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sábado, 19 de enero de 2013

Reversed Thinking: Pensando al reves

Cuando Dios cambia nuestra manera de pensar, comenzamos a pensar completamente al revés de como lo haciamos antes de tenerlo a El. Este video nos muestra cuán diametralmente opuestas son estas cosmovisiones.



Inglés / Español
I will live my life according to these beliefs / Viviré de acuerdo a estas creencias


God does not exist / Dios no existe.

It's just foolish to think / Es necedad pensar

That there is an all knowing God with a cosmic plan / Que hay un Dios que todo lo sabe con un plan cósmico

That an all powerful God brings purpose to the pain and suffering in the world / que un Dios todopoderoso le da un propósito al dolor y sufrimiento en este mundo

Is a comforting thought however / es un pensamiento reconfortante sin embargo


Is only wishful thinking  / Es solamente una ilusion

People can do as they please without eternal consequences / La gente puede hacer lo que quiera sin consecuencias eternas

The idea that / La idea que

I am deserving of hell  / Yo merezco el infierno

Because of sin / Debido al pecado 

Is a lie meant to make me a slave to those in power  / Es una mentira que hace que seamos esclavos de aquellos en poder

"The more you have, the happier you will be"  / "Entre más tienes, eres más feliz"

Our existence has no grand meaning or purpose  / Nuestra existencia no tiene ningun significado o propósito de valor

In a world with no God  / En un mundo sin Dios

There is freedom to be who I want to be  / Hay libertad para ser lo que quiero ser

But with God  / Pero con Dios

Life is an endless cycle of guilt and shame  / La vida es un circulo interminable de culpa y vergüenza

Without God  / Sin Dios

Everything is fine / Todo esta bien

It is ridiculous to think / Es ridículo pensar que

I am lost and in need of saving / Estoy perdido y necesito ser salvado.


Esto era mi manera de pensar antes de conocer a Cristo. El invirtió mi manera de pensar. Ya pienso al revés. Para ver como pienso ahora empieza en el último renglón y lee hacía arriba. 

sábado, 5 de enero de 2013

Hermenéutica: Nuestros paradigmas 1

Todos tenemos paradigmas a través de los cuales interpretamos nuestro mundo. Dichos paradigmas pueden ser llamados cosmovisiones. Cada cultura tiene su cosmovisión o manera de ver el mundo.  Si nuestra cosmovisión no esta acorde a la cosmovision biblica, nuestro entendimiento de Dios se hace mas dificil.

Aun los autores de la Biblia llegaron a tener problemas de cosmovisión. Por ejemplo, Habacuc sentía que era inocente ante Dios (Habacuc 1:2-4).
¿Hasta cuándo, Señor, te llamaré y no me harás caso? ¿Hasta cuándo clamaré a ti por causa de la violencia, y no vendrás a salvarnos? ¿Por qué permites que vea yo iniquidad? ¿Por qué me haces espectador del mal? ¡Sólo veo destrucción y violencia! ¡Ante mis ojos surgen pleitos y contiendas! Por eso tu ley carece de fuerza, y la justicia no se aplica con verdad. Por eso los impíos asedian a los justos, y se tuerce la justicia.
Habacuc no está pidiendo que Dios le juzgue, él ya ha decidido que sus enemigos son los que merecen el juicio de Dios. Dios le responde a Habacuc y lo convence de que él (Habacuc) también merece ser juzgado por Dios y después le explica lo que está haciendo y le da un mensaje para el pueblo de Juda.

Nosotros, al igual que Habacuc, suponemos que somos inocentes, que no tenemos pecado ni somos culpables por lo que sucede al nuestro alrededor. Muchos leemos la Biblia como un juicio para "todos los demás". Nos consideramos "víctimas inocentes" y no pensamos que la corrección de Dios en la Biblia sea para nosotros.

En el caso de Habacuc, él presenta la raíz del problema como el orgullo del hombre. El orgullo esta detrás de todos los abusos sociales que existían en Judá. Ellos estaban confiando en su linaje, en vez de confiar en Dios. A consecuencia de su orgullo, se robaban las tierras entre ellos, se burlaban de otros, tenían ganancias injustas, se hacían ídolos entre otras injusticias.

Las consecuencias de nuestra "inocencia" en la interpretación
La Biblia por el contrario, dice que el lector es culpable. 1 Juan 1:10 indica que no podemos suponer nuestra propia inculpabilidad. No podemos sostener que no tenemos pecado sin hacer que Dios sea un mentirosos. Este supuesto rompe nuestra relación con Dios.

Una segunda consecuencia es que al considerarnos justos nos hacemos jueces de los demás... incluyendo a Dios. Nuestro orgullo nos ciega de nuestras propias injusticias y hace que sintamos que tenemos el derecho de juzgar a los demas. Es facil ver las injusticias de otros y sentirnos superiores. Este sentir superior es nuestro orgullo.

Al volvernos jueces, no estamos sujetos a la ley, sino que pasamos a ser personas sin ley. Nadie puede señalar nuestra injusticia. Nuestra rebeldía alcanza su maxima expresión. Nosotros somos los que determinamos la inocencia o culpabilidad de todos los demás. Santiago indica que esta es una ofensa a Dios.
11 Hermanos, no hablen mal los unos de los otros. El que habla mal del hermano y lo juzga, habla mal de la ley y juzga a la ley. Y si tú juzgas a la ley, te eriges en juez de la ley, y no en alguien que debe cumplirla. 12 La ley la ha dado Uno solo, el cual tiene poder para salvar y destruir. Pero tú, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo? (Santiago 4:11-12).
Perdemos la capacidad de interpretar la Biblia correctamente y empezamos a leerla para juzgar Ya sólo tratamos de establecer nuestra propia inocencia.

martes, 13 de noviembre de 2012

¿En qué consiste la Santa Cena?


Nuestra celebración de la cena del Señor debe ser una clara proclamación de la muerte del Señor hasta que el venga, es decir, un claro anuncio del evangelio.
Hay muchas maneras de llevar a cabo la Santa Cena y hay mucho material bíblico relacionado. Llevar a cabo una adecuada celebración de la santa cena requiere una comprensión completa de nuestra redención.

La solución a los problemas del hombre consiste en comprender cuatro afirmaciones de la redención:
1.    Creación: Todo es de Dios
2.    Pecado: No le hacemos caso a Dios
3.    Redención: Cristo nos salva
4.    Respuesta: Estamos obligados a rendirle culto

1. Creación
Salmo 8: 1-9
¡Oh Señor, Señor nuestro,
Cuán glorioso es Tu nombre en toda la tierra,
Que has desplegado Tu gloria sobre los cielos!
Por boca de los infantes y de los niños de pecho has establecido Tu fortaleza,
Por causa de Tus adversarios,
Para hacer cesar al enemigo y al vengativo.

Cuando veo Tus cielos, obra de Tus dedos,
La luna y las estrellas que Tú has establecido,
Digo: ¿Qué es el hombre para que Te acuerdes de él,
Y el hijo del hombre para que lo cuides?
¡Sin embargo, lo has hecho un poco menor que los ángeles,
Y lo coronas de gloria y majestad!
Tú le haces señorear sobre las obras de Tus manos;
Todo lo has puesto bajo sus pies:
Todas las ovejas y los bueyes,
Y también las bestias del campo,
Las aves de los cielos y los peces del mar,
Cuanto atraviesa las sendas de los mares.

¡Oh Señor, Señor nuestro,
Cuán glorioso es Tu nombre en toda la tierra!


Dios se acuerda de nosotros porque su Hijo se hizo hombre, amigo y hermano de nosotros los humanos.

La pascua era la última cena que hicieron los israelitas antes de emprender el éxodo o salida de Egipto e involucraba el sacrificio de un cordero. Este sacrificio era para aplacar la ira de Dios en la décima plaga que mataba a los primogénitos (Éxodo 12:12-13). Después del éxodo, la celebración de la pascua se convirtió en una celebración anual de dicha salida que se llevaba a cabo en casa con los miembros de la familia.  La Pascua le dio al pueblo israelita una identidad como nación y era la celebración de su independencia nacional. 

Ellos basaban la fecha para la pascua en el calendario lunar, es por eso que Semana Santa no tiene celebración fija en nuestro calendario.  La pascua corresponde a la primera luna nueva después del equinoccio de la primavera. Esta fecha establece las demás fiestas religiosas de los judíos y cristianos como la ascensión, pentecostés, tabernáculos, y expiación.

Tradicionalmente la mesa estaba puesta para un invitado que no estaba presente en la cena. Este lugar estaba separado para el Mesías, a quien estaban esperando.


Jesús mismo fue a Jerusalén para celebrar la pascua en varias ocasiones. Salmos 120-134 son Cánticos de ascenso gradual en el camino al templo en Jerusalén para celebrar la pascua. 

Isaías 53 describe el sacrificio del siervo como un cordero, el cual recibe el castigo del pecado del pueblo sobre sí mismo.

¿Quién ha creído a nuestro mensaje?
¿A quién se ha revelado el brazo del Señor?Creció delante de El como renuevo tierno,
Como raíz de tierra seca.
No tiene aspecto hermoso ni majestad
Para que Lo miremos,
Ni apariencia para que Lo deseemos.
Fue despreciado y desechado de los hombres,
Varón de dolores y experimentado en aflicción;

Y como uno de quien los hombres esconden el rostro,
Fue despreciado, y no Lo estimamos.

Ciertamente El llevó nuestras enfermedades,
Y cargó con nuestros dolores.
Con todo, nosotros Lo tuvimos por azotado,
Por herido de Dios y afligido.
Pero El fue herido (traspasado) por nuestras transgresiones,
Molido por nuestras iniquidades.
El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El,
Y por Sus heridas (llagas) hemos sido sanados.
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas,
Nos apartamos cada cual por su camino;
Pero el Señor hizo que cayera sobre
 El
La iniquidad de todos nosotros.

Fue oprimido y afligido,
Pero no abrió Su boca.
Como cordero que es llevado al matadero,
Y como oveja que ante sus trasquiladores permanece muda,
El no abrió Su boca.
Por opresión y juicio fue quitado;
Y en cuanto a Su generación, ¿quién tuvo en cuenta
Que El fuera cortado de la tierra de los vivientes
Por la transgresión de mi pueblo, a quien correspondía la herida?
Se dispuso con los impíos Su sepultura,
Pero con el rico fue en Su muerte,
Aunque no había hecho violencia,
Ni había engaño en Su boca.


Cuando Jesús fue presentado por Juan el Bautista, éste lo reconoce como el Cordero que quita el pecado del mundo (Juan 1:29-31):
Al día siguiente Juan vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: “Ahí está el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Este es Aquél de quien yo dije: ‘Después de mí viene un Hombre que es antes de mí (tiene un rango más elevado que yo) porque era primero que yo.’ Yo no Lo conocía, pero para que El fuera manifestado a Israel, por esto yo vine bautizando en agua.”

Jesús les enseñó a sus discípulos que era obligatorio comer su cuerpo y beber su sangre (Juan 6). Esta enseñanza indica que tenemos que internalizar sus palabras y enseñanza para mostrar que somos sus discípulos (seguidores). Sus palabras son espíritu y vida para nosotros (Juan 6:63).

Jesús iba a Jerusalén para celebrar la pascua cada año de su ministerio. El último año instituyó la cena del Señor para celebrar el Nuevo Éxodo en el cual fuimos librados de pecado. Este Segundo Éxodo fue descrito por los profetas (Isaías 11:10-16; Jeremías 16:14-19).

2. Pecado
Juan 8:31-36
Entonces Jesús decía a los Judíos que habían creído en El: “Si ustedes permanecen en Mi palabra, verdaderamente son Mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.”  Ellos Le contestaron: “Somos descendientes de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices Tú: ‘Serán libres’?”

Jesús les respondió: “En verdad les digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecadoy el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo  permanece para siempre. Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes serán realmente libres. (Ver Pecado: por dentro y por fuera)

En otras palabras todos nosotros somos esclavos al pecado. Solamente cuando creemos en la Verdad, es decir, en Jesús, somos libres y podemos servir a Dios.

Participar en la Cena del Señor no significa que no tenemos pecado. De hecho el Nuevo Testamento describe nuestra participación en Cristo un acto de misericordia. Así estamos diciendo que Jesús murió por nuestros pecados. No porque seamos perfectos, sino porque dependemos de Jesús y su muerte para ser libres y vivir libre del pecado.


3. Redención
En Jerusalén, Jesús nos libró del pecado para que pudiéramos servir a Dios. Justo antes empezar su camino a Jerusalén, subió al Monte de Transfiguración donde hablaron acerca de Su Partida (que en griego es éxodo):

Y de repente dos hombres hablaban con El, los cuales eran Moisés y Elías, quienes apareciendo en gloria, hablaban de la partida de Jesús que estaba a punto pasarle en Jerusalén. Pedro y sus compañeros fueron vencidos por el sueño, pero cuando estuvieron bien despiertos, vieron la gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con El (Lucas 9:30-32).

Pablo complementó las instrucciones de Jesús con respecto a la participación en la Cena del Señor debido a que estaban marcando su estatus económico y despreciando a los creyentes pobres durante la cena en vez de celebrar el perdón que recibieron cuando Jesús fue partido por ellos.
17 Pero al darles estas instrucciones: "no los alabo, porque no se congregan para lo bueno, sino para lo malo18 Pues, en primer lugar, oigo que cuando se reúnen como iglesia hay divisiones entre ustedes, y en parte lo creo. 19 Porque es necesario que entre ustedes haya bandos, a fin de que se manifiesten entre ustedes los que son aprobados".

Pablo indica que esta mal tener bandos o grupos en la iglesia. No podemos hacer que nuestras diferencias sean más importantes que la unidad que nos dio Cristo. Aquí las diferencias eran económicas y en la disputa con Pedro eran raciales y religiosas (Efesios 2:11-22). Gálatas 3:28 indica que no podemos tener divisiones en base a la economía: libre o esclavo, genero: hombre o mujer, raza: judío o griego. Más adelante nos explica la importancia de la iglesia como el cuerpo que Cristo unió:
Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también ustedes fueron llamados en una misma esperanza de su vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos. (Efesios 4:4-6)

Necesitamos cuestionarnos si al tomar la Santa Cena estamos celebrando la unidad y salvación que Cristo le dio a la iglesia o en realidad nos estamos considerando más importantes que nuestros hermanos. Nuestra celebración como hermanos debe motivarnos a proclamar la muerte del Señor de la misma manera que la Pascua que celebraban los Judíos les ayudaba a proclamar entre ellos que Cristo vendría a salvarlos.
"Porque yo recibí del Señor lo mismo que les he enseñado: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, 24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: “Esto es Mi cuerpo que es para ustedes; hagan esto en memoria de Mí.”
De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: “Esta copa es el nuevo pacto en Mi sangre; hagan esto cuantas veces la beban en memoria de Mí.”  Porque todas las veces que coman este pan y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor hasta que El venga.
De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor.  Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa.  Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.  Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre ustedes, y muchos duermen (han muerto).  Pero si nos juzgáramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.  Pero cuando somos juzgados, el Señor nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo. (1 Corintios 11:23-32)
Pablo no está diciendo que sólo los que no tienen pecado pueden participar en la Cena del Señor. "El que dice que no tiene pecado le hace a Dios mentiroso" (1 Juan 1:8-9). No tenemos que ser perfectos, sino reconocer que no nos podemos salvar a nosotros mismo y que Jesús murió para salvarnos. Más bien, Pablo esta hablando de nuestra actitud al participar en la Cena del Señor.
Así que, hermanos míos, cuando se reúnan para comer, espérense unos a otros.  Si alguien tiene hambre, coma en su casa, para que no se reúnan para juicio. Los demás asuntos los arreglaré cuando vaya (1 Corintios 11:33-34).
En preparación para su partida Jesús celebró la pascua :
Cuando llegó la hora, Jesús se sentó a la mesa, y con El los apóstoles,  y les dijo: “Intensamente he deseado comer esta Pascua con ustedes antes de padecer;  porque les digo que nunca más volveré a comerla hasta que se cumpla en el reino de Dios.”
 Y tomando una copa, después de haber dado gracias, dijo: “Tomen esto y repártanlo entre ustedes;  porque les digo que de ahora en adelante no beberé del fruto de la vid, hasta que venga el reino de Dios.”
 Y tomando el pan, después de haber dado gracias, lo partió, y les dio, diciendo: “Esto es Mi cuerpo que por ustedes es dado; hagan esto en memoria de Mí.”  De la misma manera tomó la copa después de haber cenado, diciendo: “Esta copa es el nuevo pacto (Jeremías 31:31) en Mi sangre, que es derramada por ustedes (Ver: Dios de pactos) (Lucas 22:14-20).

Jesús indica claramente que la Santa Cena es para ayudarnos a "recordar" su sacrificio en la cruz. No es una repetición del sacrificio. Ningún otro significado esta asignado a nuestra participación en la Santa Cena.
4. Respuesta
Si captamos el significado de la obra de Dios correctamente, estamos obligados a participar en la Cena del Señor y esto nos compromete con su misión en varios sentidos:

Lo que creemos
Nuestra primera respuesta esta en lo que creemos. Uno de los primeros credos cristianos esta registrado en 1 Timoteo 3:16:

Dios (Jesús) fue manifestado en la carne,
Justificado en el Espíritu,
Visto por ángeles,
predicado a las naciones,
Creído en el mundo,
Recibido arriba en gloria

(1 Timoteo 3:16).


Como vivimos
Estamos llamados a vivir dignos del llamado:
Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios (la muerte y resurrección de Jesús), les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente (reflexionando sobre lo que Jesús hizo por ti) . Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:1-2)

Yo, pues, prisionero del Señor, les ruego que ustedes vivan (anden) de una manera digna de la vocación con que han sido llamados. Que vivan con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándose unos a otros en amor, esforzándose por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. (Efesios 4:1-3)


Nuestra misión
¿Cómo, pues, invocarán a Aquél en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en Aquél de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? (Romanos 10:14 NBLH)

Por esto Jesús nos envía en Su misión:
Mateo 28:18-20 (NBLH):

Acercándose Jesús, les dijo: “Toda autoridad Me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,  enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado; y ¡recuerden! Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.”

Marcos 16:14-18 (NBLH):
Después Jesús se apareció a los once discípulos cuando estaban sentados a la mesa, y los reprendió por su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que Lo habían visto resucitado. Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura.  El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado.  Y estas señales acompañarán a los que han creído: en Mi nombre echarán fuera demonios, hablarán en nuevas lenguas; tomarán serpientes en las manos, y aunque beban algo mortífero, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán las manos, y se pondrán bien.”

Lucas 24:44-49 (NBLH):
Después Jesús les dijo: “Esto es lo que Yo les decía cuando todavía estaba con ustedes: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre Mí está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos.”

 Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras y les dijo: “Así está escrito, que el Cristo padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día; y que en Su nombre se predicará el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén Ustedes son testigos de estas cosas.  Por tanto, Yo enviaré sobre ustedes la promesa de Mi Padre; pero ustedes, permanezcan en la ciudad hasta que sean investidos con poder de lo alto.”

Juan 20:21 (NBLH)

Paz a ustedes: como el Padre Me ha enviado, así también Yo los envío.

Nosotros al participar en la Cena del Señor estamos aceptando ser parte de la misión de Jesús. Su vida y misión ya son parte de nuestra vida. Necesitamos asumir la responsabilidad de vivir por Él.

Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por la fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí (Gálatas 2:20 NBLH).
Alabamos cuando vemos la justicia de Dios, y Sus grandes obras. En Apocalipsis 15:3-4 Juan ve el pueblo de Dios cantando el Cantico de Moisés y del Cordero:
“¡Grandes y maravillosas son Tus obras, oh Señor Dios, Todopoderoso!
¡Justos y verdaderos son Tus caminos, oh Rey de las naciones!
¡Oh Señor! ¿Quién no temerá y glorificará Tu nombre?
Pues sólo Tú eres santo;
Porque todas las naciones vendran
y adoraran en Tu presencia,
Pues Tus justos juicios han sido revelados.”