lunes, 28 de abril de 2008

Cristianismo sin Cristo

Me acuerdo de un maestro que tenía en el seminario. El nos enseñaba que siempre debemos buscar enseñar “la aplicación” en el texto. Algo que ayuda a la gente a vivir mejor. Me pareció extraño al tiempo que estaba tomando la clase. Más tarde descubrí que muchos otros maestros tenían este enfoque. Estaban usando la Biblia como un manual de cómo vivir.

Este no es el propósito de la Biblia. La Biblia está escrita para revelarnos a Dios en Cristo. Claro que dice muchas cosas de cómo vivir, pero esto no es su propósito principal. Si aprendemos a vivir bien, y no conocemos a Cristo y su resurrección somos los más miserables de todos los hombres según Pablo (1 Corintios 15:13-14 y 17).

Cuando nuestro enfoque es sólo “como vivir” marginamos el conocimiento de Dios de nuestra enseñanza. Así la Biblia sólo nos daría un conocimiento del bien y del mal. Curiosamente esto es lo que buscaba Adán y Eva en Génesis 3 cuando comieron del árbol del conocimiento del bien y del mal. … Y conociéndolo eran condenados.

Otro enfoque que da el mismo resultado es cuando el cristianismo es reducido a “como obedecer”, o “como ser feliz”, o “como tener poder”, “como maximizar mi potencial” o “como yo puedo” o “como tener una experiencia religiosa”. Estos enfoques son humanistas y minimizan a Dios. El centro somos nosotros mismos, los humanos.

El enfoque en la Biblia es más bien “conocer” y “creer”, particularmente en el Nuevo Testamento.

Jesús constantemente repite que tenemos que creer en Él para tener vida eterna (Lucas 24:25; Juan 3:12; 4:41; 4:48; 5:46-47; 12:39; 20:31).

Si examinamos las oraciones de Pablo al principio de sus cartas pide que sus lectores puedan conocer, entender, y esperar para que ellos puedan tener fruto, y ser intachables ante Dios (Efesios 1:15-23; Filipenses 1:9-11 Colosenses 1:3-14).