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lunes, 12 de agosto de 2013

Método: 3 columnas.

El estudio bíblico en 3 columnas:
una forma novedosa del método inductivo

En julio de 2013 estudie el material, por primera vez, del curso de misiones “Perspectivas”. Este método es usado por varios misioneros para plantar iglesias. Se presenta la Biblia como la autoridad para la vida que tiene que ser obedecida en todo momento.

Este método es muy fácil de usar. No requiere muchas explicaciones para usarlo.
Es una variante del método inductivo. Así fácilmente puede ser usado en los grupos de estudio inductivo.
  1. Selección del texto: La selección del pasaje debe ser de una unidad completa, es decir, un oración, un párrafo, o una sección de varios párrafos que traten un sólo tema.
  2. Oración: Pide a Dios que te ayude a comprender el texto y lo que Él quiere que hagas.
  3. Divide una hoja en tres columnas.
  4. Escribe el texto exacto en la primera columna.
  5. Escribe el texto en tus propias palabras en la segunda columna.
  6. Escribe lo que has aprendido acerca de Dios, Su iglesia, la humanidad, el pecado, la iglesia,  (etc.) y como vas a responder a su palabra en la tercera columna. 
  7. Comparte lo que has aprendido con otra persona.
  8. Pide a tus amigos de el estudio bíblico que te ayuden a cumplir lo que el texto te pide hacer.
  9. Pide a Dios que te ayude en tu respuesta a Su Palabra.
En esencia este método es el estudio bíblico inductivo, reducido a su esencia. El método inductivo consiste en tres pasos: Observación de lo que el texto dice, Interpretación de lo que el texto significa y la Aplicación o como debemos responder al texto. 

También se ve su semejanza con lo que usa Moore para analizar textos: 1. el Contexto (Qué esta pasando en el texto?), el Significado (para sus lectores originales) y la Importancia hoy del texto.

Definiciones:
Contexto: el lugar en la estructura del libro en que se encuentra el texto. También puede ser el lugar en la vida de una persona. ¿Qué sucedió antes en su vida? ¿Qué cambios resultaron después?
Significado: ¿Qué significó en la vida de los destinatarios originales? ¿Por qué, sucedieron estos cambios?
Importancia: ¿Por qué, este texto es importante para nosotros hoy? ¿Cómo afecta nuestra manera de ver el mundo actual? ¿Qué debemos hacer para ser congruentes con el texto?


He leído la Palabra,
la he entendido,
he puesto metas especificas y alcanzables para obedecer, 
y he compartido estas metas con otra(s) persona(s).
  1. Andres Duncan, en el curso “Perspectivas”, Parras de la Fuente, Coahuila.
  2. Bret Harrison, “Church Planting: 3 Column Bible Studies three column Bible study

martes, 23 de abril de 2013

El estudiante, el pez y Agassiz

Aquí comparto una lectura de mi primer año de la universidad. Este artículo no es mio, sino una copia de una reflexion de un estudiante en 1880.



Contado por el estudiante:
Hace más de quince años entré en el laboratorio del profesor Agassiz y le dije que me había apuntado en la escuela científica como estudiante de historia natural. Él me hizo algunas preguntas sobre el propósito que tenía para ir allí, mis antecedentes en general la manera en que pensaba usar luego los conocimientos que adquiriese y, finalmente, si deseaba estudiar alguna rama de la materia en particular. A esto último respondí que, aunque quería tener una buena base en todos los departamentos de la zoología, mi intención era dedicarme especialmente a los insectos.

-¿Cuándo quiere usted comenzar? -me preguntó entonces.


- "Ahora mismo" -contesté yo.

Aquello pareció agradarle, y con un vigoroso “Muy bien” tomó de un estante un enorme tarro de especímenes en alcohol amarillo.



-Tenga este pez y obsérvelo-me dijo-. Nosotros lo llamamos haemulon. De vez en cuando le preguntaré como es. Dicho esto se fue, pero enseguida volvió con instrucciones precisas en cuanto al cuidado del objeto que se me había encomendado.



-"Ningún hombre puede ser naturalista" –expresó- "si no sabe cuidar los especímenes".

Me ordenó que mantuviera al pez delante de mí en una bandeja de hojalata, y que de vez en cuando humedeciera su superficie con alcohol procedente del tarro, cuidando siempre de volver a poner el tapón en su lugar ajustadamente.
En aquellos días no había tapones de vidrio esmerilado, ni frascos de exposición con formas elegantes. Cualquier estudiante antiguo recordará los enormes bocales de cristal con sus corchos embadurnados de cera que se salían y estaban medio comidos por los insectos y sucios con el polvo de la bodega. La entomología era una ciencia mas limpia que la ictiología, pero el ejemplo del profesor, que había sumergido la mano sin dudarlo hasta el fondo del tarro para sacar el pez, era contagioso, y aunque ese alcohol tenía “un olor muy rancio y a pescado,” no me atreví a mostrar ninguna aversión al mismo dentro de aquel sagrado recinto y lo traté como si fuese agua pura. Aun así, experimente un sentimiento pasajero de decepción, ya que el mirar fijamente a un pez no resultaba interesante para un ferviente entomólogo. También mis amigos, en casa, se sintieron molestos al descubrir que por mucha cantidad de colonia no lograba ahogar el perfume que me perseguía como una sombra.
En un plazo de diez minutos ya había yo visto cuanto podía observarse en aquel pez, y partí en busca del profesor, quien, sin embargo, había abandonado el museo. Cuando volví, después de entretenerme con algunos de los extraños animales almacenados en el departamento superior, mi espécimen estaba completamente seco. Arrojé el fluido sobre el pez, como si quisiese resucitarlo de un desvanecimiento, y esperé con ansiedad a que recuperara su empapada apariencia.Pasado aquel momento ligeramente excitante, no me quedaba sino volver a una perseverante contemplación de mi mudo compañero.
Pasó media hora... luego una... y otra... Aquel pez empezó a parecerme repugnante. Le di la vuelta una y otra vez. Lo mire a la cara-¡horrible!-. Por detrás... por debajo... desde arriba... de lado... de medio lado – seguía siendo horrible-. Estaba desesperado.
Siendo aún temprano decidí que necesitaba almorzar, de modo que con infinito alivio volví a meter el pez en su tarro y disfruté de una hora de libertad. Al volver supe que el profesor Agassiz había estado en el museo, pero se había ido y no regresaría hasta pasadas varias horas. Mis compañeros estaban demasiado ocupados para que los molestase con una continua conversación. Poco a poco volví a sacar aquel repugnante pez y me puse a mirarlo de nuevo con un sentimiento de desesperación. No podía utilizar lupa; todo tipo de instrumentos estaban prohibidos. Sólo mis dos manos, mis dos ojos y el pez. Parecía un campo de lo más limitado. Metí mi dedo por su garganta para comprobar lo afilados que estaban sus dientes y empecé a contarle las escamas que tenia en las distintas filas hasta convencerme de que aquello era una estupidez. Por último tuve una idea feliz: dibujaría el pez, y con sorpresa comencé a descubrir nuevas características de aquella criatura. En ese mismo instante volvió el profesor.
-Muy bien, un lápiz constituye uno de los mejores ojos -expresó. Me alegra también ver que mantiene mojado su espécimen y el tarro cerrado.

Y tras aquellas alentadoras palabras, añadió:


-Bueno, ¿cómo es?

Luego escuchó atentamente mi breve recapitulación de la estructura de partes cuyos nombres aún desconocía: la agalla bordeada –arcos y opérculo móvil-, los poros de la cabeza, unos labios carnosos y ojos sin párpados; la franja lateral; la aleta espinosa y la cola hendida; el cuerpo arqueado y comprimido... Cuando hube terminado, él se quedó aguardando como si esperase más, y luego añadió con aire decepcionado:
-No ha mirado usted muy cuidadosamente -dijo.
Y luego en tono más serio añadió -¡Pero si ha pasado por alto una de las características más notorias del animal, y tan claramente delante de sus ojos como el pez mismo! ¡Mire otra vez... mire otra vez...! Y me dejó a mi desdicha.
Me sentía enojado, mortificado... ¡Otra vez a contemplar aquel pez detestable! Pero ahora me puse a trabajar con empeño y fui descubriendo una cosa tras otra, hasta que vi lo justa que había sido la crítica del profesor. La tarde pasó rápidamente y cuando, al caer la misma, Agassiz preguntó: “¿No lo ve todavía?” Le respondí:
-No, estoy seguro de que no, pero sí veo lo poco que había observando antes.
-Esa es la segunda cosa importante-expresó con la mayor seriedad- pero no puedo escucharle ahora. Guarde el pez y váyase a casa, tal vez tenga una mejor respuesta preparada por la mañana. Le examinaré antes de que mire el pez.
Aquello era desconcertante: no sólo debía pensar en mi pez toda la noche, investigando, sin el objeto delante, cual seria aquella tan visible pero desconocida característica, sino que también, al día siguiente, antes de repasar mis nuevos descubrimientos tenía que hacer un relato exacto de los mismos. Y puesto que mi memoria era mala, anduve hasta casa por la orilla del río Charles en un estado de aturdimiento y acompañado de mi doble perplejidad.
El saludo cordial que me dio el profesor a la mañana siguiente fue tranquilizador. Allí estaba un hombre que parecía sentirse tan ansioso como yo de que pudiera ver por mí mismo lo que él veía.
-¿Se refiere usted tal vez –pregunté—a que el pez tiene lados simétricos con órganos parejos?
Dijo:“¡Naturalmente,naturalmente!"alborozado, lo que dijo compensó las horas pasadas en vela la noche anterior. Después de que él hubiera disertado con la mayor felicidad y entusiasmo –como hacía siempre—sobre la importancia de este punto, me aventuré a preguntarle qué debía hacer a continuación.

-¡Ah, siga mirando el pez! –expresó; y volvió a dejarme a mis propios recursos.


Poco más de una hora después se hallaba de vuelta y escuchó mi nuevo catálogo.

-¡Muy bien, muy bien! –dijo-, pero eso no es todo.

Así, durante tres largos días colocó aquel pez delante de mis ojos prohibiéndome que mirase a ninguna otra cosa o utilizara ayuda artificial alguna. Su amonestación reiterada era: “¡Mire, mire, mire...!”

domingo, 16 de septiembre de 2012

Método Inductivo


ESTUDIO INDUCTIVO DE LA BIBLIA 

Hay instrucción  nueva en cada sección para hacer. El que tenga oidos, oiga.

 El método usado hoy en la ciencia en casi todas las áreas de investigación es el inductivo. Nosotros también podemos usar este método para estudiar la Biblia.

Cuando estudiamos la Biblia tenemos que tomar en cuenta que el autor no estaba escribiendo un libro de dichos religiosos, sino que esta buscando llevar a la gente a una conclusión especifica. No podemos leer la Biblia como si fuera una enciclopedia o un diccionario. Es un libro que presenta argumentos para llevar a la gente a una conclusión.

Es importante observar donde empieza y donde concluye el argumento en el texto. Al estudiar la Biblia, tenemos que buscar cómo los argumentos y las conclusiones están estructurados para que nosotros también seamos convencidos del mismo mensaje.

Un propósito del estudio de la Biblia es encontrar la conclusión del autor y las razones que expuso para convencer a la gente de su tiempo. ¿Por qué era importante que la gente recibiera este mensaje de parte de Dios? ¿Por qué es importante que la gente hoy escuche este mensaje?  

Paso 1: Observación  o Comprensión del pasaje.

Observa de las divisiones en el tema. La división viene en párrafos o estrofas. 
Primero observan como el autor divide sus temas. ¿Cuántos puntos hay en el tema? ¿Cuántos versículos hay en el tema? ¿Cómo explicas la diferencia. Generalmente viene más versículos que puntos, es decir, oraciones gramaticales. 
Ver: Capítlos y versículos

 ¿Qué dice el pasaje?
Es decir, ¿qué observamos en el texto?

Cuando hacemos observaciones debemos buscar todo lo que el autor quería comunicar y no sólo las partes que nos gusten.



Observa el CONTEXTO o SITUACIÓN

 ¿Quién?, ¿Dónde?, ¿Por qué?

Observa el evento o la idea

¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué?


Observa 

el resultado o consecuencia: ¿Entonces?
Relación entre las palabras:
repeticiones, similaridades, contrastes, causas y efectos, generalidades a particulares, o particularidades a generalidades 

Conectores lógicos: pero, para, por tanto, porque,  si ... entonces

Unidades: de pensamiento. 

cambios: en ubicación, en tiempo,  en personajes, en tema, en pensamientos o acciones

Las Citas del Antiguo Testamento: ¿Cual es el uso que da el Nuevo Testamento del Antiguo? ¿Cómo se usa el texto del Antiguo Testamento en el Nuevo?


OBSERVACIÓN General: Es importante hacer las observaciones con todos los detalles posibles. Es importante escribir lo que observas para poder aprender mejor.


El marco:  ¿En qué situación o por qué razón fue escrito el libro o el pasaje?
Propósito:  ¿Por que se escribió?
Contexto:  ¿De que trata todo el libro? ¿Y donde encaja el pasaje dentro de la estructura del libro?
Forma:      ¿Cómo, o en qué forma fue escrito el pasaje? (narración, poesía, discurso, etc.) 
Palabras:    ¿Qué significan las diferentes palabras?
La forma del verbo:
En 2 Timoteo fíjense en la forma del verbo. ¿Cuáles son los verbos imperativos en 2 Timoteo?

OBSERVACIÓN  Específica de la Narración


PARA los Evangelios todo tiene que ser enfocado a:  ¿Quién es Jesús?
Observa los Personajes:
¿Quienes?  ¿Quiénes son las personas o grupo de personas?
¿Qué se puede saber de ellas por el pasaje?
¿Cómo reaccionan e interactuan?
¿En quién se centra la atención?
Observa las Circunstancias:
¿Dónde?  ¿Dónde están?  ¿Por qué están allí?  ¿Por qué es significativo el lugar?

¿Cuándo? ¿Cuándo ocurre el acontecimiento?
¿Se menciona el momento, directa o indirectamente?
Observa el Hecho central
¿Qué? ¿Qué es lo que sucede?
¿Cuál es el acontecimiento central?

¿Cómo? ¿Cómo se produce este hecho?
¿Cómo se desarrolla?

¿Por qué?  ¿Por qué sucede esto?
¿Están explícitas o implícitas las razones?
¿Revelan las personas su carácter y sus posibles motivaciones, en palabras o en acciones?
 Observa el argumento
¿Cuál era la intención o propósito del autor al exponerles el argumento?
¿Para qué les presenta el argumento? ¿Qué es lo que el autor desea logar? ¿Qué diferencia va a hacer en sus vidas si hacen caso al argumento? 
¿Qué evidencia presenta para apoyar sus conclusiones?
Consecuencias
Y luego ¿Qué?  ¿Qué resultados siguen al hecho? ¿Que se esperaba?  ¿Qué otras implicaciones hay?

OBSERVACIÓN  para Discursos y a veces Narración

Preguntas acerca de la estructura
¿Hay alguna palabra repetida? Hay alguna forma que se repite (por ejemplo: el verbo imperativo? ¿Frase repetida?

¿Hace el autor alguna comparación? ¿Establece algún contraste?

¿Hace el autor alguna pregunta?  ¿Ofrece alguna respuesta?

¿Señala el autor algunas relaciones de causa y efecto?

¿Existe alguna progresión en el pasaje? ¿De tiempo? ¿De acción? ¿De geografía?

¿Tiene el pasaje algún punto culminante?

¿Usa el autor alguna figura retórica?

¿Hay alguna declaración o palabra central?

¿Qué palabras de enlace se usan?  ¿Qué ideas vinculan estas?

¿Qué verbos se usan para describir la acción en el pasaje? [1]

Paso 2: Interpretación o Explicación del pasaje.

¿Qué significa el pasaje?
Qué quería comunicar el autor de este pasaje?

INTERPRETACIÓN  o Explicación o Enseñanza

Muchas veces el autor mismo da la interpretación. Lo indica con frases como: “estoy escribiendo esto para que ustedes conozcan”, “para que entiendan”.

¿Cuál es el énfasis del autor?  Observar repeticiones, comparaciones, contrastes, relaciones.

¿Cuál es el hecho central?

¿Cuáles fueron sus consecuencias?

¿Qué mensaje quiso el escritor comunicar a sus lectores originales?  Considera el sentido literal o figurado. 
 El significado original del lenguaje.

¿Cómo se integra la interpretación al mensaje en el libro entero y en la Biblia global?

¿Qué principios generales o verdades teológicas plantea el pasaje?

Paso 3. Aplicación

La aplicación  no es sólo un quehacer o un obedecer a la Palabra. La aplicación  también es como debemos pensar en consecuencia del mensaje. También tenemos que tomar en cuenta cuando el autor está hablándonos de Dios. Hay muchas verdades en la Biblia acerca de Dios. No podemos hacer una aplicación a estas enseñanzas. Nuestra única aplicación puede ser nada más que adorar a Dios.

Debemos estar conscientes de que para el hombre la conducta es más importante de lo que uno cree. Sin embargo, para el cristianismo la creencia es más importante. A veces llevamos el pragmatismo al extremo en la iglesia también. 

A veces es mejor preguntar:

¿Qué significa el pasaje hoy?
¿Por qué  esté texto es importante para nosotros hoy?
¿Cómo me ayuda entender el evangelio?
¿Cómo cambia mi forma de entender a Cristo?

APLICACIÓN: El significado hoy

¿Cuáles son las verdades bíblicas que se desprenden del pasaje?

¿Hay un cambio en lo que creo o como creo?

¿En qué esferas de la vida personal o grupal podemos aplicar las verdades extraídas?

¿Cuáles de nuestras situaciones/reacciones son similares a las que describe el pasaje?

¿Cuál es nuestra respuesta a Dios?  ¿En qué quisiéramos que él nos cambie?

¿Qué vamos a hacer o cambiar en respuesta a lo aprendido?[2]

Bibliografía:
  1. Ada Lum y Ruth Siemens, Estudio Bíblico Creativo, Certeza. Este libro es básico de como estudiar la Biblia y como ser líder de una grupo de estudio bíblico en la iglesia o en la universidad. 
  2. Gordon Fee, Exégesis del Nuevo Testamento, Vida. Esto es un libro para estudiar el texto con más profundidad. 
  3. John R. W. Stott, Como entender la Biblia, Certeza.
  4. Nigel Beynon y Andrew Sach, Cava más profundo, Torrentes de Vida.
Artículos que tratan el mismo tema y que lo pueden orientar a uno a profundizar con el método inductivo.



[1] Richards, Lawrence O y  Gary O. Bredfeldt, Enseñemos la Biblia creativamente. (Logoi, Columbia 2001), pg. 92-93.
[2] Alexander, David y Pat Alexander, ed., Manual Bíblico ilustrado (Caribe: Miami, 1976), pg. 58.
Jobbins, Boak, David Peterson y John Woodhouse y rev. Peter Bolt, Introducción a la Biblia, (Colegio Teologico Moore: Sydney, Aust., 1994) pg. 14.
Yabraian, Carlos, La aventura de estudiar la Biblia (Certeza:Buenos Aires, 1997) pg. 15,23-26.