miércoles, 12 de diciembre de 2007

La iglesia emergente

Hoy escuche a Brian Maclaren exponer su metodología para ver el "nuevo cristianismo". Su procedimiento era muy sencillo que consistia en dos preguntas:
1. ¿Cuáles son los problemas más grandes en el mundo de hoy?
2. ¿Cómo responde el mensaje de Jesús a estas preguntas?
Desafortunadamente este procedimiento no era el acercamiento de los autores bíblicos. Ellos estaban buscando responder a las preguntas ¿Quién es Dios? ¿Cuál es el plan de Dios para su creación? ¿Cuál fue el propósito de la muerte de Jesús? ¿Cómo interpretaron los Apóstoles la muerte de Jesús?

Los Apóstoles de Jesús nunca dieron una respuesta a las preguntas contemporaneos de su día. No hacen la pregunta, ¿Cuáles son los problemas del Imperio Romano? ¿Cómo vamos a arreglar el problema de la pobreza en judea? Ellos se enfoque más bien en ¿cómo podemos ayudar a nuestros hermanos que están sufriedo de las hambrunas y de las persecuciones? Hermanos en este caso queiere decir "compañeros cristianos". Estoy de acuerdo de que la iglesia también debe ayudar a gente en necesidad, pero la pequeña comunidad de cristianos que vemos en el Nuevo Testamento jamás tenía los recursos para resolver todos los problemas de todos los ciudadanos romanos de su tiempo. Pablo aun limitaba la ayuda a las viudas para que no fuera una carga para la iglesia. Los problemas pudieran haber tragado todos los recursos de la iglesia.

Teología del agua, teologia de la pobreza, teología del poder, teología de la migración, teología del trabajo son busquedas frustrantes porque no buscan el mensaje central de la Biblia o más bien no responde al mensaje directo de la Biblia. Todas estas preguntas tienen respuestas fragmentarias en la Biblia. Como son temas situacionales, las respuestas jamas son difinitivas.

Las preguntas de la iglesia emegente no nos llevan a una comprensión de la Biblia. La comprensión de la Biblia entera tiene que ser contestada antes que fragmentamos el mensaje en la busqueda de una respuesta a nuestros problemas del siglo XXI. Si buscamos responder directo a las preguntas del siglo XXI corremos el riesgo de no entender la Biblia jamas porque nuestras preguntas excluyen como irrelevante el tema de la Biblia.