viernes, 22 de agosto de 2008

¿Qué es un líder? Enseñando a otros, 2 Timoteo 2:1-2

La primera tarea que Pablo da a Timoteo que no toca a su propia persona es la de “… enseñar a otros para que ellos también sean capaces de enseñar a otros” (2 Timoteo 2:2).

Así que tú, hijo mío, fortalécete por la gracia que tenemos en Cristo Jesús. Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos, encomiéndalo a creyentes dignos de confianza, que a su vez estén capacitados para enseñar a otros. Comparte nuestros sufrimientos, como buen soldado de Cristo Jesús (2Ti 2:1-3 NVI).

La primera meta es que el líder enseña a otros con suficiente comprensión que ellos pueden ser capaces de transmitir la enseñanza a otros. Esta filosofía de educación es el opuesto de lo que ha sido practicado en las Américas desde la conquista. Leí de frailes que habían bautizados hasta 5,000,000 de indígenas. Claro que estos recién convertidos jamás conocieron el evangelio en un sentido real. Pero aun nosotros evangélicos no andamos mucho mejor. Ya que nuestros mejores evangelistas sólo encuentra 3% de sus conversos en la iglesia un año después de su conversión (basados en estadísticas de Billy Graham). ¿Cómo hubiera sido América si los cristianos hubieran enseñado bien su fe desde el principio?

Creemos que por conseguir decisiones fáciles estamos salvando a gente, cuando todo lo que hacemos es minimizar el impacto del cristianismo y dar a las personas un sentido falso de seguridad.

Platicando con un amigo que me dijo que no estaba preocupado por la enseñanza de su grupo mientras que ellos demostraba “vida”. Nada pudo haber estado más lejos de las instrucciones de Pablo, quien estaba preocupado de que los cristianos comprendiera bien la doctrina. Sus oraciones en sus cartas reflejen esta preocupación (Efesios 1:15-23; 3:1-6; 3:14-21; Filipenses 1:3-11) para que no seamos “niños, zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y los artificios de quienes emplean artimañas engañosas (Efesios 4:14 NVI).

Pablo nada más esta aclarando la gran comisión de Jesús en Mateo 28:18-20. La comisión de Jesús implica que tenemos que ser diligentes en pasar la misión (teología) completa o la siguiente generación no va a ser capaz de participar completamente en la transmisión del evangelio.

Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: --Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo (Mat 28:18-20 NVI).

La prioridad tanto en Pablo como Jesús es la transmisión de toda la enseñanza a la siguiente generación. La enseñanza de la doctrina o teología cristiana. Si no hay una comprensión de la doctrina el cristianismo está en peligro de extinción. Pablo no está pensando solo en su generación, sino en la última generación vivo antes del final. Si no tenemos una transmisión fiel del evangelio, no vamos a llegar al final.