jueves, 10 de enero de 2008

¿Milagros hoy?

Hay mucho debate sobre los milagros. Por mucho tiempo la postura de muchos ha sido que no hay milagros. Qué Dios no interviene en la historia. Casí toda educación niega la posiblidad de que Dios interviene en la historia. Esto incluso ha influido en muchos cristianos que quedaron bajo la influencia de la "Ilustración".

Sin embargo, la Biblia presenta a un Dios que es soberano de la historia. Sus intervenciones en la vida humana son constantes, aun cuando no son percibios por los hombres. La Biblia nos presenta un Dios que es creador, que habla a los hombres por palabras en muchas ocaciones, y que interviene en tales cosas como el clima, la salud, la muerte de los seres humanos.

A pesar de esta supuesto en la Biblia hay cristianos cesionistas por todas partes. Los cesionistas creen que Dios ya no interviene directamente con nosotros. Esta postura representa un infiltración de las ideas de la ilustración al pensamiento de la iglesia.

Estas ideas son refutadas por textos como Romanos 8:28 que afirma que todas las cosas funcionan para nuestro bien a los que son amados por Dios. También tenemos otros textos que afirman que la gente pecadora no tendrá herencia en la tierra.

También de una forma más directa Santiago instruya a la iglesia de que cuando haya una persona enferma en la iglesia uno debe llamar a los ancianos de la iglesia y orar para que Dios le sana. Estas practicas son la norma para los cristianos y se suponen que Dios si interviene en la vida humana hoy.

También, hablando de otro tema relacionado, ¿Qué significa cuando una persona no se sana? ¿Están bajo el castigo de Dios? ¿Les falta fe? ¿Cómo podemos evaluar su situación?

Dios no depende de nosotros. Muchas veces tenemos que reconocer que las personas se enferman porque Dios lo quiere. Su voluntad no sólo depende que tengamos fe o que hayamos pecado. Sus propósitos van más allá de lo que podemos precibir o entender.

Por tanto, es mucho mejor que suspendemos nuestro juicio cuando vemos a una persona enferma, o que una persona muera. Dios actua de muchas maneras que no podemos entender.

El problema cuando hacemos este tipo de juicio es que con mucha facilidad nos equivocamos en nuestros juicio de otros o en nuestra auto evaluación de nosotros mismos. Todos tenemos que morir. La sentencia ya ha sido dada. También no podemos saber siempre los propósitos de Dios de tener una persona enferma. Puede que Dios tiene que mandar su mensajero al hospital para que puede hablar con otro enfermo. No siempre estamos concientes de la acción que Dios esta tomando. Los hermanos de José no sabían que le estaba mandando a Egipto para salvarlos. Dios tenía su propósito aún antes que ellos tomaron la decisión de enviarle fuera de su presencia. Dios tiene propósitos que no podemos entender a simple vista.