miércoles, 8 de abril de 2009

El primer paso en misión

He visto muchas personas estar animados para participar en misiones. Todos se motivan a ir a otro país para predicar el evangelio de Jesucristo. ¿Qué es la primera cosa que debemos hacer para realizar este propósito? ¿A poco debemos solo empacar nuestra ropa y una Biblia y irnos a otro lugar para ser misioneros?

Tenemos que darnos cuenta de cuál es la tarea misionera antes de irnos. Jesús lo dijo en la gran comisión:

"Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes."

(Mat 28:19-20 NVI-1999)


 

Pablo define cuando termina el proceso de evangelismo—discipulado en 2 Timoteo,

Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos, encomiéndalo a creyentes dignos de confianza, que a su vez estén capacitados para enseñar a otros (2Ti 2:2 NVI-1999).

Este texto así indica cuando una persona está listo para irse de misionero, "cuando sea capacitado de enseñar a otros" todo el mensaje de Jesucristo. Antes de este tiempo solo estaría dejando los nuevos creyentes en desventaja para pasar el evangelio a la siguiente generación.


 

La tentación en nuestra cultura de "café instante" y todo con control remoto no funciona para llevar a cabo el discipulado del mundo. Si no tenemos mucho cuidado en lugar de extender el evangelio vamos a hacer que el cristianismo real se termina en una generación.