lunes, 18 de abril de 2011

La doctrina de la Revelación: El canon de las Escrituras

El canon de las Escrituras

La pregunta básica es, ¿Cuáles son los libros que están incluidos o excluidos de las Escrituras? Para responder a esta pregunta hay una variedad de respuestas históricas.

Hay varios factores que han determinados la respuesta que han dado varias personas. Por ejemplo. Estos ejemplos solo son ilustrativos y no exhaustivos:
¿Es Dios el creador del mundo físico?
¿Es la autoridad máxima la Biblia o la iglesia?
¿Interviene Dios en la historia humana?

¿Cómo debemos proceder para poder interpretar las diferencias en cuanto a como entendieron las Escrituras? Mi propuesta es que primero debemos entender sus creencias básicas y ver como modificaron el concepto de las Escrituras para ???no modificar sus creencias. Nuestras creencias también en nuestro entendimiento de la Biblia. Vamos a analizar tres ejemplos negativos.

1. En el segundo siglo, Marción, un gnóstico, descartaba el Antiguo Testamento. Su razón era basado en la creencia gnóstica que vio al mundo físico como malo. Para él era imposible que un Dios bueno hiciera algo mal.

2. En el periodo de la reforma uno de los debates era sobre la autoridad de la iglesia. Una parte de la iglesia afirmaba que únicamente las Escrituras eran una autoridad sobre los cristianos. Ellos afirmaban un principio: sola Escritura. Otra parte interpretaba la historia como el resultado de las decisiones de la iglesia. Ellos afirmaban que las tradiciones de la iglesia eran normativas y que fue la iglesia quien decidiera que libros de la antigüedad eran Escrituras. Para mostrar su autoridad ellos agregaban lo que hoy llamamos los Deuterocanónicos al Antiguo Testamento.

3. El tercer caso son los modernistas que buscaban armonizar las Escrituras con la filosofía corriente entre los siglos XVIII y XX. Según estos “científicos” Dios no actuaba, si es que existía, en la historia humana. Estos “eruditos” dejaron de aceptar la autenticidad de muchos libros de la Biblia incluyendo el pentateuco, Isaías, los evangelios, muchas cartas de Pablo entre otros.


Jesús y el Antiguo Testamento

Uno puede preguntar: ¿Cómo entonces podemos desarrollar un concepto adecuado de las Escrituras en el que podamos confiar?

La respuesta a esta pregunta es que como seguidores de Jesús tomamos su actitud y sus definiciones hacia las Escrituras. ????

Las Escrituras controlan todo lo que Jesús hace desde su concepción hasta su asención. Controla sus actividades ahora y en el futuro también.

Jesús indica que las Escrituras (el Antiguo Testamento) no pueden ser quebrantadas, ni las pueden violar (Juan 10:35). Ni pueden ser alteradas ni una jota, ni una tilde (Mateo 5:17-20).

Jesús se refiere a que está escrito, para contestar al diablo durante las tentaciones en el desierto.  Segundo, Dios tenia el derecho de contestar al diablo con sus propias palabras, pero mostró que el AT son sus palabras también.
 
Las acciones de Jesús son para que se cumplan las Escrituras.

Sobre todo Jesús también define cuales Escrituras del Antiguo Testamento son válidas. Uno puede decir, estas fueron definidas en los concilios de los judíos antes de que Jesús naciera. En cierto sentido es cierto. Pero si Jesús hubiera dicho que las Escrituras fueron otros libros, lo tendríamos que aceptar por la misma naturaleza de Jesús.

Jesús indica por lo menos dos veces que el canon hebreo son las Escrituras que él autoriza. En Lucas 24: 26, él explica a los dos discípulos en el camino a Emaús que Moisés, los profetas y los Escritos son los libros que hablan de él y que son autorizados para él.

Más abajo en el mismo capítulo Lucas 24:42-49, dice que Jesús explicó a los discípulos que Moisés, los profetas y los Salmos hablan de él.

En Lucas 11:49 a 51 Jesús dice explícitamente que la sangre de todos los profetas será cargada a esta generación, que incluye todos los profetas desde Abel hasta Zacarías. Abel es el primer mártir en Génesis y Zacarías es el último mártir en el último libro del Biblia hebrea que es Crónicas. 
Nombrando los libros en estos últimos ejemplos, es una afirmación que limita los libros autorizados.  Los otros libros que se han agregados tienen fechas posteriores y Jesús los excluye.

Jesús y el Nuevo Testamento

Primero, para comprender la relación entre Jesús y el Nuevo Testamento tenemos que entender que los Judíos en el tiempo de Jesús eran alfabetizados. Tenney dice que 90% sabían leer y escribir.  Esto indica la probabilidad de que los discípulos de Jesús usaran documentos escritos para recordar los hechos y dichos de Jesús y no estarían dependientes sólo de una “tradición oral”. Esto también indica que Jesús les pudo haber dado un bosquejo del Evangelio similar a los Evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas).

Segundo, Hay evidencia en los evangelios que Jesús mismo sabía leer y escribir. En Lucas 4:16-19 Jesús lee las Escrituras en la sinagoga. En Juan 8:1-11 Jesús escribe en la arena.

Tercero, la tradición de los rabinos era que el rabino diera su enseñanza en un dictado y sus discípulos lo escribían. No hay evidencia que Jesús usó las mismas practicas con sus discípulos. Pero que si no lo hubiera hecho la sociedad lo habría descalificado como rabino y no le habrían permitido la lectura en la sinagoga.

Cuarto, El Nuevo Testamento fue escrito cuando los testigos de los eventos todavía estaban vivos. Pablo menciona esto en 1 Corintios 15 cuando dice que Jesús apareció a más de 500 personas a la vez, de los cuales muchos todavía están vivos. Pero esto no es la única referencia en el Nuevo Testamento de que los testigos oculares todavía viven, si menciona a Rufus y Alejandro por nombre en Marcos 15 es porque ellos son testigos de los eventos de Jesús y están viviendo en Roma. Pudo verificar los hechos históricos consultándoles a ellos.


Jesús indica en Juan 15:26-27 que Sus apóstoles son Sus testigos: “y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.(BLA)” La iglesia primitiva aceptó solamente los libros escritos por los apóstoles y los que andaban con ellos. Ellos tienen Su autorización para difundir su mensaje a otros.

Entonces una persona, para escribir parte del Nuevo Testamento tenía que ser Apóstol de Jesús o representar la recopilación de uno de ellos. El Nuevo Testamento es el producto de los apóstoles y ellos plasmaron en papel la vida, muerte y resurrección de Jesús y son la fuente para sus enseñanzas. La iglesia también es apostólica por ser portador de este testimonio de Jesús.

Pedro cuando esta a punto de morir en 2 Pedro 1 indica que no nombraría a otro como apóstol para difundir el mensaje, sino que iba a hacer que esta función pasara por escrito. El sustituto de los apóstoles son las Escrituras que contienen su testimonio de qué dijo e hizo Jesús mientras que estaba aquí en la tierra. Esto podría haber sido la razón, cuando eligieron a Matías como sustituto de Judas que él tuviera que haber estado con Jesús desde su bautismo hasta su ascensión (Hechos 1:15-26).

Esto hace que el Nuevo Testamento sean las declaraciones legales de los testigos que presenciaron la vida de Jesús. Pablo en Gálatas 3 menciona los escritos del Nuevo Testamento en este sentido. No se puede agregar más a su testimonio después que hayan muerto. El canon del Nuevo Testamento esta cerrado. No hay más testimonios apostólicos que se pueden agregar.