jueves, 20 de diciembre de 2007

La importancia de la lectura

Hoy tenemos muchos cristianos que creen que es suficiente asistir a los cultos, pero no es importante la lectura de la Biblia o de libros cristianos. Este hecho se ve en todas las librerías cristianas. Venden toda clase de mercancía “cristiana” menos libros sólidos. No venden libros que ayuden a la comprensión de la Biblia. También es muy común pensar que el estudio serio de la Biblia no sierva de nada, o sólo es importante para teólogos.

Pero un día visite la paina de la universidad de Cambridge, la mejor universidad en el mundo. Descubrí que ellos si enseñan la teología. Y dicen que la teología nos beneficia en muchas maneras, aparte de darnos un conocimiento de Dios, no enseña a escribir, a analizar texto y a leer.

Muchos van a la universidad y no aprenden a Leer. Hace algunos meses tenía un amigo en el Tec. Él decía que ya habían inventado una universidad donde no era necesario leer libros. Le pregunté, ¿Cómo lo hicieron? Me explicó que todo era presentado en PowerPoint, es decir que todo era interpretada y sintetizada por los maestros. El alumno sólo tenía que repetir en los exámenes lo que vio en las presentaciones ya resumidas de sus maestros “universitarios”. Esto también significa que el alumno no aprende a evaluar ideas contradictorias. Todo lo que el maestro diga es la verdad. Ya no hay espacio para el debate. Esta cultura también se pasa a las iglesias y ministerios cristianas. Toda opinión es informatizada. Ya no tenemos la capacidad de pensar. Ya no hay argumentos. Ya no hay verdades, sólo la opinión del jefe. Y es muy triste cuando estos “jefes” se ascienden por sus resultados pragmáticos que no producen un conocimiento bíblico.

Estos líderes pragmáticos muchas veces promueven un pietismo o una espiritualidad en lugar de cristianismo de conocimiento o teológica. Es muy fácil ver la piedad o la espiritualidad de otros, pero no podemos ver su conocimiento. La espiritualidad que es visible es la manera en que muchas iglesias encuentran sus líderes. Pero han abandonado el conocimiento de Dios. Han impedido que la gente pueda ver el conocimiento de Dios Han abandonado la lectura, es decir, la Biblia y la teología. Ya tienen una religión de golpe de pecho. Su dios es su propia voluntad. Cuando ellos se disponen Dios “automáticamente” responde. Por lo menos así se canten. Ya no es una religión de conocimiento, sino de disposición. No vemos que dependemos de Dios, sino que dependemos de nosotros mismos.

Por tanto, necesitamos leer más y necesitamos líderes que promueven la lectura.