lunes, 8 de diciembre de 2008

Cómo predicar 3

La manera más segura de predicar el mensaje bíblico es predicar un libro versículo por versículo del principio a fin del libro. Esto nos pone las ideas del autor en la secuencia que él estaba pensando. Muchas veces si cambiamos la secuencia estamos argumentando una cosa que el autor original no tenía en mente. Es importante que pensemos sus pensamientos en su manera de pensar y no en la nuestra.

Cuando predicamos como chapulines perdemos el pensamiento original. A igual que en la matemática no podemos estudiar la Biblia por el índice o concordancia. El índice en el libro de matemáticas es sólo para los que conocen la disciplina. Pero el alumno que va estudiando tiene que seguir el orden del libro para captar la lógica y relación necesaria para avanzar. Lo mismo pasa en la Biblia. La concordancia es solo para los que ya conocen su mensaje, para otros es una piedra de tropiezo que no les vaya a ayudar.

Esta conclusión tiene mucho que ver en la forma en que uno predica. Primero significa que por más textos que uno usa en un sermón menos va a contribuir a la comprensión de la Biblia. Segundo, significa que el tiempo de trabajo en hacer el sermón va aumentando con cada nuevo texto que uno usa para asegurar que esté usado en la misma dirección de el argumento intencionado por el autor. Tercero, significa que por más textos que se usa en el sermón mayor va a ser la confusión de la audiencia.

Todos tenemos la tentación de predicar sin haber estudiado suficientemente. Muchas veces tomar una concordancia es un atajo que no sirve la mesa para una preparación rápida. Pero tenga cuidado al usarla si no conoce bien el mensaje del libro de la Biblia. Puede ser que nada más estés acomodando tus propias conclusiones, creencias y cultura a la Biblia mientras que estás ignorando el tema de la Biblia.