sábado, 7 de febrero de 2015

Hermenéutica: Contexto Interno


Hermenéutica
Contexto Interno: lo que podemos aprender del texto mismo

Instrucciones adicionales: Método Manuscrito

Yo inicié mis clases de hermenéutica con el método O-I-A, es decir, Observación, Interpretación y Aplicación. Mis primeros alumnos buscaban tener estudios bíblicos inductivos en sus escuelas, hogares y iglesias. Muy pronto descubrí que no sabían que observar o no observaban al fondo el tema. Esto es una ampliación de este tema, es decir enseñando como observar. 

Muchas veces la interpretación se aclara a partir de la buena observación. Uno de los secretos de observar es hacer toda el libro a la vez. Tenemos la mala costumbre de sólo estudiar fragmentos y no el argumento completo. Casi todos los libros bíblicos tiene un solo propósito.  Todo el libro es un tratado para lograr este propósito. Quizás Salmos y Proverbios son los únicos libros que son antologías y no siempre llevan un propósito que una las partes. Todos los demás libros tienen un propósito que lo une.

En el caso de los Salmos y Proverbios debemos tratar las unidades de comunicación como si fuera un libro completo. Este unidad de comunicación puede variar de un versículo o conjunto de versículos que hablen de un solo tema. Los Salmos pueden ser de uno o más Salmos que tratan un solo tema.

A. Análisis de libro
1. Primero, leemos el libro entero y hacemos todas las preguntas que se nos ocurra. Las preguntas al primer nivel son: ¿Quién? ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Cuál?

2. Segundo, leemos el libro para analizarlo, es decir, dividirlo en sus partes. Una parte son las oraciones. Cada oración se trata de un solo idea. En los idiomas originales o en versiones antiguas pueden ser muy largas. Las versiones actuales tiende a hacer las oraciones más cortas.

Noten bien que las oraciones no corresponden a los versículos. Hay más versículos que oraciones. Hacemos la comunicacion en oraciones y no en versículos. Los capítulos y versículos solo sirven para ubicación, como las coordenadas en una mapa y no representan divisiones en el contenido.

3. Tercero, las oraciones están agrupadas en párrafos. Un párrafo es uno o más oraciones que hablan de un solo tema. Nuestra tarea es de indicar los párrafos que hay en el texto. Indicamos un párrafo con una raya que cruce la hoja de lado a lado. Para comprobar si los párrafos son adecuados ponemos títulos a los párrafos. El titulo debe ser de cuatro palabras que distinguen un párrafo de otro, que representan los contenidos del párrafo y que representa lo más importante del párrafo.

4. Cuarto, muchas veces los párrafos son parte de una unidad más grande. Llamamos a esta unidad, una unidad de comunicación dentro del libro que estamos estudiando. En estas unidades tenemos que encontrar el tema y la relación entre los párrafos que constituye la unidad.

También tenemos que identificar el elemento existencial humano.

B. Análisis de la cultura y vida del autor y los destinatarios originales
El texto original es un intento de un autor para comunicar un mensaje esencial a un destinatario. El autor desea persuadir a los destinatarios de algo especifico que es muy importante para él.

Tenemos que preguntar el texto acerca del autor. Puede ser que esta información  del autor y sus destinatarios se encuentra en el texto. También puede ser que tengamos que buscar en otros libros de la Biblia esta información. La información más importante generalmente está dentro del libro que estamos estudiando.

1, El autor
¿Quién era el autor? ¿Cuáles son sus creencias o convicciones? ¿Cuál es la evaluación del autor de sus destinatarios? ¿Cuáles son sus no negociables? ¿Cuál era su formación? ¿Cómo era su vida antes de conocer a Dios?  ¿Cómo experimentó a Dios? ¿Qué cambios se registraron en su vida a consecuencia de conocer a Dios? ¿Cómo evalúa el autor a las creencias y practicas de sus destinatarios?

2. Los destinatarios originales
Lee de nuevo El Lector implicito
El mensaje bíblico tiene que tener un significado para los destinatarios originales si va a tener significado para nosotros. Si no tuviera un significado para ellos, el mensaje hubiera sido perdido por no tener significado.

Casi todos los mensajes bíblicos tienen valor por oponerse a las creencias y practicas de la gente.  Cuando las Escrituras son nuestro adversario y pueden corregir y cambiar nuestros deseos y esperanzas. Cuando las Escrituras sólo nos afirman pierdan su valor de provocar una transformación (A. Thieselton, p. 9, 1992). Por esta razón es importante conocer la situación de los destinatarios para interpretar correctamente los escritos bíblicos.

La interpretación del texto va en dos etapas: primero para percatar lo que el texto significaba para ellos y segundo, lo significa para nosotros hoy. Estos son dos horizontes que tenemos que reconciliar.

Hoy mucha gente piensan que Dios existe para ayudarles conseguir lo que desean en la vida: éxito, fama, dinero, reconocimiento. Esta visión de las Escrituras no coincide con la enseñanza bíblica de sacrificio (Romanos 12:1-2), vivir para Él (Gálatas 2:20), y tener la actitud de Cristo (Filipenses 2:5-11). Estos textos deben acusarnos de distorsionar el evangelio a nuestra conveniencia. Si no vemos esta oposición de lo que queremos y el plan de Dios para nosotros no podemos entender las Escrituras. Por esta razón  es importante conocer el conflicto en la cosmovisión y el autor. Esto nos permite también corregir la cosmovisión que tenemos hoy.


¿Quiénes eran los destinatarios?
Positivo: ¿Cuál era su historia con Dios? ¿Qué conocimiento tenían de Dios? ¿Qué eventos ocurrieron en sus vidas que apunta a Dios? ¿Cuál era la esperanza mesiánica que tenían? ¿Cuáles eran las Escrituras que ellos tenía? ¿Cómo mostraron su fe en Dios?

Negativo: ¿Eran fieles a Dios o servían a los ídolos? ¿Cuál era la causa de su infidelidad a Dios: sexo (Salomón), dinero (el joven rico), poder (Simón)? ¿Cuál era su religión antes de estar en el pueblo de Dios? ¿Qué  esperanza les dio esta religión? ¿Cuál era su cultura? ¿Cuáles eran los valores de esta cultura? ¿Cuáles eran sus creencias que están registrados en la Biblia? (A veces la respuesta viene en el contexto externo).

¿Cuáles eran sus problemas? ¿Según la Biblia, cuáles eran las causas de estos problemas? ¿Qué consecuencias tenían para sus vidas?

Trata de explicar estas personas, su cultura, problemas y su religión con una diagrama. ¿Cómo puedes visualizar a ellos?

¿Por qué el autor bíblico les escribiera de esta forma? ¿A que situación en vida esta respondiendo el autor? ¿Qué aspectos o atributos de Dios están en juego en esta situación?

C. Jesús y la Biblia
Si dejamos nuestras preguntas así, no hemos incluido el tema de la Biblia en nuestra investigación. Jesús y los autores del Nuevo Testamento dicen que Jesús es el tema de la Biblia. Las promesas del Antiguo Testamento, son promesas acerca de y para Jesucristo (2 Corintios 1:20; Lucas 24:44-49, Juan 5:39; Hebreos 10:7). Si decimos que la Biblia esta escrito para nosotros estamos negando que fuera escrito acerca de Jesús. No puede ser escrito para Cristo y para nosotros. Esto es ilógico por la ley de no contradicción.  Esto significa que debemos ver como las historias señalan a Jesús en cada parte de la Biblia.

Para entender como la Biblia se conecta en su totalidad a Jesús tenemos que partir de la cosmovisión bíblica (cristiana).
1.     El mundo es la creación de Jesús (Juan 1:3).
2.     El hombre cayó en el pecado y se separó de Dios. Esto significa que ya tenemos una necesidad de reconciliación.
3.     Jesús provee para esta reconciliación cuando el se sacrificó por nuestros pecados en la cruz y fue vindicado por la resurrección.
4.     Ahora Jesús es único creador, sacerdote, profeta y rey que intercede y reina para su pueblo.
5.     Tenemos la responsabilidad de reconocerle y ser solidarios con sus propósitos para su creación.

1.     Toda la Biblia desarrolla estos temas. La creación se ve en los primeros dos capítulos de Génesis y en el Apocalipsis donde habla de una nueva creación. Pero no termina allí. También habla de los derechos del creador en Jeremías (Jermías 18:1-23). Toda la Biblia supone que Dios es soberano por ser su creador.  Jesús es el soberano del universo. Cuando la Biblia habla de soberanía esta hablando el Jesús y establece la definición de que es soberanía. La Biblia muestra que la soberanía es el resultado de haber ganado una victoria en batalla (como Jesús ganó la victoria sobre pecado).

2.     El segundo tema en la Biblia es el pecado (Génesis 3). El pecado se presenta como el deseo del hombre de ser su propio soberano, de ser autónomo, de ser auto suficiente y de no ser dependiente de nadie. El hombre quiere asumir para si mismo el rol de Dios. Este tema no sólo está en Génesis 3 donde Adán y Eva se rebelen contra Dios, sino es un constante en toda la Biblia. Por esto Pablo concluye en Romanos 1:18-3:23 que todo hombre es pecador y no busca a Dios (Romanos 3:10-18). Vemos muchos ejemplos en la Biblia de que es el pecado desde Adán y Eva, Caín, Noé, la Torre de Babel etc.

3.     El tercer tema grande es la redención que hace Dios para salvarnos. Nuestra situación requiere que Dios nos perdona. Este perdón es logrado por el derramamiento de sangre o los sacrificios que se presenten a lo largo del Antiguo Testamento. Jesús culmina los sacrificios con Su muerte en la cruz. A diferencia de los otros sacrificio, Jesús muere “una vez para siempre” (Hebreos 9:23-28; 10:10) terminando la necesidad de sacrificios.

Una segunda parte de la redención es el éxodo de Egipto. Ellos habían estado esclavizados en Egipto. Esto significaba que adoraban los dioses de Egipto y no eran libres para adorar a Señor. Ya cuando salieron de Egipto no eran esclavos del Faraón también eran libres para adorar a Jehová.

La redención se presenta en muchos otras formas a lo largo de la Biblia con ideas como el éxodo, sacerdocio, tabernáculo, templo, ley entro muchos otros temas. Por la redención vemos que Cristo o el Mesías trabaja por nosotros como Profeta, Sacerdote y Rey.

Cuando anunciamos el evangelio estamos proclamando             que la redención fue logrado por Jesús y tenemos que  reconciliarnos con Dios (2 Corintios 5:11-21).

4.     El cuarto tema es la respuesta que damos a este mensaje del evangelio y que damos a Jesús. Esta respuesta según el evangelio de Juan 20:30-31 es de creer en Jesús y por medio de Creer recibir la vida en su nombre.  Es obvio en la Biblia que una simple decisión no basta para establecer una relación profundo con Dios (Josué 24). La vida del rey Saúl también indica la poca importancia de las decisiones cuando no están respaldos por creer  la Palabra de Dios.  Hay un gigante diferencia entre tomar una decisión y creer/tener fe.

Creer en Jesús:
Creer en Jesús significa que aceptamos que no hay otro remedio para reparar nuestra relación Dios. Significa que no podemos lograr un estado sin pecado. Significa que todas los otros caminos a Padre son engaños y falsos.
Creer en Jesús quiere decir que las definiciones y esperanzas del Antiguo Testamento del Mesías aplican a Jesús. También que las aseveraciones de Jesús que Él hizo de su divinidad y unidad con el Padre son ciertas. Que su muerte en la cruz hizo satisfacción a Padre por nuestros pecados y que lograron perdón de nuestros pecados. Que Jesús es nuestro sustituto que pagó el precio de nuestro pecado.
Significa que reconocemos a Jesús como soberano a quien nos rendimos cuentas.
El creer en Jesús no es para conseguir otras cosas. Mi fe en Jesús no me da nada más que Jesús mismo.


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Bibliografía:
1.     Graeme Goldsworthy, Cómo predicar de Cristo usando toda la Biblia, Torrentes de vida.
2.     David Peterson, NT3: Las espistolas de Pablo, Moclam.org
3.     Anthony Thiselton, New Horizons in Hermeneutics, Zondervan, 1992.