martes, 7 de enero de 2014

Hageo: una guía de lectura

Hageo: una guía de lectura

Autor:
Hageo regresa a Judea después del decreto de Ciro en 537 a.C. Era conocido en Judea como “el profeta”. Su nombre se asocia con Salmos 138 y 146-149 en la Septuaginta (LXX).

Destinatario:
Hageo escribe a los que regresaron del exilio. Sólo 10% de los judíos regresaron de Babilonia a sus terrenos en Judá después del decreto de Ciro en 537 a.C. Estos eran los más devotos y los más creyentes. Ya no eran idolatras como antes y leían más las Escrituras. Empezaron a reconstruir el templo en 536 a.C. pero abandonaron la reconstrucción por causa de la oposición local. Cuando Babilonia los desterró, mandó a otros pueblos paganos para ocupar su lugar.  Como resultado del ministerio de Hageo reanudaron la reconstrucción en 520 a.C. y la terminaron en 516 a.C.

Los que regresaron del exilio tenían mucha esperanza en el Mesías. Esta esperanza se refleja aun en el Nuevo Testamento con Simeon y Ana (Lucas 2:25-38)

Fecha:
El libro da fechas especificas en 520 a.C. Estas fechas son precisas con un margen de error de 24 horas y sirven para dar secuencia a los mensajes de Hageo.

El libro es una colección de cuatro mensajes dados en 520 a.C. por Hageo. Los mensajes se relacionan con la reconstrucción del templo después del Exilio de Nabucodonosor. Este es el templo al que Jesús acudió cuando lo presentaron y en las fiestas de Pascua. A Herodes le tomó 46 años para construir la fachada antes que llegara Jesús (Juan 2:20). Este templo también fue destruido en 70 A.D por Tito y sus tesoros llevados a Roma para construir el Coliseo.

Contexto:
Dios destruyó el primer templo que había hecho Salomon y desterró a los Judíos por sus pecados y rebeldía por mano de Nabucodonosor. Esta acción de Dios estaba predicha por Moisés en Deuteronomio 28-29. Dios, el verdadero rey de los Judíos decía: " si ellos fuesen desobedientes, no podrían permanecer en Su tierra.

Ellos regresaron del destierro o exilio tal y como Isaías lo había profetizado más de 100 años antes; esto fue posible gracias a una orden dada por Ciro (Isaías 45:13). Ciro, rey de Persia, decretó que los judíos podrían regresar en 537 a.C. Al llegar, ellos empezaron a construir de nuevo el templo en 536 a.C. Sin embargo, la oposición de enemigos y las preocupaciones de la vida hizo que la obra se detuviera y se volviera a reanudar hasta los mensajes de Hageo en 520. El templo fue terminado en 516 a.C.



Bosquejo de Hageo:
Para hacer este bosquejo voy a seguir los Oráculos que Hageo mismo indica:
Primer Oráculo: Reedificar el templo (Hageo 1:1-11)
La respuesta del pueblo (Hageo 1:12-15)
Segundo Oráculo: La presencia del Señor (Hageo 2:1-9)
Tercer Oráculo: Consulta a los sacerdotes (Hageo 2:10-19)
Cuarto Oráculo: Promesas a Zorobabel (Hageo 2:20-23)


Exposición de Hageo:
Primer Oráculo: Reedificar el templo (Hageo 1:1-11)
Se registra que el pueblo se resistía a reconstruir la casa del Señor (el templo). La manera en que lo hacen es diciendo: “no es el tiempo adecuado para este proyecto” (Hageo 1:2). La respuesta del Señor a esta actitud se deja sentir en los problemas económicos que comienzan a padecer. Hageo claramente explica que sus problemas económicos son a raíz de su actitud hacia el proyecto de Dios.

Hageo hace un resumen de la situación:
“Ustedes esperan mucho, pero cosechan poco; lo que almacenan en su casa, yo lo disipo con un soplo. ¿Por qué? ¡Porque mi casa está en ruinas, mientras ustedes sólo se ocupan de la suya! Afirma el Señor Todopoderoso” (Hageo 1:9).

También enseña que Dios es responsable por la mala condición económica del pueblo, “yo hice venir una sequía” sobre todo tus productos (Hageo 1:10-11) por culpa de las prioridades en sus vidas (Hageo 1:10).

La respuesta del pueblo (Hageo 1:12-15)
Zorobabel (su nombre quiere decir, “raíz de Babilonia” es de la línea real de David) y el pueblo obedecieron al Señor. Hageo afirma que el Señor está con ellos y registra el día que reiniciaron la reconstrucción del templo.

Segundo Oráculo: La presencia del Señor (Hageo 2:1-9)

El propósito de este Oráculo es animar a la gente a terminar la reconstrucción. Físicamente, el segundo templo era sólo una sombra de lo que había hecho Salomon. El oro, la plata y otros adornos habían sido quitados o destruidos. Zorobabel y los que habian visto el templo de Salomon se dieron cuenta de que el segundo templo no iba a llenar sus expectativas. Pero Hageo viene con este mensaje:
Dios esta con ellos (Hageo 2:5)
Dios esta guardando el pacto que hizo cuando salieron de Egipto (Hageo 2:5).
Dios va a hacer temblar a todas las naciones (Hageo 2:6).
Todo la riqueza de las naciones va a llegar a la nueva casa (Hageo 2:7).
El esplendor de esta segunda casa (el templo que están construyendo) será mejor que la primera (el templo de Salomón) (Hageo 2:9). Como Jesús iba llegar a este templo, Dios usó a Herodes para completarlo y decorarlo para Su venida. En un sentido,Jesús es la gloria de este templo porque es Dios mismo llegando a su casa (Juan 2:13-22).
En este lugar se va a establecer la paz (Hageo 2:9).

Todas estas cosas que el Señor hace, están relacionadas con la venida de Jesucristo, El Mesias. Algunos puntos son necesarios para su venida y otros estan relacionados con lo que el Mesias mismo cumplira.


Por tanto no deben desanimarse de realizar la reconstrucción. Es parte del plan de Dios. No están trabajando en vano.

Tercer Oráculo: Consulta a los sacerdotes (Hageo 2:10-19)
Hageo aparentemente responde a la ligereza de los sacerdotes tocando lo “santo” de su oficio sacerdotal. Hageo los exhorta a una mayor santidad en la tarea de ser sacerdotes.
La segunda parte de este mensaje es que Dios va a cambiar la maldición en bendición (ver Génesis 12:1-3).

Cuarto Oráculo: Promesas a Zorobabel (Hageo 2:20-23)
Este mensaje era para afirmar el liderazgo de Zorobabel sobre el pueblo de Judá.


La importancia de Hageo
Hageo dio mucha importancia al Segundo Templo. Este es el templo que iba a visitar Jesús.  La habitacion de Dios también es importante en el Nuevo Testamento pues el habita en nosotros (1 Corintios 3:16; 6:19 y 1 Pedro 2:4-5). Jesús nos prometió estar con nosotros siempre (Mateo 28:10). Pablo dice que Cristo esta en nosotros: es nuestra esperanza de gloria (Colosenses 1:27).

El templo:
El templo es muy importante para Hageo. El templo en si no era grande. Solo los sacerdotes podian entrar. El sumo sacerdote sólo usaba el cuarto principal una vez al año y no se hacía música dentro de el.

Jesús vino a este templo para su presentación al octavo día de vida (Lucas 2:21-24). Sus padres llevaban a Jesús al templo cada pascua (Lucas 2:41). El Evangelio de Juan registran muchas visitas a Jerusalén en su ministerio (Juan 2:13-3:13; Juan 5:1-15; Juan 7-9; Juan 12:12-20:29).

Jesús indica que sus discípulos no van a adorar en un lugar especifico sino en todas partes del mundo (Juan 4:21-24). La muerte de Jesús pone fin a los sacrificios en el templo por que Jesús es la último víctima sacrificial para el pecado “una vez y para siempre” (Hebreos 10:1-10).  Cualquier regreso al templo y sus sacrificios sería un desprecio a Jesús y su sacrificio. Sería una declaración de que su sacrificio no fue suficiente.

Pero, ¿En donde y como hoy los cristianos acuden y adoran a Dios si el templo ya no es necesario en la era despues del Nuevo Testamento? Pablo responde que la comunidad cristiana, es decir, la iglesia es el templo de Dios donde podemos acudir a Cristo (1 Corintios 3:12-17; 1 Pedro 2:4-12).  Si fallamos como congregación-templo la gente no llegará a Dios, ya que la iglesia es de suma importancia para establecer contacto con Dios. El Nuevo Testamento jamás habla de la iglesia como un edificio y los primeros cristianos no construyeron su primer edificio hasta por el año 200 AD.

Esto contrasta con los iglesias que vemos hoy. Todos se meten en los “templos”. No se hacen sacrificios allí. Ya tenemos música dentro de templo. El templo se hace grande para que más personas pueden estar allí. Recordamos lo que hizo Jesús, que se sacrificó una vez y para siempre.

El mensaje de Hageo hoy
Al igual que en los tiempos de Hageo, los cristianos tendemos a poner nuestra casa, familia, trabajo, y entretenimiento como primera prioridad y relegar a Dios al segundo plano.  También “esperamos mucho” y “cosechamos poco”. El proyecto de Dios esta abandonado mientras que buscamos construir nuestras casas.

A diferencia del pueblo Judío, después de Cristo ya no estamos encomendados a construir templos de piedra, sino de compartir la palabra de Dios y hacer discípulos en toda la tierra (Mateo 28:16-20). Está comisión no esta centrada en un lugar geográfico especifico como era el templo de Jerusalén. A veces un edificio para ensenanza y educación es necesario. Pero no sera donde habite Dios en el mismo sentido que lo fue en el Antiguo Testamento.

Nos irá mejor en la vida cuando ponemos a Cristo como nuestra prioridad.

Bibliografía:
Joyce Baldwin, Haggai, Zechariah, Malachi, IVP.
G.K. Beale, The Temple and the Church´s mission: a biblical theology of the dwelling place of God,  IVP, 2004.
Alfred Edersheim, El templo: su ministerio y servicios en tiempos de Jesús, Portavoz.
Gordon Fee y Douglas Stuart, La Biblia: libro por libro, Vida.
David F. Pennant, “Hageo” en Carson, et. al. Nuevo Comentario Bíblico Siglo XXI, Casa Bautista.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Nahúm: guía de lectura

Antes de comenzar:
¿Cómo sería el mundo si Dios no se enojara con el pecado y los pecadores? ¿Cuál sería nuestro concepto de justicia, rectitud, honestidad, y pertenencia si Dios fuera diferente? ¿Cambiaría nuestros conceptos si abrazaremos otro dios?

Nahúm: guía de lectura
Nineveh era la capital de Asiria cuando Asiria dominaba el medio oriente hasta 612 a.C. cuando Babilonia se rebeló. Nineveh también había colonizado a Babilonia y destruido a Egipto en 662 (Nahúm 3:8-10). Era  una ciudad explotadora y orgullosa. Era la potencia mundial en este periodo de la historia. Esto significa que Nahúm fue escrito entre 663 y 612 c.C.

Nineveh había recibido su primer advertencia del Señor por Jonás alrededor de 772 a.C. Sólo Jonás y Nahúm tienen el tema de Nineveh en el Antiguo Testamento. Jonás tenía la tarea de anunciar juicio contra Nineveh. Ellos respondieron con arrepentimiento y evitaron el desastre para la nación. Pero este cambió de actitud no duro por mucho tiempo y pronto practicaron sus malas costumbres de nuevo. Nahúm es una segunda advertencia para la ciudad de Nineveh.

Israel fue desterrado en 722 a.C., después Isaías (cap. 38 y 39) profetizó en 702 a.C. que Israel había Judá quedaría desterrado debido a su desobediencia y des-lealtad a Dios. En este momento los Judíos estaban dudando de la justicia de Dios. Ellos habían visto la destrucción de Israel. Seguro ellos pensaban: ¿Es Dios justo? o quizá pensaban que ellos  eran más justos que Israel y por eso no habían sido castigados.

¿Cuál es la actitud de Dios ante el pecado? La mayoría piensa que no hay consecuencias por nuestros pecados diarios. Muchos llegan a la conclusión de que el pecado no es importante en la vida. Piensan que el robo, la conducta sexual inapropiada, blasfemia, desobedecía, mentira no tienen consecuencia si no se es  atrapado y probado culpable . Sin embargo la Biblia nos enseña que todo pecado tiene consecuencia aun cuando no las vemos.

Muchas veces el problema es que no nos vemos como culpables, o muchas veces vemos que otras personas son más malas que nosotros y no sufren ninguna consecuencia de su maldad.


Autor
La única información que tenemos acerca de Nahúm está en este libro. No es mencionado en ninguna otra parte de la Biblia.

Nahúm esta desarrollando la promesa hecha a Abraham en Génesis 12:2-3:
“»Haré de ti una nación grande, y te bendeciré;
haré famoso tu nombre, y serás una bendición.
Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan;
¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!»

Los Asirios habían maldecido a los Israelitas y a los Judíos por dos siglos. Los habían peleado y esclavizado y desterrado. Asiria también estaba en el cumbre de su poder cuando Nahúm hizo esta profecía.  Así Nahúm está comentando la promesa y sabe el futuro de Nineveh. Nineveh fue destruido por haber “maldecido” a Israel y Judá. La gente hoy también será destruida por su actitud ante Jesús, el pueblo de Dios.

La idea de que Dios es un “conquistador” que pelea a favor de su pueblo es constante en la Biblia. Ésta idea va formando la idea del Mesías o Cristo. Nahúm describe como Dios cumple sus promesas a Abraham, de maldecir a los que maldicen el descendiente de Abraham. Dios derrota por completo a sus enemigos. Cuando el Señor destruye a sus enemigos hay buenas noticias. Los pies de los que portan estas buenas nuevas están bendecidos. (Los profetas tienen diferentes perspectivas sobre la obra de Dios: Nahúm, la derrota de las personas que son enemigos de Dios y Isaías, la victoria sobre el mal).

Nahúm escribe su libro cuando Nineveh cuando Judea era oprimido por Asiria (ver 2 Reyes 17-23 y 2 Crónicas 33-34). Entre la derrota de los egipcios en 663 a.C. (Nahúm 3:8) y la revuelta de lo caldeos en 612 a.C., Nineveh era el imperio más potente que existía en el medio oriente. Como país conquistador Asiria era conocido como el más violento. En este tiempo los reyes Manases y Josías eran titirés de Asiria. Nahúm da la perspectiva de Dios sobre el orgullo desmedida de los Asirios.

Bosquejo de Nahúm
1:         Titulo
1:2-8         Himno al Señor
1:9-15     Un anuncio de juicio y salvación
2:1-3:19     Detalles de la caída de Nineveh

1:1 Titulo
El título indica el tema del libro. Indica que era una “visión” y que Nahúm era de Elcós (una ciudad que no hemos podido identificar con certeza).

1:2-12 el Himno del Señor
Dios es el guerrero soberano del universo (1:2-6). El gana la guerra santa contra sus enemigos.

Este tema es como un credo o declaración acerca de Dios. El autor nos enseña que somos responsables del pecado.

La soberanía de Dios impacta la vida humana (1:7-8)

La ira soberana actúa contra el rey de Asiria (1:9-11)

Dos sentencias: Judá y Asiria (1:12-2:2)
Nahúm predice el final de la opresión de los Asirios.
El fin de la dinastía

Buenas noticias
Preparase para la batalla

El resultado final de la derrota de Judea resultará en  la restauración de la devoción sin ídolos  en el futuro. Esto es la preparación para el Mesías.

La descripción de la derrota (2:3-10)
El ataque (2:3-5)
La derrota (2:6-10)
El león destruido (2:11-13)

Ay de Nineveh (3:1-19)
El capítulo 3 esta dedicado a la descripción de la caída de Nineveh.

El “ay” es una indicación de que la ciudad será castigada y ya esta muerta.

La vergüenza de la prostituta
La ciudad es comparada a una prostituta que fue abandonada desnuda dandole pena ajena a las personas que la ven. De la misma manera la ciudad orgullosa ha perdido su esplendor.

Conclusiones
A. La ira de Dios
La ira de Dios no es sólo un tema de Nahúm, ni el Antiguo Testamento. También se enfatiza en el Nuevo.  Aquí hay algunos ejemplos: Romanos 1:18-32, Mateo 7:21-27, Marcos 11:15-17, Apocalipsis 2 y 3, Apocalipsis 6:9-15, Apocalipsis 14 la uvas de la ira del Señor.

Reflexión:
Enemigos de Dios
Un concepto que se repite en el libro de Nahúm es que Dios es enemigo de ciertas personas en general y de los asirios en particular. ¿Cuáles son los rasgos de los enemigos de Dios? ¿Qué hacen o dicen?

Una segunda perspectiva es ver como Dios trata sus enemigos y luego pregunta si existen esas condiciones en el mundo hoy. ¿Estaría enojado Dios con nosotros hoy? ¿Qué podemos hacer para reconciliarnos con Dios?

¿Qué hace Dios con sus enemigos? ¿Cuál es su destino?

Después de leer Nahúm, tenemos que preguntar: ¿Por qué algunos países del mundo están perdiendo su población. Por ejemplo, en Japón se vende más pañales para adultos que para bebes y en Europa la población se esta disminuyendo.

Otro fenómeno es la situación del matrimonio. Los jóvenes de hoy se casan a una edad mayor o optan por no casarse. Ya algunos están uniendo en un matrimonio con los de su propio sexo. Esto ya es legal un algunos estados y países. Obviamente tiene consecuencia en el número de niños en el mundo.

También tenemos el fenómeno del calentamiento global que dicen que va a perjudicar la población humana en el mundo.

Aquí en Nahúm estas cosas son manifestaciones de la ira de Dios contra los de Nineveh. ¿Podría ser que Dios está manifestando su ira contra nosotros y nuestra creciente ignorancia de Dios?

Bibliografía:
Mike Butterworth, “Nahúm” en D.A. Carson, et. al. Nuevo comentario bíblico siglo xxi, Casa Bautista.
Gordon Fee y Douglas Stuart, Como leer la Biblia, libro por libro, Vida.
José Grau, La ira de Dios: el mensaje de Nahúm, Andamio,1999.
Derek Kidner, Nahum, Habakkuk Zephaniah, IVP.
Edward J. Young, “Nahúm”, en Douglas J. D. Nuevo Diccionario Bíblico, Certeza.


viernes, 13 de diciembre de 2013

La importancia de "lector implicito" para la interpretación


El destinatario
Estaba escuchando a un profesor de literatura hablar de cómo interpretar la Biblia. Me impactó mucho lo que dijo del “lector implícito” o el destinatario. Los autores de la Biblia tenían una cultura común con sus lectores. Ambos sabían el mismo idioma, sabían la misma gramática, vivían en la misma situación. Lo que el autor escribía responde a esta situación. Nosotros para interpretarlo correctamente tenemos que reconstruir la situación, tenemos que concretizar el “lector implícito”. Esto es la única manera que podemos aproximarnos al sentido original.   Pondré mis observaciones de las implicaciones aquí:

También hoy cuando hablamos de otras culturas grupos estamos entrando a “otros mundos”.  Estaba escuchando el informe del accidente de avión de Corea en San Francisco en 2013. La investigación mencionó varias causas del accidente: (1) el piloto no usó lentes para el sol porque se considera falta de cortesía, por lo que no pudo ver la pista de aterrizaje, (2) como el piloto era la “autoridad”, no podría recibir sugerencias de sus subordinados. La autoridad en Corea es muy vertical. No depende de otros. Si no conocemos la cultura de la gente, no podemos hablar con ellos de manera eficaz. Los manuales de cómo conducir los aviones que no toman en cuenta la cultura de los pilotos no funcionan para mantener los aviones en el aire.

Todo autor le escribe a una persona. Muchas veces nosotros no la conocemos, y no escribe a nosotros. El destinatario o “lector implícito” vivió en otro tiempo, otra cultura, con otro sistema de gobierno y con otra forma de adorar a Dios. La lista de diferencias es muy larga y podemos continuar la lista para incluir tecnología, comunicaciones, satélites, transporte, motores, etc.

Desde el principio del tiempo, hasta los tiempos de Napoleón el transporte más rápido era el caballo. La mayoría no tenía más que caminar. Era un mundo donde todo el calor provenía del fuego y no había electricidad.

También la información disponible al hombre era reducida comparada con lo que existe hoy. La única manera plasmar la comunicación era por escrito. Antes de 1450 no había imprenta. Por el año 1000 el hombre empezaba a usar anteojos. La lectura antes de San Agustín era en voz alta. Pablo escribía sus cartas para ser leídas en voz alta en las iglesias. Solo los muy ricos tenían libros en sus casas.

Así vemos que la Biblia estaba escrita para “otro mundo”. Pero también hay muchos cambios aun en los destinatarios dentro de la misma Biblia. Unos vivían antes de los “Diez Mandamientos” y otros eran polígamos.

Si esta tan importante tomar en cuenta la diferencia cultural en el mundo hoy, también es importante tomar en cuenta las diferencias culturales entre nosotros y los mencionados en la Biblia.

Otro factor es que el significado cambia con el destinatario. La frase “te amo” cambia mucho en el sentido depende quien está hablando a quien. Por ejemplo, si una madre lo dice a su hijo, y si un hijo lo diga a su madre.  Si el novia lo dice a su novio, o lo dice a su padre. El sentido cambia con el cambio de receptor.

Lo mismo pasa en la Biblia. Para hacer una interpretación correcta tenemos que conocer bien a quién le habla el autor. Si no lo sabemos, vamos a equivocarnos en la interpretación.

No es posible interpretar a los autores de la Biblia con las herramientas interpretación posmodernas porque cada autor escribió  a una audiencia específica. Los judíos tienen normas que rigen como se escribe y como se interpreta los texto. Si uno no interpreta el escrito en este contexto, no lo va a comprender y asì cambiará su interpretación del texto. Tendríamos que inventar el significado del texto y no tendría nada ver con la intención original de la obra. 

Los profetas jamás eran los representantes de los poderosos. Hebreos dice que todos fueron martirizados por su mensaje. Los autores del Nuevo Testamento no eran los poderosos, sino un minoría que expresaba su fe siendo perseguidos por judíos que rechazaron la divinidad de Jesús o por un culto al estado que decía que Cesar fuera un dios. La Biblia no fue escrita por vencedores. 

El importancia del “lector implícito” en la interpretación significa que no podemos juntar pasajes bíblicos sin destruir el mensaje. El documento esta escrito para un destinatario especifico. Si interpretamos el pasaje como si fuéramos el destinatario sin tomar en cuenta su intención original no podemos comprender lo que la Biblia dice.

Cuando hacemos una interpretación desde una postura predefinida “La Biblia habla a los oprimidos”, “la Biblia para los jóvenes”, “la Biblia para la mujer de hoy“, etc. , estamos importando un “nuevo destinatario” que el autor no tenía en mente. Esto es eisegesis (importar significado que tenemos nosotros) y no exegesis (sacar el significado o exponer el mensaje del autor) y no podemos llegar a entender el mensaje original.

Nuestros escritos y charlas tienen que tener una audiencia especifica para ser efectivos. Si no lo hacemos así, habrá más accidentes como la caída del avión por falta de una comunicación adecuada. Nuestros manuales para entrenar personas tienen que estar escritos con personas especificas en mente. Pero también tenemos que leer con la misma idea en mente.

Conclusión
1.     Si no hacemos un esfuerzo para conocer el contexto del autor y el “lector implícito” no podemos asegurar nuestra comprensión del mensaje, sólo cuando conocemos tanto el autor y su mensaje, como el “lector implícito” o destinatario original podemos entender el mensaje como fue dado.

2.     Cuando uno comparte sobre un tema usando textos de varios libros de la Biblia aumenta la posibilidad de error por tomar autores distintos, con propósitos diversos y destinatarios variados. Este tipo de presentación requiere mucho más estudio.

 Bibliografía
Gerald Nyenhuis, Hermeneutica, Geraldnyenhuis.org


lunes, 26 de agosto de 2013

Salmo 107: Manual de Evangelismo

Salmo 107: un manual de Evangelismo

En la tarea de formar gente para la evangelización es importante saber como Dios ve y trata a los incredulos.

Hay un pasaje en Marcos 4:1-20; Mateo 13:1-23 y Lucas 8:4-15 que indica cuatro respuestas al evengelio de parte de los incredulos:  1) La que cae en tierra dura junto al camino 2) La que cae en pedregales 3) La  que cae entre espinos y 4) La que cae en buena tierra.  Aquí en el Salmo 107 tenemos también cuatro tipos de personas que responden al evangelio.

Lo que buscamos en la primera lectura:
Mientras leemos el texto del Salmo observemos sus patrones.
¿Cuáles son los sinónimos de “redimir”?
¿Cómo define el salmista la palabra “redimir” dentro del mismo Salmo?
¿Cuáles son los refranes que se repiten en el Salmo?

Salmo 107:1-3
Den gracias al Señor, porque él es bueno;
  su gran amor perdura para siempre.
Que lo digan los redimidos del Señor,
 a quienes redimió del poder del adversario,
a quienes reunió de todos los países,
 de oriente y de occidente, del norte y del sur.

Salmo 107:4-10
Vagaban perdidos por parajes desiertos,
 sin dar con el camino a una ciudad habitable.
Hambrientos y sedientos,
 la vida se les iba consumiendo.
En su angustia clamaron al Señor,
 y él los libró de su aflicción.
Los llevó por el camino recto
  hasta llegar a una ciudad habitable.
¡Que den gracias al Señor por su gran amor,
  por sus maravillas en favor de los hombres!
¡Él apaga la sed del sediento,
  y sacia con lo mejor al hambriento!

Salmo 11-16
Afligidos y encadenados,
  habitaban en las más densas tinieblas
por haberse rebelado contra las palabras de Dios,
 por menospreciar los designios del *Altísimo.
Los sometió a trabajos forzados;
  tropezaban, y no había quien los ayudara.
En su angustia clamaron al Señor,
  y él los salvó de su aflicción.
Los sacó de las sombras tenebrosas
   y rompió en pedazos sus cadenas.
¡Que den gracias al Señor por su gran amor,
 por sus maravillas en favor de los hombres!
¡Él hace añicos las puertas de bronce
  y rompe en mil pedazos las barras de hierro!

Salmo 107:17-22
Trastornados por su rebeldía,
  afligidos por su iniquidad,
todo alimento les causaba asco.
  ¡Llegaron a las puertas mismas de la muerte!
En su angustia clamaron al Señor,
  y él los salvó de su aflicción.
Envió su palabra para sanarlos,
  y así los rescató del sepulcro.
¡Que den gracias al Señor por su gran amor,
  por sus maravillas en favor de los hombres!
¡Que ofrezcan sacrificios de gratitud,
 y jubilosos proclamen sus obras

Salmo 107:23-32
Se hicieron a la mar en sus barcos;
  para comerciar surcaron las muchas aguas.
Allí, en las aguas profundas,
  vieron las obras del Señor y sus maravillas.
Habló Dios, y se desató un fuerte viento
  que tanto encrespó las olas
que subían a los cielos y bajaban al abismo.
  Ante el peligro, ellos perdieron el coraje.
Como ebrios tropezaban, se tambaleaban;
  de nada les valía toda su pericia.
En su angustia clamaron al Señor,
  y él los sacó de su aflicción.
Cambió la tempestad en suave brisa:
  se sosegaron las olas del mar.
Ante esa calma se alegraron,
  y Dios los llevó al puerto anhelado.
¡Que den gracias al Señor por su gran amor,
  por sus maravillas en favor de los hombres!
¡Que lo exalten en la asamblea del pueblo!
 ¡Que lo alaben en el consejo de los ancianos!

Salmo 107:33-43
Dios convirtió los ríos en desiertos,
  los manantiales en tierra seca,
los fértiles terrenos en tierra salitrosa,
  por la maldad de sus habitantes.
Convirtió el desierto en fuentes de agua,
  la tierra seca en manantiales;
hizo habitar allí a los hambrientos,
 y ellos fundaron una ciudad habitable.
Sembraron campos, plantaron viñedos,
  obtuvieron abundantes cosechas.
Dios los bendijo y se multiplicaron,
  y no dejó que menguaran sus rebaños.
Pero si merman y son humillados,
  es por la opresión, la maldad y la aflicción.
Dios desdeña a los nobles
  y los hace vagar por desiertos sin senderos.
Pero a los necesitados los saca de su miseria,
  y hace que sus familias crezcan como rebaños.
Los rectos lo verán y se alegrarán,
  pero todos los impíos serán acallados.

Salmo 107: 43
Quien sea sabio, que considere estas cosas
  y entienda bien el gran amor del Señor.

En la segunda lectura
Marca todas las acciones de Dios. Por ejemplo: Dios habló, Dios los bendijo, Dios convirtió, y lo demás.
Marca todas las acciones de los hombres.

Salmo 107:1-3
La tarea de los creyentes
Salmo 107:1-3
Den gracias al Señor, porque él es bueno;
  su gran amor perdura para siempre.
Que lo digan los redimidos del Señor,
  a quienes redimió del poder del adversario,
a quienes reunió de todos los países,
  de oriente y de occidente, del norte y del sur.

¿Cual es la tarea de los redimidos o creyentes en los primeros tres versículos?

Los primeros tres versículos definen que la tarea de los creyentes es de anunciar la grandeza del Señor. Deja que tus amigos conozcan lo que el Señor ha hecho por ti. En otras palabras, evangelizalos. ¿Cómo sabemos que este es el enfoque del Salmo? Sabemos porque los cuatro grupos de personas que describe el Salmo empiezan como incrédulos o rebeldes. Ellos no van a invocar el Señor, si no escuchan de Él (Romanos 10: 14-15, 14 Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? 15 ¿Y quién predicará sin ser enviado? Así está escrito: «¡Qué hermoso es recibir al mensajero que trae buenas *nuevas!»).

Los siguientes 4 párrafos contestan el por qué de la introducción.

¿Qué tienen en común los 4 grupos de personas que describe antes de invocar al Señor en este Salmo?

Salmo 107:4-10
1. Primer caso: los que ignoran a Dios Salmo 107:4-10
Vagaban perdidos por parajes desiertos,
  sin dar con el camino a una ciudad habitable.
Hambrientos y sedientos,
  la vida se les iba consumiendo.
En su angustia clamaron al Señor,
  y él los libró de su aflicción.
Los llevó por el camino recto
  hasta llegar a una ciudad habitable.
¡Que den gracias al Señor por su gran amor,
  por sus maravillas en favor de los hombres!
¡Él apaga la sed del sediento,
 y sacia con lo mejor al hambriento!


Este caso no presenta rebeldía contra Dios. La gente está viviendo sus propias vidas. De repente se encuentran en un desierto donde no hay fruto o productividad en sus vidas.

El Salmo describe a estas personas “perdidas” o en el lugar equivocado. Ellas estaban “sin dar con el camino”, sin alimento y agua. “La vida les iba comiendo”. En otras palabras estaban muy necesitados. La angustia los llevó a “clamar al Señor”.

Analiza la situación de los siguientes tres grupos. ¿Que los lleva a clamar a Dios?
Salmo 107:11-16

2. Segundo caso: Los que se rebelan a Dios
Salmo 107:11-16
Afligidos y encadenados,
 habitaban en las más densas tinieblas
por haberse rebelado contra las palabras de Dios,
  por menospreciar los designios del *Altísimo.
Los sometió a trabajos forzados;
  tropezaban, y no había quien los ayudara.
En su angustia clamaron al Señor,
  y él los salvó de su aflicción.
Los sacó de las sombras tenebrosas
  y rompió en pedazos sus cadenas.
¡Que den gracias al Señor por su gran amor,
  por sus maravillas en favor de los hombres!
¡Él hace añicos las puertas de bronce
  y rompe en mil pedazos las barras de hierro!

3. Tercer caso: Los que se rebelan con iniquidad contra Dios
Salmo 107:17-22

Trastornados por su rebeldía,
  afligidos por su iniquidad,
todo alimento les causaba asco.
  ¡Llegaron a las puertas mismas de la muerte!
En su angustia clamaron al Señor,
  y él los salvó de su aflicción.
Envió su palabra para sanarlos,
  y así los rescató del sepulcro.
¡Que den gracias al Señor por su gran amor,
  por sus maravillas en favor de los hombres!
¡Que ofrezcan sacrificios de gratitud,
  y jubilosos proclamen sus obras


Cuarto caso: Los comerciantes que llegan a olvidar a Dios

Salmo 107:23-32
Se hicieron a la mar en sus barcos;
  para comerciar surcaron las muchas aguas.
Allí, en las aguas profundas,
   vieron las obras del Señor y sus maravillas.
Habló Dios, y se desató un fuerte viento
   que tanto encrespó las olas
que subían a los cielos y bajaban al abismo.
   Ante el peligro, ellos perdieron el coraje.
Como ebrios tropezaban, se tambaleaban;
   de nada les valía toda su pericia.
En su angustia clamaron al Señor,
  y él los sacó de su aflicción.
Cambió la tempestad en suave brisa:
  se sosegaron las olas del mar.
Ante esa calma se alegraron,
   y Dios los llevó al puerto anhelado.
¡Que den gracias al Señor por su gran amor,
  por sus maravillas en favor de los hombres!
¡Que lo exalten en la asamblea del pueblo!
  ¡Que lo alaben en el consejo de los ancianos!


Observaciones sobre Salmo 107:4-32

Los cuatro casos presentan algunos elementos en común.
Los cuatro casos presentan personas angustiadas con quienes Dios esta hablando..

Después de observar los cuatro casos,tenemos las conclusiones expresadas por el salmista.

Conclusiones del salmista:

Salmo 107:33-43
Dios convirtió los ríos en desiertos,
  los manantiales en tierra seca,
los fértiles terrenos en tierra salitrosa,
  por la maldad de sus habitantes.
Convirtió el desierto en fuentes de agua,
  la tierra seca en manantiales;
hizo habitar allí a los hambrientos,
  y ellos fundaron una ciudad habitable.
Sembraron campos, plantaron viñedos,
  obtuvieron abundantes cosechas.
Dios los bendijo y se multiplicaron,
  y no dejó que menguaran sus rebaños.
Pero si merman y son humillados,
  es por la opresión, la maldad y la aflicción.
Dios desdeña a los nobles
  y los hace vagar por desiertos sin senderos.
Pero a los necesitados los saca de su miseria,
  y hace que sus familias crezcan como rebaños.
Los rectos lo verán y se alegrarán,
  pero todos los impíos serán acallados.

¿Cómo provoca Dios la angustia?
Los cuatro casos que presenta el Salmo 107 no expresan todo lo que Dios hace para provocar la "angustía". El tiene sus ejercitos para hacerlo y Sus ejercitos no solo solo Su pueblo, sino también sus enemigos. Si sólo fueran sus ejercitos su pueblo, no provocarían mucho angustia. Tiene otras funciones para nosotros, particulamente la función de anunciar su redención o salvación.
En Habacuc 1:5-11 Dios anuncia a Habacuc que tiene su ejercito listo, su ejercito de caldeos. Los caldeos eran los enemigos del pueblo de Judá, es decir, enemigos del pueblo de Dios. Pero los caldeos tenía la tarea de imponer la justicia sobre el pueblo de Dios. Dios esta activo en imponer la justicia. Debemos clamar a Dios para la justicia. Cuándo Habacuc se dio cuenta la la injusticia del pueblo de Dios, se pusó "angustiado". Dios impone la "angustia" para que la gente se arrepenta y para que le clama a él por misericordia.


Observaciones sobre Salmo 107:33-43
El único actor en las conclusiones es Dios. Esto indica que Dios está activo.
Los rectos responden a las acciones de Dios con alegría.
La voz de Dios determina el destino de los hombres.
Dios está llamando a personas en “angustia”. En los casos 2, 3, y 4 esta “angustia” es provocada por Dios mismo.
Dios llama a personas a confiar el Él.
No es saludable tener a Dios como enemigo.
¿Encontramos un mensaje similar  en otros libros de la Biblia?
Habacuc se queja de la “injusticia” (Habacuc 1:1-4) en Judá poco antes de la invasión de los babilonios. Dios responde que Él esta respondiendo a las injusticias de los hombres en Judea. Les va a llevar a una “angustia” total donde los mandará a un exilio. La gente orgullosa tiene ídolos y menosprecia a su prójimo robandole sus tierras, fundando la ciudad con sangre y se burlan su prójimo (Habacuc 2:7-19). Habacuc muestra su arrepentimiento cuando dice, “en tu justicia, acuerdate de la misericordia” (Habacuc 3:1-3. Nabucodonozor es llamado “siervo del Señor” y su ejercito “mi ejercito” en Jeremías).
En Jueces (jueces 2: Encontramos un ciclo)
la gente se olvida de Dios y cae en pecado,
Dios les manda juicio donde están sujetos a sus enemigos.
La gente en su angustia clama a Dios.
Dios levanta un juez que los libra de sus enemigos y
la gente sirve a Dios mientras que el juez vive (Jueces 2:11-21).
Nabucodonosor es un rey de Babilonia que fue encargado de Dios para sacar a los judíos de su territorio en Jerusalén. En Jeremías Nabucodonosor es llamado “siervo del Señor” por destruir el pueblo infiel a sus rodillas (Jeremías 25:9; 27:6 y 43:10). Dios usó la angustia para causar el arrepentimiento y llama el ejercito de Nabucodonosor Su ejercito en Habacuc (1:5-11). El Apocalipsis usa Babilonia como sìmbolo de la maldad.
Dios usa la angustia ya que hace a la gente susceptible a sus palabras y ellos le clamar pidiendo salvación.

Estas conclusiones junto con los 4 casos presentados indican que siempre tenemos que pensar que la angustia pueden ser causada por Dios cuando él llama a su pueblo.

Para evangelizar necesitamos buscar a personas en las que Dios está sembrando “angustia”.

    “No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos. Y yo no he venido a llamar a justos sino a pecadores” (Marcos 2:17, NVI).

Exhortación final
Salmo 107:43
"Quien sea sabio, que considere estas cosas
  y entienda bien el gran amor del Señor."

Reflexión
Cuando una nación se olvida del Señor, ¿qué acciones va a hacer el Señor para hacerles arrepentirse de su rebeldía?
¿Cuáles son los "pecados" que toma en cuenta Dios para actuar para la redención de Su pueblo? 

lunes, 12 de agosto de 2013

Método: 3 columnas.

El estudio bíblico en 3 columnas:
una forma novedosa del método inductivo

En julio de 2013 estudie el material, por primera vez, del curso de misiones “Perspectivas”. Este método es usado por varios misioneros para plantar iglesias. Se presenta la Biblia como la autoridad para la vida que tiene que ser obedecida en todo momento.

Este método es muy fácil de usar. No requiere muchas explicaciones para usarlo.
Es una variante del método inductivo. Así fácilmente puede ser usado en los grupos de estudio inductivo.
  1. Selección del texto: La selección del pasaje debe ser de una unidad completa, es decir, un oración, un párrafo, o una sección de varios párrafos que traten un sólo tema.
  2. Oración: Pide a Dios que te ayude a comprender el texto y lo que Él quiere que hagas.
  3. Divide una hoja en tres columnas.
  4. Escribe el texto exacto en la primera columna.
  5. Escribe el texto en tus propias palabras en la segunda columna.
  6. Escribe lo que has aprendido acerca de Dios, Su iglesia, la humanidad, el pecado, la iglesia,  (etc.) y como vas a responder a su palabra en la tercera columna. 
  7. Comparte lo que has aprendido con otra persona.
  8. Pide a tus amigos de el estudio bíblico que te ayuden a cumplir lo que el texto te pide hacer.
  9. Pide a Dios que te ayude en tu respuesta a Su Palabra.
En esencia este método es el estudio bíblico inductivo, reducido a su esencia. El método inductivo consiste en tres pasos: Observación de lo que el texto dice, Interpretación de lo que el texto significa y la Aplicación o como debemos responder al texto. 

También se ve su semejanza con lo que usa Moore para analizar textos: 1. el Contexto (Qué esta pasando en el texto?), el Significado (para sus lectores originales) y la Importancia hoy del texto.

Definiciones:
Contexto: el lugar en la estructura del libro en que se encuentra el texto. También puede ser el lugar en la vida de una persona. ¿Qué sucedió antes en su vida? ¿Qué cambios resultaron después?
Significado: ¿Qué significó en la vida de los destinatarios originales? ¿Por qué, sucedieron estos cambios?
Importancia: ¿Por qué, este texto es importante para nosotros hoy? ¿Cómo afecta nuestra manera de ver el mundo actual? ¿Qué debemos hacer para ser congruentes con el texto?


He leído la Palabra,
la he entendido,
he puesto metas especificas y alcanzables para obedecer, 
y he compartido estas metas con otra(s) persona(s).
  1. Andres Duncan, en el curso “Perspectivas”, Parras de la Fuente, Coahuila.
  2. Bret Harrison, “Church Planting: 3 Column Bible Studies three column Bible study

martes, 23 de abril de 2013

El estudiante, el pez y Agassiz

Aquí comparto una lectura de mi primer año de la universidad. Este artículo no es mio, sino una copia de una reflexion de un estudiante en 1880.



Contado por el estudiante:
Hace más de quince años entré en el laboratorio del profesor Agassiz y le dije que me había apuntado en la escuela científica como estudiante de historia natural. Él me hizo algunas preguntas sobre el propósito que tenía para ir allí, mis antecedentes en general la manera en que pensaba usar luego los conocimientos que adquiriese y, finalmente, si deseaba estudiar alguna rama de la materia en particular. A esto último respondí que, aunque quería tener una buena base en todos los departamentos de la zoología, mi intención era dedicarme especialmente a los insectos.

-¿Cuándo quiere usted comenzar? -me preguntó entonces.


- "Ahora mismo" -contesté yo.

Aquello pareció agradarle, y con un vigoroso “Muy bien” tomó de un estante un enorme tarro de especímenes en alcohol amarillo.



-Tenga este pez y obsérvelo-me dijo-. Nosotros lo llamamos haemulon. De vez en cuando le preguntaré como es. Dicho esto se fue, pero enseguida volvió con instrucciones precisas en cuanto al cuidado del objeto que se me había encomendado.



-"Ningún hombre puede ser naturalista" –expresó- "si no sabe cuidar los especímenes".

Me ordenó que mantuviera al pez delante de mí en una bandeja de hojalata, y que de vez en cuando humedeciera su superficie con alcohol procedente del tarro, cuidando siempre de volver a poner el tapón en su lugar ajustadamente.
En aquellos días no había tapones de vidrio esmerilado, ni frascos de exposición con formas elegantes. Cualquier estudiante antiguo recordará los enormes bocales de cristal con sus corchos embadurnados de cera que se salían y estaban medio comidos por los insectos y sucios con el polvo de la bodega. La entomología era una ciencia mas limpia que la ictiología, pero el ejemplo del profesor, que había sumergido la mano sin dudarlo hasta el fondo del tarro para sacar el pez, era contagioso, y aunque ese alcohol tenía “un olor muy rancio y a pescado,” no me atreví a mostrar ninguna aversión al mismo dentro de aquel sagrado recinto y lo traté como si fuese agua pura. Aun así, experimente un sentimiento pasajero de decepción, ya que el mirar fijamente a un pez no resultaba interesante para un ferviente entomólogo. También mis amigos, en casa, se sintieron molestos al descubrir que por mucha cantidad de colonia no lograba ahogar el perfume que me perseguía como una sombra.
En un plazo de diez minutos ya había yo visto cuanto podía observarse en aquel pez, y partí en busca del profesor, quien, sin embargo, había abandonado el museo. Cuando volví, después de entretenerme con algunos de los extraños animales almacenados en el departamento superior, mi espécimen estaba completamente seco. Arrojé el fluido sobre el pez, como si quisiese resucitarlo de un desvanecimiento, y esperé con ansiedad a que recuperara su empapada apariencia.Pasado aquel momento ligeramente excitante, no me quedaba sino volver a una perseverante contemplación de mi mudo compañero.
Pasó media hora... luego una... y otra... Aquel pez empezó a parecerme repugnante. Le di la vuelta una y otra vez. Lo mire a la cara-¡horrible!-. Por detrás... por debajo... desde arriba... de lado... de medio lado – seguía siendo horrible-. Estaba desesperado.
Siendo aún temprano decidí que necesitaba almorzar, de modo que con infinito alivio volví a meter el pez en su tarro y disfruté de una hora de libertad. Al volver supe que el profesor Agassiz había estado en el museo, pero se había ido y no regresaría hasta pasadas varias horas. Mis compañeros estaban demasiado ocupados para que los molestase con una continua conversación. Poco a poco volví a sacar aquel repugnante pez y me puse a mirarlo de nuevo con un sentimiento de desesperación. No podía utilizar lupa; todo tipo de instrumentos estaban prohibidos. Sólo mis dos manos, mis dos ojos y el pez. Parecía un campo de lo más limitado. Metí mi dedo por su garganta para comprobar lo afilados que estaban sus dientes y empecé a contarle las escamas que tenia en las distintas filas hasta convencerme de que aquello era una estupidez. Por último tuve una idea feliz: dibujaría el pez, y con sorpresa comencé a descubrir nuevas características de aquella criatura. En ese mismo instante volvió el profesor.
-Muy bien, un lápiz constituye uno de los mejores ojos -expresó. Me alegra también ver que mantiene mojado su espécimen y el tarro cerrado.

Y tras aquellas alentadoras palabras, añadió:


-Bueno, ¿cómo es?

Luego escuchó atentamente mi breve recapitulación de la estructura de partes cuyos nombres aún desconocía: la agalla bordeada –arcos y opérculo móvil-, los poros de la cabeza, unos labios carnosos y ojos sin párpados; la franja lateral; la aleta espinosa y la cola hendida; el cuerpo arqueado y comprimido... Cuando hube terminado, él se quedó aguardando como si esperase más, y luego añadió con aire decepcionado:
-No ha mirado usted muy cuidadosamente -dijo.
Y luego en tono más serio añadió -¡Pero si ha pasado por alto una de las características más notorias del animal, y tan claramente delante de sus ojos como el pez mismo! ¡Mire otra vez... mire otra vez...! Y me dejó a mi desdicha.
Me sentía enojado, mortificado... ¡Otra vez a contemplar aquel pez detestable! Pero ahora me puse a trabajar con empeño y fui descubriendo una cosa tras otra, hasta que vi lo justa que había sido la crítica del profesor. La tarde pasó rápidamente y cuando, al caer la misma, Agassiz preguntó: “¿No lo ve todavía?” Le respondí:
-No, estoy seguro de que no, pero sí veo lo poco que había observando antes.
-Esa es la segunda cosa importante-expresó con la mayor seriedad- pero no puedo escucharle ahora. Guarde el pez y váyase a casa, tal vez tenga una mejor respuesta preparada por la mañana. Le examinaré antes de que mire el pez.
Aquello era desconcertante: no sólo debía pensar en mi pez toda la noche, investigando, sin el objeto delante, cual seria aquella tan visible pero desconocida característica, sino que también, al día siguiente, antes de repasar mis nuevos descubrimientos tenía que hacer un relato exacto de los mismos. Y puesto que mi memoria era mala, anduve hasta casa por la orilla del río Charles en un estado de aturdimiento y acompañado de mi doble perplejidad.
El saludo cordial que me dio el profesor a la mañana siguiente fue tranquilizador. Allí estaba un hombre que parecía sentirse tan ansioso como yo de que pudiera ver por mí mismo lo que él veía.
-¿Se refiere usted tal vez –pregunté—a que el pez tiene lados simétricos con órganos parejos?
Dijo:“¡Naturalmente,naturalmente!"alborozado, lo que dijo compensó las horas pasadas en vela la noche anterior. Después de que él hubiera disertado con la mayor felicidad y entusiasmo –como hacía siempre—sobre la importancia de este punto, me aventuré a preguntarle qué debía hacer a continuación.

-¡Ah, siga mirando el pez! –expresó; y volvió a dejarme a mis propios recursos.


Poco más de una hora después se hallaba de vuelta y escuchó mi nuevo catálogo.

-¡Muy bien, muy bien! –dijo-, pero eso no es todo.

Así, durante tres largos días colocó aquel pez delante de mis ojos prohibiéndome que mirase a ninguna otra cosa o utilizara ayuda artificial alguna. Su amonestación reiterada era: “¡Mire, mire, mire...!”

jueves, 18 de abril de 2013

Dos Montes Distintos: Sinaí y Zión









La Biblia nos presenta dos pactos hechos en dos montes distintos. El pacto de la ley, que fue hecho en el monte de Sinaí u Horeb en el desierto, fuera de la tierra prometida durante el éxodo (Éxodo 19--24). El otro fue hecho en Jerusalén, con la muerte de Jesús en la cruz sobre el monte Gólgota (el cual es un pico del monte de Zión).

Sinaí representaba el pacto donde la gente tenía cumplir toda la ley todo el tiempo para gozar de sus beneficios. Los Judíos jamás cumplieron la ley. Jeremías decía que este pacto estaba escrito en piedras y no en los corazones de la gente, por lo tanto no lo podian cumplir (Jeremías 17:1-5). El Nuevo Testamento enseña que el intento de cumplir la ley no salva a nadie. 
Y que nadie es justificado ante Dios por la Ley es evidente, porque “El justo vivira por la fe.”  Sin embargo, la Ley no se basa en la[i] fe. Al contrario, “El que hiciere estas cosas, vivira por[k] ellas.” Gálatas 3:11-12

El otro pacto fue hecho en el Calvario o Gólgota, donde Jesús murió en la cruz. El calvario era parte del monte Zión o monte Moría. Este pacto no esta escrito en piedras, sino en los corazones de los que creen en Jesús (Jeremías 31:30-35).