domingo, 10 de febrero de 2008

Meditaciones para la cuaresma: Acércate a mi, segunda semana

Noten bien, en la cuaresma no cuentan los domingos en los 40 días. Puse lecturas bíblicas del Libro de oración común en otro articulo en este blog. Esto es para que las meditaciones nos lleven hasta el Sábado de Gloria.

Día 8
Cuando Jesús llegó a Simón Pedro, éste le dijo: --¿Y tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí? --Ahora no entiendes lo que estoy haciendo --le respondió Jesús--, pero lo entenderás más tarde. --¡No! --protestó Pedro--. ¡Jamás me lavarás los pies! --Si no te los lavo,* no tendrás parte conmigo.
(Juan 13:6-8 NVI). ¿Entendemos lo que hacía el Señor? Pedro no entendió. Lo único que Pedro sabía era que Jesús lavaba sus pies naturales con agua natural. Él no se dió cuenta que Jesús le lavaba su orgullo. ¿Visualiza a Jesús que intenta quitar nuestro orgullo para que tengamos parte con Jesús en el trabajo de su reino?
Día 9
--Entonces, Señor, ¡no sólo los pies sino también las manos y la cabeza! --El que ya se ha bañado no necesita lavarse más que los pies --le contestó Jesús--; pues ya todo su cuerpo está limpio. Y ustedes ya están limpios, aunque no todos.
(Juan 13:9-10 NVI). ¿Cuál es la diferencia entre un baño completo y un lavado de los pies? ¿Cuál es la diferencia entre el ser salvo y que nuestros pecados diarios nos sean lavados? Nosotros, los que hemos sido salvos, ¿hacemos suficiente para lavar nuestros pies de la suciedad que es resultado de caminar las calles sucias de este mundo? ¿Cuántas veces venimos a comer con nuestro Señor y su pueblo sin buscar limpiarnos de nuestros pecados al confesarlos a El o a otros? Sería bien considerar si hay cosas en nuestra vida que nos obstaculizan de trabajar con Dios, así como del trabajo de Dios en nosotros. Jesús dijo que si no dejamos que lave nuestros pies no tendremos parte con El.
Día 10
Pues si yo, el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros (Juan 13:14 NVI). El nos llama para lavar los pies de otros. El no sólo pide que perdonemos a otros sino que los enfrentemos. Éste puede ser el trabajo más delicado que tenemos como cristianos. Éste no es solo el trabajo de un pastor, porque estamos encargados de cuidar a nuestros hermanos (Génesis 4:9). Hay algunas cosas que debemos observar acerca de lavar los pies. Humíllate a tal punto que no estés menospreciando a la persona que estés tratando de ayudar. No utilices el agua de condenación que escalda. No olvides la toalla para secarle los pies mojados, es decir, concluye los asuntos de tal forma que no sea un tema de conversación eterno.
Día 11
“¿Entienden esto? Dichosos serán si lo ponen en práctica” (Juan 13:17 NVI). Hay siempre una diferencia entre lo que sabemos y lo que hacemos. Jesús nos desafía a aplicar lo que sabemos. “Ahora ustedes saben estas cosas, serán bendecidos si las hacen” (13: 17).
Día 12
“yo sé a quiénes he escogido…” (Juan 13:18 NVI). El los eligió y El nos eligió a nosotros mientras que sabía todo sobre nosotros. Esta elección no incluyó a Judas ni a todas las personas del mundo. Si no fuera así, no habría significado en ser elegido. El nos eligió incluso cuando El sabía todo sobre nosotros, incluso sabiendo que en tiempos futuros le fallaríamos ("Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido zarandearlos a ustedes como si fueran trigo. Pero yo he orado por ti, para que no falle tu fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos. --Señor --respondió Pedro--, estoy dispuesto a ir contigo tanto a la cárcel como a la muerte. --Pedro, te digo que hoy mismo, antes que cante el gallo, tres veces negarás que me conoces” (Lucas 22:31-34 NVI). Contempla la maravilla de ser elegido por el Dios eterno, todopoderoso. Lo amamos porque El primero nos amó y nos eligió para que fuéramos suyos.
Día 13
“"Les digo esto ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda crean que yo soy” (Juan 13:19 NVI). El sabe el futuro. El controla el futuro. El describe el futuro de modo que sepamos quién es El. Así reconocemos que El es el Hijo de Dios, el que conoce todo, el todopoderoso, el fiel. Podemos confiar en que en la noche de Su crucifixión o en medio de la decepción y el abatimiento que le sigue nuestras propias faltas y negaciones, El oró para que la fe de Pedro no fallara, y El ora por nosotros también.
Día 14
“Uno de ellos, el discípulo que Jesús amaba, estaba a su lado . Simón Pedro le hizo señas a este discípulo y le dijo, -Pregúntale a quién se refiere- (Juan 13:23–24). Cuando Jesús predijo la traición de Judas, ninguno de los discípulos se dio cuenta que era Judas del que El hablaba. En cierto modo esto dejó a todos perplejos. Cada uno de ellos pregunto, “¿soy yo?” Tal pregunta nos obliga a ir más allá de nuestras presunciones. Cada uno de nosotros necesita estar seguro de quién es. También, cada uno de nosotros necesita confiar si mismo cuando no sabe ni entiende. Una vez más no nos engañemos pensando que podemos decir quién es o no es realmente un cristiano. Por último, no dejemos de pedirle ayuda a nuestros hermanos en Cristo. Pregúntele a Cristo. Pregunte a otros. Pregunte a las Escrituras. Preguntar nos lleva a las respuestas. Aseguremonos de nuestro propio llamado y elección.