lunes, 28 de junio de 2010

El Espíritu Santo

El Espíritu Santo
Algunos apuntes para un sermón para una iglesia en Tijuana.

El Espíritu esta presente como Dios en todas las Escrituras. Al principio no era tan clara su relación con el Padre y el Hijo. Pero cuando Jesús es presentado como Dios, ya era necesario que el pueblo de Dios entendiera el Espíritu también.

Hay dos palabras usadas en la Biblia para el Espíritu: ruah en el Antiguo Testamento y pnuma en el Nuevo Testamento. Ambas palabras, aun en diferentes idiomas quieren decir casi igual: el viento o el espíritu. Con respeto a su divinidad, se presenta el Espíritu como la fuerza de Dios para ejecutar su palabra o “el poder de Dios en acción” (Packer)

En el AT las palabras “mano” y “brazo” son usadas para expresar la presencia y acción del Espíritu de Dios. El espíritu de Jehová 1. “da forma a los animales y a los humanos, y dirige la naturaleza y la historia” 2. “revela los mensajes de Dios a sus portavoces”, 3. “enseña por medio de estas revelaciones la manera de ser fiel y fructífero” 4. “provoca fe, arrepentimiento, obediencia, justicia, docilidad, alabanza, y oración” 5. “capacita para el liderazgo fuerte, sabio y efectivo” y da destreza y aplicación para la obra creativa ” (JIP). Enfatizando más la función de “revelación y capacitación”.

Todas estas funciones fueron vistos como actividades de Dios antes que Jesús dijo, Voy a enviarles “otro paracletos” (Juan 14:16) que ya es distinto de Dios y distinto de Jesús mismo. Jesús mismo es el que define la Trinidad. paracletos, quiere decir, “consejero, ayudador, asesor, respaldo, apoyo, aliado,”

Las funciones del Espíritu como paracletos son:
revela la realidad de Jesús y la verdad acerca de Él
une a los creyentes con Cristo en una resurrección regeneradora.
asegura a los creyentes que son hijos y herederos de Dios.
hace posible una comunicación intimo con el Padre.
transforma a los creyentes .
concede dones (habilidades para testificar y servir).
ora eficazmente en y por los creyentes.
impulsa la acción misionera y decisión pastoral.

Juan 16:7-16
El Espíritu viene como sustituto de Jesús.
El Espíritu nos lleva a la verdad.
El Espíritu nos lleva a Jesús.


Es importante que nosotros podemos distinguir entre el Espíritu de Dios y todos los otros espíritus. Esta preocupación se encuentra en ambos testamentos.

Deuteronomio 13 y 18 hablen de este tema en el AT.
Deuteronomio indica que los que “profeticen” deben tener el cuidado de no llevarnos tras otros dioses.
Deuteronomio 18 indica si que alguno profetice que no sucede no es profeta de Dios.

1 Juan 4:1-6 expresa esta preocupación en el NT.
Juan terminó su ministerio pastoreando la iglesia de Efeso. Era una ciudad de mucha idolatría y pecado a raíz de su religión. Juan reconoce la pluralidad religiosa de la ciudad cuando díce, “muchos falsos profetas ha salido al mundo” (1 Juan 4:1).

Juan nos da pruebas de como discernir entre los que tienen el Espíritu de Dios o otros espíritus.
Los que

Positivo: Confiesa que Jesucristo ha venido en la carne (1 Juan 4:2). Es decir, que creen que Jesús es un hombre divino que vino a morir como nuestro sustituto en la cruz y resucitó para nuestra redención.
Negativo: Los que no son cristianos hablan del mundo y el mundo les oye (1 Juan 4: 5). Es decir, los que prometen cosas para este mundo, en el tiempo presente y  que no hablen de que nuestra esperanza final en la segunda venida de Jesús, no tiene el Espíritu de Dios.
Positivo: El que conoce de Dios, nos oye (1 Juan 4:6). Es decir los que hablen de lo que dicen las Escrituras y lo dicen otros cristianos reconocidos.