martes, 2 de diciembre de 2008

Dos religiones

Cuando empecé a estudiar la sociología no me di cuenta qué era en esencia la sociología, por lo menos en la propuesta original de la disciplina. Augusto Comte estaba arto de la “religión”, misma que él pensaba pertenecía a la etapa infantil del hombre. El hombre supuestamente esta “progresando” a una mejor etapa de evolución. La siguiente etapa es la adolescencia o filosofía y esta será superada por la etapa científica.

La propuesta de Comte también representa el rechazo del mundo que no podemos tocar, ver o escuchar. Su escuela se llama positivísimo que rechaza la revelación para lograr este progreso.

Auguste Comte (1798-1857) estaba arto de todas las manipulaciones religiosas que habían envuelto Europa desde la reforma hasta sus días. Él pensaba que si podría tener su propia “religión civil”. La religión civil no era una religión sin sacerdotes. Nada más no iban a ser sacerdotes religiosos, sino científicos que llamamos profesores. No íbamos a tener templos, sino universidades. No íbamos a tener santos, sino héroes civiles. Así pinto el progreso Comte.

Viendo la sociedad postmoderna vemos que muchos de los ideales de Comte se han hecho presentes. Las universidades casi no enseñan el cristianismo como en su día. Las plazas no están llenas de santos, sino de héroes civiles. Los conflictos “religiosos” sin embargo todavía existen. Aunque muchos de estos conflictos ya son de la religión civil.

A pesar de no ser cristiano incorporó el concepto de amor como parte de su filosofía: “El amor como principio, el orden como base, el progreso como fe” (Auguste Comte, Wikiquote). Pero no tiene un concepto de pecado o de propiciación en su ideología. También dijo, “"Vivir para los demás no es solamente una ley de deber, sino también una ley de felicidad" (Auguste Comte, Wikiquote).

Hoy sus ideales entraron a América Latina con los positivistas y forman parte de lo que nos enseñan en las escuelas y de lo que entendemos por “justicia social”, “progreso”. En cierta forma representan los ideales cristianos sin Cristo. Es importante tomar en cuenta la visión original de la propuesta de Comte.

Hace tiempo escuché un líder evangélico decir, “creo en la Biblia y también en las ciencias sociales”. No tuve la oportunidad de preguntar exactamente lo que quería decir, pero supongo que estaba aceptando por hecho la propuesta de Comte y Marx. Estaba asimilando una versión de la salvación secular de progreso para todos en su cosmovisión. El problema es que la cosmovisión cristiana es contradictoria a la cosmovisión positivista a nivel de fuente, epistemología, método, valores, ética y conclusión. Siempre tenemos que regresar a la fuente para evaluar una cosmovisión. No podemos juntar cosas que no son compatibles con nuestra fe.

Jesús mismo dijo que es imposible servir a dos amos. El amo de las ciencias sociales y el Señor Jesucristo no son el mismo en el fondo. Ambos pueden tener una esperanza para ofrecer a la gente, pero uno sólo tiene su visión en las cosas temporales y mundanas mientras que el otro ve la eternidad y las cosas espirituales. Vea 1 Juan 4:1-6.