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jueves, 11 de diciembre de 2008

Cómo predicar 4

Una vez que encontramos el argumento bíblico debemos desglosarlo en un esquema o bosquejo. Este bosquejo nos da los puntos principales de nuestro sermón o enseñanza. No estamos presentando nuestro propio argumento, sino estamos leyendo el texto y presentando su mensaje. Estamos dando en mensaje en un nuevo contexto. Tenemos que explicar a la gente lo que no pueden entender siguiendo las metas puestas en Nehemías 8:8.

Nuestro sermón debe  ser un espejo del argumento expuesto en el texto. Si no es así estamos predicando “otro evangelio” u otro mensaje que no nos va a llevar a una comprensión de la Biblia. El argumento de la Biblia es Cristo. Este argumento esta expresado de muchas maneras en la Biblia. 2 Corintios 1:20, Lucas 24:44-51, 1 Corintios 15:1-20,

Cuando cambiamos el argumento, ya no hablamos de Él, sino de nosotros mismos. Llegamos a pensar que la Biblia busca nuestra felicidad, prosperidad, victoria, o éxito en la vida. Estos temas no son la medula del pensamiento bíblico, sino son las consecuencias de seguir a Cristo. Es más, cuando predicamos estos temas como eje central de nuestra mensaje estamos presentando un mensaje humanista o idolatra. Estamos tomando el lugar de Jesús para nosotros mismos porque  leemos las Escrituras como si hablara de nosotros, sin tomar en cuenta que están hablando de Jesús.

Tenemos que predicar el evangelio (vamos a definir evangelio más adelante) en cada mensaje para ser fiel al argumento de la Biblia. Cuando ignoramos el tema de la Biblia podemos llevar los textos a apoyar cualquier cosa que nos parece bien. La felicidad, la ética, la solución la pobreza, el capitalismo o el socialismo y la espiritualidad; todos apoyan sus ideas con la Biblia. Toda esta fuera del tema de la Biblia. Todo es una distracción del mensaje de Cristo. Claro que todos estos temas son importantes y son parte de la Biblia, pero son dependientes de Cristo, como lo dijo Jesús, “de aprovecha el hombre en ganar su vida y perder su alma”.

Para entender mejor el tema de la Biblia recomiendo:

1.       Graeme Goldsworthy, Evangelio y Reino, Torrentes de vida.

2.       Graeme Goldsworthy, Estrategia divina, Andamio.

3.       Vaughan Roberts, Gran panorama divino, Torrentes de Vida.

4.       Cris Wright, Conociendo a Jesús a través del Antiguo Testamento, Andamio.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Cómo predicar 3

La manera más segura de predicar el mensaje bíblico es predicar un libro versículo por versículo del principio a fin del libro. Esto nos pone las ideas del autor en la secuencia que él estaba pensando. Muchas veces si cambiamos la secuencia estamos argumentando una cosa que el autor original no tenía en mente. Es importante que pensemos sus pensamientos en su manera de pensar y no en la nuestra.

Cuando predicamos como chapulines perdemos el pensamiento original. A igual que en la matemática no podemos estudiar la Biblia por el índice o concordancia. El índice en el libro de matemáticas es sólo para los que conocen la disciplina. Pero el alumno que va estudiando tiene que seguir el orden del libro para captar la lógica y relación necesaria para avanzar. Lo mismo pasa en la Biblia. La concordancia es solo para los que ya conocen su mensaje, para otros es una piedra de tropiezo que no les vaya a ayudar.

Esta conclusión tiene mucho que ver en la forma en que uno predica. Primero significa que por más textos que uno usa en un sermón menos va a contribuir a la comprensión de la Biblia. Segundo, significa que el tiempo de trabajo en hacer el sermón va aumentando con cada nuevo texto que uno usa para asegurar que esté usado en la misma dirección de el argumento intencionado por el autor. Tercero, significa que por más textos que se usa en el sermón mayor va a ser la confusión de la audiencia.

Todos tenemos la tentación de predicar sin haber estudiado suficientemente. Muchas veces tomar una concordancia es un atajo que no sirve la mesa para una preparación rápida. Pero tenga cuidado al usarla si no conoce bien el mensaje del libro de la Biblia. Puede ser que nada más estés acomodando tus propias conclusiones, creencias y cultura a la Biblia mientras que estás ignorando el tema de la Biblia.

Cómo predicar 2

Cómo predicar 2

Ya que hemos aprendido que la predicación es una lectura explicada del texto (Nehemías 8:8), ¿que implica esto para preparar un sermón? Implica que nuestra primera tarea es entender el argumento de las Escrituras. No podemos predicar si nosotros mismos no entendemos lo que está escrito. Implica que tenemos que encontrar el argumento escrito y entenderlo para poder explicar el texto a la gente.

Desafortunadamente, muchos hoy no hacen caso al argumento de las Escrituras. Muchos toman la Biblia como un libro de citas celebres que pueden acomodar para expresar mejor sus ideas. Esto no es predicar la palabra de Dios. El sermón temático tiene muchas limitaciones, y es el más popular.

¿Qué es lo más importante de captar para entender un libro? Yo creo que es el argumento del libro. ¿Cuál es la idea central? ¿Cómo se apoya esta idea central? ¿Cuál es la relación entre las ideas? Si no captamos como está estructurado el argumento en un libro bíblico no entendemos el mensaje.

Cuando la Biblia presenta una idea, generalmente viene con un sostén de ideas que apoya la conclusión. Uno tiene que encontrar esta estructura de pensamiento para ver lo que dice la Biblia. Cuando tomamos la Biblia, sin su argumento, no la entendemos y sólo estamos viendo nuestra cultura o nuestras ideas en lugar de las ideas de Dios.

Estudiar la Biblia para encontrar su mensaje es estudiar “teología bíblica”. Esto es el primer paso para poder predicar. Hay un excelente curso a distancia de teología bíblica de Moore Theological College. Visita su página http://www.moclam.org/ o http://www.renuevalamente.org/ para más información.