Mostrando las entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de septiembre de 2008

La solución para la pobreza


El otro día en nuestra lectura diaria leímos el Salmo 107. Hay varias cosas que se pueden observar respecto a la suerte del hombre en esta vida que son notorios en este Salmo. Pero en lugar de que yo se los diga, quiero que lo descubran por ustedes mismos con la ayuda de mis preguntas. Asì no van a decir, “Juan piensa así”, sino que “los Salmo enseñan así”.

¿Cuál es la estructura de Salmo?
¿Cuál es la causa de pobreza en Salmo 107?
¿Cuál es la solución al problema de la pobreza?
¿Dónde están los pobres que Dios redime?
¿Cual es el factor decisivo para salir de la pobreza?
¿Qué deben hacer los que han sido rescatados o redimidos de la pobreza?

Salmo 107
Den gracias al SEÑOR, porque El es bueno; porque para siempre es Su misericordia. Díganlo los redimidos del SEÑOR, a quienes ha redimido de la mano del adversario, y los ha reunido de las tierras, del oriente y del occidente, del norte y del sur.

A. Vagaron por el desierto, por lugar desolado, No hallaron camino a ciudad habitada; hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos. Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR, Y El los libró de sus aflicciones; y los guió por camino recto, para que fueran a una ciudad habitada. Den gracias al SEÑOR por Su misericordia y por Sus maravillas para con los hijos de los hombres. Porque El ha saciado al alma sedienta, ha llenado de bienes al alma hambrienta.

B. Moradores de tinieblas y de sombra de muerte, prisioneros en miseria y en cadenas, Porque fueron rebeldes a las palabras de Dios y despreciaron el consejo del Altísimo; humilló sus corazones con trabajos, tropezaron y no hubo quien los socorriera. Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR Y El los salvó de sus aflicciones; los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompió sus cadenas. Den gracias al SEÑOR por Su misericordia y por Sus maravillas para con los hijos de los hombres. Porque El rompió las puertas de bronce e hizo pedazos las barras de hierro.

C. Por causa de sus caminos rebeldes, y por causa de sus iniquidades, los insensatos fueron afligidos. su alma aborreció todo alimento, y se acercaron hasta las puertas de la muerte. Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR Y El los salvó de sus aflicciones. El envió Su palabra y los sanó y los libró de la muerte. Que ellos den gracias al SEÑOR por Su misericordia y por Sus maravillas para con los hijos de los hombres. Ofrezcan también sacrificios de acción de gracias y hablen de Sus obras con cantos de júbilo.

D. Los que descienden al mar en naves y hacen negocio sobre las grandes aguas, han visto las obras del SEÑOR y Sus maravillas en lo profundo. Pues El habló, y levantó un viento tempestuoso que encrespó las olas del mar. Subieron a los cielos, descendieron a las profundidades, sus almas se consumían por el mal. Temblaban y se tambaleaban como ebrios, y toda su pericia desapareció. En su angustia clamaron al SEÑOR y El los sacó de sus aflicciones. Cambió la tempestad en suave brisa y las olas del mar se calmaron. Entonces se alegraron, porque las olas se habían aquietado, y El los guió al puerto anhelado. Que den gracias al SEÑOR por Su misericordia y por Sus maravillas para con los hijos de los hombres. Exáltenlo también en la congregación del pueblo, alábenlo en la reunión de los ancianos.

El convierte los ríos en desierto y los manantiales en sequedales; La tierra fértil en salinas, Por la maldad de los que moran en ella. Transforma el desierto en estanque de aguas, Y la tierra seca en manantiales; En ella hace morar a los hambrientos, Para que establezcan una ciudad donde vivir, Y siembren campos, planten viñas, Y recojan una cosecha abundante. Los bendice también y se multiplican mucho, Y no disminuye su ganado. Cuando son disminuidos y abatidos Por la opresión, la calamidad y la aflicción, Vierte desprecio sobre los príncipes, Y los hace vagar por un lugar desolado sin camino. Pero al pobre lo levanta de la miseria y lo pone seguro en alto, Y multiplica sus familias como un rebaño. Los rectos lo ven y se alegran, Pero a toda iniquidad se le cierra la boca. ¿Quién es sabio? Que preste atención a estas cosas, Y considere las bondades del SEÑOR.
(Psa 107:1-43 NBLH)


Algunas personas pueden decir que esto sólo es el pensamiento del Antiguo Testamento. Pero Romanos 1:18ss también describe la actitud de Dios hacía el hombre como “IRA”. Una ira que lleva el hombre a una vida miserable y finalmente a la muerte. La única solución propuesta es que buscamos la misericordia de Dios a través de Jesús. Todos los otros caminos va a la destrucción.

Cuando abrazásemos a Jesús, Dios pasa de ser nuestro enemigo a ser nuestro Padre (Juan 1:12-13). Y el gran beneficio en tener un Padre es que Él nos cuida, nos ama y nos asegura nuestro futuro.

¿Cuáles son las implicaciones de este Salmo para la misión?

sábado, 15 de marzo de 2008

La pobreza a la luz de la Biblia

La pobreza

La pobreza es uno de los temas de urgencia hoy. Mientras que la población sigue aumentando y los recursos se van disminuyendo la pobreza va a ser factor importante en la agenda política.

Cuando uno habla de la pobreza uno tiene que considerar varios temas o no va a entender como remediar el problema o como tratar a los pobres. En los años recientes hemos vistas muchas tratados reduccionistas que sólo se enfoquen en un aspecto de acuerdo su agenda política reducida. Uno de los problemas es que no admiten el pecado como uno de los causas de la pobreza. Al no admitir el pecado como causa de la pobreza significa que la causa sea únicamente problemas de estructura social o la lucha de clases, y no asigna ninguna responsabilidad individual de resolver la vida.

La primera causa de la pobreza en la Biblia es el pecado. Cuando Adán pecó, Dios pasó una maldición a la vida del hombre. Esta maldición significa que la vida humana sea una lucha de vida y muerte por toda la vida. Este día empezó la pobreza humana.

La visión bíblica de la pobreza ha sido rechazada por nuestra cultura contemporánea. Hoy usamos más las ciencias sociales para definir las causas de pobreza que la Biblia. Las ciencias sociales, que incluye la económica, sociología, entre otros niegan el pecado como una causa de la pobreza. También niegan la existencia de Dios. Aun que la cultura occidental fue formado por los cristianos, en la ilustración muchos llegaron a la conclusión que el conocimiento de Dios no debe ser tomado en cuenta para llegar al conocimiento. Negaron la necesidad de usar categorías religiosas para explicar la vida. De hecho por muchos años era tabú hablar de algún beneficio de la religión. Cuando esta actitud estaba de moda Carl Marx, reinterpretó la pobreza como una lucha de clases en lugar de ser un problema de pecado. Todos los programas que traten el problema de pobreza hoy omiten el pecado. Todos creen que el hombre es bueno. No reconocen la maldad que hay en las personas mismas.

El problema de la pobreza en la Biblia no muestra que la pobreza sólo sea el resultado de un pecado propio de uno. Le pueden robar, violar, mentir, engañar, incluso la guerrera entra muchas otras cosas. Entonces si uno cobra de más por sus productos o servicios también es un problema de pecado.

¿Cómo trata la Biblia el problema de la pobreza? Si vamos al libro de los Jueces encontramos que la gente estaba sufriendo “pobreza” por haber abandonado al Señor. El juez no organiza un sistema de dar comida a los pobres, sino les llama a arrepentirse de sus pecados. Siempre les llama a regresar a Jehová antes de emprender una acción contra los opresores. La solución de la opresión siempre es religiosa en Jueces.

¿Cómo respondió a la pobreza Miqueas? Miqueas vio que la gente había abandonado al Señor y se volvieron muy egocéntricos. En su arrogancia, no cuidaron a los pobres tampoco. El no cuidar a los pobres era el resultado de haber abandonado a Dios. El trato a los pobres es la síntoma y no la causa de la maldad social en la Biblia. El mal trato a los pobres era el resultado social de no servir a Dios. El remedio propuesta por Miqueas no era dar más a los pobres, sino volver que se volviera al Señor, abandonara sus falsas dioses, su egocentrismos, sus propios deseos y Dios les iba ayudar a salir de sus problemas.

Encontramos la misma situación en otros libros bíblico. Es importante que regresamos a modelos bíblicos para tratar los problemas humanos. Tenemos que enseñar a la gente a ser responsables para sí mismos.

En efecto, ustedes aman a todos los hermanos que viven en Macedonia. No obstante, hermanos, les animamos a amarse aún más, a procurar vivir en paz con todos, a ocuparse de sus propias responsabilidades y a trabajar con sus propias manos. Así les he mandado, para que por su modo de vivir se ganen el respeto de los que no son creyentes, y no tengan que depender de nadie. Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza (1Th 4:10-13 NVI).