lunes, 14 de diciembre de 2015

El Magníficat: Lucas 1:26-55

ADVIENTO 3, EL MAGNÍFICAT. 
 Lucas 1:26-55
por Pastor Eugenio Torres Rivera
PRIMERO VEREMOS LOS ANTECEDENTES

Anuncio del nacimiento de Jesús
Lucas 1:26: "Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. 28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. 29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. 30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. 31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. 32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. 34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. 35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. 36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; 37 porque nada hay imposible para Dios. 38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.
I. INTRODUCCIÓN

1. LUGAR: Nazaret.
2. PERSONAJES: ángel Gabriel y jovencita llamada María, quizá de unos 16 años de edad.
3. Ella es muy favorecida y ella reflexiona qué significa ese saludo. Quizá tuvo en mente: «por qué soy muy favorecida? ¿En qué soy muy favorecida? ¿Cómo se aplica eso a mi vida o en qué se ve?...
4. ACLARACIÓN de Gabriel: «has hallado gracia delante de Dios»-
5. ACLARACIÓN MÍA: Dios la ha mirado con agrado, con bondad, le ha concedido su gracia y lo ha hecho de manera soberana. María «no halló», como si hubiera estado buscando la gracia o el favor del Señor.
6. ACLARACIÓN de Gabriel. «El favor con el cual Dios te ha mirado es un embarazo». Un embarazo es el favor de Dios para ti. 5. El niño tendrá por nombre Jesús, será grande, llamado Hijo del Altísimo, y recibirá el trono de David.
7. Pregunta sana de parte de María. ¿Cómo será eso si no practico sexo? Respuesta angelical: El Espíritu Santo te embarazará. (Dará vida, como en Génesis. Su poder está en la creación y en la nueva creación, 2 Cor 5.17. NO HAY IMPOSIBLES PARA DIOS: Sara, Elizabet, Raquel, Ana... Tú.  
María visita a Elisabet
39 En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; 40 y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet. 41 Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo, 42 y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. 43 ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? 44 Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. 45 Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor.

EL MAGNIFICAT

II. CUMPLIR LA VOLUNTAD DE DIOS EXPRESIÓN DE PROFETAS: ORGULLO EN LO DIVINO Y AUTOCONCEPCIÓN HUMANA: HUMILDAD
Lucas 1:46 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; 47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. 48 Porque ha mirado la bajeza de su sierva; 
Dios expresó su voluntad de ser adorado, como bendición al hombre. Le indicó con toda claridad, para que no se extraviara, cuál habría de ser su motivo de orgullo, de gozo y dicha: él mismo. Pero también le aclaró en qué no debía cimentar su orgullo ni el valor de sí mismo.

Miqueas 6:8 «Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide el Señor de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios».
La historia de la humanidad puede ser vista en dos vertientes: Abraham y el pueblo de Dios y los demás pueblos.

Cuando digo “Abraham y el pueblo de Dios”, no me refiero a la etnia judía, sino a las generaciones de siglos como dice Pablo y todo el Nuevo Testamento.

En estas dos vertientes tenemos revelación y adoración en la primera y en la segunda vertiente tenemos filosofías y religión.

María dice qué es bueno para ella, y en cuáles son las bases de su dicha y gozo: adora al Señor y su espíritu (ella misma) se regocija en el Señor. Él, Dios, es su motivo de felicidad.

Desde la antigüedad el hombre, por su parte, está en la búsqueda de los fundamentos de su alegría, busca las bases o la esencia del placer y la felicidad.

Los ha buscado en la filosofía y por eso ha necesitado acuñar términos, generar estructuras de valores, diseñar modelos de vida, establecer bases para la ética, perfilar relaciones de familia y sociedad... y en ese diseño ha establecido qué es bueno, qué es lo mejor, qué le conviene, qué le da placer, y hacia dónde dirigirse para vivir feliz.

¿RESULTADO? Desdicha, vida vacía de sentido, vidas movidas y motivadas por la carnalidad, que han desembocado en todo tipo de perversiones, menos en gozo.

María sabe en qué consiste vivir plena: Vivir para agradar al Señor y con ello cumple la voluntad de Dios, como dijo Jeremías 9:23-24: El Señor dice: «Que no se enorgullezca el sabio de ser sabio, ni el poderoso de su poder, ni el rico de su riqueza. Si alguien se quiere enorgullecer, que se enorgullezca de conocerme, de saber que yo soy el Señor, que actúo en la tierra con amor, justicia y rectitud, pues eso es lo que a mí me agrada. Yo, el Señor, lo afirmo.»

Seamos como María: SIERVOS
Ojo, no perdamos de vista qué significa ser siervos. El siervo sirve, pero no figura, no destaca, no busca iluminar ningún ambiente, no busca ni persigue ninguna gloria, no lucha por ser reconocido, no pelea porque los demás vean cómo trabaja ni presume de sus logros, ni siquiera de tener algo en sí mismo, ser bueno para algo.

El siervo no presume de activismo ni de logros. No ensalza de sí mismo virtudes, ni presume habilidades.

Su motivación es ser ofrenda, ser holocausto en el altar de Dios, ser recipiente de lo que el Señor desee darle y ser canal de bendición para otros en la medida deseada por Dios y ser ofrenda que se deleita en agradar al Señor y sólo a él.

Nótese bien. No es activismo, no es roce social, no es socialito, ni es edificar ninguna reputación en el mundo. Es vivir para agradar a Dios. Tu motivación de servicio, la mía, la de cualquiera, puede ser cuestionada y de hecho será visible.

Quizá sirvas por amistad, quizá apoyes a alguien, pero no estás sirviendo a Dios. La Biblia está lleno de estos siervos.

Lo importante es cómo lo destaca María. Hágase conmigo conforme a tu palabra. Para la gloria de Dios.

III. RECONOCIMIENTO DE BENDICIÓN: EL GOZO EN CRISTO: GRACIA Y SOBERANÍA DIVINAS

Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. Esta jovencita es dichosa por siempre. La bendición de Abraham, de ser bendición para etnias, el mundo y por generaciones, alcanza a María, y pasa de ella al mundo.

Dios extendió en ella su gracia y la desenvolvió para alcanzar a más etnias y las generaciones hasta el fin del mundo.

Destacan en el obrar de Dios dos temas: Gracia y soberanía.

1. Por gracia somos bienaventurados en Cristo. Dice el apóstol Pablo: Él ha sido hecho para nosotros, de parte de Dios: Pero Dios mismo los ha unido a ustedes con Cristo Jesús, y ha hecho también que Cristo sea nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra liberación. 31 De esta manera, como dice la Escritura:
«Si alguno quiere enorgullecerse, que se enorgullezca del Señor.» 1 Corintios 1:30-31.
Dios mismo nos ve «bienaventurados en Cristo», como pacificadores, como hambrientos y sedientos de justicia, como misericordiosos y pobres en espíritu, como María, «la sierva del Señor».

Todo se nos concede «de gracia», un favor concedido por Dios, una relación con él, sólo por méritos del mismo Señor Jesús.

Reflexione sobre la gracia de Dios en su familia, además de su persona, su vida misma, padres, hermanos e hijos y no acaba.

2. Por la soberanía de Dios somos bendecidos en esas generaciones. Dios quiso, nadie se lo impidió, igual que nadie se lo pidió. Y como él hace lo que quiere y quiere bendecir, pues venga, dejémonos bendecir, santificar y tener su gozo y paz. Porque él quiere. No depende de ninguna virtud, ni de guapura ni de fortaleza, sino de su voluntad y nada más que de ella.

IV. PODER Y MISERICORDIA PARA SUS ADORADORES

Lucas 1:49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre, 50 Y su misericordia es de generación en generación A los que le temen.
En Cristo, y por medio de él, Dios busca adoradores. Estos son definidos en La Escritura como quienes «le temen» o «sirven con temor».

Dios bendijo a la jovencita con grandes cosas. Dios es poderoso y su nombre es Santo: es «El Señor», es «Yavé» o «Jehová», el Dios eterno.

Su nombre, su poder y su misericordia persiguen a sus elegidos en Cristo. Él mismo se describe como quien hace misericordia hasta por mil generaciones sobre los que me temen.
Literalmente dice Éxodo 20:6
«...trato con amor por mil generaciones a los que me aman y cumplen mis mandamientos».
¿Qué tiene preparado Dios para quienes lo aman y guardan sus mandamientos? Un trato de amor. Pero con ese trato irán las manifestaciones de su poder y la de su santidad para glorificar su nombre.

V. SANTO Y PODER. ATRIBUTOS DIVINOS EN LA REALIDAD HUMANA: Gobierno de Dios en la historia. Quita y pone reyes. DIOS REVOLUCIONARIO: NI CAPITALISTA NI COMUNISTA  
Lucas 1:51 Hizo proezas con su brazo; Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. 52 Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los humildes. 53 A los hambrientos colmó de bienes, Y a los ricos envió vacíos..
Podemos ver la liberación operada por Dios cuando sacó a los israelitas de Egipto. Hizo proezas con su brazo. O cuando Sansón o los jueces o las liberaciones poderosas cuando fueron acosados por grandes reinos.

Incluso lo podemos ver en los exilios y cómo Dios quitó y puso reyes para llevar a cabo su propósito redentor.

Todo hilo de la historia, todas las elecciones de gobernantes del mundo están bajo su supervisión y señorío. Él sigue en poder y gobierno de la historia de la humanidad y exaltará su nombre, manifestará que su plan se llevará a cabo sin que nada ni nadie pueda estorbar o impedir que se cumpla.

Dios es un estratega sin igual. Desbarata los pensamientos de los militares. Abate a hombres y naciones poderosas. Confunde a los sabios, les echa a perder sus planes. Se ríe de ellos. Su nombre es Santo, poderoso, compasivo, misericordioso y está por encima de todo poder, para abatirlo, someterlo y mostrar la grandeza de su amor. Los humildes aparecen otra vez aquí. Como la sierva. Son exaltados por Dios, junto con los pobre: Salmos 113:7-9:
El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del muladar, 8 Para hacerlos sentar con los príncipes, Con los príncipes de su pueblo. 9 El hace habitar en familia a la estéril, Que se goza en ser madre de hijos. Aleluya».
Los luchadores sociales podrían gozarse en ver cómo la gente de baja condición socioeconómica, los desprotegidos socialmente son puestos en alto por encima de los poderosos.

Cuando dice «a los ricos envió vacíos», no hace referencia a nada que se llame «lucha de clases», sino eventos como el éxodo, cuando el Señor sacó de Egipto a los israelitas con riqueza a manos llenas.

Hablamos de un Señor Dios que hace justicia. Desde detalles pequeños, como callar a los chismosos y a quienes esparcen rumores, tanto de personas como a niveles sociales mayores para manipular opiniones y lectura del mundo.

Dios quiebra a poderosos. Las grandes empresas, las multimillonarias saben de esto, así como los imperios mundiales.

No obstante, no perdamos la acción de Dios: colma de bienes a los hambrientos. Él cambia la suerte o circunstancia de la gente que lo ama.

Retengamos el enfoque: En Cristo, de acuerdo con Pablo, el Señor Jesús dejó la grandeza de ser divino al hacerse hombre como uno de nosotros y al mismo tiempo se hizo pobre para, con su pobreza, enriquecernos a nosotros.

El mismo apóstol enseña que tenemos almacenadas riquezas en Cristo. El mismo Señor Jesús dejó el mandamiento de «hacer tesoros en el cielo».

Si somos atentos, quienes con prioridad buscan el dinero y la imagen que se da con él, así como los gustos y placeres del mundo, uno no es más que un pobre miserable que cambió los bienes eternos por los perecederos.

Justo eso es el evangelio de la prosperidad y sus compadres, al predicar bienestar para el hombre, y declarar riqueza y abundancia para el creyente, que no es creyente en Dios, sino un creyente diabólico, creyente y adorador de un demonio llamado mammón.

La proeza de Dios no consiste en librarnos de la pobreza física ni socioeconómica, sino en librarnos de la pobreza espiritual, cambiarnos la manera de pensar, darnos una cosmovisión de reino y hacernos productivos para apoyar con pan, ropa, comida y casa a quien no la tiene, incluyendo apoyos a los migrantes y misioneros para la extensión de su reino.
TERMINAMOS CON EL ÚLTIMO PUNTO

VII. DIOS GUARDA SU PACTO EN CRISTO PARA LA IGLESIA, DESCENDENCIA DE ABRAHAM.

Lucas 1:54 Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia 55 De la cual habló a nuestros padres, Para con Abraham y su descendencia para siempre.
Vea cómo Dios es tierno. Para ello hagámonos unas preguntas:
1. ¿Padece alzheimer el Señor? 2. ¿Tiene mala memoria? 3. ¿Es olvidadizo? ¡Por supuesto que no!
Pero tengamos en mente quién habla de lo que Dios se acuerda. Es una jovencita de 16 años. Tiene conocimiento teológico viviente, de vida, de experiencia histórica, de sus antepasados...
No sólo tiene pensamiento teológico. También es poetisa. Reflexiva. Amante del Señor. Medita en su Palabra.

Sobre todo es una chica que tiene intimidad con el Señor... ¡por eso sabe qué decir de él! ¡Sabe cómo describir a su Dios!

Cuando dice que se acordó de su misericordia, está describiendo a un Dios cercano a su familia, a sus hijos, a la descendencia de Abraham.

Pero tiene a su pueblo, descendencia de Abraham por la fe, su iglesia, en mente, por eso la expresión «se acordó de su misericordia», nos habla de un Señor Dios profundamente, de una manera desconocida para el ser humano, sensible, amoroso, compasivo... por mil generaciones como él lo dijo de sí mismo.

Y es tu papá Dios, te tiene en mente, y guardará su pacto unilateral, hecho por medio de Cristo, para bendecirte. Amén.