domingo, 1 de junio de 2008

¿Profetas hoy?

¿Hay profecía que no enseña a Jesús?
¿Hay profetas que no hablan de Cristo?
¿Hay otra victoria que merece nuestra atención que no es la cruz?
¿Hay alguna bendición que supera la que nos dio Jesús?
¿Hay alguna prosperidad fuera de Cristo?
¿Hay alguna revelación de Dios que no apunta a Cristo?

Ojala que tuviéramos los profetas de antaño que nos enseñarían a Cristo.

Luego les dijo: Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo
(Eph 4:11-12 NVI).
--Lo que me ha pasado es aquello que les anuncié cuando estaba todavía con ustedes: que había de cumplirse todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los libros de los profetas y en los salmos. Entonces hizo que entendieran las Escrituras, (Luk 24:44-45 DHH).
Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de él procede nuestra fe y él es quien la perfecciona. Jesús soportó la cruz, sin hacer caso de lo vergonzoso de esa muerte, porque sabía que después del sufrimiento tendría gozo y alegría; y se sentó a la derecha del trono de Dios.[1] Por lo tanto, mediten en el ejemplo de Jesús, que sufrió tanta contradicción de parte de los pecadores; por eso, no se cansen ni se desanimen (Heb 12:2-3 DHH).