jueves, 10 de septiembre de 2009

Guía de lectura: 2 Pedro

Pedro escribe esta carta justo antes de morir. Podemos decir que son sus últimas palabras. Pedro muere según la tradición en Roma antes de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C.

Cuatro cosas que Dios quiere:
Quiere que su pueblo vive correctamente (2 Pedro 1:1-11).

Ser cristiano es mucho más que sólo tomar una decisión, es vivir según el conocimiento de Dios. Este conocimiento nos da esperanza de la vida eterna y de ser `participes de la naturaleza divina’. Sólo cuando hacemos las cosas que Dios quiere podemos estar seguros que estamos siguiendo su camino. No hay lugar para los indecisos.

Quiere que su pueblo vive de acuerdo a la palabra escrita (2 Pedro 1:12-21).

Jesús no vino a este mundo para abrir la puerta del cielo, sino para darse a conocer. Este conocimiento lo impartió a sus 12 apóstoles para que ellos a su vez nos enseñaran también. Pedro dice que él quiere que recordamos estas cosas. No podemos recordar nada de la vida de Jesús que no sea escrita. Las otras ‘profecías’ no establecen lo que sucedió en su vida. Inmediatamente Pedro pasa a hablar de las Escrituras y la confianza que tiene en ellas para comunicarnos con certeza acerca de Dios.

Quiere el juicio de los que desvían a otras personas (2 Pedro 2:1-3:7).

Pedro esta sumamente molesto por la situación de los ‘falsos maestros’ que andan desviando su pueblo de sus verdades. Pedro quiere dejar en claro que Dios va a castigar a estas personas. Muchas veces cuando no tenemos presente el juicio de Dios, tendemos a no cuidar nuestro andar. Pero la descripción que Pedro da de estas personas es escalofriante. Los describe como, ‘animales irracionales, nacidos como criaturas del instinto para ser capturados y destruidos, blasfemando lo que ignoran, serán destruidos con la destrucción de estas criaturas’ (2 Pedro 2:12).

Una de las tentaciones que nos presenta es preguntar, “¿Dónde esta la promesa de su venida? Porque desde que los padres durmieron, todo continúa tal como estaba desde el principio de la creación” (2 Pedro 3:4). ¿Por qué no cumple sus promesas Dios?

Quiere que todo su pueblo sea salvo (2 Pedro 3:8-13).

¿Cuál es el motivo por qué Dios tarda en cumplir su promesa acerca del juicio de los malvados? Pedro contesta que Dios no le falta ganas para destruir a los malvados. Su destrucción esta segura (2 Pedro 3:7), pero el motivo de Dios es que todo su pueblo sea salvo (2 Pedro 3:8-13) y explica el día del Señor no para juicio, sino para salvación. Su paciencia es para que todos nosotros (en contraste con ellos) podemos arrepentirnos y ser parte de su pueblo. Y luego nos explica que Dios va a hacer un nuevo cielo y una nueva tierra y donde vamos a ver justicia.

Advertencias finales

Pedro cierre con unas advertencias que indican la necesidad de que el cristiano conozca bien las escrituras o esta en peligluro de ‘su propia perdición’ (2 Pedro 3:16). La causa de este caso es que cuando somos ‘ignorantes y inestables’ podemos torcer las Escrituras. Tenemos así la obligación de estudiar a fondo y conocer nuestra fe. No hay lugar para un cristianismo ligero, o un cristianismo de poca estudio. No basta sólo cantar y bailar para agradar a Dios y conocerle.