma. Pablo tampoco nos da una descripción de la cárcel romana. Está satisfecho que su estancia en la cárcel haya resultado en la propagación del evangelio.

La iglesia:
Esta iglesia era una de las pocas que mandaban ofrendas a Pablo en sus viajes misioneros.  En esta ocasión Epafrodito había llevado una ofrenda a Pablo y es quien llevaría esta carta de regreso. Pablo expresa su agradecimiento y describe sus circunstancias a sus amigos en Filipos.

El centro de pensamiento de Pablo en esta carta es el Señor Jesucristo. Jesús dio su vida para que pudiéramos tener perdón y, como consecuencia, vida. Esta manera de darse por completo y no reservar nada para sí, es la forma suprema de ser siervo de Jesucristo. Pablo mismo está consciente de que debe seguir este modelo. También lo usa para enseñar a los cristianos de Filipos cómo vivir su fe en Cristo.

En contraste, tenemos evidencia de conflictos en ésta iglesia. Ellos no estaban convencidos de la importancia del evangelio, ni de la muerte de Jesús para su vida diaria. Esperaban recibir sus beneficios sin estar comprometidos con el evangelio. Tenían la tentación de seguir líderes que les prometieran alcanzar sus deseos para este mundo.

La sociedad romana 

Filipos era una ciudad Romana en Macedonia
    La vida romana era similar a la nuestra en donde una situación de la religión era vista como un apoyo para la vida política.  Filipos estaba conformada principalmente por veteranos del ejercito romano.
Hoy, muchos creen que la religión es sólo para manipular. La gente rechaza el papel de la religión en la vida. Quieren ser libres. La mayoría solo acepta una religión como factor secundario o nominal en la vida de una persona.  A esto se llama "secularización". Los gobiernos de muchos países son seculares, es decir, no tienen nada que ver con la religión. Nuestro enfoque esta en este mundo y lo que sucede ahora.
     También vivimos en un mundo más egocéntrico y más narcisista donde nos enfocamos en nosotros mismos.
    Otra condición que nos influye es el "pluralismo filosófico" que busca "tolerancia". Rechaza que una religión o opinión pueda ser la única verdad o verdad objetiva. Por esta razón, el mundo rechaza la idea de la evangelización o proselitismo. No quieren que los cristianos esten convencidos de su fe. Esto no es nuevo. En el siglo XVIII, los príncipes alemanes ya no querían que sus universidades produjeran cristianos de corazón. Michael Legaspi (The Death of Scripture and the rise of Biblical Studies, Oxford) indica que ellos cambiaron los planes de estudio en sus universidades para evitar la producción de estudiantes cristianos "radicales" como Lutero y producir líderes políticos para sus país.

El propósito de Pablo
    Pablo indica en esta carta que su único propósito es de glorificar a Cristo y extender Su evangelio. Él esta puesto para la defensa del evangelio de Jesucristo, para que  Cristo sea glorificado en mi cuerpo, sea por medio de la vida, sea por la muerte: "para mi el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Estas frases del capítulo uno indican el propósito de Pablo.

Este mismo propósito también se encuentra en sus otras cartas. Por ejemplo:
«Por eso, cuando fui a ustedes, hermanos, proclamándoles el testimonio de Dios, no fui con superioridad de palabra o de sabiduría. «Por eso, cuando fui a ustedes, hermanos, proclamándoles el testimonio de Dios, no fui con superioridad de palabra o de sabiduría. Porque nada me propuse saber entre ustedes excepto a Jesucristo, y Este crucificado. Estuve entre ustedes con debilidad y con temor y mucho temblor, y mi mensaje (mi palabra) y mi predicación no fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que la fe de ustedes no descanse en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.» (1 Corintios 2:1-5 NBLH).


Esto no quiere decir que no había otros problemas importantes en el mundo antiguo. Los cesares eran déspotas, había hambre (2 Corintios 8 y 9), escalvitud, injusticia y persecución religiosa. Pablo no mencionaba los otros problemas que eran importantes para resolver. Se quedaba enfocado en su meta de extender el evangelio de Jesucristo.
«Solamente compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo, de modo que ya sea que vaya a verlos, o que permanezca ausente, pueda oír que ustedes están firmes en un mismo espíritu, luchando unánimes por la fe del evangelio. » (Filipenses 1:27 NBLH).

Bosquejo:

Saludo de Pablo (1:1-2)
Primero el evangelio (1:3-26)
  1. El compañerismo del evangelio es el centro de nuestras relaciones con los creyentes (1:3-8).
  2. Las prioridades del evangelio son el centro de la oración (1:9-11).
  3. Pone la expansión del evangelio en el centro de sus aspiraciones (1:12-18a).
  4. Pone a los convertidos por el evangelio en el centro de la negación a si mismo que acepta como principio (1:18b-26).
La muerte de Jesús es el estándar de nuestra vida (1:27-2:18).
  1. No somos llamados sólo a creer en Cristo sino a sufrir por él (1:27-30).
  2. Somos llamado a no sólo a gozar de las bendiciones del evangelio, sino también a sufrir por Cristo y  transmitir la misión de Cristo (2:1-4).
  3. El paradigma de la muerte Cristo para la vida cristiana (2:5-11)
  4. Somos llamados no sólo a dar los primeros pasos en la fe y la obediencia, sino a una vida entera de ocuparnos en reproducir la muerte de Jesus (2:12-18),
Imitemos a los cristianos dignos (Filipenses 2:19-3:21).
  1. Imitad a a aquellos que se interesan por el bienestar ajeno, no por el propio 2:19-21)
  2. Imite a aquellos que han sido probados en tribulación (2:22-30).
  3. Imitemos a aquellos que ponen su confianza y su gloria en Cristo Jesús, y en nada más (3:1-9).
  4. Imitad a los que siguen creciendo espiritualmente, no a los que se han estancados (3:10- 16).
  5. Imitemos a los que esperan con ansia el regreso de Cristo, no a aquellos que tienen su mente  puesta en cosas terrenales (3:17-21).
Perseveramos en el camino de Cristo (Filipenses 4:1-23).
  1. Transmitimos el mismo sentir a otros (4:2-3).
  2. Nos Regocijamos en el Señor (4:4)
  3. Ser conocidos por nuestra amabilidad (4:5)
  4. En lugar de estar ansiosos por todo, debemos aprender a orar (4:6-7).
  5. Buscar tener pensamientos santos (4:8-9)
  6. El señorío de Cristo nos da el secreto del contentamiento (4:10-13).
  7. Resolvamos crecer en la gracia con gratitud y las constancia cristiana (4:14-23).


Exposición
El saludo (1:1-2)

«Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús: A todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, incluyendo a los obispos (supervisores) y diáconos: Gracia a ustedes y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.» (Filipenses 1:1-2 NBLH).

Pablo, siervo de Cristo (Filipenses 1:1-2)
Pablo arranca la carta explicando que él y Timoteo son siervos de Jesucristo.
Pablo saluda a los oficiales de la iglesia. Los obispos es sinónimo de los pastores o ancianos. Son tres palabras que describen el mismo oficio. Esto indica que Pablo aprueba los oficiales de la iglesia y no ve la iglesia sólo como creyentes.

Pablo da un saludo de gracia (de la cultura griega) y paz (de los judíos). Como Pablo es siervo de Jesucristo, el saludo viene del amo de sus siervos.

I. Primero el evangelio
(Filipenses 1:3-26)

«Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús: A todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, incluyendo a los obispos (supervisores) y diáconos: Gracia a ustedes y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de ustedes. Pido siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos ustedes, por su participación en el evangelio (en anunciar las buenas nuevas) desde el primer día hasta ahora. Estoy convencido precisamente de esto: que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús. Es justo que yo sienta esto acerca de todos ustedes, porque los llevo en el corazón, pues tanto en mis prisiones (mis cadenas) como en la defensa y confirmación del evangelio, todos ustedes son participantes conmigo de la gracia. Porque Dios me es testigo de cuánto los añoro a todos con el entrañable amor de Cristo Jesús. Y esto pido en oración: que el amor de ustedes abunde aún más y más en conocimiento verdadero y en todo discernimiento, a fin de que escojan (aprueben) lo mejor, para que sean puros e irreprensibles para el día de Cristo; llenos del fruto de justicia que es por medio de Jesucristo, para la gloria y alabanza de Dios. Quiero que sepan, hermanos, que las circunstancias en que me he visto, han redundado en un mayor progreso del evangelio, de tal manera que mis prisiones por la causa de Cristo se han hecho notorias en toda la guardia pretoriana (en todo el palacio del gobernador) y a todos los demás. La mayoría de los hermanos, confiando en el Señor por causa de mis prisiones, tienen mucho más valor para hablar la palabra de Dios sin temor. Algunos, a la verdad, predican a Cristo (el Mesías) aun por envidia y rivalidad, pero también otros lo hacen de buena voluntad. Estos lo hacen por amor, sabiendo que he sido designado para la defensa del evangelio. Aquéllos proclaman a Cristo por ambición personal, no con sinceridad, pensando causarme angustia en mis prisiones. ¿Entonces qué? Que de todas maneras, ya sea fingidamente o en verdad, Cristo es proclamado; y en esto me regocijo, sí, y me regocijaré. Porque sé que esto resultará en mi liberación mediante las oraciones (las súplicas) de ustedes y la provisión del Espíritu de Jesucristo, conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado, sino que con toda confianza, aun ahora, como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte. Pues para mí, el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Pero si el vivir en la carne, esto significa para mí una labor fructífera, entonces, no sé cuál escoger. Porque de ambos lados me siento apremiado, teniendo el deseo de partir y estar con Cristo, pues eso es mucho mejor. Sin embargo, continuar en la carne es más necesario por causa de ustedes. Y convencido de esto, sé que permaneceré y continuaré con todos ustedes para su progreso y gozo en la fe, para que su profunda satisfacción por mí abunde en Cristo Jesús a causa de mi visita otra vez a ustedes.» (Filipenses 1:1-26 NBLH).

La comunión a causa de Cristo (Filipenses 1:3-8)
    La causa de Cristo es el centro de nuestras relaciones con otras personas. Según D. A. Carson, "la comunión cristiana, por tanto, supone una sacrificada conformidad al evangelio." o "una visión compartida de lo que tiene una importancia transcendental, una visión que requiere nuestro compromiso" (p. 12). Pablo aclara este compromiso a lo largo de Filipenses.  Pablo se goza en los filipenses y da gracias por ellos porque están participando activa, económica  y socialmente en la proclamación del evangelio. Una "comunión" era una sociedad donde los miembros colaboran en una actividad comercial y económica.

Se goza porque es consciente de que ellos son la obra de Dios, quien siempre lleva a cabo sus obras. Se goza porque ellos son copartícipes en su misión y van a producir “fruto de justicia”  para la gloria de Dios. Pablo ve que la causa de Cristo está avanzando con la participación de los filipenses. Pablo tiene confianza en el futuro de la obra de Dios:
“Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo” (Filipenses 1:6).

La oración de Pablo (Filipenses 1:9-11)
Las oraciones de Pablo estan centradas en la prioridades del evangelio (1:9-11).
Pide que el amor por Dios crezca en ellos y que se refleja en su trato mutuo.
Pablo no va por el camino del sentimentalismo, sino pide que su amor para Cristo abunde en ciencia y conocimiento. El crecimiento en amor por Dios es que nos motiva a estudiar más su palabra y conformar nuestras vidas al conocimiento de Dios. Si no amamos a Dios, no encontramos motivo para buscar más en su palabra.
Pablo no quiere que los cristianos se estanquen en un STATUS QUO. Quiere que sean sinceros y irreprensibles cuando Cristo venga. (lea Filipenses 1:11)... Tarea: lea las oraciones de Pablo en sus cartas y describa como el evangelio es el centro de sus oraciones).


La vida por Cristo (Filipenses 1:12-26)
¿Cuáles son nuestras aspiraciones en la vida? ¿Para que estamos viviendo? ¿Qué es lo que aspiramos en nuestra corta vida? ¿Para que estas dispuesto a morir?

¿Qué es el Evangelio de Jesucristo?

Como los filipenses son sus amigos, Pablo comparte su situación.  Básicamente, Pablo dice en esta sección que las circunstancias de su vida no son tan importantes como el avance del mensaje de justicia ganado por Cristo, es decir, el evangelio. Los filipensese recibieron el Evangelio.  Los filipenses deben ocuparse en extender el evangelio, aunque les cueste la vida. Cristo es más importante que la vida misma.
    “Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21).
Hoy en día tenemos muchas fuerzas que compiten por el primer lugar en nuestras vidas. La  escuela, el trabajo, la familia, el deporte, el nacionalismo, la economía, los amigos, inclusive la iglesia misma. Todos compiten por nuestra lealtad final. Pablo indica que Cristo ocupa el primer lugar en su vida y desea sobre todas las cosas estar con Cristo. Pero también indica que le preocupa la vida de los filipenses. Está dispuesto a seguir viviendo y sufriendo, para que pueda instruir a los filipenses más acerca de Cristo y su relación con Dios.


II. La muerte de Jesús es la norma para
evaluar nuestra perspectiva de vida

(1:27-2:18).

«Solamente compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo, de modo que ya sea que vaya a verlos, o que permanezca ausente, pueda oír que ustedes están firmes en un mismo espíritu, luchando unánimes por la fe del evangelio. De ninguna manera estén atemorizados por sus adversarios, lo cual es señal de perdición para ellos, pero de salvación para ustedes, y esto, de Dios. Porque a ustedes se les ha concedido por amor de Cristo, no sólo creer en El, sino también sufrir por El, teniendo el mismo conflicto que vieron en mí, y que ahora oyen que está en mí. Por tanto, si hay algún estímulo en Cristo, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna comunión del Espíritu, si algún afecto y compasión, hagan completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. No hagan nada por egoísmo (rivalidad) o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. Haya, pues, en ustedes esta actitud (esta manera de pensar) que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que Se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló El mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también Lo exaltó hasta lo sumo, y Le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús SE DOBLE TODA RODILLA de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre. Así que, amados míos, tal como siempre han obedecido, no sólo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocúpense en su salvación con temor y temblor. Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para Su buena intención. Hagan todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones, para que sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual ustedes resplandecen como luminares en el mundo, para que sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual ustedes resplandecen como luminares en el mundo, sosteniendo firmemente la palabra de vida, a fin de que yo tenga motivo para gloriarme en el día de Cristo, ya que no habré corrido en vano ni habré trabajado en vano. Pero aunque yo sea derramado como libación (ofrenda líquida) sobre el sacrificio y servicio de su fe, me regocijo y comparto mi gozo con todos ustedes. Y también ustedes, les ruego, regocíjense de la misma manera, y compartan su gozo conmigo." Filiipenses 1:27-2:18 NBLH



La actitud de Cristo (Filipenses 1:27-2:18)
Solamente compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo, de modo que ya sea que vaya a verlos, o que permanezca ausente, pueda oír que ustedes están firmes en un mismo espíritu, luchando unánimes por la fe del evangelio. (Filipenses 1:27 NBLH, ver Efesios 4:1.2; Romanos 12:1-2; Colosenses 3:1-4; Gálatas 5:1)

Pablo empieza su tratado de la conducta cristiana, "compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo, ..." con una explicación de que la muerte de Jesús representa una manera de vivir como cristianos. Nuestra vida es la consecuencia de la manera en entendemos la vida y muerte de Jesucristo. Nuestra tarea es de imitar a Cristo
"Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por la fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la Ley, entonces Cristo murió en vano." (Gálatas 2:20-21 NBLH).

Esto implica que debemos tomar la perspectiva de Cristo para nuestra forma de vivir.

Si vamos a vivir la vida de Cristo, tenemos que tomar sus actitudes y disposiciones de Cristo para nosotros mismos. Muchos cristianos piensan que Cristo sólo nos da "bendiciones" para que podamos vivir nuestra vida y alcanzar nuestras propósitos. Al contrario Pablo indica que debemos tomar la perspectiva de Cristo en todo lo que nos toca vivir, incluyendo el vivir para que otros se comprometen sus vidas para el Señor.

La teología de la muerte de Jesús tiene un impacto gigante en la practica cristiana. Muchos sólo ven la muerte de jesus en su función de indicar como Dios nos perdona. Allí termina la discusión. Pero la muerte de Jesús en el Nuevo Testamento es mucho más amplia en que describe como debemos vivir. Apocalipsis indica que Jesús murió antes de la fundación de este mundo (Apocalipsis 13:8). Esto implica que sabía que iba a tener que morir para cumplir su plan para la humanidad. ¿Qué no nos hubiera conocido de Dios si no fuera por el pecado? El pecado era conocido por Dios antes que hiciera la creación.

Cuando pensamos en la muerte de Jesús, debemos recordar que el discípulo no es mayor que el maestro. Nosotros también tenemos que unirnos con Cristo en el sufrimiento.

Para Pablo, si hemos recibido algún beneficio de la muerte de Jesús, estamos obligados a tener la misma actitud en la vida que Jesús tuvo (Filipenses 2:5). No podemos hacer nada por egoísmo (Filipenses 2:3), porque nadie es superior a otro. Jesús lo mostró en la cruz. Siendo soberano del universo, nos sirvio muriendo en la cruz por nosotros.

No somos superiores a otros miembros de la comunidad cristiana. Cuando tomamos la actitud de  Cristo, somos siervos de todos. Nuestra opinión no es mejor que la de otros. Por esta razón, Pablo pide a las mujeres Evodia y Síntique que se pongan de acuerdo (Filipenses 4:2-9).

Nuestra conducta es un reflejo de nuestros dioses, es decir, de los absolutos, de las cosas de las que dependemos. Si yo te pregunto cómo es tu dios, la respuesta está en la manera en que conduces tu vida.

La doctrina y la conducta están estrechamente relacionadas.
Si nuestro concepto de Jesús está equivocado; vamos a estar equivocados también en la práctica de nuestra fe. Buscamos por todos lados justificar nuestras acciones.
Hay dos teorías de la obra de Jesús en la cruz. En una de ellas Cristo muere a nuestro favor y en la otra Él es nuestro sustituto que toma nuestro lugar. ¿Cómo son las diferencias en la aplicación de la frase: “La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús”?

La importancia de la doctrina.
Filipenses 2:6-11 es uno de los grandes himnos acerca de Cristo en el Nuevo Testamento. Describe cómo entrega su vida para nuestra salvación y expone lo que siempre fue su plan. Este himno es un quiasmo que sigue el patrón ab ba. La persona de Cristo empieza en el cielo igual a Dios (a), tomó la forma del hombre, la humillación (b), murió por crucifixión - la humillación (b) a la exaltación en su glorificación  (a).

... Cristo Jesús, el cual, aunque existía (a) en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que Se despojó a sí mismo tomando (b) forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló El mismo, haciéndose (b) obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también Lo exaltó hasta lo sumo, y Le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que (a) al nombre de Jesús SE DOBLE TODA RODILLA de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre. Así que, amados míos, tal como siempre han obedecido, no sólo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocúpense en su salvación con temor y temblor. Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para Su buena intención. (Filipenses 2:6-13 NBLH)

¿Cuál es la consecuencia de la muerte de Jesús para nuestra forma de vivir?

Así que, amados míos, tal como siempre han obedecido, no sólo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocúpense en su salvación con temor y temblor. Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para Su buena intención. (Filipenses 2:12-13 NBLH)

Con estos versículos Pablo esta pidiendo a los filipenses que apliquen la "actitud de Cristo" a su vida en comunidad, es decir, la iglesia. La conclusión es la disposición de vivir como Cristo, dando importancia a la vida de otros, aunque nos cueste la vida, requiere nuestra atención u ocupación. Debemos ocuparnos en ser siervos de otros. En contexto, Pablo no está hablando de "ganar" o "mantener" nuestra salvación por la obediencia.  Ocupénse en ser siervos de Dios (es decir la salvación), siervos del evangelio, siervos de otros y no solo en tus propios intereses (ver Filipenses 2:19-30 donde Timoteo y Epafradito ilustran como ocupan la vida por Cristo).

¿Por qué debemos vivir así? Porque es Dios quien obra en nosotros para hacer su voluntad (Filipenses 2:13).

Vamos a volver a este tema en el capítulo 3, cuando Pablo habla de nuestra meta de conocer a Cristo:
... conocerlo a El, el poder de Su resurrección y la participación en Sus padecimientos, llegando a ser como El en Su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos. (Filipenses 3:8-11 NBLH).

Canto; Jesús, Señor de la Creación
    Actividad. Escriban una historia, un poema, un dibujo o un canto que hable de la unidad.

III. Sigue a los que muestran los rasgos que menciona Pablo en sus ejemplos 

Filipenses 2:19-2:30)
«Solamente compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo, de modo que ya sea que vaya a verlos, o que permanezca ausente, pueda oír que ustedes están firmes en un mismo espíritu, luchando unánimes por la fe del evangelio. De ninguna manera estén atemorizados por sus adversarios, lo cual es señal de perdición para ellos, pero de salvación para ustedes, y esto, de Dios. Porque a ustedes se les ha concedido por amor de Cristo, no sólo creer en El, sino también sufrir por El, teniendo el mismo conflicto que vieron en mí, y que ahora oyen que está en mí.

Filipenses  3:1-21
Por lo demás, hermanos míos, regocíjense en el Señor. A mí no me es molesto escribirles otra vez lo mismo, y para ustedes es motivo de seguridad. Cuídense de esos perros (de los Judaizantes), cuídense de los malos obreros, cuídense de la falsa circuncisión. Porque nosotros somos la verdadera circuncisión, que adoramos en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no poniendo la confianza en la carne, aunque yo mismo podría confiar también en la carne. Si algún otro cree tener motivo para confiar en la carne, yo mucho más: circuncidado a los ocho días de nacer, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, Hebreo de Hebreos; en cuanto a la Ley, Fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia de la Ley, hallado irreprensible. Pero todo lo que para mí era gananciaQ, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por El lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia derivada de la Ley, sino la que es por la fe en Cristo (el Mesías), la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, y conocerlo a El, el poder de Su resurrección y la participación en Sus padecimientos, llegando a ser como El en Su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos. No es que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no considero haber lo ya alcanzado. Pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Así que todos los que somos perfectos, tengamos esta misma actitud; y si en algo tienen una actitud distinta, eso también se lo revelará Dios. Sin embargo, continuemos viviendo según la misma norma que hemos alcanzado. Hermanos, sean imitadores míos, y observen a los que andan según el ejemplo que tienen en nosotros. Porque muchos andan como les he dicho muchas veces, y ahora se lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo, cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan sólo en las cosas terrenales. Porque nuestra ciudadanía (patria) está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de Su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a El mismo.» (Filipenses 1:27-3:21 NBLH).


1. Sigue a los que estén ocupados por los intereses de Cristo
Filipenses 2:19-24

1. Timoteo es el primero en recibir el elogio de Pablo.“… pues todos los demás buscan sus propios intereses y no los de Jesucristo. Pero ustedes conocen bien la entereza del carácter de Timoteo, que ha servido (ocupado) conmigo en la obra del evangelio, como un hijo junto a su padre” (Filipenses 2:21-22).
Aquí Pablo contrasta los que ponen sus propias intereses primero, en contraste con Timoteo, que pone los intereses de Jesucristo primero. Luego menciona una segunda característica de Timoteo: que es un siervo. Esto nos da dos criterios para evaluar a los líderes cristianos actuales.

2. Sigue a los que arriesgan su vida por el evangelio
Filipenses 2:25-30
De Epafrodito escribe,
Recíbanlo (ver blog recibir a Cristo) en el Señor con toda alegría y honren a los que son como él, porque estuvo a punto de morir por la obra de Cristo, arriesgando la vida  (ocupado) para suplir en servicio que ustedes no podían prestarme” (Filipenses 2:29-30).





Es interesante  ver como Pablo maneja la situación del conflicto doctrinal en la iglesia. No menciona a sus contrincantes. Menciona a su equipo de trabajo como a quienes deben seguir y porque. También afirma unos puntos de doctrina como claves para mantener la grey en redil del pensamiento cristiano.

Tenemos amplia indicación en el Nuevo Testamento que había muchos mensajes competidores con el de Pablo. En 2 Timoteo 1 Pablo expresa su frustración cuando dice que "todos los de Asia me han abandonado" (2 Timoteo 1:15). Algunos negaron la resurrección (1 Corintios 15:12). Otros negaron que Pablo estaba predicando la verdad (2 Corintios 10-12). Otros buscaban que todos los seguidores de Cristo se hicieran judíos (Gálatas). En Colosenses, algunos estaban siguiendo a filosofías paganas (Colosenses 2:8-15) o rituales religiosos (Colosenses 2:16-23). Y en Hebreos, algunos estaban regresando al Templo judío, para hacer los sacrificios que Moisés había estipulado. El cristianismo de la gracia estaban en peligro en todas partes.

Pablo nos comparte una criterio para saber quienes son los líderes cristianos dignos de confianza. Claramente nos da un filtro de a quienes debemos seguir y a quienes no. No debemos seguir a todos los que se dicen ser LÍDERES. Pone a su equipo de trabajo como ejemplos a seguir. Timoteo y Eprafodito  son los ejemplos que Pablo pone junto con comentarios sobre su propia vida. No son tan importantes como personas históricas, sino por las razones que Pablo menciona.

3. Sigue a los que confían sólo en Jesús

Filipenses 3:1-9

¡Cuidado de esos perros! Los que rechazan a Cristo (Filipenses 3:1-21)
Pablo está enojado con sus enemigos en esta sección. Esto se ve en las palabras “¡Cuídense de esos perros!” (Filipenses 3:2) y “muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo” (Filipenses 3:18). Pablo ve que está en juego la esencia del cristianismo mismo. Los “perros” tenían una doctrina diferente a la de Pablo. Ellos creían que la salvación dependía de su  raza, su “perfección”, su “obediencia” o “cumplimiento de la ley” como humanos. Ellos creen que su capacidad humana era suficiente para agradar a Dios. No veían su incapacidad de cumplir lo que Dios requiere.  Pablo veía que esta doctrina era una negación de la salvación por Jesús en la cruz.

4. Sigue a los que siguen creciendo espiritualmente
Filipenses 3:8-16

Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por El lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia derivada de la Ley, sino la que es por la fe en Cristo (el Mesías), la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, y conocerlo a El, el poder de Su resurrección y la participación en Sus padecimientos, llegando a ser como El en Su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos. (Filipenses 3:8-11 NBLH).

La meta: conocer a Cristo (Filipenses 3:8-11)
Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por El lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia derivada de la Ley, sino la que es por la fe en Cristo (el Mesías), la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, y conocerlo a El, el poder de Su resurrección y la participación en Sus padecimientos, llegando a ser como El en Su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos. (Filipenses 3:8-11 NBLH).

Pablo vuelve a su tema de sufrir y morir por la causa de Cristo.  Indica que no podemos conocer a Cristo sino sufrimos también como Él sufrió por nosotros.
    Canto: "Quiero conocer a Cristo"

Ciudadanos del Cielo (Filipenses 3:12-16)
Pablo afirma la identidad cristiana como ciudadanos del cielo. Esta identidad de "ciudadanos" significa que somos de la familia de Dios con todos los derechos: "herederos de la promesa a Abraham (Génesis 12:1-3). Nos somos ciudadados de segunda categoria.  

5. Sigue a los que esperen con ansia el regreso de Cristo.
Y no sigas a los que esperan cosas de este mundo.

Filipenses 3:17-21

Hermanos, sean imitadores míos, y observen a los que andan según el ejemplo que tienen en nosotros. Porque muchos andan, como les he dicho muchas veces, y ahora se lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo, cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan sólo en las cosas terrenales. Porque nuestra ciudadanía (patria) está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de Su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a El mismo. (Filipenses 3:17-21 NBLH)

Este párrafo indica que una de las doctrinas del mundo que puede desviar a los cristianos, es cuando ellos siguen sus "apetitos". Cuando alguien ofrece lo que deseamos, es muy peligroso para nosotros. Prosperidad, felicidad, familia, fama, salud, seguridad, éxito, sexo, justicia (Romanos 10:3) y aun amistad; son apetitos de todos los hombres. Cuando un predicador nos ofrece estas cosas, estamos vulnerables, porque es lo que deseamos. (Santiago 1:14).

¿Cuál es la diferencia entre el judaísmo u otra religión con el cristianismo? Si no comprendemos esta diferencia, podríamos estar confundidos en relación a la manera de vivir la vida cristiana. ¿Cómo marca Pablo la diferencia entre las dos religiones en esta porción? La respuesta es que cuando era judío, confiaba en su capacidad de obedecer y cumplir con las obligaciones religiosas. Pero cuando ya es cristiano, no tiene confianza en sí mismo. Se limita a confiar totalmente en Cristo. La pregunta es ¿Cristo nos salva o nosotros le tenemos que ayudar a salvarnos por medio de nuestra buena conducta?

Pablo remarca que nuestra esperanza es la segunda venida de nuestro Señor y Salvador a la tierra. Sólo en este eventos vamos a ver la derrota de todos nuestros enemigos y la muerte (1 Corintios 15:24-26).

Pablo expresa la diferencia de esta manera:
“No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe” (Filipenses 3:9 ver Romanos 10:3).
Una de las ideas está basada en lo que la persona puede hacer. En este tipo de acercamiento, el culto es la motivación. Está centrado en uno mismo. “Sí se puede” ser santo, alabar a Dios, y hacer buenas obras.  En la otra, el centro es Jesús y lo que él hizo en la cruz (ver 1ª Pedro 2:9).

Pablo llama a sus opositores “los perfectos” (Filipenses 3:15 NVI), es decir, "los orgullosos". En otras versiones la idea que expone, es que si uno quiere estar "maduro" (NBLH) debe  tener la forma de pensar de Pablo o ser “enemigos de la cruz” (Filipenses 3:18). Estos enemigos de Pablo son los que “adoran al dios de sus propios deseos” y “se enorgullecen en lo terrenal” (Filipenses 3:19 NVI).

Noten bien: La palabra fariseo, que no es traducida, significa “el separado”, “santo”. Ellos creían tener una obediencia superior a los demás, con la cual se hacian orgullosos. Creían que ellos podrían alcanzar la salvación por la obediencia o santidad extrema.  Aquí en Filipenses, Pablo rechaza su vieja manera de vivir como “fariseo de los fariseos”. Ellos buscaron “hacerse merecedores de la aprobación y bendición de Dios” por cumplir la ley.

IV. No dejamos nunca el camino cristiano
(Filipenses 4:1-23).

«Así que, hermanos míos, amados y añorados, gozo y corona mía, estén así firmes en el Señor, amados. Ruego a Evodia y a Síntique, que vivan en armonía (que sean del mismo sentir) en el Señor. En verdad, fiel compañero, también te ruego que ayudes a estas mujeres que han compartido mis luchas en la causa del evangelio, junto con Clemente y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el Libro de la Vida. Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense! La bondad de ustedes sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten. Lo que también han aprendido y recibido y oído y visto en mí, esto practiquen, y el Dios de paz estará con ustedes. Me alegré grandemente en el Señor de que ya al fin han reavivado su cuidado para conmigo. En verdad, antes se preocupaban, pero les faltaba la oportunidad. No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. Sé vivir en pobreza (vivir humildemente), y sé vivir en prosperidad. En todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Sin embargo, han hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción. Ustedes mismos también saben, Filipenses, que al comienzo de la predicación del evangelio, después que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino solamente ustedes. Porque aun a Tesalónica enviaron dádivas más de una vez para mis necesidades. No es que busque la dádiva en sí, sino que busco fruto que aumente en su cuenta. Pero lo he recibido todo y tengo abundancia. Estoy bien abastecido, habiendo recibido de Epafrodito lo que han enviado: fragante aroma, sacrificio aceptable, agradable a Dios. Y mi Dios proveerá a todas sus necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Saluden a todos los santos en Cristo Jesús. Los hermanos que están conmigo los saludan. Todos los santos los saludan, especialmente los de la casa del César. La gracia del Señor Jesucristo sea con el espíritu de ustedes.» (Filipenses 4:1-23 NBLH).
1. No pierdan el centro: Cristo (Filipenses 4:2-9)

Así que, hermanos míos, amados y añorados, gozo y corona mía, estén así firmes en el Señor, amados. (Filipenses 4:1 NBLH ver Romanos 12:1-2)



Conflicto entre los miembros de la iglesia destruye la misión de Jesús
Había dos mujeres en Filipos, Evodia y Síntique, que estaban peleando en la iglesia. Pablo les responde   que deben estar en paz y alegres por haber recibido el evangelio. Si tenemos paz con Dios, debe reflejarse en nuestras vidas. Esto provoca alegría en nosotros. Por eso Pablo dice,
Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense! (Filipenses 4:1, 4 NBLH)

Es importante que nuestros pleitos no estorben el evangelio y nuestro gozo. Lo más importante no son nuestras diferencias, sino el evangelio de Jesucristo. Debemos ser alegres por lo que hemos recibido de Cristo y no aguafiestas por nuestras circunstancias inmediatas.

2. Apoya la obra de Cristo: Gratitud por la ofrenda (Filipenses 4:10-20)

Me alegré grandemente en el Señor de que ya al fin han reavivado su cuidado para conmigo. En verdad, antes se preocupaban, pero les faltaba la oportunidad. No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad. En todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Sin embargo, han hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción. Ustedes mismos también saben, Filipenses, que al comienzo de la predicación del evangelio, después que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino solamente ustedes. Porque aun a Tesalónica enviaron dádivas más de una vez para mis necesidades. No es que busque la dádiva en sí, sino que busco fruto que aumente en su cuenta. Pero lo he recibido todo y tengo abundancia. Estoy bien abastecido, habiendo recibido de Epafrodito lo que han enviado: fragante aroma, sacrificio aceptable, agradable a Dios. Y mi Dios proveerá a todas sus necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (Filipenses 4:10-20 NBLH)

La situación de Pablo no siempre es de vivir en abundancia. Pablo describe su situación como de "pasar necesidad", "pasar hambre", "padecer necesidad", "vivir en abundancia", y "estar saciado". No tenía garantías para una vida cómoda. Pero descubrió el "secreto" de confiar en toda circunstancia en el Señor. El es dependiente de las ofrendas y apoyo de los hermanos en las iglesias. A pesar de esta dependencia Pablo afirma: Así que, hermanos míos, amados y añorados, gozo y corona mía, estén así firmes en el Señor, amados.

"Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense!" (Filipenses 4:4)

El Levantamiento de fondos
Según Frank Thielman (p. 268-273) uno de los propósitos de la carta a Filipenses era el de levantar fondos. El levantamiento de fondos siempre ha sido problemático. En los tiempos de Pablo había muchos sofistas que iban de ciudad a ciudad con el sólo propósito de levantar fondos. En esta carta, Pablo distancia su proyecto de levantar fondos del de estos charlatanes y se enfoca en la acción de Cristo de venir con un proyecto de servicio, es decir, proveer la salvación a la humanidad.

Un bosquejo de la carta de esta perspectiva sería:

Todo por el evangelio
  1. Saludos
  2. Doy gracias a Dios por su participación por el evangelio.
  3. Oro por la expansión del evangelio.
  4. Doy mi vida por extender el evangelio
  5. Cristo nos dio un ejemplo de como vivir dando su vida por el evangelio.
  6. Sigan a líderes que dan sus vidas por el evangelio.
  7. Rechaza a los que no dan sus vidas por el evangelio.
  8. Lo más importante es el conocer a Cristo y su evangelio.
  9. Sigan mi ejemplo de vivir por el evangelio.
  10.  No hagan nada que impida la expansión del evangelio.
  11.  Les agradece por sus ofrendas, ya que son importantes para la expansión del evangelio.
  12. Saludos.

Pablo está muy contento por la ofrenda reciente que recibió de los filipenses. Ellos le apoyaron en su trabajo misionero, mientras otras iglesias no lo hicieron (ver 1ª y 2ª Corintios).
Pablo también dice que él está contento con lo que el Señor le ha dado. Lo importante no es el nivel económico, sino el sustento provisto por el Señor. El versículo trece es muchas veces mal interpretado. “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, en este contexto quiere decir, ‘puedo vivir en pobreza o en riqueza, porque mi vida a fin de cuentas depende de Cristo’. Pablo no está declarando: ‘poder para hacer cualquier cosa’. Si esto fuera el caso sería el texto de "Superman". Pablo no nos esta enseñando que podemos hacer cualquier cosa, sino que dependamos del Señor, quien esta encargado de asegurar que todas las cosas salgan bien (Romanos 8:28).

La situación real de Pablo es muy precaria, ya que las otras iglesias no lo están apoyando en la misión de Cristo. Sólo los filipenses y tesalonicenses le estaban dando ofrendas en este tiempo. A pesar de esto, Pablo no está buscando más ofrendas. Pablo concluye que los filipenses van a recibir de Dios lo que ellos necesitan (Filipenses 4:19).

Pablo afirma que todos dependemos de Dios, quien suple nuestras necesidades (Filipenses 4:13 y 4:19). Por esta razón podemos servirle y dar para sostener el ministerio, mostrando nuestra confianza que Dios suplirá todo lo que necesitamos.

Bendición final (Filipenses 4:21-23)
La bendición para los santos de Cristo (Filipenses 4:21-23)

Conclusiones
Filipenses es una carta para la iglesia contemporánea con sus tendencias a la superficialidad y búsqueda de bendiciones. Responde a un compromiso de conocer profundamente a Cristo en su sufrimientos e imitarle en el sufrimiento para que otros reciban el evangelio. Este compromiso que plantea es para que organizemos toda la vida en base a el evangelio, incluyendo nuestras actividades y conductas. El evangelio es el principio de organización para el seguidor de Jesús. Incluye también la administración de nuestras bienes materiales.

Bibliografía:
Daniel Bourdanne, Filipenses 4:10-23, Asamblea Mundial 2015, Oaxtepec, Mx.
Donald A. Carson, Cuestiones básicas: Una exposición de Filipenses, Andamio, 1995.
Gordon Fee, “Philippians” en Gordon Fee y Douglas Stuart, Cómo leer la Biblia libro por libro, Mundo Hispano.
Gordon Fee, Comentario de Filipenses,
Guillermo Hendricksen, Filipenses, Subcomisión de Literatura Cristiana.
I. Howard Marshall, “Philippians” en Desmond Alexander, et.al. New Dictionary of Biblical Theology, IVP.
W. E. Vine, “fariseo”, en Diccionario expositivo, Caribe.
Frank Thielman, Filipenses: del texto bíblico a una aplicación contemporánea, Editorial Vida, 2013.
Geoffery B. Wilson, Philippians, Banner of Truth, 1982.
Porque necesitamos pastores, Andamio.


Ejercicios y actividades:
¿Qué es lo que te sorprende en el libro de Filipenses?
¿Cómo se organiza el libro de Filipenses? ¿Cómo se organiza alrededor de este tema el libro?