martes, 21 de abril de 2009

El otro Cristo gringo


En marzo compre unos libros muy interesantes de David Wells, The courage to be Protestant: truth-lovers, Marketers, and Emergents in the Postmodern World, Eerdmans, 2008
y el otro por Stephen J. Nichols, Jesús: Made in America: a cultural history from the Puritans to the Passion of Christ, IVP, 2008.

Estos dos libros tienen mucha importancia para hacer la misión en América Latina porque nos ayudan a entender la religión de los que vienen de los Estados Unidos para ayudar la iglesia aquí. El cristianismo que se predica siempre tiene un reflejo de la persona quien lo comparta. Por lo tanto es importante conocer la cultura de los que anuncian el evangelio. Este punto está claro en el libro de Juan A, MacKay, El otro Cristo español, Cupsa. Mackay indica que la imagen de Cristo en España había sido modificada debido a los 800 años de guerra que terminó en 1492, el mismo año en que Colón descubrió a las Américas. Entonces cuando los católicos evangelizaron en el nuevo mundo eran intolerantes de los indios y no propagaron su fe con el dialogo, sino la impusieron por el uso de la fuerza. Pero tenemos que estar conscientes que cada cultura modifica la imagen de Cristo.
David Wells indica que la cultura de la ilustración marcó la cultura del Occidente de una forma importante con su rechazo de una autoridad exterior al hombre. La autonomía de hombre fue establecido por muchos medios, sobre todo de la revelación de Dios. Esto deja el hombre solo. El criterio por todo lo que hace es su propia persona (ego). Todo lo que hace esta basado en los benéficos para si mismo. No hay una autoridad que limita lo que uno puede hacer.
La cultura del ego ya ha entrado en la iglesia. Ya cantamos lo que estamos haciendo en lugar de cantar lo que Cristo hace. "Yo te adoro", "Yo te alabo", "Quiero adorarte", "Yo te proclamo rey", Estas palabras indica que hacemos lo que queremos, no lo que Dios nos manda hacer. La meta del culto es de hacer nos feliz, hacer nos exitoso en la vida, hacer que nuestras familias funcionan felizmente. Esto representa un cambio de una religión que sierve a Dios a uno que busca su propia auto-realización. Buscamos las cosas que funcionan para nosotros. Esto representa la religión del momento. El problema que esta religión no es el cristianismo, sino la religión del ego. Esto es el mismo problema que tenía Adán en el jardín de Edén. Él quería ocupar el lugar de Dios y la Biblia llama esta acción pecado.
Esto es la religión que vemos en muchas iglesias según Wells en los Estados Unidos. El Cristo que nos ayuda a ser felices cuando tengamos problemas.
El libro de Stephen J. Nichols también es importante porque traza los cambios en el concepto cultural de Jesús a través de la historia de los Estados Unidos. Él indica que los cambios en Jesús, de un Dios-hombre que es nuestro salvador a un hombre (solamente) ejemplo para que podemos saber cómo vivir ha sido un movimiento desde la fundación de las colonias británicas. Cada vez la verdadera imagen de Jesús va "transformando" o "deformando" para conformarse más a la cultura.
Estos dos libros indica la necesidad de que uno conozca intelectualmente la fe cristiana para poder evaluar adecuadamente la tendencias culturales que modifican nuestras religiones aun cuando sean cristianas. Si no estudiamos bien la teología bíblica corremos el riesgo de nada más portar la religión de nuestra cultura igual que los colonizadores originales que impusieron su religión sobre este continente.