Este no es el propósito de la Biblia. La Biblia está escrita para revelarnos a Dios en Cristo. Claro que dice muchas cosas de cómo vivir, pero esto no es su propósito principal. Si aprendemos a vivir bien, y no conocemos a Cristo y su resurrección somos los más miserables de todos los hombres según Pablo (1 Corintios 15:13-14 y 17).
Cuando nuestro enfoque es sólo “como vivir” marginamos el conocimiento de Dios de nuestra enseñanza. Así la Biblia sólo nos daría un conocimiento del bien y del mal. Curiosamente esto es lo que buscaba Adán y Eva en Génesis 3 cuando comieron del árbol del conocimiento del bien y del mal. … Y conociéndolo eran condenados.
Otro enfoque que da el mismo resultado es cuando el cristianismo es reducido a “como obedecer”, o “como ser feliz”, o “como tener poder”, “como maximizar mi potencial” o “como yo puedo” o “como tener una experiencia religiosa”. Estos enfoques son humanistas y minimizan a Dios. El centro somos nosotros mismos, los humanos.
El enfoque en la Biblia es más bien “conocer” y “creer”, particularmente en el Nuevo Testamento.
Jesús constantemente repite que tenemos que creer en Él para tener vida eterna (Lucas 24:25; Juan 3:12; 4:41; 4:48; 5:46-47; 12:39; 20:31).
Si examinamos las oraciones de Pablo al principio de sus cartas pide que sus lectores puedan conocer, entender, y esperar para que ellos puedan tener fruto, y ser intachables ante Dios (Efesios 1:15-23; Filipenses 1:9-11 Colosenses 1:3-14).