viernes, 18 de julio de 2008

¿Quién es culpable pr la muerte de Jesús?

Una alumna de los cursos de Moore me hizo esta pregunta el otro día: Si Jesús sabía que iba a morir en la cruz y era su propósito cumplir esta misión, ¿Por qué los que le ayudaron (Judás, Caifas, los fariseos, los saduceos y Pilato entre otros) son culpables de su muerte? Esta no es la primera vez que he escuchado este planteamiento. Creo que su respuesta puede ayudar a muchos. Primero voy a poner un ejemplo hipotético. Una familia empieza a tener muchos problemas. La esposa empieza a fastidiar a su marido. Nunca paró de hacerle ver que no está cumpliendo sus responsabilidades. Este pleito crece poco a poco hasta que el marido toma un bloque de cemento y apasta la cabeza de la mujer. Luego va ante un juez y el juez le pregunta: ¿eres culpable o eres inocente? El marido le dice que es inocente al asombro de todos. El juez le pregunta, ¿Por qué piensas que eres inocente? El hombre responde que fue una acción provocada y que él no es el responsable. El Juez le pregunta, ¿Cómo fue provocada? El marido le dice que su esposa le hizo enojarse mucho y que en realidad ella era la era culpable de su muerte.

Yo te pregunto a ti, ¿Quién era culpable de la muerte de la mujer?

Mi segunda respuesta a la pregunta es que Jesús mismo da la respuesta. La respuesta de Jesús se encuentra en la parábola de los obreros malvados.

Entonces comenzó Jesús a hablarles en parábolas: “Un hombre plantó un viñedo. Lo cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Luego arrendó el viñedo a unos labradores y se fue de viaje. Llegada la cosecha, mandó un siervo a los labradores para recibir de ellos una parte del fruto. Pero ellos lo agarraron, lo golpearon y lo despidieron con las manos vacías. Entonces les mandó otro siervo; a éste le rompieron la cabeza y lo humillaron. Mandó a otro, y a éste lo mataron. Mandó a otros muchos; a unos los golpearon; a otros los mataron. "Le quedaba todavía uno, su hijo amado. Por último, lo mandó a él, pensando: ‘¡A mi hijo sí lo respetarán!' Pero aquellos labradores se dijeron unos a otros: ‘Éste es el heredero matémoslo y la herencia será nuestra.' Así que le echaron mano y lo mataron, y lo arrojaron fuera del viñedo. "¿Qué hará el dueño? Volverá, acabará con los labradores, y dará el viñedo a otros. ¿No han leído ustedes esta Escritura: "'La piedra que desecharon los constructores ha llegado a ser piedra angular; esto lo ha hecho el Señor, y es maravilloso a nuestros ojos'?" (Marcos 12:1-11 NVI).

Jesús aquí plantea que su Padre busca recupera lo suyo. Primero envía sus siervos, los profetas, para reclamar su propiedad. Pero los obreros malvados, en lugar de responder de manera tranquila, deciden rechazar la petición del amo y matan a sus siervos. El amo, el Padre, decide enviar su hijo para reclamar sus posesiones. Sabía el Padre y el Hijo que le iban a matar en lugar de responder correctamente a su petición regresándole lo suyo.

Entonces vemos que la intención de Jesús era reclamar lo suyo, pero sabiendo que le iba a costar la vida. Jesús sí provoca su propia muerte, pero no es culpable porque estaba en lo justo al reclamar lo suyo.