jueves, 24 de enero de 2008

La búsqueda deJesús

Como cristianos todos queremos a Jesús. Pero este Jesús aveces no es el Jesús de la Biblia. Muchas veces es una Jesús imaginario. Un Jesús que responde a nuestras necesidades. En la Biblia la gente que vivía con Jesús también estaban buscando su propio Cristo. Buscaban un Cristo que iba a salvarlos de la imposición del imperio romano. Otros buscaban a un Jesús que les diera pan. Jesús huía de estas personas.

Aun los discipulos de Jesús se confundían con otras imagenes de Jesús. Pedro quería un Jesús que no iba a morir en la cruz. Los tres que fueron al monte de transfiguración era religiosos y querían un templo. Otros querían un Jesús que les ayudara a hacer importantes y los pusiera a su diestra. Jesús tenía que corregir a estos discipulos constantemente.

Le mencionó estos problemas porque hoy en día más que nunca tenemos imagenes de Jesús que impiden que veamos el Jesús real. Algunos lo confundimos con otros conceptos de tal forma que no buscamos a Jesús, sino a nuestras imaginaciones. Cuando buscamos a Jesús sin la Biblia, estamos buscando un Jesús imagenarío, que no puede existir. Estamos buscando un idolo. Este idolo impide que veamos a Jesús. Este Jesús imaginario toma muchas formas en la actualidad. Puede ser el Jesús que entra en nuestra experiencia, puede ser el Jesús politico, puede ser el Jesús curandero, puede ser el Jesús que nos daría prosperidad. Puede ser el Jesús de un avivamiento.

Tenemos que darnos cuenta que el único Jesús real es el Jesús que se encuetra en las páginas de la Biblia. Si nuestro Jesús no se encuetra en la Escritura, es un Jesús imaginarío. Tenemos que corregir y destruir los Jesús de nuestra imaginación y regresar a buscar el Jesús de la Biblia. Si buscamos a un Jesús más grande, más para mis necesidades, menos demandante, más amoroso que la Biblia, estamos buscando a "otro Cristo".

No somos los únicos que hemos tenido este problema. Juan McCay en su libro "el otro Cristo Español" muestra que los españoles por el proceso de 800 años de guerra destorcionaron la imagin bíblico de Cristo. Supongo que los cristianos que colonizaron al mundo también.