lunes, 1 de agosto de 2011

Un Sandwich--el velo se rasgò en dos

Marcos 15:37-39
Con la conciencia que Marcos usa sándwiches o insertos en su libro, me sensibilicé para verlos. Y de pronto me encontré un pequeño e significante inserto.

Solamente lee versículo 37 y 39 de cap. 15, brincando el versículo 38. Ve qué se entiende sin el v. 38.

¿Qué es lo que entendemos? El centurión había visto otras crucifixiones. Sabe que se mueren de asfixia cuando están agotados. En cambio Jesús da un fuerte grito antes de que expire. Con este hecho (que probablemente se une con lo que había escuchado acerca de Jesús) el centurión romano reconoce que Jesús es el Hijo de Dios.

Cuando Marcos inserta el v. 38 que “el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo”, se une el momento de la muerte de Jesús con la rotura. Esta es una declaración teológica importantísima.

El velo en el tabernáculo separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo. Como explica Hebreos 9:1-7, solamente el sumo sacerdote una vez al año podía entrar y no sin llevar sangre. PERO con el sacrificio (la sangre) de Jesús tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por un camino nuevo y vivo que EL inauguró para nosotros por medio del velo, es decir su carne,…. (Hebreos 10:19,20)

Así, con este inserto Marcos muestra que al instante de la muerte de Jesús todo obstáculo ha sido destruido.