domingo, 24 de abril de 2016

La correcta interpretación de las Escrituras

¿Cuál es la correcta interpretación de la Escritura?

Esta pregunta es de suma importancia porque hoy tenemos un sin fin de interpretaciones. Los problemas con la interpretación van a seguir presentes. Los enemigos del evangelio constantemente nos retan a defender la interpretación correcta de las Escrituras.


Jesús en Lucas 24:44-49 nos da su respuesta a esta pregunta. Su respuesta viene en tres partes:

Luego les dijo: «Lo que ha pasado conmigo es lo mismo que les anuncié cuando aún estaba con ustedes: que era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.» Entonces les abrió el entendimiento para que pudieran comprender las Escrituras, y les dijo: «Así está escrito, y así era necesario, que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer día, y que en su nombre se predicara el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando por Jerusalén. De esto, ustedes son testigos. Yo voy a enviar sobre ustedes la promesa de mi Padre; pero ustedes, quédense en la ciudad de Jerusalén hasta que desde lo alto sean investidos de poder» (Lucas 24:44-49 RVC).

Primero, Jesús aclara que todo el Antiguo Testamento habla de Él. Esto significa que el Antiguo Testamento contiene la información necesaria para entender a Jesús, Su misión, y la necesidad que tenemos los humanos de un Salvador. En otras palabras, todo el Antiguo Testamento existe para ayudarnos entender a Jesús y Su misión.

Para muchos esta no es la manera en que leemos las Escrituras. Tendemos a ponernos a nosotros mismos en el centro de nuestra lectura.

Segundo, Jesús abrió la mente de Sus discípulos para que pudieran comprender las Escrituras. La respuesta de Jesús fue que las Escrituras hablan de la necesidad del padecimiento, muerte, resurrección y proclamación de Jesús a todas las naciones.

Me llama la atención como Pablo en 1 Corintios define el evangelio (1 Corintios 15:1-8), esta  sección nos explica la interpretación del Antiguo Testamento. Es decir, nuestro mensaje debe alinearse con el evangelio y su proclamación. Si nuestro mensaje es otro, estaríamos anunciando otro evangelio (Gálatas 1:8-9).

Tercero, Jesús indica que el contenido del mensaje del Antiguo Testamento es clave para la proclamación de su evangelio a todas las naciones.
No basta decir que Jesús sufrió, murió y resucitó para convencer a una persona del evangelio. El plan de Dios requiere una explicación que aclare todos los detalles y las razones de por qué tiene que ser así. Sólo con una explicación amplia la gente va a creer en este evangelio. Nosotros, al explicar el evangelio a otros, tenemos que conocer los detalles del Antiguo Testamento para poder convencerles de que Jesús realmente  es Dios y que tiene este plan desde el principio.

Esta relación con el Antiguo Testamento es lo que Jesús usó para convencer a sus discípulos de que Él realmente es el Mesías prometido en el Antiguo Testamento.

Conclusión: Tenemos la responsabilidad de comprender correctamente las Escrituras para cumplir la gran comisión que Jesús nos dio.