viernes, 21 de diciembre de 2007

La incarnación

Anoche fuimos a una posada. Interesantes fiestas. Recordamos la incarnación de Jesús leyendo Filipenses 2:6-11:

Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza* Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza* de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz! Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
(Php 2:6-11 NVI)
Ciertamente esto es increible.

Pero Pablo estaba escribiendo esto para que nosotros tuvieramos la misma actitud que tuvó Jesús. Es decir de no andar pensando en nosotros mismos. Si sólo pensamos en nosotros mismos el resultado es plieto y competencia. Pablo nos invita a vivir para otros como Jesús que vivió y murió por nosotros. Esto es el opuesto de andar pensando en nuestra prospsperidad, en nuestra exito y en nuestra felicidad. Tenemos que dejar de leer la Biblia egocentricamente y leerlo para estar centrado en Jesús.

Otra expresión bíblica de nuestra relación con Jesús viene en Gálatas 2:19-20:

Yo, por mi parte, mediante la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí. (Gal 2:19-20 NVI)
Así como Jesús dio su vida por mi tengo la obligación de vivir su vida. Lo que vivo en el cuerpo tengo que vivir como si fuera su vida. Obviamente esto significa que tengo que vaciarme de sólo vivir para mi mismo. Tengo que hacer un vida de auto-sacrificio para cumplir la misión de Jesús. Si sólo vivo para mi "prosperidad" estoy negando el propósito de la vida de Jesús. Estoy negando mi identidad como cristiano. No estamos aquí en la vida cristiana para tener una vida más facil. Estamos viviendo para "presentar nuestros cuerpos como un sacrificio vivo" (Romanos 12:1).

Dejense de vivir su vida. Empieza a vivir la vida de Jesús. Toma bien su identidad como cristiano.