lunes, 23 de junio de 2008

Mi identidad en Cristo, Identificando con su misión

Mi identidad en Cristo, identificandome con su misión

Oración: Filipenses

Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes. En todas mis oraciones por todos ustedes, siempre oro con alegría, porque han participado en el evangelio desde el primer día hasta ahora. Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús. Es justo que yo piense así de todos ustedes porque los llevo* en el corazón; pues, ya sea que me encuentre preso o defendiendo y confirmando el evangelio, todos ustedes participan conmigo de la gracia que Dios me ha dado. Dios es testigo de cuánto los quiero a todos con el entrañable amor de Cristo Jesús. Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio, para que disciernan lo que es mejor, y sean puros e irreprochables para el día de Cristo, llenos del fruto de justicia que se produce por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios (Filipenses 1:3-11 NVI).

Pregunta: ¿Cuál es la petición de Pablo para los filipenses? ¿Por qué pone Pablo tanto énfasis en el conocimiento? ¿Qué consecuencias ve Pablo en tener un buen conocimiento?

Vea estas oraciones de Pablo: Efesios 1:15-23 y Colosenses 1:3-14. ¿Son similares en énfasis o son distintas? ¿Qué podemos aprender de las oraciones de Pablo?

Preguntas

¿Cómo se identifica Jesús con nosotros?

¿Qué tenía que hacer Jesús para identificarse con nosotros?

¿Cómo reflejó Jesús que se había identificado con nosotros?

¿Cuál era la meta de Jesús para identificarse con nosotros? ¿Qué quería lograr?

¿Cómo nos identificamos nosotros con él?

¿Qué tenemos que hacer nosotros para identificarnos con él?

¿Cómo debe reflejarse en nuestras vidas nuestra identificación con Jesús?

¿Cuáles son algunos pasajes que muestra esta identificación entre Jesús y nosotros?

"Ahora bien, cuando buscamos ser justificados por* Cristo, se hace evidente que nosotros mismos somos pecadores. ¿Quiere esto decir que Cristo está al servicio del pecado? ¡De ninguna manera! Si uno vuelve a edificar lo que antes había destruido, se hace* transgresor. Yo, por mi parte, mediante la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí. No desecho la gracia de Dios. Si la justicia se obtuviera mediante la ley, Cristo habría muerto en vano."*

(Gal 2:17-21 NVI)

¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo mismo? ¿Tomaré acaso los miembros de Cristo para unirlos con una prostituta? ¡Jamás! ¿No saben que el que se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues la Escritura dice: “Los dos llegarán a ser un solo cuerpo." Pero el que se une al Señor se hace uno con él en espíritu. Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo. ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.

(1Co 6:15-20 NVI)

--¡La paz sea con ustedes! --repitió Jesús--. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.

(Juan 20:21 NVI)

¿Qué tenía que hacer Jesús para identificarse con nosotros? Nos enseña Filipenses que tenía que abandonar su posición de ser igual a Dios, llegar a ser un hombre y morir.

El Salmo 22 nos enseña que tenía que sufrir, morir y resucitar. Me llama mucha la atención el versículo 22 donde dice que Jesús va a anunciar la salvación a sus hermanos.

Somos sus hermanos:

· Anunciaré tu nombre a mis hermanos; En medio de la congregación te alabaré. (Salmo 22:22 RV60)

· Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. (Juan 20:17 RV60)

· diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación te alabaré. Y otra vez: Yo confiaré en él. Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio. Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados. (Heb 2:12-18 RV60)

Es interesante que hemos cantado este estribillo por años y nadie entiende lo que estamos cantando. Estamos cantando el canto de Jesús resucitado. Estamos cantando su anuncio de que ha logrado la victoria.

¿Qué tenemos que hacer para identificarnos con Cristo?

Pablo usa la frase “compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo” (1:27) para expresar la idea. Hay dos cosas que pide que hagamos: 1) que luchamos unánimes por la fe del evangelio y 2) que tengamos la misma actitud que tenía Jesús dando preferencia a otros.

1. Filipenses 1:26-30

Así, cuando yo vuelva, su satisfacción en Cristo Jesús abundará por causa mía. Pase lo que pase, compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo. De este modo, ya sea que vaya a verlos o que, estando ausente, sólo tenga noticias de ustedes, sabré que siguen firmes en un mismo propósito, luchando unánimes por la fe del evangelio y sin temor alguno a sus adversarios, lo cual es para ellos señal de destrucción. Para ustedes, en cambio, es señal de salvación, y esto proviene de Dios. Porque a ustedes se les ha concedido no sólo creer en Cristo, sino también sufrir por él, pues sostienen la misma lucha (atlética -- agonía) que antes me vieron sostener, y que ahora saben que sigo sosteniendo. (Filipenses 1:26-30 NVI)

2. Filipenses 2:1-11

Por tanto, si sienten algún estímulo en su unión con Cristo, algún consuelo en su amor, algún compañerismo en el Espíritu, algún afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento. No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás. La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz! Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:1-11 NVI)

1. ¿Puede 2:6–11 haber sido un himno cristiano primitivo tomado y anotado por el Apóstol y hecho propio en su carta? Estos versículos, con la humillación y exaltación de Cristo como su tema, son rítmicos en forma y los estudiosos los han arreglado en seis grupos de tres líneas cada uno. Encontramos pasajes altamente poéticos en otras cartas de Pablo (como 1 Cor. 13), pero tales versos se leen más como una cita, profundamente relevante a los propósitos de la sección, pero no compuesta originalmente para ella. Tenemos otros ejemplos de himnos o fragmentos de un credo usados en cartas del Nuevo Testamento (Por ejemplo Ef. 4:4–6; 5:14; 1 Tim. 1:17; 3:16; 6:15, 16; 2 Tim. 2:11–13). Esto parece ser un ejemplo similar de tales citas, pero más extenso.

Pablo está tratando de inspirar a sus compañeros para atreverse a hablar la palabra sin temor. Noten que la conducta y actitudes de los cristianos son una parte importante en la comunicación del evangelio.

“Pablo no confiaba en la absolución de un tribunal terrenal. Como Job, él está seguro de su vindicación cuando su caso se presente en la corte celestial de apelación” (G. B. Caird, Paul´s Letters from Prision OUP, 1976).

Pablo tiene una ambición suprema: Que Cristo pueda ser exaltado en su cuerpo, viviendo o muriendo; que Cristo pueda ser visto más claramente por otros en toda su plenitud.

Llamados a sufrir

Ellos están llamados a sufrir y deben contarlo como un privilegio y así soportarlo con valor.

El orgullo impide la unidad y el compañerismo, y el único remedio contra el egoísmo o partidismo es contemplar larga y frecuentemente a Cristo mismo hasta que su forma de pensar y actuar sea la suya.

En todo tiempo, y no menos hoy, el gran problema para el avance del evangelio ha sido la inconsecuencia de los mismos cristianos. El evangelio tiene su gran influencia cuando la vida de los creyentes habla favorablemente de él, y lo vivimos con una especial responsabilidad.

Cumplimiento de los deberes = ciudadanos

el ejemplo de Pablo Filipenses 1:12-30

las acciones y actitudes de nosotros Filipenses

El ejemplo de Cristo Filipenses 2:6-11

El ejemplo de Pablo


El ejemplo de Cristo


Las actitudes y acciones de nosotros


Filipenses 2:1-5


Filipenses 2:6-11


Filipenses 1:12-30






¿Cuáles eran los rasgos culturales de los filipenses?

Fundada por Felipe, papá de Alejandro Magno

Reconstruida como ciudad romana por Octavio (Augusto) y poblados por veteranos. Por tanto, los filipenses tenían la Ciudanía Romana. Muchos de sus ciudadanos eran veteranos de las guerreras.