lunes, 24 de mayo de 2010

Discípulo

Discípulo
Esta palabra, quiere decir, “alumno”. Jesús es el maestro. Al principio los cristianos eran conocidos como discípulos. No fue hasta que llegaron a Antioquía que llegaron a ser conocidos como cristianos. Es decir, que que los requisitos en Marcos 8:33 para un discípulo son para todos los cristianos. También quiere decir que los cristianos tienen que estar aprendiendo todo el tiempo.

Hay muchos programas de discípulado disponible. Desafortunadamente muchos de ellos no enseñan los contenidos bíblicos. Muchos se traten de hacer una formación espiritual sin  dar un conocimiento bíblico. Programas así sencillamente son una perdida de tiempo que no tienen ningún beneficio para nadie. En otras palabras, terminan un programa de discípulado, sin un conocimiento de la historia de las Escrituras.

Supongo que el libro de texto de los primeros alumnos era el Antiguo Testamento. Llegué a esta conclusión por los textos que cita los primeros sermones cristianos. Ellos eran alumnos de las Escrituras. Si no somos alumnos de los mismos textos no podemos llegar a las mismas conclusiones.

Al leer el Antiguo Testamento, ellos vieron como todo el Antiguo Testamento hablaba de Jesús (Lucas 24:46-50; Juan 5:39; 2 Corintios 1:20; Hebreos 10:7; Hebreos 10:7 sólo para mencionar unos).

Jesús mismo se basaba su ministerio en el Antiguo Testamento. En Marcos El comparte su identidad a partir del Antiguo Testamento (Marcos 1:1-8:30). Jesús toma su misión de Isaías 53.

Cuando Jesús comisión a sus discípulos hay una relación estrecha con el Antiguo Testamento. En Juan 20:21 “... como el Padre Me ha enviado, así también Yo los envío”, implica que hay una relación estrecha entre el creyente y el Antiguo Testamento. El discípulado que los nuevos discípulos comprenden esta relación. Si no sabemos la relación y definición del Antiguo Testamento de Jesús y de nosotros como sus discípulos, no podemos entender nuestra propia identidad.

Está acercamiento que enfatiza la persona de Jesús y Su relación con el Antiguo Testamento es el centro del Nuevo Testamento. Si cambiamos en énfasis del Nuevo Testamento de Jesús a nuestra “perfección” o “experiencia” estamos cambiando el corazón del cristianismo.

“Si ustedes permanecen en Mi palabra, verdaderamente son Mis discípulos: y conocerán la verdad y la verdad los hará libres” (Juan 8:31-32).

Si nuestro discípulado es nada más hacer que los cristianos se portan bien, corremos el riesgo de tener una religión de ética, sin el conocimiento de Dios. Es más importante conocer a Dios que cualquier otra cosa.