martes, 29 de marzo de 2016

Argumento y interpretación 2

Las partes de un argumento
Para interpretar correctamente un argumento, uno tiene que analizar las premisas del argumento con su conclusión. Analizar, significa encontrar las partes del argumento y ver cómo está construido.

Para analizar un argumento:
¿Qué asevera el autor? "Dios es justo", "Dios es soberano", "Dios exige lealtad", "Saúl fue quitado de ser rey porque era rebelde".

Qué razones da el autor? Por ejemplo: La razón es que no hacía caso a la Palabra de Dios


¿Qué evidencia da el autor a favor de su postura?

¿Una explicación del autor como prueba?

¿Una explicación del autor de la importancia para ellos (los destinatarios))

¿Una afirmación contraría? Junto con un refutación o respuesta contraria.


Si no analizamos el argumento, no lo hemos estudiado. Si no analizamos bien los argumentos bíblicos, no estamos haciendo caso a la Palabra de Dios y sólo usamos su Palabra para justificar lo que nosotros queremos hacer.

Si usamos las premisas para sostener otra conclusión estamos torciendo la Palabra de Dios.

Evaluar si la conclusión es sostenida por la evidencia presentada.


Hay que ver el argumento COMPLETO
Para evaluar un argumento, hay que ver el argumento completo. Cuando un autor escribe sus respuestas, no necesariamente van a la misma audiencia. Cada respuesta puede ser para diferentes personas o situaciones.