sábado, 14 de junio de 2008

Aborto, migración y Dios

Vivimos en una cultura que esta orientada hacia el placer. Se ve por todos lados: en los coches, en la televisión, predicaciones de prosperidad, las vacaciones en los cruceros, entre muchas otras cosas. Pareciera como si le hubieran creído a Disney que nos presentó personajes que siempre eran felices. Como nuestra felicidad es una de nuestras metas últimas, también creemos que nuestro placer es más importante que cuidar hijos.

Como consecuencia de nuestra cultura de placer, tomamos píldoras para no tener hijos y cuando por accidente encargamos los abortamos. Esto ha resultado en que las culturas de placer ya están en decaimiento.

La Biblia también habla de las culturas que se basen en el placer. La religión de los cananeos no era de gente inocente. Ellos practicaban actos sexuales como parte de sus cultos, tal como también lo hacían los griegos y egipcios. La historia nos dice que había más de 5000 prostitutas en Corinto que descendían a sus templos cada noche para practicar su “culto”. Un elemento básico de su culto era la búsqueda de placer o éxtasis. ¿Cuáles eran las consecuencias de su culto inmoral?

Otro aspecto de su culto era el sacrificio de niños. Cuando nos presentan las culturas de Grecia, Egipto, y los fenicios y babilónios en los museos y televisión, no nos dicen nada del sacrificio humano. No nos dicen que también eran caníbales. En la Biblia tampoco hayamos una descripción detallada del culto pagano. Pero nos da unas indicaciones cuando habla de moloc. Esta religión está bien documentada en los libros de Time/Life en castellano sobre los fenicios. Y allí dice que mataron a sus hijos como parte de su religión. Cuando uno adora a un dios falso termina matando a sus propios hijos.

Pues preguntar, ¿Qué tiene esto que ver con la migración? En los tiempos bíblicos los Israelitas ocuparon el lugar de los cananeos porque ellos habían llenado la “copa de ira del Señor”. Los Israelitas migraron y ocuparon sus tierras.

El culto de placer sigue de lleno en gringolandía, y también el aborto de los niños. Si no hubieran evitado y matado a sus propios hijos no habría existido la posibilidad de migración. El país habría sido lleno de gente y de mano de obra para hacer todo tipo de trabajo. Hubiera sido imposible que los latinos migraran a los Estados Unidos. Igual en Europa. Habrían tenido gente para no estar importando la mano de obra barata de los países árabes.

La misma situación también está presente en cada país donde los ricos abortan a sus hijos y dejan su herencia a los pobres. Extraño mundo en que vivimos. Dios si esta al lado de los pobres, pero actúa en la manera que no esperamos.

Conclusión: Hay una relación directa entre lealtad a Dios y la migración. Los que se hincan ante los dioses del placer, prosperidad y estilo de vida, darán su herencia a otros hijos.