miércoles, 8 de abril de 2009

Divorcio: Biblia y oración

Hace poco visité un culto de oración. Vi toda la gente orando, pero ninguno tenía su Biblia abierta. Todos estaban sacando de su propia mente sus oraciones. Me pregunte, ¿Cómo pueden estar orando si tiene la Biblia cerrada? ¿Cómo cambiarían si se uniera la Biblia con sus oraciones?

Martín Lutero oró con la Biblia abierta. Lutero escribió un librito de cómo orar en respuesta a su peluquero. La pregunta que el peluquero era ¿cómo oras tu Martín? La respuesta de Lutero un libro de tan sólo 35 páginas.

El planteamiento de Lutero es muy importante para nosotros hoy ya que muchas de nuestras oraciones no están informadas por las Escrituras, es decir, que oramos por cosas y oramos en formas que no se encuentran en la Biblia. Segundo, no pedimos por las cosas que la Biblia misma dice que debemos pedir. Nuestra oración está informada, como mencionó Ziel Machado, por nuestras experiencias, nuestros derechos, deseos y por nuestra voluntad que no tienen nada que ver con Dios. Ya hemos llegado a punto que describe Jeremías, "Dos son los pecados que ha cometido mi pueblo: Me han abandonado a mí, fuente de agua viva, y han cavado sus propias cisternas, cisternas rotas que no retienen agua" (Jer 2:13 NVI-1999).


 

Es fácil ver las consecuencias de este divorcio entre las Escrituras y la oración. Por ejemplo, cuando uno lee las oraciones de Pablo que pone a principio de sus cartas, (Ef. 1: 15 a 23, 3:14 a 21, Fil. 1:3 a 11, Col. 1:3 a 14) él pide por el conocimiento y comprensión de Dios que viene de las Escrituras. Si las iglesias estarían orando estas oraciones continuamente los estudios bíblicos estaría lleno de gente estudiando la Biblia, las librerías venderían libros que conduce al estudio de la Biblia, los cursos bíblicos estarían de primera necesidad para la gente y estaríamos confesando otros pecados que ni se mencionan en nuestras iglesias.

Un segundo evidencia es que nuestras Biblias estarían abiertas en los tiempos de oración, como los monjes en la edad medía según Herencias Históricas. (Los monjes tomaban cada enunciado y lo rumiaba o masticaba como vacas, orando y meditando a la vez. Estaríamos investigando como orar a la luz del texto bíblico.

Martin Lutero propuso unos sencillas pasos para orar con la Biblia. Estos pasos parecen más como un estudio bíblico que la oración que escuchamos.

  1. ¿Qué enseña el texto bíblico?
  2. ¿Qué hay en el texto que me lleva a expresar gratitud a Dios?
  3. ¿Qué pecados indica el texto que debo confesar?
  4. ¿Qué debo pedirá a Dios a la luz de la enseñanza del texto?
  5. ¿Qué debo hacer para actuar consecuente en mi vida de lo que enseña el texto?