lunes, 5 de mayo de 2008

Cristianismo humanista o el cristianismo sin Cristo

Cristianismo humanista o el cristianismo sin Cristo

Estamos viendo el desarrollo en una nueva religión. El centro de la nueva religión no es Cristo, aun que usa mucho el lenguaje cristiano. La diferencia es que el actor principal ya no es Cristo, sino es uno mismo. Esta religión también existe tanto dentro como fuera de la iglesia. Lo encontramos en películas y programas de televisión. Está presente en las escuelas y universidades. Lo central de esta religión humanista es que la decisión que toma el ser humano es central y segundo, el bienestar de la persona es el resultado. Algunos lo llaman cristianismo terapéutico en el mundo cristiano. Esto es cuando la iglesia busca que las personas estén felices en lugar de enseñarles el evangelio. Otra muestra de este se encuentra en el cambio de la letra de los himnos que antes eran centrados en Cristo, pero ahora están centrados en la voluntad y acción del ser humano. Hoy pedimos que Dios nos haga caso por nuestra disposición. Esto representa un cambio religioso profundo.

Este nuevo enfoque cambia el enfoque bíblico en muchos aspectos. La muerte de Cristo es importante sólo para iniciar el proceso de la vida cristiana.

La religión sin Cristo está fundamentada en mi voluntad. Esto esta combinado con un concepto equivocado de libre albedrio (vea la película “Bruce Todopoderoso”). Todo lo que es importante en la vida humana es el resultado de sus libres decisiones. A fin de cuentas esto significa que la salvación no depende sólo de la cruz de Cristo. Como dice un poster “no importa si Cristo ha nacido mil veces en Belén, si no (has tomado la decisión para que) nasca en tu corazón”. Esta dependencia en la voluntad es una dependencia de uno mismo y no representa una dependencia de Dios. Es una expresión de nuestra autonomía e independencia de Dios.

La nueva religión consisten en:

Decisión

Lo más importante es que tomamos decisiones correctas. El culto es para que tomemos la decisión adecuada. La decisión nos acerca a Dios. El culto es para inducirnos a tomar una decisión correcta. Todo lo que hacemos depende de nuestras decisiones.

Alabanza

La manera en que nos acercamos a Dios es por la alabanza, el ayuno y otros ejercicios espirituales. “Yo te busco” de Marcos Witt es un ejemplo de este acercamiento a Dios. La alabanza es para hacernos disponibles para Dios. No nos acercamos a Dios por Jesús, sino por lo que hacemos en la alabanza. La exposición de las Escrituras ya no es el centro del culto. No tenemos nada que explicar. La verdad está dentro de nosotros mismos. Tenemos que perfeccionarnos.

Disposición

Cuando estamos dispuestos, Dios nos usa. Si estoy disponible Dios me va a ayudar. Este cambio significa que la decisión de someternos al “Dios” es la clave. La predicación tiene la meta de inducirnos a una decisión. Ya no se predica para conocer y entender el mensaje de Dios. Pero esta misma decisión también está en las películas “X-men” entre otras.

Obediencia

El cristiano que obedece es el cristiano ideal. Los que fallan están excluidos. Sin embargo el Nuevo Testamento nos enseña que no recibimos la justificación por obedecer la ley. Obediencia no nos da una relación con Dios. El cumplir la ley no basta.

Sin pecado

El problema del pecado ha sido arreglado en la cruz de Jesús. No tenemos que confesar nuestros pecados. De hecho estos son principalmente problemas de conducta. Y si estamos dispuestos Dios sólo juzga las intenciones del corazón. Sólo nos arrepentimos de “fallas” que son normales en la vida cristiana. Nuestra rebeldía ya no es un problema porque hemos tomado una “decisión” de seguir a Cristo. He escuchado a personas decir que “no he pecado por 10, 20 o 30 años. Se ven a si mismos como buenos y los “no cristianos” como inferiores, porque no han tomado la decisión adecuada.

Uno regresa a si mismo

La verdad que necesitamos esta dentro de nosotros mismo. ¿Estoy dispuesto? ¿Deseo a Dios? No requiere del conocimiento bíblico. De hecho desde la ilustración se ha rechazado la revelación como fuente de nuestras vidas. Es normal que esto también haya llegado a la iglesia. Todos hemos sido educados en el sistema de la ilustración, donde yo soy (el hombre) es el único actor en este planeta. Desde este presupuesto sale el posmodernismo, la idea de Nietzsche de que todo es una manipulación del poder.

El resultado va a ser que uno escribe la teología del posmodernismo sin Cristo.

Nuevas autoridades

Claro que en esta nueva religión las Escrituras no tienen autoridad. Y en su ausencia se han levantado nuevas autoridades. El vacío de autoridad tiene que llenarse. Estas nuevas autoridades ahora son los “apóstoles”. Ya no regresamos a la Biblia para conocer la verdad regresamos a otros seres humanos.

Una segunda autoridad que está apareciendo es la televisión y las películas.

Como no tenemos otra autoridad la vocación también surge desde nosotros mismos. Mi vocación es mi pasión, mis gustos, y mis habilidades. Ya no tomo mi identidad de la Biblia sino sale de mi mismo: mi trabajo, mi educación, mi familia.

Nuevo mensaje

El nuevo mensaje es más simple. Ya no requiere la revelación de Dios. Todo esta dentro del hombre mismo. El humanismo ha tomado de la religión cristiana su vocabulario. Ya no confiamos en un Dios exterior a nosotros mismos, sin que nosotros mismos hemos llegado a ser el dios de este mundo. Como dijo un pastor que escuche recientemente, “suelta el dios que está dentro de ti” o “encuentra el líder que hay en ti”.

Sin sacrificio por el pecado

No regresamos a la cruz para nuestro perdón, regresamos a la confesión y la contrición. Pero no regresamos a Cristo. Cuando pedimos perdón ya no hay retribución. El simple hecho de decir, “perdóname” basta. No sólo en las relaciones humanas, sino también en nuestra relación con Dios. Todo somos impunes. Nadie es culpable.

Una nueva meta

El bien estar humano. Salud, prosperidad, felicidad, gozo, poder, capacidad y dones son lo que estamos buscando en la nueva religión. Se ve en la televisión con Superman, X-men, Spider Man, Hulk, y un sin fin de programas que transmiten el mismo mensaje. Queremos ser “especiales” y a la vez queremos hacer nuestra propia voluntad.

Conclusiones

Ojala que nos demos cuenta que estamos cambiando el centro del mensaje cristiano a otro, que busquemos mas el conocimiento de Jesucristo y no sólo emocionarnos, que predicamos el verdadero evangelio de Jesús en lugar de la posibilidad de sólo vivir mejor en este planeta.

Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra, pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, que es la vida de ustedes,* se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria (Col 3:1-4 NVI).