sábado, 9 de abril de 2011

Meditaciones para la cuaresma 29-34

Acércate a Mí
PREPARACIÓN DE NUESTROS CORAZONES
PARA LLEGAR A TENER UNA EXPERIENCIA MÁS COMPLETA DEL CRISTO RESUCITADO
Una meditación para los cuarenta días que conducen a la Pascua
Por John D. Kennington
Noten bien, en la cuaresma no cuentan los domingos en los 40 días. Puse lecturas bíblicas del Libro de oración común en otro articulo en este blog. Esto es para que las meditaciones nos lleven hasta el Sábado de Gloria.

Día 29 Lunes
“…Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre” (14: 16). Cuando Jesús habló del Espíritu Santo, era en respuesta a su intercesión. “Yo pediré al Padre, y él les dará otro Consolador” (14: 15). El regalo del Espíritu Santo no se lo merece, ni se da a cualquier persona en base a su santidad. El Espíritu viene a habilitar que podamos crecer en Santidad. “Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!” (Lucas 11:13). Este regalo es en base de la Expiación de Jesús y no es nuestra hazaña. Percibamos nuestra necesidad y pidamos audazmente.

Día 30 Martes
“No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes.” (14:18 Juan). ¿Usted se siente como un huérfano hoy? ¿Él parece estar lejano? ¿Se da cuenta de que ha venido a usted en la persona del Espíritu Santo? ¿Está bebiendo del agua viva (Juan 7:37 - 39)? ¿Estamos viviendo en dependencia de Él? ¿Estamos practicando la presencia de Dios? ¿Nos damos cuenta de que Él vino a vivir con nosotros? ¿Qué acaso no dijo que nunca nos dejaría ni nos desampararía? ¿Estamos dependiendo de Él? Deje de pretender estar solo. Abrase a Él y experimente la comunión con el Espíritu.

Día 31 Miércoles
“Y al que me ama, mi Padre lo amará, y yo también lo amaré y me manifestaré a él.” (Juan 14:21). Aquí hay una maravillosa promesa que cada uno de nosotros debe experimentar. La promesa se basa en aquellos que lo obedecen por amor. Recibimos amopr al amar. Esta es una promesa de revelación personal. Promete comunión e intimidad. No es una promesa sin restricciones para todos. Pero, lo que es inusual es que la manifestación del maravilloso amor incondicional de Dios este limitado a aquellos que respondan a Su amor. Es una manifestación de Su presencia a aquellos que le entregan sus vidas a Él. ¿Qué podría ser un mayor reto? ¿Qué podría dar mayor recompensa? ¿Qué podría ser más motivante? ¿Entreguemos nuestra vida a Él? Confiemos en su promesa de que Él nos manifestará su presencia en su vida.

Día 32 Jueves
“…Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.” (Juan 14:26). Aunque parte de esta promesa tiene una aplicación especial a los apóstoles de Jesús quienes habían estado con Jesús desde el principio (15:27), es importante que cada uno de nosotros entendamos que el principal ministerio del Espíritu Santo es enseñarnos. A los apóstoles se les dio la posibilidad de recordar, entender y por lo tanto escribir el Nuevo Testamento. Si nosotros de verdad deseamos entrar al ministerio del Espíritu Santo debemos de tomar el papel de estudiante. Cuando reconocemos este trabajo del Espíritu Santo en las Escrituras, también entendemos que una parte importante de lo que nos es prometido en esta sección será completado en nuestras vidas al escuchar Su voz en las Escrituras. El libro se convierte en un libro que habla y usted escucha la voz del Espíritu. El Espíritu y la Palabra son uno. Por lo tanto, venga a las Escrituras con una nueva expectativa y un oído abierto.

Día 33 Viernes
“El mundo tiene que saber que amo al Padre, y que hago exactamente lo que él me ha ordenado que haga.” (Juan 14:31). A veces no logramos comprender que la Cruz fue motivada, no sólo por Su amor por nosotros sino también por el amor de Jesús hacia su Padre. Este amor se manifestó en Su obediencia perfecta. Su obediencia completó su rol de Siervo-Mesías. Su perfecta obediencia es la base de nuestra salvación. El mérito de esa perfecta obediencia es puesta a favor del creyente. “Por la obediencia de uno solo muchos serán constituidos justos” (Romanos 5:19). Su obediencia es también el ejemplo que debemos de seguir. Cuando nos ponemos la ropa de trabajo del siervo, tal vez nos sorprendamos de cómo Dios puede trabajar a través de nosotros. Presentémonos en el trabajo listos para trabajar.

Día 34 Sábado
“Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador” (Juan 15: 1). Aquí tenemos otro de esos grandes, “YO SOY.” Escuche quién está hablando. Después considere el vocabulario que Él utiliza. Los que lo oían estaban familiarizados con la idea figurativa de la vid, ya que comúnmente se le consideraba como un símbolo de Israel (Is. 5: 7). Jesús ahora explica que Él es el cumplimiento de las fructuosas intenciones de Dios. Todo lo que Dios quiso hacer en y a través de la nación de Israel iba a cumplirse en Jesús (Hechos 14:47). Jesús es el verdadero Israel. Todos los que eran ramas en Él son una parte del pueblo de Dios, “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios (1 Pedro 2:9). ¡Regocíjese! “Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo.” (2 Corintios 1:20). Nosotros somos parte de Su pueblo escogido y Su propósito en nuestra vida s producir fruto.